{"id":1411,"date":"2020-03-17T15:07:39","date_gmt":"2020-03-17T14:07:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=1411"},"modified":"2020-03-19T13:14:34","modified_gmt":"2020-03-19T12:14:34","slug":"escapada-portuguesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2020\/03\/17\/escapada-portuguesa\/","title":{"rendered":"Escapada portuguesa"},"content":{"rendered":"\n<p>Debo seguir\nescribiendo sobre viajes? Es la pregunta que me hago ahora que estamos\nencerrados en casa. He llegado a la conclusi\u00f3n de que voy a seguir, pues ahora\ntenemos mucho m\u00e1s tiempo para leer y preparar proyectos para el d\u00eda en que\npodamos retomar la vida cotidiana. Lo mismo que nos proponen realizar visitas\nvirtuales a museos a trav\u00e9s de Internet, mi propuesta consiste en poder viajar\ncon la imaginaci\u00f3n y daros ideas para futuros viajes. Adem\u00e1s, tras 48 horas de\nencierro domiciliario, pese a reconocer la gravedad de lo que estamos pasando,\nya estoy saturado de tanta informaci\u00f3n sobre el coronavirus.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribo estas\nl\u00edneas en mi segundo d\u00eda de encierro, as\u00ed que este relato es completamente\nactual. Desde hace meses ten\u00eda pagados dos billetes de avi\u00f3n a Atenas y varios\nhoteles reservados en Grecia para recorrer ese pa\u00eds del 10 al 20 de marzo. El\nlunes, d\u00eda 9, al mediod\u00eda, recibo la noticia de que Lufthansa comienza a\nreducir vuelos, as\u00ed que decido cancelar el viaje y dedicar la tarde a cancelar\nlas reservas de hoteles y el coche de alquiler. Como tenemos ya las maletas\nhechas, decidimos marchar los mismos d\u00edas a Portugal, donde el coronavirus est\u00e1\nincipiente, pues s\u00f3lo hay 19 casos, concentrados en su mayor parte en una zona\ndel norte a la que estaba prohibido acceder. Vamos en coche, pues si la cosa se\ncomplica, en cualquier momento podemos volver a casa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"909\" height=\"563\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/00.-Mapa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1412\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/00.-Mapa.jpg 909w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/00.-Mapa-300x186.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/00.-Mapa-768x476.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/00.-Mapa-825x510.jpg 825w\" sizes=\"auto, (max-width: 909px) 100vw, 909px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Al poco de\ncruzar la frontera de Vilar Formoso, nos detenemos a tomar un caf\u00e9 con los\nriqu\u00edsimos pastelitos de Bel\u00e9n. Percibimos que Portugal es muy barato, pero la\ngasolina es car\u00edsima y en las autov\u00edas est\u00e1s constantemente pagando con el\nVia-T. Dejamos la autov\u00eda en Viseu y entramos en un laberinto de carreteras de\nmonta\u00f1a para llegar a nuestro destino, Arouca, a casi 700 km de Leioa. En el\nHotel Sao Pedro pasamos tres noches. Para las cenas optamos por el Caf\u00e9\nArauquense, situado en pleno centro frente a la capela da Misericordia, al lado\ndel convento y a un paso del Ayuntamiento. En Arouca nos hemos sentido como en\ncasa, por la amabilidad de la gente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"794\" height=\"336\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/01.-Arouca.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1413\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/01.-Arouca.jpg 794w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/01.-Arouca-300x127.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/01.-Arouca-768x325.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 794px) 100vw, 794px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>11 de marzo. El\nprincipal objetivo de este viaje era recorrer los Passadi\u00e7os do Paiva, un\nsendero de 8,7 km que en su mayor parte se realiza sobre pasarelas de madera,\nbordeando la garganta del r\u00edo Paiva. Estamos en el llamado Arauca Geopark,\npudiendo contemplar varias cascadas y la construcci\u00f3n del que pretende ser el\npuente colgante m\u00e1s largo de Europa. Para acceder a las pasarelas hay que pagar\nuna entrada de 2 \u20ac (1 si lo haces por la web). El recorrido lo efectuamos de Areinho\na Espiunca, donde hemos dejado el coche, traslad\u00e1ndonos en taxi hasta el punto\nde partida (15 \u20ac con Taxis Barbosa). El recorrido nos ha encantado, pues adem\u00e1s\nhab\u00eda poca gente. Portugal comenz\u00f3 a tomar medidas antes que aqu\u00ed y al d\u00eda\nsiguiente cerraron las pasarelas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/02.-Passadi\u00e7os-do-Paiva.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1414\" width=\"657\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/02.-Passadi\u00e7os-do-Paiva.jpg 539w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/02.-Passadi\u00e7os-do-Paiva-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 657px) 100vw, 657px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por la tarde,\nantes de regresar al hotel, visitamos el Museo das Trilobites, integrado en el\nGeopark de Arouca, incluido en la Red de Geoparques de la UNESCO. Nos acompa\u00f1a\nen la visita su director, que estaba aburrido ya que han suspendido las visitas\nescolares. Tras ver un interesante documental, podemos contemplar, incrustados\nen la pizarra de la zona, los f\u00f3siles de animales que habitaron los mares hace\n500 millones de a\u00f1os. La entrada cuesta 5 \u20ac. Un curioso lugar a recomendar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/03.-Museu-das-Trilobites.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1415\" width=\"657\" height=\"410\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/03.-Museu-das-Trilobites.jpg 615w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/03.-Museu-das-Trilobites-300x187.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 657px) 100vw, 657px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>12 de marzo. Decidimos pasar el\nd\u00eda en Porto (Oporto), distante menos de una hora. Dejamos el coche en un\nparking situado junto al Ayuntamiento y nos disponemos a patear la ciudad, buscando\nespacios abiertos. En la oficina de turismo atienden con guantes y hay que\nsituarse a un metro del mostrador. Descendemos por la avenida dos Aliados y nos\ndirigimos a la iglesia y Torre de los Cl\u00e9rigos. Como hay poca gente, entramos,\ncosa que no hacemos en la librer\u00eda Lello, con cola para entrar, as\u00ed que nos\nacercamos a la fuente de los Leones y a la iglesia do Carmo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/04.-Porto-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1416\" width=\"654\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/04.-Porto-1.jpg 590w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/04.-Porto-1-300x185.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 654px) 100vw, 654px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque en Portugal hay todav\u00eda\nmuy pocos casos, cada vez que entramos a un bar nos lavamos con agua y jab\u00f3n y\nconstantemente con el desinfectante que lleva mi mujer en el bolso. Por lo que\npueda suceder a nuestro regreso, antes de abandonar Porto compramos tres\nmascarillas y dos frascos de desinfectante. La siguiente cita la tenemos en la\npreciosa estaci\u00f3n de San Bento, edificio de influencia francesa, con su atrio\nrevestido con veinte mil azulejos (551 metros cuadrados), de comienzos del\nsiglo XX.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"703\" height=\"303\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/05.-Porto-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1417\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/05.-Porto-2.jpg 703w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/05.-Porto-2-300x129.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 703px) 100vw, 703px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita la tenemos en\nla Catedral (S\u00e9 do Porto), cuyo interior visitamos pues pr\u00e1cticamente no hay\nnadie. Se ha echado la hora de comer, as\u00ed que bajamos al Cais da Ribera. Hay\nmuchos turistas en Oporto, de muchas nacionalidades pero con mayor\u00eda espa\u00f1ola.\nEsperamos a que se aligeren las abarrotadas terrazas, dando un paseo hasta el\nemblema de la ciudad, el puente Luis I. Estamos manteniendo a rajatabla las\nmedidas de seguridad, sent\u00e1ndonos siempre con una mesa libre por cada lado.\nConcluimos la jornada en la desembocadura del Duero, viendo c\u00f3mo rompen las\nolas sobre el Faro de Felgueiras. Hac\u00eda mucho que no iba a Oporto. Es una\nciudad preciosa que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/06.-Porto-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1418\" width=\"658\" height=\"344\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/06.-Porto-3.jpg 638w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/06.-Porto-3-300x157.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 658px) 100vw, 658px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>13 de marzo. Emprendemos rumbo a\nLisboa, deteni\u00e9ndonos en primer lugar en Aveiro, conocida como \u201cla Venecia de\nPortugal\u201d por los canales que discurren por el casco urbano. Aqu\u00ed no sucede\ncomo en Oporto, pues las terrazas est\u00e1n casi vac\u00edas, Lo mismo sucede con los\nmoliceiros, las g\u00f3ndolas locales que surcan los canales. Reciben este nombre\nporque hasta el siglo pasado eran utilizados para la recogida del fondo de la\nr\u00eda y el transporte del moli\u00e7o, una planta acu\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"711\" height=\"282\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/07.-Aveiro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1420\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/07.-Aveiro.jpg 711w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/07.-Aveiro-300x119.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 711px) 100vw, 711px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El d\u00eda se ha cubierto\ncompletamente cuando llegamos al Mosteiro de Santa Maria da Vit\u00f3ria,\npopularmente conocido como Monasterio de Batalla, declarado Patrimonio de la\nHumanidad por la UNESCO. Pens\u00e1bamos encontrarlo cerrado, pues en Lisboa ya han\ncerrado casi todo lo visitable, pero podemos acceder a su interior (entrada 6\n\u20ac, 3 los mayores de 65 a\u00f1os). Es un magn\u00edfico de la arquitectura g\u00f3tica tard\u00eda\nportuguesa, o estilo manuelino. El monasterio comenz\u00f3 a construirse en 1386, concluy\u00e9ndose\nen 1517. Aprovechamos para comer, en una hora tard\u00eda como de costumbre,\nconversando con el camarero sobre algo monotem\u00e1tico, el coronavirus,\nomnipresente en las televisiones portuguesas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/08.-Batalha.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1421\" width=\"656\" height=\"437\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/08.-Batalha.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/08.-Batalha-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por la tarde nos dirigimos a la Abad\u00eda de Santa Mar\u00eda de Alcoba\u00e7a, que tambi\u00e9n permanece abierta y con los mismos precios de entrada que el monasterio anterior. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es la primera obra g\u00f3tica erigida en suelo portugu\u00e9s, ya que su construcci\u00f3n comenz\u00f3 en 1178. Ante el cariz que est\u00e1n tomando las cosas en el Estado y en Euskal Herria, decidimos poner fin al viaje. Camino de la costa, en Nazar\u00e9, el MAUC nos env\u00eda un SMS diciendo que si tenemos que coger alg\u00fan vuelo, que nos replanteemos el viaje. No es nuestro caso, pero aqu\u00ed concluimos. Pasamos la noche en Lisboa, anulamos sin problema las otras tres que nos quedaban y cancelamos tres noches en el Algarve y una en \u00c9vora, capital del Alentejo, regi\u00f3n en la que no hab\u00eda coronavirus. Tiempo habr\u00e1 de volver. Lisboa est\u00e1 aletargada, con poca gente por la calle y tan solo algunas personas en las terrazas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"694\" height=\"359\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/09.-Alcoba\u00e7a.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1422\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/09.-Alcoba\u00e7a.jpg 694w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/09.-Alcoba\u00e7a-300x155.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 694px) 100vw, 694px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>14 de marzo. Anoche nos\nencerramos en el c\u00e9ntrico Hotel Marqu\u00e9s de Pombal. Solo tres mesas ocupadas\npara cenar, pero bastante gente en el desayuno. Como los d\u00edas son cortos,\nreservo un hotel en la periferia de Salamanca, para partir el viaje. En una\nestaci\u00f3n de servicio portuguesa, en los ba\u00f1os v\u00ed un buen sistema. Hab\u00eda cuatro\nlavabos, cada uno de ellos con tres grifos, por uno sal\u00eda jab\u00f3n, por otro agua\ny el otro era el secador. Todo ello por c\u00e9lula, sin tocar nada. Comimos en\nGuarda y aprovechamos para hacer la compra en el Lidl, con un empleado de\nseguridad en la puerta, para controlar las entradas. Cerca de Ciudad Rodrigo,\ncuando par\u00e9 a repostar, aprovechamos para comprar algo para cenar, que me lo\nsirvieron a trav\u00e9s de un caj\u00f3n. El hotel ten\u00eda el restaurante cerrado, pero nos\ndieron desayuno.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"848\" height=\"456\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/10.-Regreso.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1423\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/10.-Regreso.jpg 848w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/10.-Regreso-300x161.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2020\/03\/10.-Regreso-768x413.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 848px) 100vw, 848px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El domingo por la ma\u00f1ana, casi no\nhab\u00eda tr\u00e1fico de veh\u00edculos, pero si gran cantidad de autocaravanas de matr\u00edculas\nextranjeras abandonando apresuradamente el pa\u00eds. De Salamanca a Burgos, todos\nlos paneles de la autov\u00eda nos recordaban \u201cmejor qu\u00e9date en casa\u201d. Cuando\ncogimos la AP-68, solo vimos un veh\u00edculo hasta Altube, el que aparece en la\nimagen con Gorbeia al fondo. A las 14:15 empez\u00e1bamos el confinamiento en casa.\nEspero tener mucho tiempo para preparar nuevos proyectos viajeros. \u00a1Mucho \u00e1nimo\ny suerte!<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debo seguir escribiendo sobre viajes? Es la pregunta que me hago ahora que estamos encerrados en casa. He llegado a la conclusi\u00f3n de que voy a seguir, pues ahora tenemos mucho m\u00e1s tiempo para leer y preparar proyectos para el d\u00eda en que podamos retomar la vida cotidiana. 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