{"id":2762,"date":"2021-09-21T07:00:00","date_gmt":"2021-09-21T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=2762"},"modified":"2021-09-28T19:46:40","modified_gmt":"2021-09-28T17:46:40","slug":"memorias-de-japon-1-el-viaje-prefecto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2021\/09\/21\/memorias-de-japon-1-el-viaje-prefecto\/","title":{"rendered":"Memorias de Jap\u00f3n (1): El viaje prefecto"},"content":{"rendered":"\n<p>Los Juegos Ol\u00edmpicos de Tokyo han tra\u00eddo a mi memoria un viaje que no olvidar\u00e9 f\u00e1cilmente, el que realizamos a Jap\u00f3n del 4 al 19 de octubre de 2008. No era un pa\u00eds que estaba entre mis favoritos, por la dificultad de su idioma, por la creencia de que resultaba car\u00edsimo y por desconocer que ten\u00eda tantos atractivos. Sin embargo pude comprobar lo equivocado que estaba, pues las dos parejas nos movimos con total libertad, utilizando siempre el transporte p\u00fablico. De hecho, desde el aeropuerto de Tokyo nos desplazamos hasta el Hotel Edoya utilizando el tren, el metro y finalmente a pie. Resulta muy f\u00e1cil, porque toda la informaci\u00f3n est\u00e1 tambi\u00e9n en ingl\u00e9s y, en el metro de Tokyo, las estaciones tienen n\u00fameros y las l\u00edneas funcionan por colores, que encuentras pintados en el suelo y en el vag\u00f3n. Eso s\u00ed, hay que ir provisto del JR Pass (<a href=\"http:\/\/www.japanrailpass.net\/\">www.japanrailpass.net<\/a>), una especie de Interrail. El vuelo lo hicimos con Air France, que ten\u00eda una buena conexi\u00f3n con Bilbao y que gestion\u00f3 muy bien a la vuelta el retraso que ten\u00eda, viniendo a buscarnos a la puerta del avi\u00f3n, en Par\u00eds, con un cartel que pon\u00eda Bilbao.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/01.-Viaje-2008.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2764\" width=\"689\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/01.-Viaje-2008.jpg 694w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/01.-Viaje-2008-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 5 de octubre, a las 06:55 de la ma\u00f1ana nuestro avi\u00f3n tomaba tierra en el aeropuerto de Narita. Para nuestro cuerpo eran casi las 12 de la noche. Amaneci\u00f3 un d\u00eda trist\u00f3n pero, tras instalarnos en el hotel, decidimos empezar a tomar el pulso a la ciudad, para lo que optamos por desplazarnos en un tren sin conductor a la zona de Odaiba, una isla a la que se accede por el Rainbow Bridge. All\u00ed vemos el edificio de Fuji TV, la&nbsp; noria Daikanransha y varias esculturas, entre las que destaca la r\u00e9plica de la estatua de la Libertad neoyorquina a escala 1:7. Tambi\u00e9n fotografiamos a los invitados a una boda. En este primer d\u00eda ya hemos aprendido el funcionamiento de los WC que tienen calefacci\u00f3n, un chorrito de agua para limpiarte y aire caliente para secarte. Tambi\u00e9n hemos conocido una excelente idea japonesa, que los paraguas son comunitarios, as\u00ed que coges uno cuando llueve y lo abandonas cuando para.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/02.-Tokyo-1.-Odaiba.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2765\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/02.-Tokyo-1.-Odaiba.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/02.-Tokyo-1.-Odaiba-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>6 de octubre. Aprovechando el jet lag nos levantamos a las 4 de la madrugada, que para nuestro cuerpo son las 9 de la noche. Una ducha r\u00e1pida y a la estaci\u00f3n de Okachimachi, pues a las 04:44 tomamos un tren hasta la estaci\u00f3n de Shimbashi, situada a un cuarto de hora a pie de la Lonja de Pescado Tsukiji. A las 05:30 tiene lugar la subasta del pescado en la que el rey es el at\u00fan, con ejemplares que pueden alcanzar el mill\u00f3n de yenes (7.700 \u20ac). Aprovechamos para ver el resto del mercado con rapidez, pues tenemos que volver a hotel, coger el equipaje y regresar a la estaci\u00f3n, pues a las 09:33 sale nuestro tren para Kyoto. Ya hemos realizado una de las visitas que consider\u00e1bamos imprescindible.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/03.-Tokyo-2.-Mercado-Tsukiji.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2766\" width=\"688\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/03.-Tokyo-2.-Mercado-Tsukiji.jpg 544w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/03.-Tokyo-2.-Mercado-Tsukiji-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>2 horas 43 minutos separan Tokyo de Kyoto en Shinkansen Hikari, aqu\u00ed conocido como tren bala. Otra lecci\u00f3n japonesa: el transporte p\u00fablico es muy puntual. He preparado una gu\u00eda de trenes personalizada para no perder tiempo en las estaciones y en una ocasi\u00f3n hemos hecho un trasbordo de tren con cambio de and\u00e9n en un minuto. En Kyoto hemos dado m\u00e1s vueltas que una peonza para encontrar nuestro hotel, el APA Horikawadori Hotel, en el que s\u00f3lo estaremos una noche, pues estaban completos por la celebraci\u00f3n de una prueba de F\u00f3rmula 1, as\u00ed que regresaremos m\u00e1s adelante. Dedicamos la tarde a visitar el principal monumento, Kinkaku-ji Temple, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, en el que destaca The Golden Pavilion. En Kyoto comprobamos lo simp\u00e1ticas que son las jovencitas y que la fruta se vende por unidades, como art\u00edculo de regalo debido a su elevado precio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/04.-Kyoto-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2767\" width=\"688\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/04.-Kyoto-1.jpg 541w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/04.-Kyoto-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>7 de octubre. Continuamos en otro tren bala, el Shinkansen Hikari Kyoto-Hiroshima (08:22-10:25). Es parte de los 4.000 kil\u00f3metros que nos esperan por la isla de Honshu utilizando todo tipo de transportes: trenes, metros, tranv\u00edas, funiculares, taxis, autobuses, telef\u00e9ricos y barcos, adem\u00e1s de varios ascensores. En tranv\u00eda nos acercamos al Memorial de la Paz (C\u00fapula de Genbaku), que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Es el \u00fanico edificio que permanece en pie desde la explosi\u00f3n de la bomba at\u00f3mica. Muchos escolares se acercan a este lugar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/05.-Hiroshima.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2768\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/05.-Hiroshima.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/05.-Hiroshima-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El viaje contin\u00faa sin tregua, pues a las 13:35 tenemos que coger un tren con destino a Miyajimaguchi (25 minutos), de donde sale el barco al tercer destino tur\u00edstico de Jap\u00f3n, la isla de Miyajima, otro de los puntos fuertes del viaje. Por la calle principal notamos un fuerte olor desconocido. Luego vemos que procede de puestos de ostras a la plancha. L\u00e1stima que acabamos de comer. Por primera vez vemos a ciervos que deambulan a sus anchas por las calles. Nos alojamos en el Miyajima Seaside Hotel, tradicional ryokan japon\u00e9s, con suelo de tatami y cama en el suelo tipo fut\u00f3n. Hay que descalzarse antes de entrar, pero te proporcionan varios juegos de zapatillas. La cena y el desayuno fueron espectaculares. Fue el capricho del viaje. Para los enchufes hay que llevar un adaptador a clavija plana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/06.-Miyajima-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2770\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/06.-Miyajima-1.jpg 570w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/06.-Miyajima-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aprovechamos la tarde para recorrer Miyajima, centr\u00e1ndonos sobre todo en el Santuario sinto\u00edsta de Itsukushima, que data del siglo XII y cuenta con preciosos edificios de color rojo. Forma parte de la selecta lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. El emblema de la isla y motivo de muchas fotograf\u00edas es el enorme tori flotante, que realmente est\u00e1 construido sobre la arena y marca el acceso al santuario. A \u00e9l acudimos tambi\u00e9n por la noche, para obtener la imagen del tori iluminado. Tambi\u00e9n vemos una preciosa pagoda de cinco plantas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/07.-Miyajima-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2771\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/07.-Miyajima-2.jpg 609w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/07.-Miyajima-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>8 de octubre.- Abandonamos temprano la isla en el ferry JR, pues a las 08:13 tenemos que coger el tren Miyajimaguchi-Himeji, con trasbordo en Hiroshima a un tren bala. Nuestro objetivo consiste en visitar una de las estructuras m\u00e1s antiguas del Jap\u00f3n medieval, que ha llegado hasta nuestros d\u00edas tal como fue construido a comienzos del siglo XVII, con su estructura de madera, motivo por el que la UNESCO lo incluy\u00f3 en la lista del Patrimonio de la Humanidad. Nos ha encantado el castillo de Himeji.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/08.-Himeji-1.-Castillo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2772\" width=\"691\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/08.-Himeji-1.-Castillo.jpg 573w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/08.-Himeji-1.-Castillo-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Seguimos a la carrera, pues cuando vamos llegando al mediod\u00eda tenemos que coger un autob\u00fas, luego un telef\u00e9rico que nos lleve al monte Shosha y, finalmente, caminar un cuarto de hora para llegar al templo Engyoji, uno de los lugares en los que se rod\u00f3 \u201cEl \u00faltimo Samurai\u201d, protagonizada por Tom Cruise y Ken Watanabe. Este templo cuenta con varios edificios y Budas esparcidos por la monta\u00f1a, siendo la terraza del Maniden el sitio m\u00e1s impactante de un lugar poco frecuentado por los extranjeros. Previamente, nada m\u00e1s llegar al templo, hemos degustado una comida tradicional.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/09.-Himeji-2.-Monte-Shosha.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2773\" width=\"689\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/09.-Himeji-2.-Monte-Shosha.jpg 541w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/09.-Himeji-2.-Monte-Shosha-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tenemos que amoldarnos a las horas de sol, pues amanece sobre las 6 de la ma\u00f1ana y se pone el sol a las 17:30, as\u00ed que hay que madrugar para que el d\u00eda cunda. Nuestra jornada todav\u00eda no ha concluido, hemos decidido ir a cenar carne de Kobe a Kobe, de donde nos separan 36 minutos en tren bala. Cuando llegamos es ya de noche, as\u00ed que miramos las cartas de varios restaurantes y a cenar. Las mesas de 4 personas tienen una especie de plancha circular en el centro, donde cada uno se prepara la carne a su gusto, acompa\u00f1ada por algunas verduras. No es nada barata, pero est\u00e1 exquisita. Merece la pena el gasto, pues nunca he comido una carne tan buena. Desde el restaurante vemos iluminados el Oriental Hotel, la Kobe Tower, el Kobe Maritime Museum y la noria.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/10.-Kobe.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2774\" width=\"690\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/10.-Kobe.jpg 607w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/09\/10.-Kobe-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>No debe de ser muy tarde, pero hace ya mucho que ha anochecido cuando terminamos de cenar. Hoy volvemos a dormir en Kyoto, pero antes tenemos casi una hora de tren. Nos llama la atenci\u00f3n que muchos japoneses viajan dormidos, pero se despiertan al llegar a su estaci\u00f3n. El viaje contin\u00faa<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Juegos Ol\u00edmpicos de Tokyo han tra\u00eddo a mi memoria un viaje que no olvidar\u00e9 f\u00e1cilmente, el que realizamos a Jap\u00f3n del 4 al 19 de octubre de 2008. 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