{"id":3585,"date":"2022-10-11T07:00:00","date_gmt":"2022-10-11T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=3585"},"modified":"2022-09-30T20:07:28","modified_gmt":"2022-09-30T18:07:28","slug":"escapada-britanica-2-cornualles-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2022\/10\/11\/escapada-britanica-2-cornualles-1\/","title":{"rendered":"Escapada brit\u00e1nica (2): Cornualles (1)"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del viaje realizado del 7 al 17 de septiembre pasado por Inglaterra y Gales. La primera noche en Gran Breta\u00f1a la realizamos en <strong>Cornualles<\/strong>, que era el principal objetivo de este viaje, pues aqu\u00ed pasamos 4 d\u00edas completos. Cornualles es tambi\u00e9n conocido por su versi\u00f3n inglesa, Cornwall, o como se llama en c\u00f3rnico, Kernow. Esta lengua est\u00e1 emparentada con el gal\u00e9s y el bret\u00f3n, todas ellas celtas. Sus costas est\u00e1n ba\u00f1adas por el mar Celta, al norte y oeste y por el canal de la Mancha al sur. En el extremo sudoeste de este condado ingl\u00e9s se encuentra el Penn a Wlas, Land&#8217;s End, en ingl\u00e9s, emparentado con el Fisterra gallego y el Finist\u00e8re franc\u00e9s. Con nuestro flamante coche, tomando como punto de partida la poblaci\u00f3n de Newquay, recorrimos unas cuantas millas por este territorio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/00.-Cornualles.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3587\" width=\"690\" height=\"262\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/00.-Cornualles.jpg 935w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/00.-Cornualles-300x114.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/00.-Cornualles-768x292.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El Hotel The Glendeveor ***, de Newquay, fue nuestro campamento base durante cinco noches para recorrer Cornualles. <strong>Newquay <\/strong>es una tur\u00edstica poblaci\u00f3n de m\u00e1s de 20.000 habitantes, capital del surf, que cuenta con una amplia oferta de hoteles\u00a0 y restaurantes. Aqu\u00ed tuvimos por primera vez algo que luego ser\u00eda habitual, el t\u00edpico desayuno ingl\u00e9s a base de alubias, huevos revueltos, salchichas y bac\u00f3n. Enfrente del hotel se encuentra la iglesia The Parish Church of St Michael the Archangel, aunque lo que m\u00e1s nos agrad\u00f3 de esta poblaci\u00f3n, que casi no visitamos por falta de tiempo, fue su fachada costera, con los acantilados que separan un grupo de buenas playas y The Island, un afloramiento rocoso habitado, unido a tierra firme por un puente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/01.-Newquay.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3588\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/01.-Newquay.jpg 609w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/01.-Newquay-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las previsiones anunciaban lluvia para todos los d\u00edas, por lo que fuimos modificando nuestro programa para adaptarlo a la climatolog\u00eda, dedicando el d\u00eda 8 a recorrer el norte del territorio, comenzando en el peque\u00f1o pueblo de <strong>Boscastle<\/strong>, que cuenta con un coqueto puerto que aprovecha una ensenada natural protegida por dos muros de piedra, construidos en 1584 por Sir Richard Grenville. Este pueblo se dio a conocer el 16 de agosto de 2004, fecha en la que sufri\u00f3 un dram\u00e1tica inundaci\u00f3n que no caus\u00f3 ninguna v\u00edctima humana. En Boscastle entramos por primera vez en un pub y que exist\u00eda un buen aparcamiento, con parqu\u00edmetro, como luego suceder\u00eda en todos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/02.-Boscastle-0809.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3589\" width=\"692\" height=\"457\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/02.-Boscastle-0809.jpg 587w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/02.-Boscastle-0809-300x198.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita la tuvimos en un peque\u00f1o pueblo de nombre <strong>Tintagel<\/strong>, lugar emblem\u00e1tico de Cornualles, pues seg\u00fan la leyenda aqu\u00ed naci\u00f3 en el siglo VI el rey Arturo. Esto hace que las ruinas de un castillo del siglo XIII, al que se accede por un moderno puente, congreguen a multitud de visitantes dispuestos a pagar \u00a316.00 (casi 19\u20ac), por ver cuatro piedras. Si no quieres aflojar la pasta, puedes coger el coche y dirigirte al Camelot Castle, desde el que se tiene una preciosa vista del conjunto, cosa que hicimos, obsequi\u00e1ndonos por mucho menos dinero con una botella de vino rosado fresquito para los cuatro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/03.-Tintagel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3591\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/03.-Tintagel.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/03.-Tintagel-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Continuamos la jornada dirigi\u00e9ndonos a <strong>Port Isaac,<\/strong> un peque\u00f1o pueblo de poco m\u00e1s de 700 habitantes. Aprovechando que no llov\u00eda, en un banco del aparcamiento aprovechamos para comer el bocadillo. De repente un chaparr\u00f3n que enseguida par\u00f3, pero que ser\u00eda lo habitual durante todo el d\u00eda. Por un camino emprendido descendimos hasta el peque\u00f1o puerto, que est\u00e1 rodeado de coquetas casas y varios restaurantes. En uno de nos tomamos un caf\u00e9 y, antes de volver al coche, los m\u00e1s ricos pasteles del viaje.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/04.-Port-Isaac.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3592\" width=\"692\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/04.-Port-Isaac.jpg 612w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/04.-Port-Isaac-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Seguimos recorriendo la costa, siendo nuestro siguiente destino la localidad de <strong>Padstow<\/strong>, que cuenta con una poblaci\u00f3n de algo m\u00e1s de dos mil habitantes y est\u00e1 ubicada en el \u00fanico estuario fluvial de la costa norte de Cornualles. Es conocida por sus ricos fish and chips, de los que no disfrutamos pues ya hab\u00edamos comido. Como en los pueblos anteriores nos dedicamos a contemplar las casas de su fachada costera, siendo lo m\u00e1s interesante su amplio puerto, que, por la tarde, cuenta con una luz especial.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/05.-Padstow.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3593\" width=\"690\" height=\"370\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/05.-Padstow.jpg 652w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/05.-Padstow-300x161.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A partir de Port Isaac y especialmente en Padstow el tiempo mejor\u00f3 considerablemente, disfrutando de momentos de sol, por lo que concluimos la jornada en el lugar en el que pens\u00e1bamos haberla iniciado, <strong>Carnewas at Bedruthan<\/strong>, unos espectaculares acantilados sobre los que caminamos brevemente por un sendero acondicionado, ya que la tarde avanzaba inexorablemente y no quer\u00eda arriesgar a tener que conducir de noche. Eso s\u00ed, el aparcamiento tambi\u00e9n es de pago.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/06.-Carnewas-at-Bedruthan.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3594\" width=\"689\" height=\"415\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/06.-Carnewas-at-Bedruthan.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/06.-Carnewas-at-Bedruthan-300x181.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>9 de septiembre. Pens\u00e1bamos ir al sur, pero como las previsiones no son muy buenas, optamos por el sudeste de Cornualles, siendo nuestra primera cita en <strong>Falmouth<\/strong>, una poblaci\u00f3n de unos 22.000 habitantes, que cuenta con una calle repleta de comercios. Situada en la desembocadura del r\u00edo Fal, para nosotros su principal atracci\u00f3n, como en todas las poblaciones costeras, es su puerto, que presume de formar junto con Carrick Roads, el puerto natural m\u00e1s grande de Europa occidental y el tercero del mundo. La bandera inglesa se encuentra a media asta por la reina Isabel II, fallecida el d\u00eda anterior.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/07.-Falmouth-0909.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3596\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/07.-Falmouth-0909.jpg 553w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/07.-Falmouth-0909-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Al final el d\u00eda ha quedado precioso, as\u00ed que nos animamos a visitar el <strong>Trelissick Garden<\/strong>, situado en Feock y propiedad del National Trust, cuyo acceso resulta bastante caro, \u00a313,00 por persona, a los que hay que a\u00f1adir \u00a35,00 del parking. Se trata de un enorme jard\u00edn con abundantes y flores y plantas, bastantes de ellas ex\u00f3ticas. En la parte superior de la ladera, asom\u00e1ndose al estuario del r\u00edo Fal, se encuentra la mansi\u00f3n neocl\u00e1sica de la propiedad, que data de 1755. Merece la pena la visita de este encantador lugar que cuenta con dos bares y un \u00e1rea de pic nic, donde por segunda y \u00faltima vez comimos de bocadillo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/08.-Trelissick-Garden.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3597\" width=\"690\" height=\"365\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/08.-Trelissick-Garden.jpg 609w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/08.-Trelissick-Garden-300x159.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque el d\u00eda sigue frecuentemente soleado, por si llov\u00eda, en el plan de hoy ten\u00edamos recorrer la capital de Cornualles, <strong>Truro<\/strong>, dejando el coche aparcado muy cerca de su centro urbano, que se articula en torno al Hall for Cornwall, construido en 1846, como complejo municipal que albergaba el ayuntamiento y distintas dependencias, siendo ahora el lugar de artes en vivo m\u00e1s grande de Cornwall. A su entrada se encuentra la escultura de bronce de un baterista de Tim Shaw. Sin embargo, lo que m\u00e1s nos sorprendi\u00f3 fue su monumental Catedral, que data de finales del siglo XIX. En su interior hab\u00eda un libro de firmas de condolencia por la reina Isabel II, fallecida el d\u00eda anterior.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/09.-Truro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3598\" width=\"692\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/09.-Truro.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2022\/09\/09.-Truro-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Llevamos dos jornadas completas y nos est\u00e1 gustando Cornualles, donde todav\u00eda pasamos los dos pr\u00f3ximos d\u00edas. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del viaje realizado del 7 al 17 de septiembre pasado por Inglaterra y Gales. La primera noche en Gran Breta\u00f1a la realizamos en Cornualles, que era el principal objetivo de este viaje, pues aqu\u00ed pasamos 4 d\u00edas completos. 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