{"id":2905,"date":"2021-11-02T07:00:00","date_gmt":"2021-11-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=2905"},"modified":"2021-10-31T19:11:04","modified_gmt":"2021-10-31T18:11:04","slug":"otono-en-los-hayedos-de-otxandio-bizkaia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2021\/11\/02\/otono-en-los-hayedos-de-otxandio-bizkaia\/","title":{"rendered":"Oto\u00f1o en los hayedos de Otxandio (Bizkaia)"},"content":{"rendered":"\n<p>El a\u00f1o pasado me desplac\u00e9 a \u201ccontemplar el oto\u00f1o\u201d, a los hayedos de Urbasa (Nafarroa) y Otzarreta (Gorbeia, Bizkaia). Este a\u00f1o he optado por Somiedo (Asturias) y por un lugar al que hab\u00eda echado el ojo hace tiempo, Otxandio (Bizkaia). Leyendo la \u201cGu\u00eda de los senderos de peque\u00f1o recorrido de Bizkaia\u201d, escrita por mi amigo Ricardo Hernani, observ\u00e9 que 3 de las 53 rutas que en el libro se narran est\u00e1n promovidas por el Ayuntamiento de Otxandio, al que pertenece este gr\u00e1fico, as\u00ed que la pasada semana decid\u00ed optar por el sendero PR-BI 52 \u201cHayedos de Otxandio\u201d, de 6,4 km de recorrido y un perfil\u00a0 muy suave, ideal para tomar fotograf\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/00.-Mapa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2907\" width=\"686\" height=\"457\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/00.-Mapa.jpg 686w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/00.-Mapa-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 686px) 100vw, 686px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>55 km separan Leioa de Otxandio, poblaci\u00f3n fronteriza con el territorio alav\u00e9s, cuyo centro hist\u00f3rico, declarado conjunto monumental, se articula en torno a la Plaza Nagusia, que est\u00e1 presidida por la Casa Consistorial, monumental edificio de 1733 que luce tres escudos en su fachada. Al lado tenemos la Kultur Etxea y la fuente de Vulcano. Muy cerca destaca la iglesia parroquial, renacentista, dedicada a Santa Marina. Junto a ella se levanta el busto de Felipe Arrese Beitia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"344\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/01.-Otxandio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2908\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/01.-Otxandio.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/01.-Otxandio-300x152.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cerca de la fuente de Vulcano existe un panel en el que figuran los 3 senderos de peque\u00f1o recorrido de Otxandio. Como optamos por el PR-BI 52, tenemos que salir por la calle Uribarrena, caminando cuesta abajo pasando entre la iglesia y el front\u00f3n. Esta calle es el antiguo Camino Real y V\u00eda Crucis. A la derecha observamos un sencillo humilladero dedicado a la Amatxu de Bego\u00f1a. Poco antes de llegar a la ermita de San Roke abandonamos el asfalto para coger el camino que nos lleva al primer hayedo, el de Sanrokeoste.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"281\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/02.-Hayedo-Santrokeoste.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2909\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/02.-Hayedo-Santrokeoste.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/02.-Hayedo-Santrokeoste-300x124.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Con precauci\u00f3n cruzamos la carretera y seguimos caminando por un c\u00f3modo camino que coincide con el GR 38. Vemos varios cobertizos en los que se almacena le\u00f1a, algo que ser\u00e1 habitual en esta ruta, que est\u00e1 muy bien se\u00f1alizada con las t\u00edpicas marcas amarilla y blanca. Hay much\u00edsimos cruces, con indicadores de madera bastante borrosos, a los que tenemos que acercarnos para comprobar cual es nuestro camino. El arroyo Oleta nos indica que hemos llegado al segundo hayedo, el de Abitxu. La lluvia de hojas que tiran las hayas es casi constante.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/03.-Hayedo-Abitxu.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2910\" width=\"689\" height=\"408\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/03.-Hayedo-Abitxu.jpg 522w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/03.-Hayedo-Abitxu-300x178.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Estamos disfrutando de este paseo oto\u00f1al y de los reflejos de las hayas en el arroyo Oleta, junto al que caminamos hasta llegar a otro hermoso hayedo, el de Olazar. Los robles empiezan a entrar en el paisaje, decor\u00e1ndolo m\u00e1s todav\u00eda, mientras superamos distintos cursos de agua con sencillos puentes de madera. La ruta est\u00e1 muy bien dise\u00f1ada y acondicionada. Pronto empezamos a ver la indicaci\u00f3n que nos anuncia que en Oleta hay restaurante, pero no cae en nuestra ruta que sigue tras cruzar una carretera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/04.-Hayedo-Olazar.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2911\" width=\"690\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/04.-Hayedo-Olazar.jpg 507w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/04.-Hayedo-Olazar-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Durante un momento caminamos por la empedrada calzada que un\u00eda Oleta con Otxandio, A partir de ahora hay que estar muy atentos a la se\u00f1alizaci\u00f3n, pues hay infinidad de cruces hacia el GR 38, Oleta y varias opciones para abandonar la ruta y regresar a Otxandio. Nosotros seguimos las del sendero PR-BI 52, pasando por un terreno con diferentes especies arb\u00f3reas, accediendo al \u00faltimo hayedo de la traves\u00eda, el de Illuntxo. Llevamos 3,2 km, as\u00ed que hemos llegado a la mitad del recorrido.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/05.-Hayedo-Illuntxo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2912\" width=\"689\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/05.-Hayedo-Illuntxo.jpg 499w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/05.-Hayedo-Illuntxo-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El colorido oto\u00f1al aumenta con la presencia de robles en nuestra ruta, que tiene un desnivel de 70 metros. Sin embargo no lo hemos percibido hasta tener que realizar un pronunciado descenso por una pista hasta Kurutzalde (km 3,9). Frente a nosotros, en un cruce vemos una estela datada en 1854. Pronto un reba\u00f1o de ovejas se asusta cuando me acerco a tomar una foto. El camino va perdiendo inter\u00e9s hasta que llegamos al barrio de Morgaola (km 5,2), con el atractivo de las vistas sobre las Crestas del Duranguesado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/06.-Kurutzalde-Morgaola.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2914\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/06.-Kurutzalde-Morgaola.jpg 519w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/06.-Kurutzalde-Morgaola-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos quedan 1.200 metros para llegar al punto de partida, teniendo que caminar sobre asfalto por el antiguo Camino Real, actual carretera de acceso a Otxandio. Pronto nos detenemos ante la coqueta ermita de San Antonio (km 5,6) y poco m\u00e1s adelante en la Cruz de Urigoiena, situada junto a la ermita de Elexabarri. Un precioso mural \u201cOngi etorri\u201d nos da la bienvenida al casco urbano de Otxandio, recordando el bombardeo de 1936, que tuvo su centro en la plaza Andikona, donde una escultura de Nestor Basterretxea lo recuerda. La plaza Nagusia, donde empezamos la ruta est\u00e1 a un paso.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/07.-Otxandio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2915\" width=\"687\" height=\"458\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/07.-Otxandio.jpg 527w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/07.-Otxandio-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 687px) 100vw, 687px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Concluimos la ruta en poco m\u00e1s de dos horas, pues realizamos infinidad de paradas para sacar fotos. Entonces record\u00e9 otra asignatura que ten\u00eda pendiente, el hayedo de Presazelai, situado junto al r\u00edo Urkiola a poco m\u00e1s de 1 km del centro urbano de Otxandio, en la carretera que se dirige al puerto de Barazar nada m\u00e1s pasar el desv\u00edo para el barrio Mekoleta. Este precioso hayedo trasmocho recuerda un poco al de Otzarreta. En mi opini\u00f3n le quita un poco de encanto, las mesas, asadores y fuentes con que cuenta, pues es un \u00e1rea recreativa de la Diputaci\u00f3n de Bizkaia. Eso s\u00ed, para comer el bocadillo, un entorno sin igual.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/08.-Hayedo-Presazelai.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2916\" width=\"690\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/08.-Hayedo-Presazelai.jpg 539w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/08.-Hayedo-Presazelai-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como esta vez no llev\u00e1bamos bocadillo, fuimos a comer a un lugar que ya se est\u00e1 haciendo habitual cuando nos desplazamos a Otxandio, siendo la tercera vez que vamos en dos a\u00f1os. Se trata del Restaurante Korostondo, ubicado en un id\u00edlico paraje a poco m\u00e1s de 1 km de Otxandio, tendiendo como tel\u00f3n de fondo las Crestas del Duranguesado y en primer plano los burritos que corretean por las campas. Esta vez hemos comido el men\u00fa del d\u00eda (12,50 \u20ac), pero en ocasiones precedentes hemos optado por su amplia carta (de 50 a 70 \u20ac la comida). Sin embargo la perfecci\u00f3n no existe, pues la pasada semana tardamos casi hora y media en comer el men\u00fa, por la escasez de personal para atender a los 40 comensales que coincidimos. Tampoco me pareci\u00f3 de recibo que ahora no admitan la tarjeta de cr\u00e9dito como medio de pago.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"315\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/09.-Rest-Korostondo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2917\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/09.-Rest-Korostondo.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/10\/09.-Rest-Korostondo-300x133.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Ha sido una buena forma de finalizar octubre, disfrutando de esta suave y c\u00f3moda ruta, caminando por hayedos, as\u00ed que tomo nota para en una pr\u00f3xima ocasi\u00f3n realizar otra que sale del mismo lugar, el PR-BI 51 \u201cCalzadas de Otxandio\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El a\u00f1o pasado me desplac\u00e9 a \u201ccontemplar el oto\u00f1o\u201d, a los hayedos de Urbasa (Nafarroa) y Otzarreta (Gorbeia, Bizkaia). 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