{"id":3871,"date":"2023-04-18T07:00:00","date_gmt":"2023-04-18T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=3871"},"modified":"2023-04-18T09:02:30","modified_gmt":"2023-04-18T07:02:30","slug":"escapada-griega-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/04\/18\/escapada-griega-2\/","title":{"rendered":"Escapada griega (2)"},"content":{"rendered":"\n<p>Tras la pausa de Semana Santa, contin\u00fao el relato del viaje realizado a Grecia del 10 al 20 de marzo pasado, que dejaba hace dos semanas en Loutraki.<\/p>\n\n\n\n<p>El 13 de marzo nos desplazamos hasta Diakopto, poblaci\u00f3n costera distante 92 km, que se realizan en casi su totalidad por autopista. Nuestro objetivo era viajar a lo largo de algo m\u00e1s de una hora en el ferrocarril que sube hasta Kalavrita. Durante dos d\u00edas intent\u00e9 comprar los billetes en la web sin conseguirlo. Ni siquiera en Diakopto nos enteramos de que el servicio ferroviario estaba suspendido en Grecia debido al terrible choque de trenes el 28 de febrero, en el que perecieron 57 personas. Nos inform\u00f3 de ello un taxista en Kalavrita, tras ver la estaci\u00f3n cerrada. Como no nos coincid\u00edan los horarios, optamos por efectuar el recorrido en coche, viendo desde lo alto la garganta del Vouraikos, por la que pasa el tren y las monta\u00f1as nevadas al otro lado del golfo de Corinto. Merece la pena.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/11.-Diakopto-y-Graganta-13-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3872\" width=\"691\" height=\"343\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/11.-Diakopto-y-Graganta-13-03.jpg 652w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/11.-Diakopto-y-Graganta-13-03-300x149.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Mientras tom\u00e1bamos un caf\u00e9 en la estaci\u00f3n de Diakopto, que estaba abierta, buscando un plan alternativo mi mujer encontr\u00f3 que, en la ruta a Kalavrita, ten\u00edamos el monasterio Mega Spileon, cuya traducci\u00f3n literal es \u201cGran Cueva\u201d, aunque su nombre oficial es monasterio de la Dormici\u00f3n de la Theotokos. Dicen que es uno de los monasterios m\u00e1s antiguos de Grecia, aunque fue destruido por los alemanes el 8 de diciembre de 1943, ejecutando a 22 monjes y visitantes. Reconstruido posteriormente, ahora es un complejo de ocho pisos ubicado en el acantilado de 120 metros de altura y situado a unos 950 metros de altitud, por lo que pasamos bastante fr\u00edo (5 grados).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/12.-Mega-Spileon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3874\" width=\"693\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/12.-Mega-Spileon.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/12.-Mega-Spileon-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro recorrido concluy\u00f3 en Kalavrita, importante y popular centro de esqu\u00ed que, al igual que Sierra Nevada, presume de sol, nieve y playa. Cuenta con una calle peatonal que re\u00fane a buena parte de los comercios y la hosteler\u00eda, adem\u00e1s del Museo del Holocausto y la Catedral de la Asunci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda. Antes de comer, nos desplazamos al Memorial dedicado a la Masacre u Holocausto de Kalavrita, que recuerda el exterminio casi total de la poblaci\u00f3n masculina, as\u00ed como la destrucci\u00f3n de la ciudad por las fuerzas de ocupaci\u00f3n alemanas durante la Segunda Guerra mundial, el 13 de diciembre de 1943. De all\u00ed regresamos a Loutraki, parando a tomar fotos de la garganta del Vouraikos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/13.-Kalavrita.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3876\" width=\"692\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/13.-Kalavrita.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/13.-Kalavrita-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>14 de marzo. Sin salir del Peloponeso nuestro siguiente destino estuvo en Kaiafas, distante 191 km de Loutraki. Al llegar, parados en un sem\u00e1foro, vimos que al lado ten\u00edamos un supermercado, as\u00ed que aprovechamos para comprar pan, un sobre de salchich\u00f3n, un trozo de queso y una botella peque\u00f1a de vino. El tema es que \u00edbamos a dejar el equipaje en el hotel y salir disparados hacia el Templo de Apolo Epicuro, construido en la segunda mitad del siglo V aC y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986. Est\u00e1 protegido por una gran carpa mientras lo restauran. El problema es que tambi\u00e9n cierra a las 15:30 h, por lo que hicimos un alto en el camino para comer de bocadillo y no perder tiempo. La entrada reducida nos cost\u00f3 3 \u20ac.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/14.-Apolo-Epicuro-14-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3877\" width=\"688\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/14.-Apolo-Epicuro-14-03.jpg 573w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/14.-Apolo-Epicuro-14-03-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En la ruta hacia el templo vimos carteles que anuncian las Neda Waterfalls, cascadas del r\u00edo Neda que presuntamente se encuentran en la proximidad de la ruta, cosa que comprobamos en Google Maps. El acceso se realiza desde la aldea de Perivolia, por una estrecha carretera que luego se convierte en una pista. En una amplia curva aparcamos el coche y seguimos caminando unos 500 metros, hasta coger un estrecho sendero que sube y baja, paralelo al r\u00edo, hasta la cascada a la que al final no llegamos por no haber llevado bastones y por temor a que anocheciera, as\u00ed que la foto de la cascada es de Wikipedia. El recorrido merece la pena, pues es una preciosidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/15.-Neda-Waterfalls-desde-Perivolia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3879\" width=\"690\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/15.-Neda-Waterfalls-desde-Perivolia.jpg 551w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/15.-Neda-Waterfalls-desde-Perivolia-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>No vimos la cascada pero llegamos a tiempo de ver la preciosa puesta de sol en la playa de Kakovatos, que ahora languidece. Muy cerca tenemos el agradable Kaiafas Lake Hotel ***, que lo regenta una familia que hace que nos sintamos como en casa, disfrutando para la cena, por un m\u00f3dico precio, de la tradicional gastronom\u00eda griega. Estamos rodeados de olivos en medio de la nada, a 800 metros del lago y a 900 de la playa de Kaiafas. Pod\u00eda ser un remanso de paz, pero la perfecci\u00f3n no existe, pues tambi\u00e9n se alojaban sendos grupos de j\u00f3venes franceses y holandeses. Grecia est\u00e1 lleno de estudiantes de todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/16.-Kakovatos-y-Kaiafas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3880\" width=\"690\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/16.-Kakovatos-y-Kaiafas.jpg 737w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/16.-Kakovatos-y-Kaiafas-300x158.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 15 de marzo fue el d\u00eda de m\u00e1s viaje, pues tuvimos 435 km hasta Kalambaka, casi 300 por autopista, pero en la primera parte empez\u00f3 a diluviar. Menos mal que la carretera era buena y llev\u00e1bamos delante un cami\u00f3n que circulaba a 80\/100 km\/h, al que me pegu\u00e9 como una lapa y que no nos abandon\u00f3 hasta que ces\u00f3 la lluvia, poco antes de coger la autopista en las proximidades de Patra. Cuando llev\u00e1bamos 139 km nos detuvimos junto al Rion Fortress (Castillo de R\u00edo), construido por el sult\u00e1n otomano Bayezid II en 1499, para proteger la entrada al Golfo de Corinto. Desde \u00e9l contemplamos el puente de R\u00edo-Antirio, oficialmente llamado puente Charilaos Trikoupis, que une el Peloponeso con el resto de Gracia. Tiene una longitud de 2.252 metros, una anchura de 28 y est\u00e1 formado por cinco tramos de cable. Fue inaugurado el 7 de agosto de 2004. Por el continu\u00f3 nuestra ruta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/17.-Puente-y-castillo-15-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3881\" width=\"690\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/17.-Puente-y-castillo-15-03.jpg 703w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/17.-Puente-y-castillo-15-03-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Este d\u00eda toc\u00f3 malcomer en un \u00e1rea de servicio de autopista, que finalmente abandonamos para volver a encontrarnos con la lluvia y los 5 grados de temperatura. Una parada en el camino en el pintoresco Caff\u00e9 Excelsior y llegamos a uno de los puntos fuertes del viaje, Meteora, nombre dado por los monjes a los gigantescos pilares de roca que vieron aqu\u00ed en el siglo XIV, sobre los que edificaron varios monasterios. Aqu\u00ed pasamos dos noches en el alojamiento que m\u00e1s nos ha gustado del viaje, Divani Meteora Hotel **** en Kalambaka. Por ser de Bilbao nos dieron una habitaci\u00f3n de m\u00e1s categor\u00eda y nos dejaron prolongar la salida un par de horas. Todo gracias al Athletic o, mejor dicho, a Ernesto Valverde, al que todo el mundo recuerda en Grecia por sus a\u00f1os al frente de Olympiacos, con el que gan\u00f3 tres ligas y dos copas, que ha colocado a Bilbao en el mapa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"689\" height=\"357\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/18.-Meteora-paisaje.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3882\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/18.-Meteora-paisaje.jpg 689w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/18.-Meteora-paisaje-300x155.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Quer\u00eda volver a ver este lugar y que mi mujer lo conociera, pues tengo un buen recuerdo de cuando lo visit\u00e9 en 1978. Por ello cog\u00ed la habitaci\u00f3n con vista a las monta\u00f1as. En aquella ocasi\u00f3n vinimos varios amigos en dos coches desde Bilbao (2.986 km), para de camino subir al Triglav y al Olympo. En el viaje estren\u00e9 mi Ford Fiesta, pero eso es otra historia. De los monasterios espero hablar la pr\u00f3xima semana. El viaje por Grecia contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la pausa de Semana Santa, contin\u00fao el relato del viaje realizado a Grecia del 10 al 20 de marzo pasado, que dejaba hace dos semanas en Loutraki. El 13 de marzo nos desplazamos hasta Diakopto, poblaci\u00f3n costera distante 92 km, que se realizan en casi su totalidad por autopista. 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