{"id":3856,"date":"2023-04-04T07:00:00","date_gmt":"2023-04-04T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=3856"},"modified":"2023-04-07T18:41:50","modified_gmt":"2023-04-07T16:41:50","slug":"escapada-griega-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/04\/04\/escapada-griega-1\/","title":{"rendered":"<strong>Escapada griega (1)<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p>Del 10 al 20 de marzo de 2020 ten\u00edamos previsto viajar a Grecia, pero el COVID iba avanzando y algunos vuelos se estaban cancelando, as\u00ed que, por si acaso, el d\u00eda anterior decid\u00ed cancelar la reserva y preparar un nuevo viaje para las mismas fechas a Portugal, viajando con nuestro coche para as\u00ed poder regresar cuando fuera necesario, cosa que hicimos el 14 de marzo, desde Lisboa, para confinarnos. En buena hora tomamos esa decisi\u00f3n, pues volver de Atenas el 20 de marzo habr\u00eda resultado muy complicado. Como ten\u00eda todo preparado decidimos realizar el viaje en las mismas fechas en cuanto se puediera, as\u00ed que el 10 de marzo de 2023 emprendimos el viaje a Atenas, aunque todo result\u00f3 m\u00e1s complicado de lo previsto, pues algunos de los hoteles, tras la crisis, no abr\u00edan hasta abril y otros estaban completos los fines de semana, as\u00ed que decidimos realizar el viaje al rev\u00e9s de lo previsto, es decir en el sentido de las agujas del reloj. En resumen, han sido 5.756 km en avi\u00f3n, 2.046 km en coche y 78 km a pie.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/01.-Mapa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3857\" width=\"688\" height=\"458\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/01.-Mapa.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/01.-Mapa-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Con los vuelos tuvimos m\u00e1s suerte, pues pese a los tres a\u00f1os transcurridos los precios segu\u00edan parecidos. En 2020 pagamos por los dos 517 \u20ac, que Lufthansa nos devolvi\u00f3 cuatro meses despu\u00e9s. A finales de noviembre de 2022, con motivo del Black Friday, algo en lo que no creo, Lufthansa me pas\u00f3 una oferta, as\u00ed que ese mismo d\u00eda realic\u00e9 las dos reservas por 344 \u20ac, volando a la ida por Munich y regresando v\u00eda Frankfurt. Tras el consiguiente madrug\u00f3n, llegamos al aeropuerto de Atenas coincidiendo con el atardecer, motivo por el cual nos alojamos a dos pasos, en el car\u00edsimo Sofitel*****, dejando para el d\u00eda siguiente el recoger el coche de alquiler.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/02.-Viaje-10-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3858\" width=\"690\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/02.-Viaje-10-03.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/02.-Viaje-10-03-300x166.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 11 de marzo tuvimos la primera sorpresa agradable del viaje nada m\u00e1s recoger el Skoda Scala que nos entregaron en la empresa de alquiler. Pens\u00e1bamos que, tras la profunda crisis padecida, las carreteras griegas ser\u00edan penosas, pero nada de eso, pues todas las grandes distancias las recorrimos por autopistas de peaje que, cada pocos kil\u00f3metros, tienen aparcamientos con WC. Cuentan tambi\u00e9n con numerosos t\u00faneles y viaductos, estando muy bien mantenidas. En total pagamos 57,85 \u20ac de peajes, m\u00e1s otros 13,70 por cruzar el puente en el estrecho del golfo de Corinto. El resto de carreteras estaban muy bien, pese a que tuvimos que pasar varios puertos, incluso con nieve en las cunetas. Eso si, en un par de carreteras de monta\u00f1a nos encontramos con sendos reba\u00f1os de ovejas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/03.-Carreteras.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3859\" width=\"690\" height=\"244\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/03.-Carreteras.jpg 899w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/03.-Carreteras-300x106.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/03.-Carreteras-768x272.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La otra segunda sorpresa agradable ha sido gastron\u00f3mica, colocando a Grecia en cabeza de los pa\u00edses en los que mejor he comido. De izquierda a derecha y de arriba abajo os presento algunos de los platos que he degustado, comenzando con el delicioso yogur griego con miel de la Taverna Efrosino. Siguen la Moussaka, especie de lasa\u00f1a en la que se emplean berenjenas en lugar de pasta, Spanokopita, espinacas envueltas en pasta filo, el queso feta frito, el Bifteki, carne picada de ternera, los Gyros de cerdo, carne asada servida con pan de pita, el Kritharoto, pasta de cebada con forma de granos de arroz, ligeramente mayores, el Paidakia, chuletas de cordero a la parrilla y el Souvlaki, brocheta de pollo, todos ellos acompa\u00f1ado de vino rosado o tinto, en ocasiones&nbsp; pagado a precio bastante caro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/04.-Gastronomia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3860\" width=\"691\" height=\"430\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/04.-Gastronomia.jpg 629w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/04.-Gastronomia-300x186.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras recorrer tan solo 112 km por autopista llegamos al alojamiento en el que pasamos las tres siguientes noches, el Club Hotel Casino Loutraki*****, al que creo que le sobra una estrella, como sucedi\u00f3 con el anterior. Esta localidad veraniega es sobre todo conocida por este casino, que dicen que es uno de los m\u00e1s grandes de Europa. El hotel cuenta con SPA, piscina cubierta y otras al aire libre que, al no estar en temporada, permanec\u00edan cerradas. No disfrutamos de nada de esto, pero fotografi\u00e9 la escultura de Poseid\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/05.-Loutraki-11-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3861\" width=\"690\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/05.-Loutraki-11-03.jpg 774w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/05.-Loutraki-11-03-300x124.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/05.-Loutraki-11-03-768x317.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Quer\u00edamos aprovechar la tarde, as\u00ed que comimos unos perritos calientes en el hotel y salimos r\u00e1pidamente hacia nuestro siguiente destino, situado a 16,4 km del hotel. Se trata de Acrocorinto, una de las m\u00e1s antiguas necr\u00f3polis griegas, transformada en imponente fortaleza medieval. Aqu\u00ed tuvimos la sorpresa negativa del viaje, pues llegamos a las 15:10 y cerraban a las 15:30, algo habitual en otros lugares en el mes de marzo, lo que supone que por las tardes no haya nada que poder ver. Menos mal que nos dejaron pasar y poder picotear un poco en veinte minutos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/06.-Acrocorinto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3862\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/06.-Acrocorinto.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/06.-Acrocorinto-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras el fracaso anterior nos dirigimos a nuestro siguiente objetivo, una de las cosas que m\u00e1s ganas ten\u00eda de ver, motivo por el que nos alojamos en Loutraki. Se trata del Canal de Corinto, que une el golfo de Corinto con el mar Egeo por el istmo de Corinto, separando el Peloponeso del resto de Grecia. Tiene 6,3 km de largo, 21 metros de ancho y tan solo 8 de profundidad. Se construy\u00f3 entre 1881 y 1893, siguiendo el antiguo proyecto de Ner\u00f3n. Lo vimos un par de veces desde el Isthmos Bridge, situado a tan solo 5,6 km del hotel, al que os recomiendo acudir por la ma\u00f1ana. Desde \u00e9l hacen \u201cbungy jumping\u201d. Aprovechamos para tomar caf\u00e9 con tranquilidad. En otra ocasi\u00f3n vimos uno de los puentes sumergibles con que cuenta el canal.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/07.-Canal-Corinto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3864\" width=\"693\" height=\"463\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/07.-Canal-Corinto.jpg 587w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/07.-Canal-Corinto-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como todav\u00eda era pronto, decidimos aprovechar el resto de la tarde visitando el Heraion de Perachora, santuario de la diosa Hera, notable sitio arqueol\u00f3gico ubicado en un cabo al final de la pen\u00ednsula de Perachora, que tuvo su mayor importancia hacia finales del siglo VI aC. En su hermoso emplazamiento se encuentra la capilla de Agios Nikolaos, algo bastante habitual en las ruinas griegas. En el cabo est\u00e1&nbsp; tambi\u00e9n el faro Maj\u00e1k Melagavi. Antes de llegar nos detuvimos en Vouliagmeni Lagoon, un hermoso lago interior conectado con el mar por un peque\u00f1o estrecho.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/08.-Heraion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3865\" width=\"692\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/08.-Heraion.jpg 652w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/08.-Heraion-300x179.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>12 de marzo. La cita importante de la jornada se encontraba en Epidauro. Se trata del Asclepeion, un santuario dedicado a Asclepio que desde 1988 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Situado en el Peloponeso, cuenta con importantes restos del siglo IV aC, destacando el tholos y el teatro, considerado este \u00faltimo una obra maestra de la arquitectura griega. Construido hacia el a\u00f1o 330 aC, llego a tener capacidad para 12.000 espectadores. Tambi\u00e9n visitamos el sencillo museo. La entrada, como en todo los lugares, ten\u00eda hasta el 31 de marzo un descuento del 50%, costando 6 euros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/09.-Epidauro-12-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3866\" width=\"691\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/09.-Epidauro-12-03.jpg 578w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/09.-Epidauro-12-03-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A la hora de comer nos dirigimos a Nafplio, importante puerto del golfo Arg\u00f3lico al que se asoma la calle Boumpoulinas, repleta de restaurantes. En uno de ellos comimos unas raciones de calamares, pues el pescado fresco ten\u00eda unos precios desorbitados. Nafplio presume de ser la ciudad m\u00e1s bonita de Grecia, probablemente por su emplazamiento. Desde el puerto contemplamos el coqueto castillo Bourtzi, que ocupa un islote frente al puerto. Dominado la ciudad desde una colina tenemos el imponente castillo de Palamedes, supuesto inventor del ajedrez y del juego de dados, que debido a que empez\u00f3 a llover renunciamos a visitar, aunque tampoco habr\u00edamos podido, pues cerr\u00f3 a las 15:30 h. Por la ma\u00f1ana hicimos un alto en la ruta para fotografiar una piscifactor\u00eda que ocupa un precioso lugar costero.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"612\" height=\"408\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/10.-Nafplio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3867\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/10.-Nafplio.jpg 612w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/03\/10.-Nafplio-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dejo este relato en el Peloponeso, de donde regresamos al hotel en Loutraki, en el que todav\u00eda pasamos otras dos noches. El viaje por Grecia contin\u00faa. De ello os hablar\u00e9 en la pr\u00f3xima entrega, tras una pausa en la Semana de Pascua.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Del 10 al 20 de marzo de 2020 ten\u00edamos previsto viajar a Grecia, pero el COVID iba avanzando y algunos vuelos se estaban cancelando, as\u00ed que, por si acaso, el d\u00eda anterior decid\u00ed cancelar la reserva y preparar un nuevo viaje para las mismas fechas a Portugal, viajando con nuestro coche para as\u00ed poder regresar &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/04\/04\/escapada-griega-1\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\"><strong>Escapada griega (1)<\/strong><\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-3856","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3856"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3886,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3856\/revisions\/3886"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}