{"id":2850,"date":"2021-11-09T07:00:00","date_gmt":"2021-11-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=2850"},"modified":"2021-10-31T18:37:12","modified_gmt":"2021-10-31T17:37:12","slug":"regreso-a-portugal-3-mafra-sintra-y-el-algarve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2021\/11\/09\/regreso-a-portugal-3-mafra-sintra-y-el-algarve\/","title":{"rendered":"Regreso a Portugal (3): Mafra, Sintra y el Algarve"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del viaje realizado el pasado mes de septiembre por Portugal, que dejaba hace tres semanas en Lisboa, ciudad en la que pernoctamos cuatro noches, dedicando la \u00faltima jornada a recorrer los alrededores.<\/p>\n\n\n\n<p>19 de septiembre. La primera cita la tenemos a tan s\u00f3lo 40 km de Lisboa, en un lugar del que nunca hab\u00eda o\u00eddo hablar, pero que decidimos visitar ya que en 2019 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se trata de la Real Obra de Mafra, sitio proyectado por el rey Juan V en 1711 que, entre otras, cosas alberga el palacio real, la capilla regia y un convento franciscano. Como era domingo pensamos que iba a estar abarrotado, pero en la fresca ma\u00f1ana pr\u00e1cticamente estuvimos solos recorriendo un edificio enorme. La entrada cuesta 6 \u20ac, con un 50 % de descuento para los mayores de 65 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/01.-Mafra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2852\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/01.-Mafra.jpg 587w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/01.-Mafra-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>25 km despu\u00e9s tenemos la siguiente cita en la hermosa poblaci\u00f3n de Sintra, rodeada de monta\u00f1as. Buena parte de la sierra de Sintra y su centro hist\u00f3rico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO con el nombre de \u201cPaisaje cultural de Sintra\u201d, incluyendo los siguientes lugares: Castelo dos Mouros, Pal\u00e1cio da Pena, Pal\u00e1cio Nacional, Quinta da Regaleira, Pal\u00e1cio de Seteais, Pal\u00e1cio de Monserrate, Convento dos Capuchos, Palacio de Queluz, Monumento ao Bombeiro y Cabo da Roca. De todos ellos optamos por el Palacio Nacional, que est\u00e1 rodeado de restaurantes, aprovechando para comer en uno de ellos tras la visita.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/02.-Sintra-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2853\" width=\"689\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/02.-Sintra-1.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/02.-Sintra-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Construido en estilo \u00e1rabe, el Palacio Nacional de Sintra fue remodelado en el siglo XV en estilo manuelino, por lo que est\u00e1 decorado con hermosos mosaicos. Particularmente me gustaron la Sala dos Cisnes, decorada con frescos de m\u00e1s de 25 cisnes, y la Sala dos Brasoes, que luce los blasones de numerosas familias nobles del siglo XVI. Desde el castillo contemplamos, en lo alto de la monta\u00f1a, el Castelo dos Mouros. La entrada cuesta 10 \u20ac (8,50 los mayores de 65 a\u00f1os). No hab\u00eda mucha gente en el palacio, pero si en los restaurantes, aunque conseguimos una mesa en una terraza sin dificultad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/03.-Sintra-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2855\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/03.-Sintra-2.jpg 536w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/03.-Sintra-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Empachados de tanta cultura, despu\u00e9s de comer nos dirigimos a la costa. Tras recorrer 18 km descubrimos donde pasan los lisboetas los domingos. Es el cabo da Roca, el punto m\u00e1s occidental de Portugal y de la Europa continental. El d\u00eda est\u00e1 muy luminoso pero desagradable por el fuerte viento, as\u00ed que nos quedamos sin recorrer sus impresionantes acantilados, cosa que si haremos 15 km m\u00e1s tarde en la Boca do Inferno, otro lugar muy frecuentado situado en las afueras de Cascais, ciudad que era un completo atasco, en la que nos fue imposible aparcar, limit\u00e1ndonos a tomar desde el coche una foto del precioso palacio que alberga el Museo Condes de Castro Guimaraes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/04.-Cabo-da-Roca.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2856\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/04.-Cabo-da-Roca.jpg 601w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/04.-Cabo-da-Roca-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>20 de septiembre Nos resistimos a abandonar Lisboa, as\u00ed que antes de dejar el Hotel Marqu\u00e9s de Pombal, recorremos por \u00faltima vez la avenida Liberdade. Para hoy tenemos 327 km de viaje, casi todos por autov\u00eda, hasta nuestro siguiente destino, el Algarve y, m\u00e1s en concreto Sagres, una freguesia del concelho de Vila do Bispo. Aqu\u00ed nos alojamos cuatro noches en el Hotel Memmo Baleeira ****, situado sobre el puerto de pesca del que toma el nombre. Lo mejor del hotel es que desde la habitaci\u00f3n contemplamos una impresionante salida de la luna y preciosos amaneceres. Comienza la parte natural del viaje.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/05.-Sagres-Hotel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2857\" width=\"691\" height=\"444\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/05.-Sagres-Hotel.jpg 737w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/05.-Sagres-Hotel-300x193.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Estudiando diferentes rutas para efectuar en el Algarve, descubr\u00ed que a 69 km de Sagres tenemos los \u201cSete Vales Suspensos\u201d, elegida como la mejor ruta de senderismo de Europa por European Best Destination, por votaci\u00f3n popular. Se trata de un tramo de costa con impresionantes acantilados que, a lo largo de 6 km, une la playa de Vale Canteanes con la de Marinha, pasando por el faro de Alfanzina, el cabo Carvoeito y las preciosas playas de Carvalho, accesible por un t\u00fanel, y Benagil. En esta \u00faltima pedimos un taxi para recuperar el coche y comer. Continuaremos por la tarde, pues el d\u00eda ha salido espectacular.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/06.-Sete-Vales-Suspensos-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2859\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/06.-Sete-Vales-Suspensos-1.jpg 598w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/06.-Sete-Vales-Suspensos-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por la tarde nos acercamos de nuevo a los Sete Vales Suspensos en la playa que nos faltaba, la de Marinha. Por el tema de aforo, los accesos en veh\u00edculo est\u00e1n cerrados, teniendo que caminar m\u00e1s de 1 km desde donde podemos aparcar el coche, pese a ser martes (21 de septiembre). Sobrepasamos el final de la mencionada ruta, caminando bordeando la playa de Pau y llegando hasta la parte superior de dos playas a las que s\u00f3lo se puede acceder por mar, Malhada do Bara\u00e7o y Barranquinho. El sitio es una preciosidad. Concluimos la jornada desplaz\u00e1ndonos al Miradouro de Nossa Senhora de Carvoeiro, para realizar un breve recorrido sobre el acantilado, caminando por una pasarela de madera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/07.-Sete-Vales-Suspensos-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2860\" width=\"688\" height=\"357\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/07.-Sete-Vales-Suspensos-2.jpg 649w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/07.-Sete-Vales-Suspensos-2-300x156.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>22 de septiembre. Buscando otros impresionantes acantilados nos dirigimos a Praia da Rocha, pero resulta que all\u00ed no est\u00e1n. Pese a ello y como la playa es hermosa la recorremos hasta el final caminando por una pasarela de madera, parando a tomar algo en un chiringuito. El siguiente objetivo si que lo ten\u00eda previsto, pues es el icono del municipio de Lagos. Se trata de la Ponta de la Piedade, en la que, partiendo del faro, han acondicionado un sendero que recorre la parte superior del acantilado. Tambi\u00e9n descendemos hasta la orilla del mar y de las formaciones rocosas, teniendo que bajar, y luego subir, 196 escaleras. Nos ha gustado este lugar, en el que aprovechamos para comer en un restaurante situado frente al faro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/08.-Lagos-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2861\" width=\"689\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/08.-Lagos-1.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/08.-Lagos-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Esta segunda parte del viaje, que hemos pasado en el Algarve, la hemos dedicado recorrer espacios naturales costeros, visitado s\u00f3lo una ciudad, Lagos, que cuenta con un mont\u00f3n de animadas terrazas situadas en la plaza Luis de Camoes, de donde nos dirigimos a la Gil Eanes, a la que se asoma el Ayuntamiento, sede de la oficina de turismo. La plaza est\u00e1 adornada por una enorme y moderna escultura dedicada al rey Sebastiao, quien dio a Lagos el t\u00edtulo de ciudad en 1573. Pasamos junto al Mercado de Esclavos y la iglesia de Santa Mar\u00eda, para luego visitar una de las iglesias m\u00e1s hermosas del pa\u00eds, la de Santo Antonio, que cuenta con una espectacular decoraci\u00f3n interior que no dejan fotografiar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/09.-Lagos-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2863\" width=\"690\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/09.-Lagos-2.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/09.-Lagos-2-300x174.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Seguimos en Lagos. Si antes hab\u00edamos visto la escultura del Infante D Enrique, en la fachada costera nos llama la atenci\u00f3n la de San Gonzalo de Lagos, patr\u00f3n de la ciudad. A sus pies se encuentra la coqueta playa de Batata, rodeada de formaciones rocosas, a la que se accede bordeando el Forte da Ponta da Bandeira, del siglo XVII. Seguimos paseando por el paseo mar\u00edtimo y enseguida llegamos al castelo dos Governadores, tambi\u00e9n del siglo XVII, que tiene frente a \u00e9l una estatua dedicada al navegante Gil Eannes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/10.-Lagos-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2864\" width=\"689\" height=\"416\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/10.-Lagos-3.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/10.-Lagos-3-300x181.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por hoy ya vale, as\u00ed que tomamos un caf\u00e9 en una terraza y emprendemos el regreso (33 km) al hotel en Sagres, donde pasamos las dos \u00faltimas noches en el Algarve. El viaje contin\u00faa, pero su final lo dejo para una pr\u00f3xima entrega.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del viaje realizado el pasado mes de septiembre por Portugal, que dejaba hace tres semanas en Lisboa, ciudad en la que pernoctamos cuatro noches, dedicando la \u00faltima jornada a recorrer los alrededores. 19 de septiembre. 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