{"id":3540,"date":"2022-09-27T07:00:00","date_gmt":"2022-09-27T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=3540"},"modified":"2022-09-27T20:22:08","modified_gmt":"2022-09-27T18:22:08","slug":"las-iglesias-pintadas-de-bucovina-rumania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2022\/09\/27\/las-iglesias-pintadas-de-bucovina-rumania\/","title":{"rendered":"Las iglesias pintadas de Bucovina (Rumania)"},"content":{"rendered":"\n<p>Con la excepci\u00f3n del de 2020 debido a las restricciones del COVID, llevo ya unos a\u00f1os celebrando mi cumplea\u00f1os fuera de Euskal Herria. En esta ocasi\u00f3n voy a rememorar el de junio de 2018, en el que visit\u00e9 un lugar completamente diferente a los que conoc\u00eda hasta entonces. Dentro del viaje que realiz\u00e1bamos por Rumania dedicamos la jornada a viajar entre Bistrita y Gura Humorului, una ruta de m\u00e1s de 250 km, bastante monta\u00f1osa. en la que pasamos el Paso Borgo (1201) y nos adentramos en una zona bastante remota del norte de la Moldavia rumana, cerca de la frontera con ese pa\u00eds y mucho m\u00e1s de Ucrania. El objetivo principal era conocer tres de las ocho iglesias pintadas de Bucovina, las mejor conservadas, que forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO con el nombre de \u201cIglesias de Moldavia\u201d, contando en sus muros exteriores con frescos de los siglos XV y XVI. Aprovechamos para contemplar la vida rural rumana y un par de coches de cart\u00f3n piedra situados a la entrada de los pueblos, para que reduzcas la velocidad, ya que en la distancia parecen aut\u00e9nticos coches de polic\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/01.-Viaje-250-km.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3542\" width=\"690\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/01.-Viaje-250-km.jpg 621w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/01.-Viaje-250-km-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cuando llev\u00e1bamos recorridos 140 km, en el pueblo de Vama, ya en Bucovina, realizamos la primera parada en algo que nada tiene que ver con las iglesias, pero que tambi\u00e9n result\u00f3 muy original. Se trata del Muzeul Ouloui o Museo del Huevo, que intenta mantener una tradici\u00f3n de la zona, la de decorador de huevos. De la mano de la profesora Leti\u0163ia Or\u015fivschi, recorrimos las 22 vitrinas que exponen 7.000 huevos decorados procedentes de todo el mundo. Un lugar que merece la pena visitar. Seguimos recorriendo Bucovina, contemplando los curiosos medios de transporte de mercanc\u00edas, para detenernos enseguida en Vatra Moldovi\u021bei, para tomar un caf\u00e9 en la coqueta Pensiunea Mario.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/02.-Museo-huevos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3543\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/02.-Museo-huevos.jpg 519w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/02.-Museo-huevos-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El primer monasterio que visitamos fue el de Moldovita (M\u00e2n\u0103stirea Moldovi\u021ba), situado en la comuna de Vatra Moldovi\u021bei y construido en 1532 por Petru Rare\u0219, hijo ileg\u00edtimo de Esteban III de Moldavia. Est\u00e1 protegido por una muralla de m\u00e1s de un metro de espesor y cinco de altura. Accedemos al interior del recinto por una puerta abierta en la muralla, donde una monja ortodoxa nos cobra la entrada. Lo m\u00e1s relevante del conjunto es la iglesia de la Anunciaci\u00f3n, cuyos frescos fueron pintados por Toma de Suceava en 1537 y han sido magn\u00edficamente restaurados, destacando las escenas del \u00c1rbol de Jes\u00e9 y el Asedio de Constantinopla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/03.-Moldovita-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3544\" width=\"691\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/03.-Moldovita-1.jpg 539w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/03.-Moldovita-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pasamos luego al interior de la iglesia de la Anunciaci\u00f3n de Moldovita, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. No recuerdo si estaba prohibido sacar fotos en el interior o hab\u00eda que pagar por ello, pero no hab\u00eda mucho control, as\u00ed que disfrut\u00e9 tomando fotos en el interior, en el que El Juicio Final ocupa gran parte de la representaci\u00f3n pict\u00f3rica, destacando tambi\u00e9n las im\u00e1genes de la c\u00fapula y las de Cristo crucificado. Hemos empezado con fuerza con esta joya del arte rumano ortodoxo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/04.-Moldovita-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3545\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/04.-Moldovita-2.jpg 493w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/04.-Moldovita-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Seguimos viajando por la regi\u00f3n de Bucovina, subiendo y bajando colinas, contemplando un enorme monumento, grandes mansiones y carretas tiradas por caballos que utilizan habitualmente para transportar mercanc\u00edas. Se ha echado la hora de comer y \u00c1lex nuestro gu\u00eda y ya amigo, nos lleva a comer a un precioso restaurante que forma parte del Complex Turistic Bucovina, situado en Sucevita en un precioso entorno de bosques y flores. Es un excelente lugar para degustar la cocina tradicional de la zona.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/05.-Bucovina.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3546\" width=\"691\" height=\"335\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/05.-Bucovina.jpg 629w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/05.-Bucovina-300x145.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos dirigimos a continuaci\u00f3n a otro de los monasterios ortodoxos que forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, el de Sucevita, situado en el pueblo del mismo nombre. Como sucediera en el monasterio anterior, tenemos que acceder al interior de un espectacular recinto amurallado, con recios muros de 6 metros de alto y 3 de ancho, que protegen una especie de patio casi cuadrado de casi 100 metros de lado, cuyo centro ocupa la iglesia de la Resurrecci\u00f3n, con su exterior profusamente decorado con frescos pintados alrededor de 1601, siendo una de las \u00faltimas en ser decorada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/06.-Sucevita-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3548\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/06.-Sucevita-1.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/06.-Sucevita-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dicen que la iglesia de la Resurrecci\u00f3n de Sucevita cuenta con las pinturas mejor preservadas. Los frescos est\u00e1n pintados en rojo y azul p\u00farpura, destacando las escenas dedicadas a la Escalera de la Virtud y el Juicio Final. El interior del templo tambi\u00e9n est\u00e1 completamente cubierto de pinturas al fresco en un estado de conservaci\u00f3n excelente, dedic\u00e1ndose principalmente a la familia de Jerem\u00edas Movida, relacionada con la construcci\u00f3n de la iglesia. La b\u00f3veda, por su parte, est\u00e1 dedicada a la Pasi\u00f3n de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/07.-Sucevita-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3549\" width=\"691\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/07.-Sucevita-2.jpg 482w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/07.-Sucevita-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para no salir empachados de pinturas, abrimos un par\u00e9ntesis para dirigirnos al pueblo de Marginea, distante 10 km de Sucevita. Este peque\u00f1o pueblo es conocido por su alfarer\u00eda de cer\u00e1mica negra, as\u00ed que visitamos un taller en el que tuvimos ocasi\u00f3n de contemplar todo el proceso de elaboraci\u00f3n manual de esas obras de arte. Nuestro viaje por Bucovina contin\u00faa, pudiendo contemplar los reba\u00f1os de ovejas, las hilanderas y las carretas tiradas por caballos que circulan por las carreteras.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/08.-Marginea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3550\" width=\"689\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/08.-Marginea.jpg 539w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/08.-Marginea-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Concluimos la jornada visitando el tercer monasterio ortodoxo de los que forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, el de Voronet, situado en el pueblo de ese nombre, que pertenece a la ciudad Gura Humorului. Fue construido por Esteban el Grande en 1488 en tres meses y tres semanas, para conmemorar la victoria en la Batalla de Vaslui. La iglesia de San Jorge del monasterio de Vorone\u021b es probablemente la m\u00e1s famosa de Rumania, debido a sus frescos exteriores de colores brillantes e intensos. Es conocida como \u201cLa Capilla Sixtina de Oriente\u201d por su monumental escena del Juicio Final.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/09.-Voronet.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3551\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/09.-Voronet.jpg 510w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/09.-Voronet-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras recorrer algo m\u00e1s de 250 km por las carreteras rumanas de Bucovina, pernoctamos en una poblaci\u00f3n bastante anodina, de nombre Gura Humorului. Nuestro alojamiento, Pension La Roata ***, se encuentra en las afueras de la ciudad, ocupando una peque\u00f1a vivienda en un emplazamiento precioso. Sien embargo, nada m\u00e1s llegar, empieza a \u201cdiluviar\u201d, as\u00ed que desistimos de bajar caminando hasta el centro para cenar. Tras disfrutar de un precioso arco iris, Alex se ofrece a bajarnos en la furgoneta. Lo malo es que s\u00f3lo encontramos un sencillo restaurante para celebrar mi cumplea\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/10.-GURA-HUMORULUI.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3552\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/10.-GURA-HUMORULUI.jpg 587w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/10.-GURA-HUMORULUI-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hemos disfrutado de una jornada magn\u00edfica recorriendo Bucovina y visitando tres lugares excepcionales, las iglesias pintadas, algo que jam\u00e1s hab\u00eda visto en los pa\u00edses a los que he viajado. Rumania cuenta tambi\u00e9n con iglesias fortificadas, que tambi\u00e9n forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, pero eso es otra historia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la excepci\u00f3n del de 2020 debido a las restricciones del COVID, llevo ya unos a\u00f1os celebrando mi cumplea\u00f1os fuera de Euskal Herria. En esta ocasi\u00f3n voy a rememorar el de junio de 2018, en el que visit\u00e9 un lugar completamente diferente a los que conoc\u00eda hasta entonces. Dentro del viaje que realiz\u00e1bamos por Rumania &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2022\/09\/27\/las-iglesias-pintadas-de-bucovina-rumania\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Las iglesias pintadas de Bucovina (Rumania)<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-3540","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3540","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3540"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3540\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3584,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3540\/revisions\/3584"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3540"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3540"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}