{"id":2308,"date":"2021-03-23T07:00:40","date_gmt":"2021-03-23T06:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=2308"},"modified":"2021-03-24T20:09:57","modified_gmt":"2021-03-24T19:09:57","slug":"napoles-italia-patrimonio-de-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2021\/03\/23\/napoles-italia-patrimonio-de-la-humanidad\/","title":{"rendered":"N\u00c1POLES (Italia), Patrimonio de la Humanidad"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando realizamos un crucero tenemos por costumbre quedarnos unos d\u00edas en el punto de llegada, para completar dos semanas de viaje. Es lo que hicimos el 25 de marzo de 2017 al concluir el crucero por el Mediterr\u00e1neo en Civitavecchia. Cogimos un tren hasta el aeropuerto romano de Fiumicino, donde alquilamos un coche para desplazarnos hasta San Marino, un pa\u00eds de postal para, al d\u00eda siguiente, cruzar los Apeninos y, tras 507 km de viaje llegar a N\u00e1poles, en un viaje de mar a mar, pues pasamos del mar Adri\u00e1tico al Tirreno. Nuestro objetivo no era esta ciudad, en la que ya hab\u00eda estado en dos ocasiones, visitando tambi\u00e9n en la \u00faltima las ruinas de Pompeya y Herculano, sino la cercana Costa Amalfitana. Para ello pasamos 3 noches en N\u00e1poles, en el Magri&#8217;s Hotel ****, situado fuera del centro para as\u00ed no tener que circular por \u00e9l con el coche, pero que cuenta con un amplio aparcamiento cerrado y est\u00e1 a 600 metros de la estaci\u00f3n de metro de Gianturco, a una parada de la estaci\u00f3n central.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras viajar a la\nCosta Amalfitana, el 28 de marzo lo dedicamos a una visita un tanto superficial\ndel centro hist\u00f3rico de N\u00e1poles, que fue declarado Patrimonio de la Humanidad\npor la UNESCO en 1995, por &nbsp;tratarse de\nuna de las ciudades m\u00e1s antiguas de Europa.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"649\" height=\"364\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/01.-Varios.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2310\" class=\"wp-image-2310\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/01.-Varios.jpg 649w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/01.-Varios-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 649px) 100vw, 649px\" \/><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Aunque no hab\u00eda estado en N\u00e1poles desde el a\u00f1o 2000 y por regla general en 17 a\u00f1os las ciudades han mejorado mucho, esta ciudad sigue siendo el caos. En el hotel estuve dos d\u00edas reclamando que no funcionaba el aire acondicionado, pues en la habitaci\u00f3n hac\u00eda much\u00edsimo calor. Se sorprend\u00edan y me dec\u00edan que avisaban al t\u00e9cnico. Finalmente otra persona me dijo que hasta el mes de abril no lo ponen. En la estaci\u00f3n de Metro de Gianturco no hab\u00eda taquillas y las m\u00e1quinas expendedoras de billetes estaban destrozadas, por lo que optamos por coger un taxi hasta la confluencia de las calles Via Foria y Via Duomo. A 450 metros realizamos la primera visita, a la catedral, el Duomo di Napoli, cuyos or\u00edgenes se remontan al a\u00f1o 1299, pero que ha sido numerosas veces remodelada con posterioridad. Es famosa la capilla del tesoro que guarda la estatua de San Gennaro y las c\u00e1psulas que contienen la sangre del santo, que cada 19 de septiembre, aniversario de su muerte, se lic\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"595\" height=\"335\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/02.-Duomo-1.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2359\" class=\"wp-image-2359\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/02.-Duomo-1.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/02.-Duomo-1-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>En Piazza San Gaetano, 68, a tan solo 300 metros tenemos el principal motivo de este viaje a N\u00e1poles, pues aqu\u00ed se encuentra la entrada a \u201cNapoli Sotterranea\u201d, de la que nos han hablado muy bien. Se trata de una visita guiada por el subsuelo de la ciudad, en ingl\u00e9s o italiano, de casi dos horas de duraci\u00f3n. Los t\u00faneles fueron creados por los griegos como dep\u00f3sitos subterr\u00e1neos de agua. Los romanos los ampliaron para extraer roca que utilizaron en la construcci\u00f3n de la ciudad. Durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial sirvieron como refugios para m\u00e1s de 200.000 personas. Para acceder a su interior tenemos que bajar m\u00e1s de 100 escalones para llegar a 40 metros de profundidad, para recorrer una sucesi\u00f3n de estrechos t\u00faneles y extensas salas subterr\u00e1neas. En nuestro caminar iremos descubriendo almacenes, bombas y hasta un carro de combate. Hay que tener en cuenta que durante el recorrido se pasa por un angosto t\u00fanel de apenas 70 cm de anchura, con la \u00fanica iluminaci\u00f3n de una peque\u00f1a vela. La \u00faltima novedad es la inclusi\u00f3n de la visita al Teatro Greco-Romano, tambi\u00e9n subterr\u00e1neo, al que se accede por una vivienda, en el que vemos una exposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"335\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/03.-Napoli-Sotterranea.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2312\" class=\"wp-image-2312\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/03.-Napoli-Sotterranea.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/03.-Napoli-Sotterranea-300x161.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-4 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"595\" height=\"335\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/02.-Duomo.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2311\" class=\"wp-image-2311\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/02.-Duomo.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/02.-Duomo-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>La siguiente\ncita la tenemos casi enfrente del acceso a \u201cNapoli Sotterranea\u201d, en una zona\ntur\u00edstica muy vigilada por la polic\u00eda, por temor a atentados o robos. Se trata\nde la Basilica di San Lorenzo Maggiore, una de las m\u00e1s antiguas de la ciudad,\naunque ha sido muy modificada a lo largo de la historia, conservando de finales\ndel siglo XIII la zona del \u00e1bside, en estilo g\u00f3tico franc\u00e9s. El altar mayor es\nuno de los mejores ejemplos renacentistas de N\u00e1poles. Merece tambi\u00e9n la pena\ncontemplar el sepulcro de Giambattista della Porta y un monumental nacimiento,\nalgo muy tradicional en esta ciudad.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-5 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"294\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/04.-San-Lorenzo-Maggiore-1.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2314\" data-link=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?attachment_id=2314\" class=\"wp-image-2314\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/04.-San-Lorenzo-Maggiore-1.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/04.-San-Lorenzo-Maggiore-1-300x130.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Callejeamos\ndurante algo m\u00e1s de 1 km en busca del Corso Umberto I, una especie de Gran V\u00eda\nque cuenta con se\u00f1oriales edificios. Caminamos por ella hasta la piazza\nGiovanni Bovio, presidida por el edificio de la Camera di Commercio, que cuenta\nen el centro con la estatua ecuestre de Vittorio Emanuelle II. 500 metros m\u00e1s\nadelante tenemos la piazza del Municipio, que toma su nombre por la presencia\ndel Palazzo San Giacomo, sede del Ayuntamiento de la ciudad. Est\u00e1 adornada por\nla Fontana del Nettuno (Neptuno), cuya construcci\u00f3n se remonta al a\u00f1o 1601,\ndurante el virreinato espa\u00f1ol del conde de Olivares. Todav\u00eda nos queda otra\nplaza por ver, la de Trieste e Trento, a la que se asoman notables edificios,\nde la talla de la Galer\u00eda Humberto I, el Teatro de San Carlos, el Palacio Real,\nla iglesia de San Fernando y el Palacio del Cardenal Zapata. En medio de la\nplaza se ubica la Fuente de la Alcachofa. Sin embargo se ha echado la hora de\ncomer y hoy toca, como no, una buena pizza napolitanta.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-6 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"607\" height=\"342\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/05.-Varios2.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2315\" class=\"wp-image-2315\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/05.-Varios2.jpg 607w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/05.-Varios2-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Tras la comida y\nantes de dirigirnos a la piazza de Trieste e Trento, nos acercamos a otro lugar\nmuy vigilado por la polic\u00eda, el Castel Nuovo (Castillo Nuevo), conocido\npopularmente como Maschio Angioino (Torre\u00f3n angevino), que data de la \u00e9poca de\nCarlos de Anjou quien, tras su ascenso al trono de los reinos de N\u00e1poles y\nSicilia, en 1266 traslad\u00f3 la capital desde Palermo a N\u00e1poles. Destaca el\nelegante arco del triunfo blanco, construido en 1470 para conmemorar la entrada\nde Alfonso V de Arag\u00f3n en N\u00e1poles en 1443. En el primer nivel llama la atenci\u00f3n\nuna cuadriga triunfal. Desde la entrada vemos el Palacio Real, nuestro\nsiguiente destino.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-7 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"351\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/06.-Castel-Nuovo.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2317\" class=\"wp-image-2317\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/06.-Castel-Nuovo.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/06.-Castel-Nuovo-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Nos dirigimos\nahora a uno de los lugares m\u00e1s emblem\u00e1ticos y hermosos de la ciudad, la piazza del\nPlebiscito, presidida por el Palacio Real (Palazzo Reale), que desde 1919\nalberga la Biblioteca Nacional. Su construcci\u00f3n se inici\u00f3 en 1603 por el virrey\nde N\u00e1poles, el conde de Lemos. Enfrente, al otro lado de la inmensa plaza\ntenemos la Bas\u00edlica de San Francisco de Paula, probablemente la m\u00e1s conocida de\nN\u00e1poles, que recuerda el Pante\u00f3n de Agripa. Los otros dos lados de la plaza\nest\u00e1n ocupados por sendos palacios, el de la Prefectura y el Salerno. Dos\nestatuas ecuestres contribuyen a su embellecimiento, dedicadas a Carlo III y\nFerdinando I.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-8 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"351\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/07.-Piazza-Plebiscito.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2318\" class=\"wp-image-2318\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/07.-Piazza-Plebiscito.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/07.-Piazza-Plebiscito-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Abandonamos la piazza\ndel Plebiscito y nos dirigimos a la zona costera, deteni\u00e9ndonos en primer lugar\nante la estatua de Augusto, para luego contemplar la monumental Fontana della\nImmacolatella, tambi\u00e9n llamada Fuente del Gigante. Est\u00e1 ubicada en la V\u00eda Partenope,\nen la costanera de N\u00e1poles, a unos 700 metros de la citada plaza. Estamos en\nuna zona de amarre de embarcaciones deportivas, en la que tenemos como tel\u00f3n de\nfondo el volc\u00e1n Vesubio, famoso por su erupci\u00f3n del 24 agosto del a\u00f1o 79, en la\nque fueron sepultadas las ciudades de Pompeya y parte de Herculano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"794\" height=\"298\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/08.-Varios3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2319\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/08.-Varios3.jpg 794w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/08.-Varios3-300x113.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/08.-Varios3-768x288.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 794px) 100vw, 794px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda tenemos\nque caminar algo m\u00e1s de 1 km hasta nuestra \u00faltima visita, el Castel dell&#8217;Ovo\n(Castillo del Huevo), as\u00ed llamado porque, seg\u00fan la leyenda, Virgilio habr\u00eda\nescondido en el interior del castillo un huevo que soportar\u00eda la estructura del\nedificio. El castillo era parte de la villa del romano Lucio Licinio Luculo. El\ncastillo fue arrasado en el siglo X por los napolitanos y reconstruido\nsucesivamente por aragoneses, normandos y espa\u00f1oles. Desde lo alto se tiene una\nmagn\u00edfica vista de la bah\u00eda de N\u00e1poles y del Vesubio. El recorrido ha llegado a\nsu final, as\u00ed que caminamos un poco por la Via Pertenope, en ese momento\npeatonal y vigilada por los Carabinieri, en busca de una terraza en la que\ntomar caf\u00e9 optando, como no, por la del Antonio&amp;Antonio. Nos hemos pegado\nuna buena paliza de andar y hace una tarde preciosa, as\u00ed que, contemplando el\ncastillo y el Vesubio, ponemos el punto final a nuestra visita napolitana.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-gallery columns-1 is-cropped wp-block-gallery-9 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"641\" height=\"361\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/09.-Castel-dellOvo.jpg\" alt=\"\" data-id=\"2320\" class=\"wp-image-2320\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/09.-Castel-dellOvo.jpg 641w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/03\/09.-Castel-dellOvo-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 641px) 100vw, 641px\" \/><\/figure><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Estamos a tan s\u00f3lo\n5,5 km del hotel, pero regresamos en taxi. Menos mal que, tal como nos\naconsejaron, acordamos el precio antes de salir, pues tardamos una hora en\nllegar. N\u00e1poles es un caos y aunque tiene la colecci\u00f3n completa de polic\u00edas y\nmilitares en la calle, para regular el tr\u00e1fico no hay nadie, en una ciudad en\nla que es raro encontrar un sem\u00e1foro que funcione. Al pasar por dos iglesias\ncoincidimos con sendos funerales, siendo los empleados de la funeraria los que\norganizaban el tr\u00e1fico para poder abrirse paso. Al d\u00eda siguiente tuvimos 240 km\nde autopista para llegar al romano aeropuerto de Fiumicino, de donde a las\n14:45 h part\u00eda el vuelo de Vueling a Bilbao.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando realizamos un crucero tenemos por costumbre quedarnos unos d\u00edas en el punto de llegada, para completar dos semanas de viaje. 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