{"id":2919,"date":"2021-11-23T07:00:00","date_gmt":"2021-11-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=2919"},"modified":"2021-11-23T11:39:06","modified_gmt":"2021-11-23T10:39:06","slug":"sydney-australia-en-el-bigbus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2021\/11\/23\/sydney-australia-en-el-bigbus\/","title":{"rendered":"SYDNEY (Australia) en el BigBus"},"content":{"rendered":"\n<p>Retomo el relato del viaje por Australia y Nueva Zelanda realizado en oto\u00f1o de 2018, que dejaba el pasado 24 de agosto en Sydney, tras regresar de las Blue Mountains, las Monta\u00f1as Azules.<\/p>\n\n\n\n<p>21 de octubre. D\u00eda 29 de viaje. Compramos un billete v\u00e1lido 24 horas para el BigBus Sydney, que nos permite subir y bajar de sus autobuses cuantas veces queramos. Nuestro primer destino es Bondi Beach, la playa m\u00e1s famosa de Australia. La palabra \u201cbondi\u201d en la lengua aborigen local hace referencia al sonido de las olas al romper. El d\u00eda est\u00e1 trist\u00f3n pero hay ambiente de surfistas y socorristas, aunque la playa me ha decepcionado. Me quedo con la de Ereaga. Lo m\u00e1s interesante ha sido ver las pinturas murales y el Bondi Pavilion, construido a finales de la d\u00e9cada de 1920.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"714\" height=\"359\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-1.-Bondi-Beach.-21-10-18.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2921\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-1.-Bondi-Beach.-21-10-18.jpg 714w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-1.-Bondi-Beach.-21-10-18-300x151.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 714px) 100vw, 714px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente parada la efectuamos en King Cross, el barrio rojo de Sydney, aunque la nueva normativa ha fomentado la aparici\u00f3n de caf\u00e9s, comercios de moda y mercados de productos org\u00e1nicos. En esta zona destaca la fuente Alamein Fountain y un monumento a los soldados que murieron durante la Segunda Guerra Mundial. La fuente fue dise\u00f1ada por el arquitecto de origen australiano Bob Woodward. De nuevo en el autob\u00fas contemplamos dos emblem\u00e1ticas torres, la de de Sydney y la del Reloj de la Estaci\u00f3n Central de Sydney.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-2.-King-Cross.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2922\" width=\"692\" height=\"401\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-2.-King-Cross.jpg 587w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-2.-King-Cross-300x174.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El trayecto en el BigBus es ahora bastante m\u00e1s largo, pues tiene como destino una de las zonas que m\u00e1s me han gustado de Sydney, Darling Harbour, un gran paseo peatonal situado al oeste del distrito central de negocios de S\u00eddney. El abanderado paseo atraviesa Cockle Bay, uno de los canales que conforman el puerto Darling. Desde el paseo contemplamos parte del skyline de la ciudad, la Torre de Sydney, la noria y, al comienzo, el Australian National Martime Museum.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-3.-Darling-Harbour.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2924\" width=\"690\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-3.-Darling-Harbour.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-3.-Darling-Harbour-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Ahora toca caminar un kil\u00f3metro hasta la peatonal Dixon street, donde se encuentra una de las t\u00edpicas puertas de acceso a Chinatown, el barrio chino m\u00e1s grande de Australia, situado en la parte sur del Distrito Central de Negocios de Sydney. Toda la calle est\u00e1 repleta de comercios y restaurantes de cocina oriental, en uno de los cuales nos sentamos a comer, cosa que no ha sido f\u00e1cil ya que estaban abarrotados. Vemos a monjes budistas y, caminando hasta el final de la calle, en la confluencia con la Hay street tenemos el enorme Market City, ante el que pasa un moderno tranv\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-4.-Chinatown.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2925\" width=\"688\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-4.-Chinatown.jpg 541w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-4.-Chinatown-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras tomar un caf\u00e9 en la frontera con la zona china, de nuevo cogemos el BigBus hasta Sydney Harbor Bridge, que atraviesa la bah\u00eda de Sydney desde que se abri\u00f3 al p\u00fablico el 19 de marzo de 1932. La longitud total del puente es de 1.149 metros y el arco se eleva hasta una altura de 134 metros. Un periodista se dispone a entrar en directo en televisi\u00f3n teniendo como fondo el otro emblema de la ciudad, la Sydney Opera House, uno de los edificios m\u00e1s representativos del siglo XX, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2007. Esta zona tiene una especie de im\u00e1n para nosotros. Tres d\u00edas en Sydney y los tres nos hemos acercado aqu\u00ed, como hacen los cruceros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-5.-Opera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2927\" width=\"690\" height=\"302\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-5.-Opera.jpg 833w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-5.-Opera-300x131.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-5.-Opera-768x337.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cerca del Sydney Harbor Bridge, tenemos The Rocks, el barrio m\u00e1s antiguo de Sydney, al que hace poco m\u00e1s de doscientos a\u00f1os lleg\u00f3 la primera flota de prisioneros enviada por el gobierno brit\u00e1nico. En la actualidad se ha convertido en un privilegiado lugar, al estar enclavado entre el puente y la \u00d3pera, por lo que cuenta con edificios coloniales, numerosos pubs y tiendas de lujo, que se ubican en torno a la George street. Llam\u00f3 mi atenci\u00f3n el grupo escult\u00f3rico, \u201c<em>First Impressions<\/em>\u201d, dedicado a los pioneros de la nueva colonia. La tarde avanza cuando tomamos uno de los \u00faltimos autobuses, que ya circulan casi vac\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"799\" height=\"302\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-6.-The-Rocks.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2928\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-6.-The-Rocks.jpg 799w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-6.-The-Rocks-300x113.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-6.-The-Rocks-768x290.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 799px) 100vw, 799px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque ya os habl\u00e9 de \u00e9l en agosto, otro sitio por el que tenemos que pasar todos los d\u00edas es Hyde Park, el parque urbano ubicado en el distrito comercial central de Sydney. Su paso es casi obligado pues tenemos al lado el apartamento en el que pasamos las cuatro \u00faltimas noches del viaje. La verdad es que no nos importa, pues es un agradable y arbolado lugar desde donde contemplamos la Torre de Sydney, la estatua del Capit\u00e1n Cook, el Australian Museum o el ANZAC War Memorial, Monumento a los Ca\u00eddos<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"746\" height=\"342\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-7.-Hyde-Park.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2929\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-7.-Hyde-Park.jpg 746w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/S-7.-Hyde-Park-300x138.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El viaje est\u00e1 a punto de concluir, aunque todav\u00eda nos queda m\u00e1s Sydney por patear, pero de ello espero hablaros la pr\u00f3xima semana.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Retomo el relato del viaje por Australia y Nueva Zelanda realizado en oto\u00f1o de 2018, que dejaba el pasado 24 de agosto en Sydney, tras regresar de las Blue Mountains, las Monta\u00f1as Azules. 21 de octubre. 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