{"id":3887,"date":"2023-04-25T07:00:00","date_gmt":"2023-04-25T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=3887"},"modified":"2023-04-08T14:58:35","modified_gmt":"2023-04-08T12:58:35","slug":"escapada-griega-y-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/04\/25\/escapada-griega-y-3\/","title":{"rendered":"Escapada griega (y 3)"},"content":{"rendered":"\n<p>Concluyo el relato del viaje a Grecia, realizado del 10 al 20 de marzo, que dejaba la pasada semana en Meteora.<\/p>\n\n\n\n<p>16 de marzo. Amanece lloviendo pero, para cuando terminamos de desayunar, la lluvia cesa y nos permite ver lo que era el principal motivo de este viaje, los monasterios de Meteora, construidos sobre las moles rocosas y declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988. En el hotel verificamos los horarios y los d\u00edas que abren que, para este d\u00eda, son s\u00f3lo 3: Monasterio Roussanou (siglo XVI), San Nicol\u00e1s (reconstruido en el siglo XVI) y San Esteban, el m\u00e1s nuevo, pues data del siglo XVIII. Es al \u00fanico que se accede sin escaleras. Nos dirigimos luego a los tres que faltan y vemos que el de Varlaam (siglo XVII), tambi\u00e9n est\u00e1 abierto, as\u00ed que subimos a verlo. Comemos en un restaurante de Kastraki y regresamos al hotel. Tarde libre y de descanso, pues hemos subido 643 escaleras y bajado otras tantas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/21.-Meteora-1-16-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3888\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/21.-Meteora-1-16-03.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/21.-Meteora-1-16-03-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Son 6 los monasterios que se pueden visitar previo pago de 3 euros cada uno, as\u00ed que el 17 de marzo nos dirigimos a los dos que nos faltaban, el Gran Meteoro (sigo XIV) y el de la Sant\u00edsima Trinidad (siglo XV), el m\u00e1s conocido, por ser la localizaci\u00f3n de varias pel\u00edculas, entre ellas una de las de James Bond. Todav\u00eda no he dicho que tuvimos ocasi\u00f3n de verlos cubiertos de nieve, pues amaneci\u00f3 nevando, aunque ces\u00f3 para las 9 de la ma\u00f1ana. Eso s\u00ed, en las escaleras de acceso hab\u00eda nieve y un grado de temperatura. Hoy ha tocado subir 540 escaleras. No quiero ni pensar lo dif\u00edcil que ser\u00e1 aparcar el coche en verano junto a los monasterios, pues los espacios son peque\u00f1os. Las mujeres tienen que acceder al interior de los monasterios con una falda larga, que proporcionan en la taquilla. Espero volver a hablar con m\u00e1s detalle de Meteora, pues es un sitio \u00fanico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/22.-Meteora-2-17-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3889\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/22.-Meteora-2-17-03.jpg 609w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/22.-Meteora-2-17-03-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por la tarde tuvimos que recorrer los 231 km que nos separaban de nuestro siguiente destino, Delfos, que se realizan en algo m\u00e1s de 3 horas, teniendo que pasar puertos con nieve en la cuneta, pueblos escalonados en las monta\u00f1as y muchas plantaciones de olivos. Elegimos el mes de marzo pues, en nuestro anterior viaje, hace 6 a\u00f1os, pasamos calor en ese mes. En esta jornada, en las monta\u00f1as hemos vuelto a estar a 4 grados. Las dos siguientes noches las pasamos en el Nidimos Hotel ***, muy bien situado y con aparcamiento, algo importante en Delfos. Cuenta con un coqueto lugar para los desayunos y, desde la terraza de la habitaci\u00f3n, excelentes vistas sobre la bah\u00eda de Itea y los montes nevados de Kalavrita. L\u00e1stima que hiciera tanto fr\u00edo en la calle.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/23.-Hotel-Delfos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3890\" width=\"690\" height=\"392\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/23.-Hotel-Delfos.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/23.-Hotel-Delfos-300x170.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 18 de marzo fue el \u00fanico d\u00eda en el que no tuve que tocar el coche, pues nuestro destino, uno de los puntos fuertes del viaje, se encontraba a 950 metros del hotel. Se trata del yacimiento arqueol\u00f3gico de Delfos que, desde 1987, forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Este antiguo santuario del siglo VI aC, est\u00e1 considerado como una de las ruinas mejor conservadas de Grecia. Seg\u00fan la mitolog\u00eda, Delfos es el centro del mundo antiguo, el omfalos u ombligo. La escultura de Prometheus nos da la bienvenida al recinto arqueol\u00f3gico, en el que sucesivamente vamos pasando por el \u00c1gora romana, el Tesoro de los Atenienses, el Templo de Apolo y la Columna Serpiente, el Teatro y el Estadio. Fuera del recinto tenemos la Fuente Castalia, el Gimnasio y el precioso Santuario de Atenea Pronaza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/24.-Delfos-18-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3891\" width=\"691\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/24.-Delfos-18-03.jpg 573w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/24.-Delfos-18-03-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hacemos un alto en el camino para comer algo en la cafeter\u00eda del Museo Arqueol\u00f3gico, que visitamos a continuaci\u00f3n. Pese a ser un lugar muy concurrido, tambi\u00e9n cierra a las 15:30 h, as\u00ed que tenemos que andar r\u00e1pidos. La entrada reducida para el recinto y el museo cuesta 6 \u20ac. Estamos en uno de los mejores museos arqueol\u00f3gicos de Grecia. Cuenta con 14 salas en las que contemplamos a Cleobis y Bit\u00f3n, la Esfinge de Naxos, la cabeza crisoelefantina, Pancratista Agias, Apolo, Antino\u00fcs y el Auriga de Delfos. En otra ocasi\u00f3n espero volver a hablar de Delfos, para dedicarle la atenci\u00f3n que merece.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/25.-Delfos.-Museo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3893\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/25.-Delfos.-Museo.jpg 649w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/25.-Delfos.-Museo-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 19 de marzo fue muy intenso, pues fue nuestra \u00faltima jornada en Grecia y, a las 6 de la tarde tuvimos que devolver el coche de alquiler. Tan s\u00f3lo llev\u00e1bamos 9 km recorridos, cuando me detuve en un lugar del que nunca hab\u00eda o\u00eddo hablar, Arachova, uno de los pueblos de monta\u00f1a mas tur\u00edsticos de Grecia. Atr\u00e1s hab\u00edamos dejado las monta\u00f1as nevadas del Golfo de Corinto y de nuevo vimos la nieve cerca y mucha gente sac\u00e1ndose selfies con el monte Parnasos (2457 m) a su espaldaa. Esto trajo a mi memoria cuando en 1978 subimos al Olimpo (2918 m), la monta\u00f1a m\u00e1s alta de Grecia y segunda de los Balcanes, s\u00f3lo superada por el b\u00falgaro Musala (2925), en el que estuve con anterioridad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/26.-Arachova-19-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3895\" width=\"690\" height=\"266\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/26.-Arachova-19-03.jpg 794w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/26.-Arachova-19-03-300x116.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/26.-Arachova-19-03-768x297.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Ten\u00edamos previsto haberlo visitado el d\u00eda anterior por la tarde pero, con eso de que todo cierran tan pronto, lo dejamos para la \u00faltima jornada. Se trata del Monasterio de Hosios Louk\u00e1s, uno de los m\u00e1s bellos monasterios bizantinos de Grecia, que, desde 1990, forma parte de la selecta lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Dedicado a su fundador, San Lucas, un ermita\u00f1o del siglo X cuyos restos se est\u00e1n en la cripta, fue construido en 1011 sobre los cimientos de una iglesia de 944. Es conocido por su cripta, mosaicos y pinturas. La entrada cuesta 4 euros. Fuera del recinto est\u00e1 la coqueta Metamorphosis church.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/27.-Hosios-Loukas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3897\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/27.-Hosios-Loukas.jpg 553w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/27.-Hosios-Loukas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Seguimos a la carrera. Comida r\u00e1pida en un restaurante de la autopista y nos dirigimos al hotel a dejar el equipaje. Todav\u00eda no hemos terminado, pues a\u00fan nos faltaba una visita a 45 km del hotel, en el cabo Suni\u00f3n, donde se levanta el Templo de Poseid\u00f3n, construido en el a\u00f1o 413 aC (entrada 3 \u20ac). Es un lugar lleno de encanto por el que deambulan las perdices. Existe un bar que se encuentra abarrotado de personas pues es domingo y muchos atenienses se desplazan hasta aqu\u00ed para contemplar la puesta de sol. Para nosotros fue el broche perfecto para poner el punto final a nuestro viaje por Grecia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/28.-Templo-Poseidon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3898\" width=\"690\" height=\"281\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/28.-Templo-Poseidon.jpg 734w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/28.-Templo-Poseidon-300x122.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Del cabo Suni\u00f3n regresamos al aeropuerto sin poder contemplar la puesta de sol, aunque apuramos al m\u00e1ximo ya que casi todo el viaje se realiza por autov\u00eda. Entregamos el coche y nuevamente nos alojamos en el Sofitel, situado en el mismo aeropuerto. El 20 de marzo regresamos a casa en dos vuelos, primero de Atenas a Frankfurt (3 h) y luego de Frankfurt a Bilbao (2 h). Lo peor fue que tuvimos que pasar m\u00e1s de 4 horas en el aeropuerto alem\u00e1n, en el que aprovechamos para cenar, aunque fuera un poco temprano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/29.-Regreso-20-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3899\" width=\"690\" height=\"348\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/29.-Regreso-20-03.jpg 734w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/04\/29.-Regreso-20-03-300x152.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos ha encantado Grecia, adem\u00e1s de sorprendernos gratamente por sus buenas carreteras y excelente gastronom\u00eda. Eso s\u00ed, hemos tenido temperaturas bastante bajas. Nos han tratado muy bien y, aunque el griego es muy dif\u00edcil os dejo tres palabras que al menos merece la pena aprender: Kalim\u00e9ra (Buenos d\u00edas), Efcharist\u00f3 (Gracias) y Parakal\u00f3 (De nada). La escapada griega ha concluido.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Concluyo el relato del viaje a Grecia, realizado del 10 al 20 de marzo, que dejaba la pasada semana en Meteora. 16 de marzo. 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