{"id":2691,"date":"2021-08-10T07:00:00","date_gmt":"2021-08-10T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=2691"},"modified":"2021-08-10T14:03:30","modified_gmt":"2021-08-10T12:03:30","slug":"puebla-de-sanabria-zamora-y-su-entorno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2021\/08\/10\/puebla-de-sanabria-zamora-y-su-entorno\/","title":{"rendered":"PUEBLA DE SANABRIA (Zamora) y su entorno"},"content":{"rendered":"\n<p>Dejaba la pasada semana el relato de nuestra \u00faltima escapada, cuando en torno al mediod\u00eda del 21 de julio abandon\u00e1bamos el Parador de Gredos con rumbo al de Puebla de Sanabria. En Tordesillas decidimos parar a comer, haci\u00e9ndolo en la terraza del restaurante Do\u00f1a Carmen, situado junto al puente sobre el r\u00edo Duero, con una excelente vista sobre el centro hist\u00f3rico de la poblaci\u00f3n, teniendo en primer plano las Casas del Tratado y la iglesia de San Antol\u00edn. Continuamos por la A6, que dej\u00e1bamos en la salida 209 para detenernos en Tiedra, localidad en la que hay unos cuantos campos de lavanda que, en la segunda quincena de julio, se encontraban en plena floraci\u00f3n. Tras haberlos visto en la Provenza, ten\u00eda pendiente ir a Brihuega (Guadalajara), pero la casualidad hizo que en este viaje pasara a tan s\u00f3lo 3 km de los campos de esta localidad vallisoletana, que merece la pena visitar. Adem\u00e1s cuenta con un centro de interpretaci\u00f3n de esta planta, que a la hora en la que pasamos estaba cerrado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/01.-Lavanda.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2693\" width=\"688\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/01.-Lavanda.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/01.-Lavanda-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para las cuatro \u00faltimas noches de esta escapada hemos optado por alojarnos en el Parador de Puebla de Sanabria ****, un moderno edificio con tan s\u00f3lo 42 habitaciones, ubicado a 1 km del centro hist\u00f3rico de esa poblaci\u00f3n. Cuenta con una peque\u00f1a piscina y un restaurante con un buen chef, pero como en la mayor\u00eda de los Paradores, dispone de poco personal, as\u00ed que los trabajadores tienen que esforzarse mucho para hacernos la estancia agradable. La verdad es que nos sentimos como en casa por el trato recibido.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/02.-Parador.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2694\" width=\"690\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/02.-Parador.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/02.-Parador-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Desde el Parador tenemos una magn\u00edfica vista del centro hist\u00f3rico de esta villa, declarada bien de inter\u00e9s cultural, adem\u00e1s de formar parte de los pueblos m\u00e1s bonitos de Espa\u00f1a. En la panor\u00e1mica que tenemos ante nosotros destacan el castillo de los Condes de Benavente, de mediados del siglo XV, y la torre de la iglesia de Santa Mar\u00eda del Azogue, rom\u00e1nica del siglo XII, aunque con numerosas transformaciones posteriores. A su lado se encuentra la coqueta ermita de San Cayetano, capilla barroca del siglo XVIII, En el otro lado, cerrando la Plaza Mayor, est\u00e1 el monumental Ayuntamiento. Un paseo por la calle Costanilla nos permite contemplar otros notables edificios. Si os va la fruta, al comenzar la calle, en la fruter\u00eda El Extreme\u00f1o encontrar\u00e9is g\u00e9nero de calidad. Casi al lado, el Supermercado Vaquero es una buena opci\u00f3n para comprar productos de la tierra. A orillas del r\u00edo Tera hay una buena zona de ba\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/03.-Puebla-de-Sanabria.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2695\" width=\"689\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/03.-Puebla-de-Sanabria.jpg 564w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/03.-Puebla-de-Sanabria-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 22 de julio conclu\u00eda la ola de calor, as\u00ed que optamos por ir a un lugar en el que hemos estado varias veces, la laguna de los Peces, de origen glaciar, pues se encuentra a 1707 metros de altitud. De aqu\u00ed parte un recorrido muy bien se\u00f1alizado mediante hitos y postes azules, que discurre por el Parque Natural del Lago Sanabria, hasta un refugio y dos viejos chozos para guardar el ganado, situado sobre otra hermosa laguna, la de Muria o de Yeguas, junto a la que hay una fuente. El recorrido tiene poco m\u00e1s de 6 km de ida y vuelta y un desnivel de 124 metros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/04.-Lagunas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2696\" width=\"689\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/04.-Lagunas.jpg 590w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/04.-Lagunas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En el viaje de regreso nos detenemos a tomar algo en el peque\u00f1o pueblo de San Mart\u00edn de Casta\u00f1eda, aprovechando para visitar el monasterio del que el pueblo toma su nombre. Desde un par de miradores contemplamos nuestro siguiente destino, el lago de Sanabria, deteni\u00e9ndonos enseguida a comer el bocadillo en el \u00e1rea recreativa de Vigo. Pese a que ahora cobran el aparcamiento a orillas de lago y que es jueves, no conseguimos aparcar, as\u00ed que saco un par de fotos y nos dirigimos a tomar el caf\u00e9 a Ribadelago, fotografiando tambi\u00e9n el monumento dedicado a las v\u00edctimas de la cat\u00e1strofe sucedida el 9 de enero de 1959, en la que la rotura de la presa caus\u00f3 144 muertos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/05.-Sanabria.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2697\" width=\"690\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/05.-Sanabria.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/05.-Sanabria-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 23 de julio nos propusimos recorrer el entorno de la sierra de la Culebra, buscando alg\u00fan sendero para realizar una marcha sencilla. S\u00f3lo encontramos dos, optando por el PR-ZA 02, que parte de Riofr\u00edo de Aliste, a 60 km de Puebla de Sanabria. Fue un error pues la se\u00f1alizaci\u00f3n era muy antigua y deficiente. Conociendo los criterios de la Bizkaiko Mendizale Federazioa, aqu\u00ed no estar\u00eda homologado. Adem\u00e1s el retorno circular consist\u00eda en 3 km de carretera, as\u00ed que optamos por hacer ida y vuelta, unos 11 km, por el mismo camino, llegando hasta el restaurado molino Pic\u00f3n, tras seguir el curso del r\u00edo Becerril junto a un robledal y cruzar bajo el ferrocarril por un t\u00fanel habilitado para el r\u00edo. Lo mejor, las dos sombreadas mesas que hab\u00eda junto a una fuente en el punto de partida, donde aparcamos el coche, frente a un molino restaurado. En una de ellas comimos el bocadillo al concluir la ruta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/06.-Ruta-Molinos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2699\" width=\"689\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/06.-Ruta-Molinos.jpg 536w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/06.-Ruta-Molinos-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita la tuvimos en el coraz\u00f3n de la sierra de la Culebra y en el pueblo probablemente m\u00e1s representativo de ella, Villardeciervos, declarado conjunto hist\u00f3rico-art\u00edstico por constituir un bello ejemplo de la arquitectura rural de la comarca de La Carballeda. Aparcamos el coche junto a la estatua de un ciervo que preside la llegada a esta localidad, aprovechando para tomar el caf\u00e9 en la terraza del Remesal, situada al lado. Bajo un sol de justicia fuimos contemplando sus ricas construcciones de piedra de siller\u00eda con cerramientos de madera, llegando hasta su edificio m\u00e1s notable, la iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de la Asunci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/07.-Villardeciervos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2700\" width=\"689\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/07.-Villardeciervos.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/07.-Villardeciervos-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dedicamos toda la jornada a cortejar a la sierra de la Culebra y sus rocosas cumbres. Por la ma\u00f1ana, la casualidad hizo que par\u00e1ramos a comprar pan en Ferreras de Arriba, pudiendo as\u00ed contemplar su elegante Ayuntamiento y las esculturas de dos personajes de la mascarada de invierno, que se celebra el 26 de diciembre. Tambi\u00e9n fue una casualidad que para regresar a Puebla de Sanabria,&nbsp; el GPS nos hiciera entrar en Portugal, pasando por dos peque\u00f1as aldeas, con sus estrechas calles empedradas, que parec\u00edan sacadas de otra \u00e9poca. Se trata de Guadramil y R\u00edo de Onor, Rihonor de Castilla en el lado espa\u00f1ol. Estas dos localidades forman un pueblo mixto \u00fanico en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, una unidad poblacional con distinta hora e idioma oficial.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/08.-Sierra-de-la-Culebra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2701\" width=\"689\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/08.-Sierra-de-la-Culebra.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/08.-Sierra-de-la-Culebra-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por si en el entorno de Puebla de Sanabria hab\u00eda mucha gente, para el s\u00e1bado 24 de julio preparamos una ruta circular de unos 8 km por uno de los mayores parques naturales de Portugal, el de Montesinho, al que se accede de la peque\u00f1a aldea del mismo nombre situada a tan s\u00f3lo 27 km del Parador. La subida la realizamos por un aburrido camino que al final sale a una ancha pista que lleva al Barragem de Serra Serrada, embalse que nutre de agua a Bragan\u00e7a. Buena parte de la ruta es sombreada pues discurre por un robledal, realiz\u00e1ndola completamente solos, aunque rodeados de molestas moscas y algunas mariposas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/09.-Montesinho-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2702\" width=\"688\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/09.-Montesinho-1.jpg 547w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/09.-Montesinho-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque no tiene nada de sombra, el descenso es mucho m\u00e1s hermoso y entretenido. Desde el embalse, situado a 1290 metros de altitud, se realiza en su totalidad por un sendero, que a veces se pierde pues hay que caminar sobre las losas de granito. El paisaje resulta muy atractivo por las formaciones rocosas y por la vista del Barragem de Montesinho, que tenemos a nuestros pies. Hay algunos vistosos pasos entre piedras y cruzamos sendos arroyos por unas losas a modo de puente. La se\u00f1alizaci\u00f3n es buena, con numerosas marcas de pintura, que a veces hay que buscar cuando se pierde el sendero, y abundantes hitos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/10.-Montesinho-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2703\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/10.-Montesinho-2.jpg 564w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/10.-Montesinho-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Los horarios portugueses no son como los nuestros, as\u00ed que cuando regresamos a la aldea de Montesinho, el \u00fanico bar, en el que tomamos caf\u00e9 a la llegada y al que quedamos en volver para tomar un vino con queso de cabra, estaba cerrado, as\u00ed que nos desplazamos hasta Bragan\u00e7a. Aunque ten\u00edamos preparado el bocadillo y localizado el lugar en el que comerlo, optamos por realizar un picoteo en el restaurante O Ac\u00e1cio. Su propietario me ense\u00f1\u00f3 su enorme local y la amplia terraza completamente vac\u00edos. \u00c9ramos los dos \u00fanicos comensales, pues a Portugal le est\u00e1 afectando mucho econ\u00f3micamente el COVID. Estuvimos muy a gusto, m\u00e1xime cuando el propietario se desplaz\u00f3 a una pasteler\u00eda para que tuvi\u00e9ramos de postre el rico pastel de Belem. De all\u00ed regresamos al Parador, desde donde tuvimos por \u00faltima vez la vista, ahora nocturna, de Puebla de Sanabria.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/11.-Fin.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2704\" width=\"689\" height=\"585\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/11.-Fin.jpg 612w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/08\/11.-Fin-300x255.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para el domingo, 25 de julio dejamos los 473 km que nos separaban de Leioa, todos por autov\u00eda y autopista, dando por concluida la tercera escapada del a\u00f1o.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dejaba la pasada semana el relato de nuestra \u00faltima escapada, cuando en torno al mediod\u00eda del 21 de julio abandon\u00e1bamos el Parador de Gredos con rumbo al de Puebla de Sanabria. 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