{"id":375,"date":"2019-04-30T07:30:20","date_gmt":"2019-04-30T05:30:20","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=375"},"modified":"2019-04-19T12:16:52","modified_gmt":"2019-04-19T10:16:52","slug":"antequera-malaga-los-dolmenes-y-el-torcal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/04\/30\/antequera-malaga-los-dolmenes-y-el-torcal\/","title":{"rendered":"ANTEQUERA (M\u00e1laga): Los d\u00f3lmenes y el Torcal"},"content":{"rendered":"\n<p>He estado en otras ocasiones en Antequera, una ciudad que me encanta, as\u00ed que aloj\u00e1ndome a los pies del Caminito del Rey, a s\u00f3lo 32 km, no pude resistir la tentaci\u00f3n de volver, para caminar por el Torcal y volver a visitar los d\u00f3lmenes, cuyo espacio ha sido acondicionado tras ser declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2016. Poco antes de llegar nos detuvimos para obtener esta imagen de c\u00f3mo luce Antequera en primavera, teniendo como tel\u00f3n de fondo la Alcazaba y la Pe\u00f1a de los Enamorados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1020\" height=\"409\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/01.-Alcazaba-y-Pe\u00f1a-de-los-Enamorados-874-m.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-377\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/01.-Alcazaba-y-Pe\u00f1a-de-los-Enamorados-874-m.jpg 1020w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/01.-Alcazaba-y-Pe\u00f1a-de-los-Enamorados-874-m-300x120.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/01.-Alcazaba-y-Pe\u00f1a-de-los-Enamorados-874-m-768x308.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Situada sobre un cerro, la Alcazaba de Antequera es el conjunto m\u00e1s destacado de la antigua medina isl\u00e1mica. La ciudad cuenta tambi\u00e9n con un rico patrimonio religioso de iglesias y conventos, destacando la Real Colegiata de Santa Mar\u00eda, construida entre 1514 y 1550, que tiene el honor de ser el primer templo renacentista en Andaluc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"850\" height=\"567\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/02.-Real-Colegiata-de-Santa-Mar\u00eda.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-379\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/02.-Real-Colegiata-de-Santa-Mar\u00eda.jpg 850w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/02.-Real-Colegiata-de-Santa-Mar\u00eda-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/02.-Real-Colegiata-de-Santa-Mar\u00eda-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 850px) 100vw, 850px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para dar variedad a este relato, me quedo con otros dos lugares, el Arco de los Gigantes, construcci\u00f3n de 1585, y la capilla tribuna de la Virgen del Socorro, de 1715, tambi\u00e9n llamada Capilla del Portichuelo por estar situada en la plaza del mismo nombre.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1020\" height=\"405\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/03.-Arco-de-los-Gigantes-y-Capilla-Tribuna-de-la-Virgen-del-Socorro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-380\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/03.-Arco-de-los-Gigantes-y-Capilla-Tribuna-de-la-Virgen-del-Socorro.jpg 1020w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/03.-Arco-de-los-Gigantes-y-Capilla-Tribuna-de-la-Virgen-del-Socorro-300x119.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/03.-Arco-de-los-Gigantes-y-Capilla-Tribuna-de-la-Virgen-del-Socorro-768x305.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2016, el conjunto de los d\u00f3lmenes de Antequera cuanta con un centro de visitantes y un amplio aparcamiento, desde el que se puede visitar dos de los d\u00f3lmenes, as\u00ed que en primer lugar nos dirigimos al m\u00e1s interesante, el de Menga, considerado una de las cumbres de la arquitectura adintelada en la Prehistoria europea. Su grandiosidad radica en su car\u00e1cter arquitect\u00f3nico y la magnitud de las losas empleadas en su construcci\u00f3n. Data del Neol\u00edtico, entre los a\u00f1os 3750 y 3650 aC.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1020\" height=\"352\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/03.-Dolmen-de-Menga.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-381\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/03.-Dolmen-de-Menga.jpg 1020w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/03.-Dolmen-de-Menga-300x104.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/03.-Dolmen-de-Menga-768x265.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A un paso del anterior tenemos el domen de Viera, que es del tipo de sepulcro de corredor, con el pasillo y la c\u00e1mara funeraria perfectamente diferenciadas y separadas por una losa horadada. Est\u00e1 orientado hacia el amanecer del sol en los equinoccios. Como el anterior, fue tambi\u00e9n construido en el Neol\u00edtico, entre los a\u00f1os 3510 y 3020 aC.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1020\" height=\"501\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/04.-Dolmen-de-Viera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-382\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/04.-Dolmen-de-Viera.jpg 1020w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/04.-Dolmen-de-Viera-300x147.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/04.-Dolmen-de-Viera-768x377.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para el tercer dolmen, el tholos de El Romeral, cogemos el coche, pues se encuentra escondido en un pol\u00edgono industrial, distante 3,5 km. Construido entre los a\u00f1os 3000 y el 2200 aC, es del tipo de c\u00fapula y est\u00e1 orientado hacia la sierra del Torcal.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1020\" height=\"445\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/05.-Dolmen-del-Romeral.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-383\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/05.-Dolmen-del-Romeral.jpg 1020w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/05.-Dolmen-del-Romeral-300x131.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/05.-Dolmen-del-Romeral-768x335.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque es el primer sitio que recorrimos, he dejado para el final un lugar que me gusta mucho, el Torcal de Antequera. Estamos a 890 km de casa pero a tan solo 17 de la ciudad de la que toma su nombre. El Torcal de Antequera es un paraje natural de 1.171 hect\u00e1reas, conocido por las caprichosas formas que diversos agentes han ido modelando en sus rocas calizas, constituyendo un destacado ejemplo de paisaje k\u00e1rstico. La otra vez que estuve, un mes de febrero, la nieve dificultaba el caminar por algunos lugares, motivo por el que volv\u00ed en abril con un tiempo m\u00e1s seguro, aunque con amenaza de tormenta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"322\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/07-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-384\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/07-3.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/07-3-300x155.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dejamos el coche en el aparcamiento del Centro de Visitantes Torcal Alto, que cuenta con restaurante y la posibilidad de realizar visitas guiadas. De aqu\u00ed parten tres senderos balizados, de acceso es gratuito, optando por el que nos parece m\u00e1s interesante, la ruta amarilla, sendero circular de 3 km de recorrido, que nos permite contemplar las curiosas formaciones rocosas y un arce incluido en el cat\u00e1logo de \u00e1rboles singulares de Andaluc\u00eda. Eso s\u00ed, hay que llevar calzado adecuado para caminar por terreno pedregoso. M\u00e1s informaci\u00f3n en http:\/\/www.torcaldeantequera.com\/.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1020\" height=\"335\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/08.-Torcal-de-Antequera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-385\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/08.-Torcal-de-Antequera.jpg 1020w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/08.-Torcal-de-Antequera-300x99.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/04\/08.-Torcal-de-Antequera-768x252.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1020px) 100vw, 1020px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>INFO<\/strong>: Hasta el 15 de junio, los d\u00f3lmenes est\u00e1n abiertos de martes a s\u00e1bado, de 09:00 a 20:00 h y los domingos hasta las 15:00 h. La entrada es gratuita. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He estado en otras ocasiones en Antequera, una ciudad que me encanta, as\u00ed que aloj\u00e1ndome a los pies del Caminito del Rey, a s\u00f3lo 32 km, no pude resistir la tentaci\u00f3n de volver, para caminar por el Torcal y volver a visitar los d\u00f3lmenes, cuyo espacio ha sido acondicionado tras ser declarados Patrimonio de la &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/04\/30\/antequera-malaga-los-dolmenes-y-el-torcal\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">ANTEQUERA (M\u00e1laga): Los d\u00f3lmenes y el Torcal<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-375","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/375","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=375"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/375\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":387,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/375\/revisions\/387"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=375"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=375"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=375"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}