{"id":1130,"date":"2019-11-22T07:30:28","date_gmt":"2019-11-22T06:30:28","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=1130"},"modified":"2019-11-21T14:46:05","modified_gmt":"2019-11-21T13:46:05","slug":"una-de-cascadas-goiuri-el-nervion-el-penon-y-tobera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/11\/22\/una-de-cascadas-goiuri-el-nervion-el-penon-y-tobera\/","title":{"rendered":"Una de cascadas: Goiuri, el Nervi\u00f3n, El Pe\u00f1\u00f3n y Tobera"},"content":{"rendered":"\n<p>Martes, 19 de noviembre. Por fin sale el sol. Atr\u00e1s dejamos los 18 d\u00edas de noviembre pasados por agua, as\u00ed que hay que salir, pues llevo casi un mes anclado en casa. Hace un mes estaba en Santiago de Chile, teniendo que caminar tap\u00e1ndome la nariz y los ojos para evitar los gases lacrim\u00f3genos lanzados por los carabineros. Hoy toca disfrutar de la naturaleza y del aire puro. Hemos querido aprovechar tanto el d\u00eda que nos hemos metido entre pecho y espalda 282 km de coche. Habr\u00eda sido m\u00e1s racional hacerlo en dos veces, como hemos hecho en otras ocasiones, un d\u00eda las cascadas de Goiuri y el salto del Nervi\u00f3n y otro las de Pedrosa de Tobalina y Tobera. Hemos tenido que ir deprisa, pues el d\u00eda es corto, pero ha merecido la pena. El tiempo ha estado fant\u00e1stico, pero fr\u00edo, entre los 5 y los 7 grados de temperatura.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"745\" height=\"615\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/00.-Cascadas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1132\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/00.-Cascadas.jpg 745w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/00.-Cascadas-300x248.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 745px) 100vw, 745px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dejamos atr\u00e1s las nieblas y la autopista en Altube, continuando en direcci\u00f3n Izarra-Ordu\u00f1a para llegar al aparcamiento del mirador de la cascada de Goiuri-Gujuli. Casi siempre hemos estado solos en este lugar, pero este martes creo que ha salido todo el mundo, como los caracoles, pues enseguida nos aparecen 52 personas que viajan en autob\u00fas, as\u00ed que de paz y tranquilidad nada. Solo hay que caminar 500 metros para llegar al mirador de la cascada, pero tenemos que guardar cola para fotografiar la ca\u00edda de agua de 100 metros del arroyo Oiardo. Regresamos al coche antes de que lo haga el grupo para realizar el breve paseo por el bosque y disfrutar de los colores del oto\u00f1o y de las vistas sobre el macizo de Gorbeia, con las cumbres nevadas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/01.-Goiuri.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1133\" width=\"612\" height=\"408\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/01.-Goiuri.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/01.-Goiuri-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por el puerto de La Barrerilla descendemos hasta el fondo del valle y m\u00e1s en concreto a Urdu\u00f1a-Ordu\u00f1a, la \u00fanica ciudad de Bizkaia. Es un buen lugar para el hamaiketako, pues hasta Berberana no hay ning\u00fan bar. Me gusta esta poblaci\u00f3n, por los monumentales edificios con que cuenta, que se articula en torno a la Foru plaza, donde se encuentra la antigua Aduana, hoy convertida en hotel-balneario, la iglesia de la Sagrada Familia, los soportales y la Confiter\u00eda Larrea. Tambi\u00e9n merece la pena acercarnos al conjunto fortificado y la iglesia de Ntra Sra de la Asunci\u00f3n, viendo por el camino varios palacios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/02.-Urdu\u00f1a.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1134\" width=\"613\" height=\"409\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/02.-Urdu\u00f1a.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/02.-Urdu\u00f1a-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 613px) 100vw, 613px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Fuera del casco urbano de Urdu\u00f1a-Ordu\u00f1a se encuentra el edificio m\u00e1s emblem\u00e1tico de la ciudad, el Santuario de la Antigua, en cuyo interior se venera la imagen de la Virgen, escultura g\u00f3tica del siglo XIV, tallada en madera de tilo y policromada. Desde el santuario se puede divisar el gran monumento de la Virgen existente en la cima del monte Txarlazo. En invierno, desde la carretera es f\u00e1cil poder contemplar el \u201cbollo\u201d, fen\u00f3meno por el que la sierra S\u00e1lvada atrapa las nieblas procedentes del valle de Losa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/03.-Urdu\u00f1a.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1135\" width=\"612\" height=\"489\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/03.-Urdu\u00f1a.jpg 505w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/03.-Urdu\u00f1a-300x239.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Subimos el puerto de Ordu\u00f1a y ya en tierras burgalesas enseguida tenemos la entrada al monte Santiago, con un aparcamiento delante. Es el mejor punto de acceso al salto del r\u00edo Nervi\u00f3n. Si dejamos el coche a la entrada habr\u00e1 que caminar casi 10 km (ida y vuelta), si lo dejamos en el siguiente aparcamiento, unos 7 km y si continuamos hasta el \u00faltimo aparcamiento, unos 4 km (tambi\u00e9n d\u00eda y vuelta). El martes la pista parec\u00eda la Gran V\u00eda, plagada primero de coches y luego de peatones. Nos detenemos primero en la antigua lobera y enseguida llegamos al mayor salto de agua de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, con 222 metros de ca\u00edda. Un espect\u00e1culo, aunque pens\u00e1bamos que iba a tener m\u00e1s agua con lo mucho que ha llovido, pero en el monte Santiago no hay ni rastro de nieve. Las cumbres nevadas las tenemos enfrente, en el macizo de Gorbeia. El oto\u00f1o est\u00e1 ya muy avanzado en la zona.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/04.-Nervi\u00f3n.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1136\" width=\"615\" height=\"410\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/04.-Nervi\u00f3n.jpg 524w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/04.-Nervi\u00f3n-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 615px) 100vw, 615px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Paramos en Berberana a tomar algo y circulamos por el valle de Losa, para luego atravesar el desfiladero del r\u00edo Jerea y llegar a Pedrosa de Tobalina. Aqu\u00ed se encuentra nuestro siguiente objetivo, la cascada El Pe\u00f1\u00f3n, en la que el r\u00edo Jerea se precipita 12 metros, con una anchura de 40. Primero vamos al mirador sobre la cascada y luego bajamos al cauce del r\u00edo. Un lugar precioso. Nos hemos encontrado con tanta gente a lo largo del d\u00eda que se nos ha hecho tarde. Pens\u00e1bamos ir a Fr\u00edas a comer pero nos quedamos aqu\u00ed, en el bar-asador Cobra, cuyo men\u00fa del d\u00eda nos result\u00f3 caro para lo que ofrec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"666\" height=\"361\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/05.-Pedrosa-de-Tobalina.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1137\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/05.-Pedrosa-de-Tobalina.jpg 666w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/05.-Pedrosa-de-Tobalina-300x163.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 666px) 100vw, 666px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro destino final est\u00e1 cerca, la ciudad de Fr\u00edas, deteni\u00e9ndonos antes de entrar en su monumental puente, de origen romano aunque su aspecto actual es medieval, del siglo XIV. Tiene 9 arcos y 143 metros de longitud, con una torre defensiva en la parte central. Se nota que ha llovido mucho en los \u00faltimos d\u00edas, pues el r\u00edo Ebro baja con mucha agua, algo que percibiremos todav\u00eda mejor cuando regresemos por el desfiladero, en la zona de Sobr\u00f3n. Contemplamos el castillo y continuamos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"672\" height=\"365\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/06.-Fr\u00edas-puente.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1139\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/06.-Fr\u00edas-puente.jpg 672w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/06.-Fr\u00edas-puente-300x163.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 672px) 100vw, 672px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro siguiente destino est\u00e1 a unos 4 km, en un precioso emplazamiento formado por el puente medieval, la ermita rom\u00e1nica de Santa Mar\u00eda de la Hoz, del siglo XIII y el Humilladero del Cristo de los Remedios, del siglo XVII, todo ello situado junto a una gran roca. Estamos en Tobera. Aqu\u00ed, el r\u00edo Molinar, que ha recogido el agua de los montes Obarenes, se precipita unos 45 metros dando lugar a cinco saltos de agua. Para contemplarlos hay un camino empedrado de unos mil metros de recorrido y m\u00e1s de 110 escaleras, que desciende hasta el pueblo. Merece realmente la pena recorrerlo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/07.-Tobera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1140\" width=\"614\" height=\"410\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/07.-Tobera.jpg 541w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/07.-Tobera-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El retraso que hemos acumulado a lo largo de la jornada he hecho que nos quedemos sin las riqu\u00edsimas morcillas de Fr\u00edas que hemos comprado en otra ocasi\u00f3n, pues la \u00fanica carnicer\u00eda que hay cierra a las 14 horas y los lunes, martes y mi\u00e9rcoles no abre por la tarde. Cuando regresamos de Tobera tenemos una magn\u00edfica vista del centro hist\u00f3rico de \u201cuno de los pueblos m\u00e1s bonitos de Espa\u00f1a\u201d, con el castillo que domina la poblaci\u00f3n en primer plano, las casas colgadas a continuaci\u00f3n y la iglesia de San Vicente en el otro extremo. Merece la pena una visita pausada a esta localidad, pero hoy nos tenemos que conformar con tomar un caf\u00e9. Son las 5 de la tarde, enseguida anochece y tenemos hora y media de viaje para regresar a casa. Ha resultado un d\u00eda extraordinario, que hemos aprovechado a tope.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/08.-Fr\u00edas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1141\" width=\"614\" height=\"410\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/08.-Fr\u00edas.jpg 550w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/11\/08.-Fr\u00edas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px\" \/><\/figure>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes, 19 de noviembre. Por fin sale el sol. Atr\u00e1s dejamos los 18 d\u00edas de noviembre pasados por agua, as\u00ed que hay que salir, pues llevo casi un mes anclado en casa. 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