{"id":1238,"date":"2020-01-21T07:30:41","date_gmt":"2020-01-21T06:30:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=1238"},"modified":"2020-01-04T12:55:42","modified_gmt":"2020-01-04T11:55:42","slug":"de-crucero-por-el-caribe-1-guadalupe-santa-lucia-barbados-y-trinidad-y-tobago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2020\/01\/21\/de-crucero-por-el-caribe-1-guadalupe-santa-lucia-barbados-y-trinidad-y-tobago\/","title":{"rendered":"De crucero por el Caribe (1): Guadalupe, Santa Luc\u00eda, Barbados y Trinidad y Tobago"},"content":{"rendered":"\n<p>Del 26 enero al 8 de febrero de 2018 volvimos al Caribe, para seguir visitando algunas islas que me quedaron pendientes en el viaje realizado dos a\u00f1os antes. Si en la anterior ocasi\u00f3n elegimos Guadalupe como punto de partida, en esta ocasi\u00f3n hemos optado por la tambi\u00e9n francesa isla de Martinica. El viaje resulta largo, pues hay que volar a Paris, cambiar del aeropuerto Charles de Gaulle al de Orly y luego casi 9 horas de vuelo hasta Fort-de-France. Atr\u00e1s dejamos las nubes y el invierno. En el Karibea Squash Hotel ya es verano. Como la otra vez, primero hicimos una semana de crucero, en esta ocasi\u00f3n en el MSC FANTASIA y luego nos quedamos unos d\u00edas en Martinica. Antes de subir al barco es normal que te tomen una foto, pero esta vez fui yo quien fotografi\u00e9 a los fot\u00f3grfos. Un grupo del Carnaval nos da la bienvenida. Estamos a bordo del barco.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"632\" height=\"380\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/01.-Crucero.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1240\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/01.-Crucero.jpg 632w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/01.-Crucero-300x180.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 632px) 100vw, 632px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>28 de enero. Primera escala de 11 horas en Pointe-\u00e0-Pitre, la ciudad m\u00e1s poblada de la isla de Guadeloupe, a la que llegamos poco despu\u00e9s de amanecer. Es domingo y, como buenos franceses, casi todos los comercios est\u00e1n cerrados. Como conocemos bastante bien esta isla, pues estuvimos en ella 8 d\u00edas dos a\u00f1os atr\u00e1s, nos dedicamos a callejear, contemplando la arquitectura colonial, la Catedral de Saint Pierre Saint Paul, conocida como la Catedral de hierro, la plaza de la Victoria y las pinturas murales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/02.-Pointe-a-Pitre.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1241\" width=\"620\" height=\"355\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/02.-Pointe-a-Pitre.jpg 610w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/02.-Pointe-a-Pitre-300x172.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Al ser domingo, el animado puerto pesquero est\u00e1 tambi\u00e9n \u00abmuerto\u00bb, as\u00ed que entramos en uno de los pocos comercios abiertos, donde venden trajes para el carnaval que tendr\u00e1 lugar dentro de unos d\u00edas. Es impresionante, as\u00ed que os invito a ver la entrada que publiqu\u00e9 sobre \u00e9l en https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/03\/02\/el-carnaval-de-guadalupe\/. El que si que est\u00e1 abierto es el Mercado Central, aunque no hay compradores. Ubicado en un edificio met\u00e1lico declarado Monumento Hist\u00f3rico, este mercado alberga numerosos y coloridos puestos repletos de especias, mermeladas ex\u00f3ticas o ponches. Frente a \u00e9l hay un par de bares de guardia con terraza, en los que tomamos unos vinos rosados fresquitos antes de regresar al barco.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"703\" height=\"294\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/03.-Ponte-a-Pitre-Mercado.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1242\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/03.-Ponte-a-Pitre-Mercado.jpg 703w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/03.-Ponte-a-Pitre-Mercado-300x125.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 703px) 100vw, 703px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>29 de enero. Segunda escala del viaje, de 9 horas, en Castries, la capital del peque\u00f1o estado soberano de Santa Luc\u00eda, independiente del reino Unido desde el 22 de febrero de 1979. Los cruceros amarran en Pointe Seraphine, un centro comercial de estilo espa\u00f1ol. Nos apuntamos a una excursi\u00f3n y comenzamos a recorrer la peque\u00f1a isla de 616 km\u00b2, empezando por Morne Fortune, que cuenta con buenas vistas sobre la zona del puerto, siendo la siguiente parada en Cul-de-Sac Valley, con sus plantaciones de bananos y vistas sobre la bah\u00eda de Marigot. En Soufri\u00e8re disponemos de tiempo para dar un paseo por la playa, ocupada por los pescadores, aunque tenemos que ponernos a cubierto al caer un fuerte chaparr\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"349\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/04.-Santa-Luc\u00eda.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1243\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/04.-Santa-Luc\u00eda.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/04.-Santa-Luc\u00eda-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En nuestro recorrido por la isla de Santa Luc\u00eda a continuaci\u00f3n nos dirigimos a un lugar que nos ha gustado mucho, los jardines Maranatha o Prayer Park. L\u00e1stima que el tiempo no acompa\u00f1e. Llega ahora una de las visitas fuertes de la excursi\u00f3n, Sulphur Springs, un lugar de manantiales de barro caliente y lagunas de lava sulf\u00farica en ebullici\u00f3n. Tambi\u00e9n hay una peque\u00f1a cascada. La siguiente cita es en el mirador de Beacon, desde donde contemplamos entre nubes el paisaje m\u00e1s conocido de la isla, los pitones, formados por el Gros y el Petit Piton, que desde 2004 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"765\" height=\"283\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/05.-Santa-Luc\u00eda.-Maranatha-Gardens.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1244\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/05.-Santa-Luc\u00eda.-Maranatha-Gardens.jpg 765w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/05.-Santa-Luc\u00eda.-Maranatha-Gardens-300x111.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 765px) 100vw, 765px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De regreso al barco, le pedimos al gu\u00eda que nos deje en el centro de Castries, la capital del pa\u00eds, para as\u00ed poder recorrer con tranquilidad el mercado, tanto la zona de frutas y verduras como la de pescados. De all\u00ed regresamos caminando por la fachada costera hasta la terminal de cruceros, donde se encuentra nuestro barco. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"322\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/06.-Santa-Luc\u00eda.-Castries.-Pointe-Seraphine.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1246\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/06.-Santa-Luc\u00eda.-Castries.-Pointe-Seraphine.jpg 720w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/06.-Santa-Luc\u00eda.-Castries.-Pointe-Seraphine-300x134.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>30 de enero. A las 8 de la ma\u00f1ana llegamos a Bridgetown, la capital de Barbados, estado insular independiente del Reino Unido desde 1966, con una extensi\u00f3n de tan solo 430 km\u00b2 y una poblaci\u00f3n de casi 300.000 habitantes. Tenemos aqu\u00ed 12 horas, as\u00ed que desde la terminal de cruceros nos desplazamos al centro hist\u00f3rico, que desde 2011 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO por su sobresaliente arquitectura colonial brit\u00e1nica de los siglos XVII, XVIII y XIX, destacando el edificio neog\u00f3tico del Parlamento. Por supuesto nos acercamos al mercado de pescado y, en autob\u00fas, a uno de los fen\u00f3menos naturales m\u00e1s espectaculares de Barbados, la cueva de Harrison, que se recorre en un peque\u00f1o tranv\u00eda el\u00e9ctrico. El acceso a la cueva est\u00e1 en un precioso jard\u00edn bot\u00e1nico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/07.-Barbados.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1247\" width=\"620\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/07.-Barbados.jpg 575w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/07.-Barbados-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>31 de enero. Tenemos 9 horas para visitar la isla de Trinidad, la mayor de las dos que forman el estado insular de Trinidad y Tobago, el quinto m\u00e1s poblado del Caribe y distante tan solo 11 km de las costas de Venezuela. Desembarcamos en la zona de rascacielos de la capital del pa\u00eds, Port of Spain (Puerto Espa\u00f1a), siendo recibidos por un colorista grupo del Carnaval.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/08.-Trinidad-y-Tobago-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1248\" width=\"624\" height=\"416\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/08.-Trinidad-y-Tobago-1.jpg 553w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/08.-Trinidad-y-Tobago-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tardamos en salir del barco pues no para de llover, pero entre chaparr\u00f3n y chaparr\u00f3n nos decidimos a recorrer la capital, en la que destacan algunos edificios como la Casa Roja, sede del Parlamento y la catedral anglicana de Holy Trinity, situada junto a la plaza Woodford Square. Como llueve con mucha frecuencia, nos refugiamos en la National Library (Biblioteca), donde contemplamos una exposici\u00f3n de trajes de carnaval. En la calle Maraval Road est\u00e1n las Siete Casas Magn\u00edficas, lujosas mansiones de principios del siglo XX. Entre las modernas construcciones destaca el imponente edificio de la Academia Nacional de Artes Esc\u00e9nicas (NAPA). Finalmente regresamos al barco.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/09.-Trinidad-y-Tobago-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1249\" width=\"623\" height=\"416\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/09.-Trinidad-y-Tobago-2.jpg 594w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/09.-Trinidad-y-Tobago-2-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como el tiempo tiende a mejorar, nos apuntamos a una excursi\u00f3n que nos lleva en primer lugar a los Royal Botanic Gardens, precioso jard\u00edn bot\u00e1nico creado en 1818, que ocupa 25 hect\u00e1reas. Breve parada en el mirador Lady Young, desde donde tenemos una excelente vista panor\u00e1mica de la ciudad, para continuar el viaje por la carretera costera con parada en el mirador Maracas, situado sobre los acantilados, para concluir la ruta en la playa m\u00e1s hermosa y famosa de Trinidad, Maracas Beach, donde, aunque bastante tarde, aprovechamos para comer. Al fin dej\u00f3 de llover. Tenemos una hora de autob\u00fas para regresar al puerto. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/10.-Trinidad-y-Tobago-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1250\" width=\"623\" height=\"382\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/10.-Trinidad-y-Tobago-3.jpg 558w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/01\/10.-Trinidad-y-Tobago-3-300x184.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 623px) 100vw, 623px\" \/><\/figure>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del 26 enero al 8 de febrero de 2018 volvimos al Caribe, para seguir visitando algunas islas que me quedaron pendientes en el viaje realizado dos a\u00f1os antes. 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