{"id":2485,"date":"2021-05-26T08:13:00","date_gmt":"2021-05-26T06:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=2485"},"modified":"2021-05-26T08:42:20","modified_gmt":"2021-05-26T06:42:20","slug":"escapada-extremena-1-plasencia-el-valle-del-jerte-y-el-parque-nacional-de-monfrague","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2021\/05\/26\/escapada-extremena-1-plasencia-el-valle-del-jerte-y-el-parque-nacional-de-monfrague\/","title":{"rendered":"Escapada extreme\u00f1a (1): Plasencia, el valle del Jerte y el Parque Nacional de Monfrag\u00fce"},"content":{"rendered":"\n<p>Han tenido que pasar m\u00e1s de seis meses, desde comienzos de octubre, para que pudiera contar \u201ccasi en directo\u201d, una nueva escapada. En aquella ocasi\u00f3n fue de tan s\u00f3lo tres d\u00edas a la provincia de Segovia. Ahora, con el final del confinamiento, hemos pasado siete d\u00edas en Extremadura, del 12 al 18 de mayo, y, m\u00e1s en concreto, en el norte de la provincia de C\u00e1ceres, pernoctando las tres primeras noches en Plasencia, para pasar un d\u00eda en el valle del Jerte, repleto de cerezas y de agua, y otro en el Parque Nacional de Monfrag\u00fce. Las otras tres noches las pasamos en Valverde del Freno, punto de partida para recorrer la sierra de Gata, un lugar completamente desconocido para nosotros, del que hablar\u00e9 la pr\u00f3xima semana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/01.-Mapa-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2486\" width=\"689\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/01.-Mapa-1.jpg 794w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/01.-Mapa-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/01.-Mapa-1-768x431.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>542 km separan Leioa de Plasencia, que se cubren en poco m\u00e1s de 5 horas, pues todo el viaje se efect\u00faa por autopista y autov\u00edas. Como en una anterior ocasi\u00f3n, nos alojamos en el Parador de Plasencia **** (<a href=\"https:\/\/www.parador.es\/es\/paradores\/parador-de-plasencia\">https:\/\/www.parador.es\/es\/paradores\/parador-de-plasencia<\/a>), pagando un precio muy asequible, al conseguir una oferta de 3 noches al precio de 2. El Parador se ubica en el antiguo convento de Santo Domingo, construido en el siglo XV en estilo g\u00f3tico, as\u00ed que es como pernoctar en un museo. Como hab\u00eda poca gente, nos sentimos muy c\u00f3modos, disfrutando de la terraza del bar ubicada en el claustro y de su excelente gastronom\u00eda a la hora de cenar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/02.-Parador-de-Plasencia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2487\" width=\"687\" height=\"344\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/02.-Parador-de-Plasencia.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/02.-Parador-de-Plasencia-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 687px) 100vw, 687px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aprovechamos la tarde para callejear por la segunda ciudad m\u00e1s poblada de la provincia, que cuenta con un interesante casco antiguo declarado de inter\u00e9s cultural. Eso s\u00ed, seguimos a rajatabla las recomendaciones sanitarias del Ayuntamiento de Plasencia. Nada m\u00e1s salir del Parador tenemos el convento de San Vicente, que alberga el Museo de la Semana Santa. Al lado se encuentra el Palacio del Marqu\u00e9s de Mirabel y, en frente, la iglesia de San Nicol\u00e1s. La calle Zapater\u00eda nos conduce a la Plaza Mayor, en la que tomamos un caf\u00e9 en una terraza mientras contemplamos la Casa Consistorial, con el aut\u00f3mata situado en su tejado, y la iglesia de San Esteban. Nuestro caminar contin\u00faa hasta la Catedral, frente a la que se encuentra la Casa del De\u00e1n (Palacio de los Paniagua), con su monumental balc\u00f3n y escudo de esquina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/03.-Plasencia-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2488\" width=\"690\" height=\"388\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/03.-Plasencia-2.jpg 635w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/03.-Plasencia-2-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos han dicho que no dejemos de visitar la Catedral, cosa que hacemos a continuaci\u00f3n pues por la tarde abre a las 17:30 h, teniendo que pagar 4 euros para acceder a su interior. En el mismo edificio conviven la catedral vieja y la catedral nueva. La primera fue construida entre los siglos XIII y XIV en estilo rom\u00e1nico, destacando en ella la sala capitular y el claustro. La nueva fue proyectada a finales de siglo XV, siendo dirigida por arquitectos de la talla de Juan de \u00c1lava, Francisco de Colonia, Diego de Silo\u00e9 y Rodrigo Gil de Honta\u00f1\u00f3n, con el objetivo de sustituir a la catedral vieja, aunque no se pudo concluir. De esta catedral nueva destacan el coro, de Rodrigo Alem\u00e1n y el retablo mayor, de Gregorio Fern\u00e1ndez. Merece la pena la visita.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/04.-Plasencia-Catedral.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2491\" width=\"693\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/04.-Plasencia-Catedral.jpg 601w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/04.-Plasencia-Catedral-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dado que la tarde sigue muy luminosa, continuamos \u201cpateando\u201d el casco viejo, centr\u00e1ndonos sobre todo en la muralla, que protege el casco antiguo desde la fundaci\u00f3n de la ciudad, deteni\u00e9ndonos en dos de sus puertas, las que m\u00e1s nos gustaron, la de Trujillo y la de Berrozana. Pasamos tambi\u00e9n por el P\u00f3stigo de Santa Mar\u00eda y nos dirigimos hasta la plaza de Torre Luc\u00eda, cerca de la cual se encuentran la Casa de los Almaraz y la iglesia rom\u00e1nica del Salvador. No nos dio tiempo para m\u00e1s, as\u00ed que el acueducto medieval del siglo XVI, conocido como los Arcos de San Ant\u00f3n, lo vimos desde el coche al d\u00eda siguiente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/05-Plasencia-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2493\" width=\"686\" height=\"365\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/05-Plasencia-4.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/05-Plasencia-4-300x160.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 686px) 100vw, 686px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>13 de mayo. Preparando el viaje, he descubierto que en el valle del Jerte, a poco m\u00e1s de 30 km de Plasencia, hay un lugar que promete. Se trata de la Garganta de las Nogaleas o Nogaledas, pues de ambas formas lo he visto escrito, situada en el pueblo de Navaconcejo, de donde parte un sendero que la recorre. Se trata de un recorrido de 4,2 km, en ocasiones con gran pendiente que se salva con escalones, en el que se camina por una sombreada ruta contemplando sucesivamente hasta cinco cascadas, algunas de gran porte. El regreso se efect\u00faa por una pista, recorriendo campos de cerezos. Creo que ha sido la ruta m\u00e1s impresionante que hemos realizado en esta escapada y est\u00e1 muy bien acondicionada y se\u00f1alizada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/06.-Las-Nogaleas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2494\" width=\"687\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/06.-Las-Nogaleas.jpg 590w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/06.-Las-Nogaleas-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 687px) 100vw, 687px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El recorrido de la garganta forma parte de los Caminos del Agua, tal como hemos comprobado en varios paneles, as\u00ed que tras comer el bocadillo en Navaconcejo, nos desplazamos al cercano municipio de Piornal, para conocer la Garganta Bonal, situada casi al pie de la carretera, por la que se precipita la espectacular cascada de Caozo, de m\u00e1s de 30 metros de ca\u00edda. \u00daltimamente ha llovido mucho en el valle del Jerte, as\u00ed que las cascadas llevan mucha agua. Otro de los Caminos del Agua se encuentra muy cerca, en Valdestillas, donde caminamos un poco para contemplar la garganta, lagar y cascada Marta, menos impresionante que las anteriores, en la que concluimos esta jornada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/07.-Jerte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2496\" width=\"686\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/07.-Jerte.jpg 601w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/07.-Jerte-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 686px) 100vw, 686px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 14 de mayo lo dedicamos \u00edntegramente al Parque Nacional Monfrag\u00fce, con objeto de realizar dos rutas a pie y otras dos en coche, comenzando con estas \u00faltimas desplaz\u00e1ndonos en primer lugar al centro de visitantes de Villarreal de San Carlos, de donde nos dirigimos en primer lugar al precioso Salto del Gitano, que tiene espectaculares vistas sobre el embalsado r\u00edo Tajo y sobre las aves que sobrevuelan la mole rocosa. En esta zona anidan 80 parejas de buitre leonado, muy f\u00e1ciles de ver, 3 de cig\u00fce\u00f1a negra y una de alc\u00f3n peregrino, alimoche, \u00e1guila real y buho real. Para \u00faltima hora de la tarde dejamos la ruta de los embalses, deteni\u00e9ndonos en los miradores de Malavuelta y del meandro de Higuerilla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/08.-Monfrague-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2498\" width=\"690\" height=\"388\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/08.-Monfrague-1.jpg 663w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/08.-Monfrague-1-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La ruta en coche del Salto del Gitano concluye en el km 8, donde se encuentra el aparcamiento para acceder al castillo de Monfrag\u00fce, un recorrido de poco m\u00e1s de 1,5 km y otros tantos de vuelta. Debido a su ubicaci\u00f3n en lo alto de la monta\u00f1a, desde las ruinas de este castillo de origen \u00e1rabe se tiene una magn\u00edfica panor\u00e1mica de la zona y de los embalses de los r\u00edos Tajo y Ti\u00e9tar. En el descenso hacia el coche, tenemos la suerte de encontrar abierto el Abrigo del castillo de Monfrag\u00fce (3 \u20ac la entrada), al que se accede por unas empinadas escaleras, pudiendo disfrutar del desarrollo esquem\u00e1tico del arte rupestre, con unas pinturas muy bien conservadas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/09.-Monfrague-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2499\" width=\"688\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/09.-Monfrague-2.jpg 609w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/09.-Monfrague-2-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Regresamos a Villarreal de San Carlos, donde aprovechamos para tomar un vino y comer un bocadillo en uno de sus bares. Para la tarde hemos dejado el recorrido m\u00e1s corto de los tres que tiene se\u00f1alizados el Parque Nacional Monfrag\u00fce. Se trata del Verde, de 7,5 km y unas dos horas y media de duraci\u00f3n, que tiene como destino el Cerro Gimio. El recorrido es circular y la ida no tiene mucho inter\u00e9s, aunque va aumentando gradualmente hasta coger el sendero de regreso, que sigue el curso del arroyo Malvecino y cuenta con varias escaleras y pasarelas, pues est\u00e1 muy bien equipado y se\u00f1alizado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/10.-Monfrague-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2500\" width=\"689\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/10.-Monfrague-3.jpg 612w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/10.-Monfrague-3-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Villarreal de San Carlos pertenece al municipio de Serradilla, que cuenta con una oficina de turismo casi al lado del centro de visitantes del Parque Nacional de Monfrag\u00fce. A modo de gancho tiene dos grandes fotos, del Sant\u00edsimo Cristo de la Victoria y de la Garganta del Fraile, que cuenta con una vistosa cascada. Atra\u00eddos por ella y tras hablar con el responsable de la oficina, decidimos aprovechar la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente, 15 de mayo, para acercarnos a Serradilla y caminar los 4 km y otros tantos de vuelta que hay hasta la Garganta del Fraile. Cuando llegamos sentimos una gran decepci\u00f3n, pues la cascada casi no ten\u00eda agua y estaba oculta por la abundante vegetaci\u00f3n. Al menos el paseo mereci\u00f3 la pena.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/11.-Serradilla.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2501\" width=\"688\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/11.-Serradilla.jpg 598w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/05\/11.-Serradilla-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras comer el bocadillo en un \u00e1rea de pic-nic de las much\u00edsimas que hemos visto en todos los sitios, continuamos el viaje. Tenemos por delante 110 km para llegar a nuestro siguiente destino, Valverde del Fresno, punto de partida para recorrer la Sierra de Gata. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han tenido que pasar m\u00e1s de seis meses, desde comienzos de octubre, para que pudiera contar \u201ccasi en directo\u201d, una nueva escapada. En aquella ocasi\u00f3n fue de tan s\u00f3lo tres d\u00edas a la provincia de Segovia. Ahora, con el final del confinamiento, hemos pasado siete d\u00edas en Extremadura, del 12 al 18 de mayo, y, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2021\/05\/26\/escapada-extremena-1-plasencia-el-valle-del-jerte-y-el-parque-nacional-de-monfrague\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Escapada extreme\u00f1a (1): Plasencia, el valle del Jerte y el Parque Nacional de Monfrag\u00fce<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-2485","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2485"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2485\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2503,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2485\/revisions\/2503"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}