{"id":3127,"date":"2022-03-22T07:00:00","date_gmt":"2022-03-22T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=3127"},"modified":"2022-03-04T15:01:35","modified_gmt":"2022-03-04T14:01:35","slug":"bermeo-bizkaia-mirador-del-cantabrico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2022\/03\/22\/bermeo-bizkaia-mirador-del-cantabrico\/","title":{"rendered":"BERMEO (Bizkaia): Mirador del Cant\u00e1brico"},"content":{"rendered":"\n<p>Dejamos las islas y nos quedamos cerca de casa, en concreto a 36 km de Leioa. La cita es en uno de los pueblos que m\u00e1s me gustan de Bizkaia, Bermeo, poblaci\u00f3n fundada en el a\u00f1o 1236 que lleg\u00f3 a ser la principal del Se\u00f1or\u00edo. En su escudo se recoge parte de la historia de la villa. Antes de llegar a su centro urbano acostumbro a detenerme en un lugar emblem\u00e1tico, el alto de Sollube, desde el que se tiene una magn\u00edfica vista de la localidad, teniendo como tel\u00f3n de fondo la isla de Izaro. Aunque me gustaba m\u00e1s como estaba antes, en el puerto hay un recuerdo al ciclismo y al corredor Jes\u00fas Loro\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/01.-Sollube.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3129\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/01.-Sollube.jpg 638w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/01.-Sollube-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Estamos en un importante puerto pesquero, as\u00ed que a \u00e9l corresponde la primera imagen que tenemos cuando accedemos a Bermeo por el parque Lamera, dejando el coche aparcado al lado de la Cofrad\u00eda vieja de San Pedro, junto a la que se encuentran la Oficina de Turismo y la Biblioteca. Enfrente tenemos el busto dedicado al poeta madrile\u00f1o Alonso Ercilla, que pasaba temporadas en Bermeo. A un paso se encuentra la iglesia de Santa Eufemia, la m\u00e1s antigua de la villa, reconstruida en el siglo XV, en cuyo interior encontramos la sepultura de los Mendoza. El globo terr\u00e1queo instalado en el muelle recuerda al navegante local Juan de Acurio, embarcado en la vuelta al mundo de Fernando de Magallanes y Juan Sebasti\u00e1n Elcano, de hace 500 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/02.-Inicio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3130\" width=\"690\" height=\"280\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/02.-Inicio.jpg 782w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/02.-Inicio-300x122.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/02.-Inicio-768x312.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El centro de la localidad se articula en torno el precioso Portu Zaharra, donde aprovechamos para hacer el hamaiketako en uno de los bares de la zona. Como tel\u00f3n de fondo de las embarcaciones, tenemos la Torre Ercilla, Santa Eufemia y el Chalet Kikunbera, m\u00e1s conocido como casa-barco. En este paseo portuario contemplamos la fuente m\u00e1s antigua de Bizkaia (Las dos Fuentes) y varios grupos escult\u00f3ricos: \u201c\u00daltima ola, \u00faltimo aliento\u201d, de Enrike Zubia, \u201cOlatua\u201d, de Nestor Basterretxea e \u201cItzulera. El regreso\u201d, de Carlos Solano, que se present\u00f3 al p\u00fablico en el Pabell\u00f3n de Euskadi de la Expo 92, celebrada en Sevilla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/03.-Portu-Zaharra-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3132\" width=\"689\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/03.-Portu-Zaharra-1.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/03.-Portu-Zaharra-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Abandonamos el puerto subiendo las escaleras que conducen a la Torre Ercilla, que parece datar de finales del siglo XV y que alberga en la actualidad el Museo del Pescador. Frente a ella se encuentra el grupo escult\u00f3rico que m\u00e1s me gusta \u201cBadatoz!\u201d, del bermeano Enrike Zubia, que representa a parte de una familia esperando al resto que viene de la mar. Continuamos subiendo hasta la plaza Sabino Arana, a la que se asoman dos monumentos hist\u00f3rico-art\u00edsticos, el Ayuntamiento, de 1732 y la Iglesia de Santa Mar\u00eda. Continuando la subida encontramos algunas interesantes casas en la calle Doniene.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/04.-Casco-Viejo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3133\" width=\"690\" height=\"323\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/04.-Casco-Viejo.jpg 717w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/04.-Casco-Viejo-300x141.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Seguimos subiendo. La calle Doniene nos conduce al Portal de San Juan, que data del siglo XIV y constituye el \u00fanico vestigio que queda de las murallas de la villa. A ambos lados de este arco encontramos las esculturas \u201cVendedoras de pescado\u201d, del bermeano Enrike Zubia, Pasamos ante el Hospital y enseguida llegamos a nuestro destino final, el parque de la Tala, magn\u00edfica atalaya sobre el mar Cant\u00e1brico, con la isla de Izaro y el cabo de Ogo\u00f1o como tel\u00f3n de fondo. En el parque se encuentra un monumento en homenaje a Benito Barrueta, obra de otro bermeano, Nestor Basterretxea, as\u00ed como varios murales sobre la pesca de la ballena.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/05.-Parque-de-la-Tala.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3134\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/05.-Parque-de-la-Tala.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/05.-Parque-de-la-Tala-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Descendemos ahora en busca del punto de partida. Pasamos por la Mikel Deunaren enparantza y llegamos al convento de San Francisco, uno de los m\u00e1s antiguos de Bizkaia, pues fue mandado construir en 1357 por el conde Tello y su esposa Juana de Lara. Destaca su claustro, frente al que se encuentra la hist\u00f3rica fuente de Taraska. A un paso tenemos un grupo escult\u00f3rico m\u00e1s reciente, \u201cLa lechera\u201d, del bermeano Enrike Zubia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/06.-San-Francisco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3137\" width=\"689\" height=\"443\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/06.-San-Francisco.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/06.-San-Francisco-300x193.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro recorrido por el casco hist\u00f3rico de Bermeo esta llegando a su final. Ante nosotros tenemos el monumental edificio del Casino, obra de Severino Achucarro, con aspecto de palacete franc\u00e9s. Fue construido en 1894 como sede de la Sociedad Bermeana. El Casino se asoma a Lamera parkea, donde concluye nuestra ruta. En este coqueto parque nos detenemos a contemplar \u201cEuskal Kosmogonia\u201d, del bermeano Nestor Basterretxea, obra compuesta por 18 esculturas,<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/07.-Casino-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3138\" width=\"690\" height=\"448\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/07.-Casino-1.jpg 573w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/07.-Casino-1-300x195.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque sin salir del municipio, abandonamos el centro de Bermeo en direcci\u00f3n a Bakio. Nuestro destino se encuentra a poco m\u00e1s de 6,5 km, en el cabo de Matxitxako. Si hace poco estuvimos en el extremo m\u00e1s septentrional de Cantabria, cerca del faro de Ajo, ahora lo hacemos en el de Bizkaia, que cuenta con un faro con varios edificios anexos. Tambi\u00e9n se conserva la torre del viejo faro, que me gusta m\u00e1s y data de 1852. Desde \u00e9l contemplamos una impresionante vista del mar Cant\u00e1brico y su agreste costa, teniendo como tel\u00f3n de fondo el islote Akatz y San Juan de Gaztelugatxe, que m\u00e1s tarde volvemos a ver de m\u00e1s cerca desde el mirador.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/08.-Gaztelugatx-y-Matxitxako.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3139\" width=\"689\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/08.-Gaztelugatx-y-Matxitxako.jpg 751w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/08.-Gaztelugatx-y-Matxitxako-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>7 km m\u00e1s adelante aparcamos el coche en el parking habilitado para la enorme demanda que tiene nuestro siguiente destino, San Juan de Gaztelugatxe, ermita situada sobre un pe\u00f1\u00f3n del Cant\u00e1brico, unido al continente por un sencillo puente. Para llegar a la ermita tenemos una subida por una escalinata de 231 pelda\u00f1os. Es uno de esos lugares m\u00e1gicos cuya fama se vio acrecentada por la serie \u201cJuego de Tronos\u201d, donde era \u201cRocadrag\u00f3n\u201d. Es por ello que desde entonces hay limitaci\u00f3n de aforo, teniendo que reservar d\u00eda y hora en <a href=\"https:\/\/web.bizkaia.eus\/es\/gaztelugatxe\">https:\/\/web.bizkaia.eus\/es\/gaztelugatxe<\/a>. Tras un largo cierre por un desprendimiento, espero que haya vuelto a abrir cuando leas estas l\u00edneas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/09.-Gaztelugatx.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3140\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/09.-Gaztelugatx.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/03\/09.-Gaztelugatx-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque no pertenece a Bermeo sino al barrio de San Pelayo de Bakio, aprovechando la visita a San Juan de Gaztelugatxe os recomiendo comer en el restaurante Eneperi (<a href=\"https:\/\/eneperi.com\/es\/\">https:\/\/eneperi.com\/es\/<\/a>). Merece realmente la pena.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dejamos las islas y nos quedamos cerca de casa, en concreto a 36 km de Leioa. La cita es en uno de los pueblos que m\u00e1s me gustan de Bizkaia, Bermeo, poblaci\u00f3n fundada en el a\u00f1o 1236 que lleg\u00f3 a ser la principal del Se\u00f1or\u00edo. 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