{"id":3987,"date":"2023-06-13T07:00:00","date_gmt":"2023-06-13T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=3987"},"modified":"2023-06-19T18:41:54","modified_gmt":"2023-06-19T16:41:54","slug":"escapada-al-pirineo-aragones-y-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/06\/13\/escapada-al-pirineo-aragones-y-2\/","title":{"rendered":"Escapada al Pirineo aragon\u00e9s (y 2)"},"content":{"rendered":"\n<p>Os hablaba la pasada semana de los tres pueblos pirenaicos visitados, Torla-Ordesa, Broto y Ainsa, dejando para esta entrega las rutas que realizamos por la naturaleza que, por cierto, tuvimos que improvisar sobre la marcha pues, aunque en Torla-Ordesa el tiempo fue generalmente soleado, la lluvia y la niebla se adue\u00f1aron de las monta\u00f1as. Es por ello que, aunque no lo ten\u00edamos previsto. el primer d\u00eda nos dirigimos a Bujaruelo, cogiendo la carretera de Ordesa hasta el puente de los Navarros, distante tan s\u00f3lo 1,8 km del hotel, para luego coger el desv\u00edo que recorre el desfiladero conocido como estrecho de los Navarros, por el que discurre el r\u00edo Ara y una pista a veces asfaltada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/01.-Estrecho-de-los-Navarros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3989\" width=\"691\" height=\"384\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/01.-Estrecho-de-los-Navarros.jpg 601w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/01.-Estrecho-de-los-Navarros-300x167.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Llegamos as\u00ed al amplio aparcamiento situado frente a San Nicol\u00e1s de Bujaruelo, que en verano se queda peque\u00f1o. Existe aqu\u00ed un camping, una antigua ermita y un confortable refugio (<a href=\"https:\/\/www.refugiodebujaruelo.com\/\">https:\/\/www.refugiodebujaruelo.com\/<\/a>), antiguo hospital de peregrinos originario del siglo XII, adem\u00e1s de un coqueto puente medieval sobre el r\u00edo Ara, por el que pasa el GR11 y la ruta que se dirige a Francia. Esperamos en el coche para ver si dejaba de llover pero, como no lo hac\u00eda, nos acercamos a tomar un caf\u00e9 en el refugio. All\u00ed nos indicaron que en el valle de Otal, el destino que nos recomend\u00f3 un amigo, sol\u00eda hacer mejor tiempo. Unas cuatro horas m\u00e1s tarde, tras completar la ruta, el d\u00eda levant\u00f3 y el entorno de Bujaruelo se mostr\u00f3 espectacular.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/02.-Bujaruelo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3990\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/02.-Bujaruelo.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/02.-Bujaruelo-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque ca\u00eda sirimiri y hab\u00eda algo de niebla, nos animamos a caminar hacia el valle de Otal, pues la ruta es muy sencilla al discurrir por una pista con suave pendiente. Si segu\u00eda lloviendo pens\u00e1bamos regresar, pero enseguida par\u00f3 y continuamos caminando. Al llegar a la fuente de la Femella (unos 20 minutos de marcha) la pista se bifurca. A la derecha se dirige hacia la cabecera del r\u00edo Ara y la zona del Vignemalle, teniendo que continuar por el ramal de la izquierda con rumbo a Panticosa por el valle de Otal. El camino est\u00e1 muy bien se\u00f1alizado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/03.-Hacia-Ortal.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3991\" width=\"692\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/03.-Hacia-Ortal.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/03.-Hacia-Ortal-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La ruta prevista tiene unos 10 km de ida y vuelta y 290 metros de desnivel. En el cruce anteriormente citado comienza el tramo de mayor pendiente hasta el collado de Otal, desde el que se tiene una impresionante vista del valle, aunque nada tiene que ver con las fotos que me ense\u00f1\u00f3 mi amigo, que disfrut\u00f3 de un d\u00eda radiante. Ante nosotros tenemos la sierra Tende\u00f1era, el pico Otal y la Pe\u00f1a de Ordiso. Caminamos hasta el final del valle, donde hay un refugio de pastores y una coqueta cascada. Nos hab\u00edan dicho que en el valle abundan las marmotas, pero las o\u00edmos sin ver ninguna. El regreso se efect\u00faa por la misma ruta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/04.-Valle-de-Otal.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3992\" width=\"690\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/04.-Valle-de-Otal.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/04.-Valle-de-Otal-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente pens\u00e1bamos haber caminado por el valle de Ordesa, subiendo hasta la Cola de Caballo por las Gradas de Soaso, pero amaneci\u00f3 lloviendo, as\u00ed que optamos por desplazarnos a Ainsa. De regreso, al mediod\u00eda subimos hasta la pradera de Ordesa, donde concluye una carretera que se cierra al p\u00fablico en verano, teniendo que dejar el coche en Torla-Ordesa, para acceder a ella en autob\u00fas. De este lugar parten numerosas rutas por el parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/05.-Pradera-de-Ordesa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3994\" width=\"691\" height=\"380\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/05.-Pradera-de-Ordesa.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/05.-Pradera-de-Ordesa-300x165.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dado que era sobre las 14:30 h, no pens\u00e1bamos realizar ninguna ruta, pero aunque ca\u00eda algo de sirimiri en ocasiones, sentimos la llamada de la naturaleza, decidiendo caminar durante una hora para disfrutar del precioso hayedo situado junto a la pradera de Ordesa, uno de los mejor conservados del macizo pirenaico. Supongo que de cara al turismo no monta\u00f1ero, han habilitado una sencilla y casi llana ruta, muy bien acondicionada y accesible, que discurre por la margen izquierda del r\u00edo Arazas. Merece realmente la pena.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/06.-Hayedo-de-Ordesa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3995\" width=\"694\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/06.-Hayedo-de-Ordesa.jpg 530w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/06.-Hayedo-de-Ordesa-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 694px) 100vw, 694px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como ya he comentado, la idea original era subir hasta la cascada de la Cola de Caballo por la ruta que discurre por la margen derecha del r\u00edo Arazas, pasando junto a varias cascadas y las llamadas Gradas de Soaso, aunque tambi\u00e9n se puede realizar en la primera parte por la ruta del hayedo. Se trata de un&nbsp; recorrido lineal del 16,5 km de ida y vuelta, aunque hay fuentes que lo alargan a 18 km, y m\u00e1s de 500 metros de desnivel acumulado, partiendo de los 1330 metros de altitud de la pradera y subiendo a los 1750 de la cascada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/07.-Ruta-Soaso.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3996\" width=\"692\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/07.-Ruta-Soaso.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/07.-Ruta-Soaso-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos dio mucha pena no poder realizar la ruta prevista, que os muestro a continuaci\u00f3n al recuperar de mi archivo unas fotos de cuando la realizamos el 1 de junio de 2002, con mucha m\u00e1s agua que ahora, pues era la \u00e9poca en la que nevaba mucho m\u00e1s, siendo muy importante el deshielo. En la subida se disfruta contemplando diferentes cascadas, de nombre Arripas, Estrecho y de la Cueva, para luego empinarse un poco el camino para superar las Gradas de Soaso, en las que el r\u00edo Arazas cae en forma de peque\u00f1os saltos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/08.-Cascadas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3997\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/08.-Cascadas.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/08.-Cascadas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Superadas las Gradas de Soaso el camino suaviza su pendiente y el agua chorrea por numerosas paredes rocosas. Poco a poco el valle se va cerrando ante la mole que forman los montes Cilindro y Monte Perdido. Tambi\u00e9n est\u00e1 a punto de concluir nuestra ruta, pues el destino es la preciosa cascada de nombre Cola de Caballo, un precioso salto agua de 54 metros de ca\u00edda situado bajo el refugio monta\u00f1ero de G\u00f3riz. El regreso a la pradera de Ordesa se realiza por el mismo camino.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/09.-Cola-de-Caballo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3998\" width=\"691\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/09.-Cola-de-Caballo.jpg 652w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/09.-Cola-de-Caballo-300x147.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Concluye aqu\u00ed esta escapada pero el viaje contin\u00faa, pues tenemos por delante casi 400 km para llegar a la Costa Brava y, m\u00e1s en concreto, a Lloret de Mar, donde pasamos las siguientes 7 noches.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Os hablaba la pasada semana de los tres pueblos pirenaicos visitados, Torla-Ordesa, Broto y Ainsa, dejando para esta entrega las rutas que realizamos por la naturaleza que, por cierto, tuvimos que improvisar sobre la marcha pues, aunque en Torla-Ordesa el tiempo fue generalmente soleado, la lluvia y la niebla se adue\u00f1aron de las monta\u00f1as. 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