{"id":3096,"date":"2022-03-01T07:00:00","date_gmt":"2022-03-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=3096"},"modified":"2022-03-01T08:50:10","modified_gmt":"2022-03-01T07:50:10","slug":"destino-la-palma-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2022\/03\/01\/destino-la-palma-1\/","title":{"rendered":"Destino La Palma (1)"},"content":{"rendered":"\n<p>Abro un par\u00e9ntesis en el relato del viaje por la isla de Guadalupe, para contaros mi \u00faltima escapada a Canarias, realizada entre el 5 y el 14 de febrero. Aunque en mi vida he cogido m\u00e1s de 300 vuelos con origen y destino diferente, llevaba 740 d\u00edas sin coger un avi\u00f3n, siendo el \u00faltimo el VY3281 Lanzarote-Bilbao, el 27 de enero de 2020. Como la situaci\u00f3n sanitaria ha mejorado, decidimos viajar el 5 de febrero a una de las islas que me faltaba por repetir en Canarias, La Palma, que no visitaba desde 1999, para de paso ver los efectos del volc\u00e1n. Como Vueling cancel\u00f3 en enero el vuelo dominical que un\u00eda Bilbao con Santa Cruz de la Palma, volamos a <strong>Tenerife Norte<\/strong>, optando por alojarnos una noche en la misma localidad en la que se encuentra el aeropuerto, en el La Laguna Gran Hotel.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/01.-Viaje.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3098\" width=\"690\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/01.-Viaje.jpg 632w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/01.-Viaje-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aprovechamos la estancia en Tenerife para volver a visitar <strong>La Laguna<\/strong>, una ciudad que me gusta y que tiene mucho ambiente. Adem\u00e1s, forma parte de la selecta lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Lo primero que hicimos fue acercarnos a su magn\u00edfico mercado. Posteriormente, de forma sucesiva fuimos visitando el santuario del Cristo de la Laguna y el casco viejo, con sus magn\u00edficas construcciones, llegando hasta la torre de Ntra Sra de la Concepci\u00f3n, junto a la que comimos. Pasando por la iglesia de San Agust\u00edn, ubicada en la calle del mismo nombre, regresamos a descansar un rato al hotel, dejando para la tarde el Palacio de Larcero, sede del Museo de Historia y Antropolog\u00eda, la casa Salazar y la Catedral de Ntra Sra de los Remedios. Para concluir, nos detuvimos en un original comercio dedicado al calzado artesanal, de nombre Pisaverde. En otra ocasi\u00f3n volver\u00e9 a hablar de esta hermosa poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/02.-La-Laguna.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3099\" width=\"690\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/02.-La-Laguna.jpg 663w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/02.-La-Laguna-300x148.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 6 de febrero, a bordo de un ATR-72 de Canaryfly, realizamos el corto vuelo entre los aeropuertos de Tenerife Norte y Santa Cruz de la Palma. Para pasar las seis pr\u00f3ximas noches elegimos el Hotel H10 Taburiente Playa, ubicado en <strong>Los Cancajos<\/strong>. Est\u00e1bamos poqu\u00edsimos turistas, siendo el 80 % de los alojados personas que se quedaron sin su vivienda por la erupci\u00f3n del volc\u00e1n Cumbre Vieja. En el patio central del hotel contemplamos cada vez que \u00edbamos a la habitaci\u00f3n la cascada del Los Tilos, a la que no pudimos ir al estar el acceso cerrado por las pasadas lluvias. Si que pudimos caminar por el sendero litoral y contemplar las olas, pues los dos primeros d\u00edas tuvimos aviso amarillo por impacto en costa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/03.-Los-Cancajos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3100\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/03.-Los-Cancajos.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/03.-Los-Cancajos-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Con el coche que recogimos en el aeropuerto, la tarde de nuestra llegada a la isla la dedicamos a recorrer su hermosa capital, <strong>Santa Cruz de la Palma<\/strong> que, al ser domingo, estaba casi vac\u00eda. Su centro hist\u00f3rico est\u00e1 delimitado por dos calles, O&#8217;Daly (calle Real) y la avenida Mar\u00edtima. En otra ocasi\u00f3n volver\u00e9 a hablar de esta ciudad y de sus interesantes edificios, entre los que destacan la Casa de Salazar, el Ayuntamiento y la iglesia de el Salvador, llamando ante todo nuestra atenci\u00f3n los hermosos balcones de muchas de sus casas y varios grupos escult\u00f3ricos, con especial atenci\u00f3n al monumento al Enano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/04.-Santa-Cruz-de-la-Palma.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3101\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/04.-Santa-Cruz-de-la-Palma.jpg 598w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/04.-Santa-Cruz-de-la-Palma-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 7 de febrero nos desplazamos en primer lugar hasta el <strong>la Cumbrecita<\/strong> (1267 m), donde conviene reservar aparcamiento por Internet. Es un buen mirador sobre el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente aunque, como sucedi\u00f3 durante toda la semana, la calima hizo que las vistas fueran difuminadas. Eso s\u00ed, hicimos una peque\u00f1a ruta caminando hasta el Lomo de las Chozas, disfrutando de un precioso paisaje de monta\u00f1a, teniendo como tel\u00f3n de fondo los Roques y el Pico Bejenado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/05.-La-Cumbrecita.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3103\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/05.-La-Cumbrecita.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/05.-La-Cumbrecita-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita del d\u00eda la tenemos en la localidad m\u00e1s poblada de la isla, <strong>Los Llanos de Aridane<\/strong>, distante 33 km de la capital. El primer sitio que llam\u00f3 mi atenci\u00f3n fue la plaza de Espa\u00f1a, por los laureles de Indias que la adornan, que fueron plantados en 1863. A ella se asoman el Ayuntamiento y la coqueta iglesia de Ntra Sra de los Remedios. Por la plaza discurre la calle Real, que cuenta con hermosos edificios de estilo colonial, en la que podemos contemplar varios de los numerosos grandes murales, algunos de conocidos artistas, que forman parte del proyecto \u201cla ciudad en el museo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/06.-Los-Llanos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3105\" width=\"689\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/06.-Los-Llanos.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/06.-Los-Llanos-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de comer en Los Llanos nos dirigimos al mirador de El Time, atalaya situada a 594 metros sobre el nivel del mar, que se encuentra a sus pies. Por primera vez circulamos por impresionantes barrancos, algo que ser\u00e1 habitual todos los d\u00edas y contemplamos las plataneras. Hacia la costa, donde se encuentra la fajana, no hay forma de ver nada con nitidez debido a la calima. Nos volvemos a detener en la playa del puerto de Tazacorte y regresamos a Los Cancajos, pasando otra vez por Tajuya, pues lo hab\u00edamos hecho a la ida, donde contemplamos el <strong>volc\u00e1n Cumbre Vieja<\/strong>, todav\u00eda humeante, los destrozos causados por la lava y alguna casa rodeada por ella, a donde no nos pudimos acercar, pues muchas carreteras permanecen cortadas. Adem\u00e1s todav\u00eda hay gases en bastantes viviendas. He dejado como base de la ilustraci\u00f3n la ceniza, todav\u00eda abundante en algunos lugares.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/07.-Volcan-y-Tazacorte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3106\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/07.-Volcan-y-Tazacorte.jpg 618w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/07.-Volcan-y-Tazacorte-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>8 de febrero. Dedicamos toda la jornada a la zona de Fuencaliente, para caminar por el GR 131 que discurre por la <strong>Ruta de los Volcanes<\/strong>, en buena parte cerrada por efecto del volc\u00e1n, aunque no nos afect\u00f3, pues solo pens\u00e1bamos caminar en descenso por los 5,9 km de sendero existente entre el centro de visitantes del volc\u00e1n San Antonio y el faro de Fuencaliente, donde previamente dejamos aparcado el coche, viajando al punto de partida en el autob\u00fas 23 (2,40 \u20ac). Hay cinco al d\u00eda, cada dos horas entre las 09:45 y las 17:45 h. El camino pasa junto a otro volc\u00e1n, el famoso Tenegu\u00eda, el anterior en entrar en erupci\u00f3n. Junto al faro se encuentra un lugar lleno de encanto, las <strong>salinas de Fuencaliente<\/strong>, que funcionan de forma artesanal desde 1967. La visita es gratuita y cuentan con un buen restaurante.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/08.-Ruta-Volcanes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3107\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/08.-Ruta-Volcanes.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/02\/08.-Ruta-Volcanes-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos quedan por delante tres d\u00edas completos en la isla de la Palma y casi dos en Santa Cruz de Tenerife. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abro un par\u00e9ntesis en el relato del viaje por la isla de Guadalupe, para contaros mi \u00faltima escapada a Canarias, realizada entre el 5 y el 14 de febrero. 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