{"id":2949,"date":"2021-12-14T07:00:00","date_gmt":"2021-12-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=2949"},"modified":"2021-12-15T13:08:49","modified_gmt":"2021-12-15T12:08:49","slug":"que-bonito-es-castro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2021\/12\/14\/que-bonito-es-castro\/","title":{"rendered":"\u00a1Qu\u00e9 bonito es Castro!"},"content":{"rendered":"\n<p>Tras recorrer los 112 municipios de Bizkaia, comenc\u00e9 a hacer lo mismo con los que limitan con este territorio. Uno de ellos, el m\u00e1s tur\u00edstico de todos, es Castro Urdiales, que limita con los municipios vizca\u00ednos de Muskiz, Sopuerta, Artzentales y Trucios-Turtzioz. Castro Urdiales tiene una extensi\u00f3n de 96 km\u00b2 y una poblaci\u00f3n que supera los 32.000 habitantes, repartidos en una docena de localidades. En esta propuesta nos acercaremos a 6 de ellas, teniendo para ello que recorrer un centenar de kil\u00f3metros, entre ida y vuelta, desde Leioa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/01.-Mapa.-585km.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2951\" width=\"690\" height=\"318\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/01.-Mapa.-585km.jpg 794w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/01.-Mapa.-585km-300x139.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/01.-Mapa.-585km-768x355.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Antes de llegar a Castro Urdiales, paramos en una de sus pedan\u00edas, Mio\u00f1o, aunque no nos detenemos en su centro urbano, desplaz\u00e1ndonos casi 1 km hasta la playa de D\u00edcido, desde donde caminamos un corto tramo hasta un notable resto industrial, el cargadero que daba servicio a las minas de D\u00edcido, hoy abandonadas. Declarado Bien de Inter\u00e9s Cultural en el a\u00f1o 1996, fue construido en 1938 y montado por la empresa Altos Hornos de Vizcaya. Est\u00e1 formado por un gran pilar circular que soporta una estructura de hierro en voladizo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"390\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/02.-Miono.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2952\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/02.-Miono.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/02.-Miono-300x165.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos apartamos unos 5 km de la ruta para ir a otra de las pedan\u00edas de Castro Urdiales, Ota\u00f1es, que cuenta con un notable patrimonio de arquitectura civil, con construcciones ligadas a linajes medievales, como se puede contemplar en las fachadas blasonadas. El edificio m\u00e1s conocido es la Casa-Torre de los Ota\u00f1es, que fue fundada en el siglo XIV por el linaje de los Ota\u00f1es y reedificada un siglo despu\u00e9s por Lope Garc\u00eda de Ota\u00f1es, ya que fue derribada en 1368 por los banderizos de Enrique de Trastamara.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/03.-Otanes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2953\" width=\"689\" height=\"319\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/03.-Otanes.jpg 629w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/03.-Otanes-300x139.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cQu\u00e9 bonito es Castro\u2026\u201d As\u00ed comienza una popular canci\u00f3n cuya letra no me atrevo a transcribir, pues en estos tiempos tendr\u00eda connotaciones machistas. Eso s\u00ed, que es bonito no se puede cuestionar, m\u00e1xime si lo contemplamos teniendo en primer plano el coqueto puerto pesquero y como tel\u00f3n de fondo la Puebla Vieja, el conjunto monumental de Castro Urdiales declarado Conjunto Hist\u00f3rico Art\u00edstico en el a\u00f1o 1978. De izquierda a derecha vemos la Casa de Los Chelines, la iglesia de Santa Mar\u00eda de la Asunci\u00f3n y el castillo, faro y ermita de Santa Ana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/04.-Castro-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2954\" width=\"689\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/04.-Castro-1.jpg 737w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/04.-Castro-1-300x131.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Insisto en esta imagen, pues es el rinc\u00f3n que m\u00e1s me agrada de Castro Urdiales y en el que se va a centrar en esta ocasi\u00f3n nuestra visita. Se trata de la Puebla Vieja, contemplando en primer lugar la g\u00f3tica iglesia de Santa Mar\u00eda de la Asunci\u00f3n, construida entre los siglos XIII y XV. A continuaci\u00f3n tenemos el castillo de Santa Ana, al que posteriormente se le a\u00f1adi\u00f3 el faro. Pasamos el arco medieval y llegamos al pe\u00f1\u00f3n-ermita de Santa Ana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"339\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/05.-Castro-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2955\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/05.-Castro-2.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/05.-Castro-2-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A un paso tenemos la plaza del Ayuntamiento, presidida por su monumental edificio del siglo XVI. A unos pasos encontramos la Casa de Los Chelines, edificio de estilo neog\u00f3tico proyectado por Severino Ach\u00facarro, en el que se encuentra un conocido restaurante, el Mes\u00f3n Marinero. Casi al lado vemos la Cofrad\u00eda de Pescadores San Pedro. Caminando por la zona descubrimos la escultura \u201cA los remeros\u201d, de Carlos Gotilla y el grupo escult\u00f3rico dedicado \u201cA las mujeres del mar\u201d, obra de Salvador G. Ceballos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/06.-Castro-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2957\" width=\"688\" height=\"312\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/06.-Castro-3.jpg 666w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/06.-Castro-3-300x136.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Subimos ahora a la parte alta de la Puebla Vieja, para contemplar de cerca sus principales monumentos, comenzando por el faro, que fue encendido por primera vez el 19 de noviembre de 1853. Est\u00e1 adosado al castillo, construido durante los siglos XIII y XIV. Pasamos por el puente medieval y nos acercamos finalmente a la iglesia de Santa Mar\u00eda de la Asunci\u00f3n, el monumento g\u00f3tico m\u00e1s importante de Cantabria, que cuenta con imponentes g\u00e1rgolas. Frente a ella se encuentra el monumento dedicado al emperador romano C\u00e9sar Vespasiano Augusto, fundador de la colonia Flaviobriga.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/07.-Castro-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2958\" width=\"690\" height=\"349\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/07.-Castro-4.jpg 672w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/07.-Castro-4-300x152.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Queremos llegar hasta el final del municipio de Castro Urdiales, por lo que seguimos por la N-634, direcci\u00f3n Santander, hasta Islares, contemplando de camino la franja costera. Nuestro destino no es el pueblo ni la playa de Arenillas, sino el Hotel Restaurante Arenillas (<a href=\"http:\/\/www.hotelrestaurantearenillas.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.hotelrestaurantearenillas.com<\/a>), donde conviene reservar pues siempre est\u00e1 muy concurrido. Antes de llegar nos detenemos brevemente en Cerdigo, por donde pasa el Camino de Santiago, para contemplar la Casa-Torre y la iglesia de San Juan Evangelista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"677\" height=\"362\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/08.-Cerdigo-Islares.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2959\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/08.-Cerdigo-Islares.jpg 677w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/08.-Cerdigo-Islares-300x160.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 677px) 100vw, 677px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro recorrido por el municipio de Castro Urdiales concluye en Sonabia, conocido por la punta del mismo nombre, tambi\u00e9n llamada La Ballena por la forma que tiene, donde nos entretenemos fotografiando a un grupo de cabras y las monta\u00f1as que adornan el entorno. Estamos junto a uno de los tramos m\u00e1s hermosos de la costa castre\u00f1a, la desembocadura del r\u00edo Ag\u00fcera, que da lugar a la r\u00eda de Ori\u00f1\u00f3n, poblaci\u00f3n que cuenta con una apreciada playa de arena fina y con la iglesia de San Pedro de Antioquia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/09.-Orinon-Sonabia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2960\" width=\"688\" height=\"404\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/09.-Orinon-Sonabia.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2021\/11\/09.-Orinon-Sonabia-300x176.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De Ori\u00f1\u00f3n a Leioa tenemos tan s\u00f3lo 51 km que se realizan c\u00f3modamente por la autov\u00eda A-8, salvo que pilles las m\u00e1s que habituales \u201ccaravanas\u201d de los fines de semana,<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras recorrer los 112 municipios de Bizkaia, comenc\u00e9 a hacer lo mismo con los que limitan con este territorio. Uno de ellos, el m\u00e1s tur\u00edstico de todos, es Castro Urdiales, que limita con los municipios vizca\u00ednos de Muskiz, Sopuerta, Artzentales y Trucios-Turtzioz. Castro Urdiales tiene una extensi\u00f3n de 96 km\u00b2 y una poblaci\u00f3n que supera &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2021\/12\/14\/que-bonito-es-castro\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00a1Qu\u00e9 bonito es Castro!<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-2949","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2949"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2949\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3002,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2949\/revisions\/3002"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}