{"id":4000,"date":"2023-06-20T07:00:00","date_gmt":"2023-06-20T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4000"},"modified":"2023-06-23T13:23:38","modified_gmt":"2023-06-23T11:23:38","slug":"escapada-a-la-costa-brava-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/06\/20\/escapada-a-la-costa-brava-1\/","title":{"rendered":"Escapada a la Costa Brava (1)"},"content":{"rendered":"\n<p>Como comentaba en la entrega anterior, despu\u00e9s de estar tres noches en Torla-Ordesa, continuamos el viaje para pasar las siete siguientes en la Costa Brava, con objeto de recorrer el sur de la provincia de Girona. El alojamiento fue en Lloret de Mar, en el Don Juan Resort **** que, pese a su pomposo nombre, result\u00f3 un hotel muy sencillo al menos la zona en la que nos alojaron, repleta de franceses y adolescentes. La habitaci\u00f3n era muy b\u00e1sica, sin nevera, unas toallas sencillas y, en nuestro caso, la peque\u00f1a terraza no ten\u00eda vistas. Vamos, que se le hab\u00edan ca\u00eddo 2 estrellas. Y no nos podemos quejar, pues bastantes habitaciones ten\u00edan tres camas, pese a encontrarse alojado s\u00f3lo dos personas. Lo mejor de todo fue el buffet del restaurante, aunque un d\u00eda tuvimos que soportar una interminable cola para acceder a \u00e9l, pues compart\u00edamos cena unas 800 personas a la vez, de las 2.000 que creo que tiene de capacidad el hotel. Adem\u00e1s tuvimos que pagar 100 euros por el aparcamiento. En resumen, tuvimos una entrada triunfal, a\u00f1orando al momento lo bien que estuvimos en el Silken Ordesa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/00.-Mapa-y-Hotel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4002\" width=\"691\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/00.-Mapa-y-Hotel.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/00.-Mapa-y-Hotel-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por si fuera poco, las previsiones climatol\u00f3gicas no eran nada buenas, pues anunciaban lluvia casi todos los d\u00edas, cosa que afortunadamente no sucedi\u00f3. Por ello, dado que el d\u00eda estaba espectacular, tras instalarnos en el hotel nos echamos a la calle, caminando por el carrer de la Riera, convertido en una especie de mercadillo, pues est\u00e1 lleno de comercios con objetos parecidos a lo que se vende en el top manta. Nuestro descenso ten\u00eda como objetivo llegar al paseo mar\u00edtimo, siendo recibidos por la escultura L&#8217;Esguard, de Rosa Serra.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/01.-Lloret-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4003\" width=\"689\" height=\"409\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/01.-Lloret-1.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/01.-Lloret-1-300x178.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Caminando a orillas del Mediterr\u00e1neo llegamos a la pla\u00e7a de la Vila, a la que se asoma el Ayuntamiento. M\u00e1s adelante encontramos dos grupos escult\u00f3ricos, uno dedicado a la sardana y otro que representa una especie de carabela. Nuestro paseo llega hasta un lugar lleno de encanto, la cala Sa Caleta, en la que vemos unas peque\u00f1as embarcaciones de pesca. Sobre ella se alza el castillo d\u2019en Plaja, al que no subimos, asom\u00e1ndonos al otro lado del t\u00fanel excavado en la roca, por el que discurre el camino de ronda, regresando a las proximidades de la cala a tomar una copa de vino rosado en una terraza. Por cierto, los 23 \u20ac que cuesta la entrada la castillo, me parece desorbitado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/02.-Lloret-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4004\" width=\"692\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/02.-Lloret-2.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/02.-Lloret-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Uno de los d\u00edas en los que sali\u00f3 lloviendo, volvimos por la tarde a recorrer Lloret de Mar que, la verdad, no tiene mucho que ver, as\u00ed que callejeamos por su peque\u00f1o casco antiguo, que cuenta con un comercio de mayor calidad al que tenemos junto a la zona hotelera. Destaca en \u00e9l la iglesia de Sant Rom\u00e1, de estilo g\u00f3tico catal\u00e1n de transici\u00f3n al renacimiento. Tambi\u00e9n nos acercamos a Can Font, casa modernista convertida en museo, que estaba cerrada, as\u00ed que regresamos a nuestra zona para sentarnos en la terraza del Bar El Capit\u00e1, al que acud\u00edamos todas las tardes a tomar un vino antes de ir a cenar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/03.-Lloret-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4005\" width=\"690\" height=\"372\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/03.-Lloret-3.jpg 612w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/03.-Lloret-3-300x162.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como amenazaba lluvia, previamente pasamos un buen rato en el Museu del Mar, situado en Passeig de Camprodon i Arrieta, 2, accediendo a \u00e9l por la oficina de turismo. La entrada cuesta 4 \u20ac, la mitad para los jubilados. Merece la pena visitar la que fue la casa Can Garriga, en la segunda mitad del siglo XIX. La exposici\u00f3n se divide en cinco \u00e1mbitos: Hijos del mar, Mediterr\u00e1neo, Las puertas del oc\u00e9ano, Lloret despu\u00e9s de los veleros y M\u00e1s all\u00e1 de la playa, en una muestra que va desde la navegaci\u00f3n de cabotaje que se realizaba por el Mediterr\u00e1neo, hasta la de altura a trav\u00e9s del Atl\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/04.-Lloret-Museo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4006\" width=\"690\" height=\"441\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/04.-Lloret-Museo.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/04.-Lloret-Museo-300x192.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pens\u00e1bamos realizar varias rutas caminando por los caminos de ronda de la Costa Brava as\u00ed que, como el d\u00eda amaneci\u00f3 bueno, optamos por el primero, el que va desde Lloret de Mar hasta Blanes, un recorrido de 6,4 km que, con las variantes que hicimos, desde el hotel se convirti\u00f3 en m\u00e1s de 11. La parte m\u00e1s interesante fue la primera, que sube hasta el mirador en el que se encuentra la escultura de la Dona Marinera, para luego bajar a la coqueta Cala Banys, para volver a subir hasta el castel de Sant Joan.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/05.-Lloret-Blanes-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4007\" width=\"689\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/05.-Lloret-Blanes-1.jpg 550w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/05.-Lloret-Blanes-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El camino pierde bastante inter\u00e9s en el descenso hasta platja de Fenals, que bordeamos, para luego subir hasta las proximidades de los Jardins de Santa Clotilde, a los que no entramos, contemplando desde lo alto la platja de Sa Boadella. Caminamos de nuevo en subida por una zona boscosa, pero pronto el inter\u00e9s decae, pues abandonamos la costa para caminar por una carretera interior hasta la ermita Santa Catalina, d\u00e1ndonos la bienvenida la estatua dedicada a A l&#8217;obrera de Santa Cristina, en la danza de Almorratxe.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/06.-Lloret-Blanes-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4008\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/06.-Lloret-Blanes-2.jpg 553w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/06.-Lloret-Blanes-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por carretera llegamos caminando a nuestra siguiente cita, el Jard\u00ed Botanic Pinya de Rosa, declarado paraje natural de inter\u00e9s nacional. Tiene una extensi\u00f3n de unas 50 hect\u00e1reas y fue realizado por Fernando Riviere de Caralt. Cuenta con cerca de 7000 especies de diferentes g\u00e9neros, destacando las colecciones de aloes, agaves, yuccas y opuntias, muchas de ellas consideradas las mejores del mundo. Abre de 10:00 a 18:00 h, siendo el precio de la entrada de 5\u20ac.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/07.-Lloret-Blanes-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4009\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/07.-Lloret-Blanes-3.jpg 513w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/07.-Lloret-Blanes-3-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Seguimos caminando por la carretera hasta llegar a nuestro siguiente destino, el castel de Sant Joan de Blanes, desde donde contemplamos la torre de Santa B\u00e1rbara y una magn\u00edfica vista de la costa, teniendo a nuestros pies el puerto de Blanes y la formaci\u00f3n rocosa de Sa Palomera. El camino de ronda contin\u00faa por una escalera que baja en picado hasta el centro, pero descendemos por la acera de la carretera, mucho m\u00e1s suave. En Blanes contemplamos tres esculturas dedicadas a la Sardana a Carl Faust y al Portal de la Costa Brava. Comida en un restaurante junto a la playa y regreso en taxi a Lloret.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/08.-Lloret-Blanes-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4010\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/08.-Lloret-Blanes-4.jpg 578w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/08.-Lloret-Blanes-4-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente amaneci\u00f3 lloviendo, as\u00ed que desistimos de realizar a pie el camino de ronda que va de Tossa de Mar a Cala Giverola, pero dej\u00f3 de llover y fuimos a la zona, contemplando en primer lugar una magn\u00edfica vista panor\u00e1mica del castillo de Tossa de Mar y, luego, de los miradores de Cala Bona y Cala Pola. Llegamos finalmente a Cala Giverola, donde tomamos un caf\u00e9 e intentamos realizar parte del camino, pero vimos que no estaba muy bien acondicionado, con ca\u00eddas verticales sobre el acantilado. No queremos pensar c\u00f3mo tienen que estar de concurridas estas calas en verano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/09.-De-Tossa-a-Cala-Giverola.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4012\" width=\"693\" height=\"328\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/09.-De-Tossa-a-Cala-Giverola.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/06\/09.-De-Tossa-a-Cala-Giverola-300x142.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Acostumbrados a los caminos de ronda que recorrimos el a\u00f1o pasado en Menorca, los de la Costa Brava nos ha decepcionado, unas veces por estar poco acondicionados y otras por estar muy urbanizados, adem\u00e1s de tener tramos por carretera separados de la costa, al ser los terrenos costeros de propiedad privada. Todav\u00eda nos queda mucho por recorrer. La escapada contin\u00faa, pero de ello espero hablar dentro de dos semanas, pues hago un alto en el camino para celebrar las fiestas de San Juan.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como comentaba en la entrega anterior, despu\u00e9s de estar tres noches en Torla-Ordesa, continuamos el viaje para pasar las siete siguientes en la Costa Brava, con objeto de recorrer el sur de la provincia de Girona. 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