{"id":3208,"date":"2022-04-26T07:00:00","date_gmt":"2022-04-26T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=3208"},"modified":"2022-04-11T19:00:56","modified_gmt":"2022-04-11T17:00:56","slug":"molina-de-aragon-guadalajara-villa-medieval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2022\/04\/26\/molina-de-aragon-guadalajara-villa-medieval\/","title":{"rendered":"MOLINA DE ARAG\u00d3N (Guadalajara), villa medieval"},"content":{"rendered":"\n<p>Uno de los d\u00edas en que nos alojamos en Sig\u00fcenza lo dedicamos a visitar otra ciudad de la provincia de Guadalajara, Molina de Arag\u00f3n, teniendo que recorrer 200 km entre ida y vuelta, buena parte de ellos, desde Alcolea del Pinar, por la N-211. Es una zona en la que he estado unas cuantas veces, pues en ella pas\u00e9 varios veranos en mi ni\u00f1ez. Poco antes de llegar a Molina, nos detuvimos en el Barranco de la Hoz, distante 85 km de Sig\u00fcenza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/01.-Mapa-200-km-1024x401.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3210\" width=\"690\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/01.-Mapa-200-km-1024x401.jpg 1024w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/01.-Mapa-200-km-300x118.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/01.-Mapa-200-km-768x301.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/01.-Mapa-200-km.jpg 1028w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Abandonamos la N-211 y nos dirigimos a Corduente, municipio al que pertenece la ermita de la Virgen de la Hoz, nuestro primer destino de la jornada. Nos encontramos en un lugar lleno de encanto, el fondo de un barranco por el que discurre el r\u00edo Gallo, rodeado de altas y verticales monta\u00f1as rocosas rojizas. Dejamos aparcado el coche, el \u00fanico por cierto, frente a la ermita que, ante nuestra sorpresa, se encuentra cerrada, por lo que las fotos de interior corresponden a un viaje anterior. Un cartel en la puerta nos informa que s\u00f3lo abre los s\u00e1bados, domingos y festivos, de 10:00 a 17:00 horas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/02.-Ermita-km-85.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3211\" width=\"690\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/02.-Ermita-km-85.jpg 607w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/02.-Ermita-km-85-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos fastidia un poco que la ermita est\u00e9 cerrada, pero el tema no es grave ya que no es nuestro principal objetivo, sino ense\u00f1ar a nuestros amigos madrile\u00f1os el Barranco de la Hoz, en el que nos encontramos, as\u00ed que nos calzamos las botas para efectuar un peque\u00f1o recorrido de tan s\u00f3lo unos 2 km y 125 metros de desnivel. Este sendero, perfectamente acondicionado y asegurado, est\u00e1 tallado en la roca y en buena parte son escaleras que nos acercan sucesivamente a tres miradores, el situado sobre el santuario, el de la cueva y el de lo alto del acantilado. La vista es impresionante sobre los escarpes rocosos y el r\u00edo Gallo, la carretera y nuestro coche, situados en el fondo de la hoz.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/03.-Barranco-de-la-Hoz.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3212\" width=\"690\" height=\"424\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/03.-Barranco-de-la-Hoz.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/03.-Barranco-de-la-Hoz-300x184.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Antes de adentrarnos en su casco urbano, nos dirigimos hasta el \u201cMirador de Molina de Arag\u00f3n\u201d, situado en la carretera CM-210, desde donde se tiene una magn\u00edfica vista de esta localidad y de su principal monumento, el castillo situado sobre ella, que forma el segundo recinto amurallado medieval m\u00e1s grande de Espa\u00f1a. Esta fortaleza del siglo XII es precisamente nuestro siguiente destino, desplaz\u00e1ndonos en coche hasta su punto m\u00e1s alto, fuera del recinto amurallado, donde se encuentra la Torre de Arag\u00f3n, sede del centro de interpretaci\u00f3n del castillo, visible desde muchos lugares del casco urbano de Molina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/04.-Castillo-km-97.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3213\" width=\"690\" height=\"422\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/04.-Castillo-km-97.jpg 652w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/04.-Castillo-km-97-300x183.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Amenaza lluvia, as\u00ed que descendemos al centro de Molina de Arag\u00f3n, aparcando el coche en el paseo de los Aldarves, para recorrer a pie esta poblaci\u00f3n de 3.217 habitantes, situada a 1065 metros de altitud. Tomamos un vino acompa\u00f1ado de unos torreznos y nos dirigimos a los dos lugares m\u00e1s conocidos del casco urbano, el Puente Viejo, puente rom\u00e1nico construido sobre el r\u00edo Gallo entre los siglos XII y XIII, y el monasterio de San Francisco, de fachada neocl\u00e1sica, actual casa de cultura y museo. La iglesia tiene sobre su torre el conocido Giraldo, del siglo XVIII. Como chispea, aprovechamos para comer el men\u00fa del d\u00eda, muy bueno por cierto, en el Casino de la Amistad, un lugar a recomendar que ocupa el Palacio de los Garc\u00e9s de Marcilla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/05.-San-Francisco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3215\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/05.-San-Francisco.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/05.-San-Francisco-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo ha llovido para incordiar, as\u00ed que tras la comida caminamos hacia la parte alta de esta localidad, declarada conjunto hist\u00f3rico art\u00edstico. En la calle Mart\u00ednez Izquierdo encontramos el Oratorio de San Felipe (s. XVII) y casi al lado la iglesia de San Felipe (siglos XVIII-XIX), en cuya fachada destaca un relieve que muestra la aparici\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda con el Ni\u00f1o a San Felipe. Hemos tenido suerte de encontrarla abierta y poder ver su interesante retablo barroco. Enfrente del templo tenemos el Palacio de los Molina (s. XVI), convertido en hotel, aunque se encontraba cerrado, as\u00ed que si quieres alojarte en esta poblaci\u00f3n te recomiendo el Hotel San Francisco * (50 \u20ac la noche con desayuno).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/06.-San-Felipe.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3216\" width=\"688\" height=\"343\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/06.-San-Felipe.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/06.-San-Felipe-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos dirigimos ahora a la calle paralela situada por debajo, la de las Tiendas, encontrando por casualidad la Oficina de Turismo, en la que me entregan un mapa y me recomiendan visitar la iglesia de Santa Clara, joya del rom\u00e1nico molin\u00e9s de finales del siglo XIII, que se encuentra cerrada. Antes fotografiamos la primera iglesia de la ciudad, tambi\u00e9n rom\u00e1nica, del siglo XII, en la que destaca su esbelta torre. Como no hay dos sin tres, nos dirigimos a la plaza de San Pedro, presidida por la iglesia renacentista de la que toma el nombre.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/07.-Santa-Clara.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3217\" width=\"690\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/07.-Santa-Clara.jpg 723w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/07.-Santa-Clara-300x137.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro recorrido monumental esta tocando a su final. Nos dirigimos ahora a la plaza Espa\u00f1a, a la que se asoma el Ayuntamiento de la localidad. Nuestros pasos contin\u00faan por la calle de Arriba, que nos da acceso a la Juder\u00eda, pasando junto a la iglesia de Santa Mar\u00eda del Conde, rom\u00e1nica del siglo XII. Nos asomamos al r\u00edo Gallo y emprendemos el regreso al coche por la calle de Abajo, que nos introduce en la Morer\u00eda. Pronto descubrimos antiguas casas con entramados de madera e interesantes fachadas de algunos palacios, como el de los Montesoro y el de los Marqueses de Villel.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/08.-Ayuntamiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3218\" width=\"691\" height=\"377\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/08.-Ayuntamiento.jpg 658w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/04\/08.-Ayuntamiento-300x164.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro peregrinar por Molina de Arag\u00f3n ha concluido, pero la escapada contin\u00faa. Pr\u00f3ximamente os hablar\u00e9 de otros lugares visitados, como el Monasterio de Piedra (Zaragoza) y las localidades sorianas de Santa Mar\u00eda de Huerta y Medinaceli.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los d\u00edas en que nos alojamos en Sig\u00fcenza lo dedicamos a visitar otra ciudad de la provincia de Guadalajara, Molina de Arag\u00f3n, teniendo que recorrer 200 km entre ida y vuelta, buena parte de ellos, desde Alcolea del Pinar, por la N-211. 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