{"id":4098,"date":"2023-08-08T07:00:00","date_gmt":"2023-08-08T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4098"},"modified":"2023-07-24T12:55:45","modified_gmt":"2023-07-24T10:55:45","slug":"viaje-por-francia-y-belgica-4-bretana-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/08\/08\/viaje-por-francia-y-belgica-4-bretana-1\/","title":{"rendered":"Viaje por Francia y B\u00e9lgica (4): Breta\u00f1a-1"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del viaje realizado del 4 al 18 de junio por tierras francesas con una peque\u00f1a incursi\u00f3n en B\u00e9lgica, que dejaba la pasada semana en Le Mont-Saint-Michel. Ese d\u00eda 10 de junio abandonamos Normand\u00eda para entrar en Breta\u00f1a, siendo los carros de vela lo primero que vimos en una playa. Total que, entre pitos y flautas nos dieron casi las 3 de la tarde, hora muy complicada para comer en un restaurante en estas latitudes, cosa que conseguimos s\u00f3lo en L&#8217;Atelier de L&#8217;Huitre, en Cancale (Kankaven), donde me obsequi\u00e9 con una sencilla mariscada basada en las ostras que se cultivan en esta costa, como pudimos contemplar junto al faro. Mi mujer opt\u00f3 por un exquisito salm\u00f3n ahumado, seg\u00fan ella el mejor que ha comido en su vida. Luego comprobamos que se puede comer a cualquier hora en el mercado de las ostras, pues las puedes comprar en cualquier puesto y luego comerlas sentado en el muro de la playa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/01.-Cancale.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4100\" width=\"690\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/01.-Cancale.jpg 587w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/01.-Cancale-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita la tuvimos, tras recorrer 18 km, en una preciosa localidad costera, Saint-Malo (Sant-Malo\u00f9), ubicada en la desembocadura del r\u00edo Rance, que luce una elegante muralla urbana con torres de los siglos XIV y XV y bastiones de los siglos XVII y XVIII. Tras contemplar el Fort National, construido en 1689 por Vauban y Garangeau, accedimos el interior del recinto amurallado por la Porte Saint-Vincent, para acercarnos a la Catedral Saint-Vincent y la monumental Casa de la Duquesa Anne. Al otro lado de la muralla y de la playa en bajamar divisamos el Fort du Petit B\u00e9. Todav\u00eda nos quedaban por delante 74 km para llegar a Rennes, donde pasamos las dos siguientes noches.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"646\" height=\"431\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/02.-Saint-Malo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4101\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/02.-Saint-Malo.jpg 646w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/02.-Saint-Malo-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 646px) 100vw, 646px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Comenzamos la jornada del 11 de junio desplaz\u00e1ndonos tan s\u00f3lo 34 km hasta la localidad de Vitr\u00e9. Encontramos aparcamiento frente a la iglesia de Notre-Dame, construida entre los siglos XV y XVI en estilo g\u00f3tico flam\u00edgero, as\u00ed que, aunque no lo ten\u00edamos previsto, aprovechamos para visitar su interior en el que destacan el p\u00falpito y las vidrieras. Tambi\u00e9n merece la pena recorrer el Vieux Vitr\u00e9, el casco antiguo, para contemplar sus antiguas viviendas con entramados de madera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/03.-Vitre.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4102\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/03.-Vitre.jpg 575w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/03.-Vitre-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Realmente nos desplazamos a Vitr\u00e9 para volver a visitar su precioso castillo, construido en el siglo XI aunque reformado en el XIII, XIV y XV. Su interior merece una detenida visita pues est\u00e1 convertido en un museo de la \u00e9poca medieval. De todas formas, lo m\u00e1s espectacular es el conjunto de torres bajo la que se encuentra la puerta por la que se accede a su interior. Abre de 10:00 a 12:30 y de 14:00 a 18:00 h. La entrada cuesta 6 \u20ac, siendo gratis para los desempleados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/04.-Vitre-Castillo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4103\" width=\"690\" height=\"449\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/04.-Vitre-Castillo.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/04.-Vitre-Castillo-300x195.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>31 km despu\u00e9s tenemos la segunda cita en otro impresionante castillo que nos gust\u00f3 cuando lo visitamos hace veinte a\u00f1os, el de Foug\u00e8res, que no cierra a mediod\u00eda. Antes de acceder a su interior decidimos comer, algo que resulta muy complicado en estos lares a las 13:30. De hecho s\u00f3lo conseguimos hacerlo en una creper\u00eda, comiendo una gallette rellena de salchicha, plato tradicional en la gastronom\u00eda bretona. Fundado en el a\u00f1o 1020, aunque con sucesivas ampliaciones hasta el siglo XV, el castillo presume de ser la mayor fortaleza de Europa. Se puede caminar por la muralla y subir a las torres. A veces hay espect\u00e1culos en su interior. Abre 10 a 19 h y la entrada cuesta 9 \u20ac, 5 \u20ac los desempleados<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/05.-Fougeres.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4104\" width=\"692\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/05.-Fougeres.jpg 601w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/05.-Fougeres-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El resto de la tarde decidimos pasarlo en Rennes (Roazhon), en cuya periferia nos alojamos dos noches en el Hotel Ibis Rennes Beaulieu. Es por ello que dedicamos la tarde a recorrer el Vieux Rennes, acudiendo en primer lugar a la Oficina de Turismo sita en 1 Rue Saint-Malo. Casi enfrente tenemos una gran plaza presidida por la enorme Bas\u00edlica de Notre-Dame de Bonne Nouvelle de Rennes, tras lo que nos adentramos en el casco antiguo contemplando varias casas con entramados de madera, finalizando nuestro recorrido en la place de la Marie a la que se asoman los edificios de la \u00d3pera, de mediados del siglo XIX y el Hotel de Ville, del siglo XVIII, en el que destaca la Torre del Reloj. Muy cerca est\u00e1 el Parlamento de Breta\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/06.-Rennes-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4106\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/06.-Rennes-1.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/06.-Rennes-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Con lo que llevamos ya visto en este viaje, Rennes (Roazhon) no se sit\u00faa en las posiciones de cabeza. Pese a todo hay otros lugares de inter\u00e9s, como la Catedral Saint-Pierre, del siglo XIX, que cuenta con una rica decoraci\u00f3n interior y un notable retablo de madera, flamenco del siglo XVI. Me gust\u00f3 tambi\u00e9n la Porte Mordelaise, resto del recinto amurallado del siglo XV que constitu\u00eda el principal acceso a la ciudad. Concluy\u00f3 nuestro paseo contemplando otras casas con entramados de madera del los siglos XV y XVI.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/07.-Rennes-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4107\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/07.-Rennes-2.jpg 547w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/07.-Rennes-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 12 de junio nos toc\u00f3 d\u00eda de traslado, deteni\u00e9ndonos a los 58 km en la coqueta ciudad de Dinan, dejando el coche muy cerca de la Oficina de Turismo, sita en 9 rue du Ch\u00e2teau, que abre de 09:30 a 12:30 y de 14:00 a 18:00 h. Nos sali\u00f3 un d\u00eda muy encapotado y plano, dirigiendo nuestros pasos en primer lugar al castillo, en el que destaca el Torre\u00f3n de la Duchesse Anne (siglo XIV). Desde lo alto de la muralla vimos el puerto fluvial, para luego pasar por el Jard\u00edn Ingl\u00e9s hasta la Bas\u00edlica de Saint Saveur. D\u00e9 all\u00ed nos acercamos a la hermosa Torre del Reloj, mandada construir en el siglo XV por el Duque de Breta\u00f1a. Con un vistazo a las casas con entramados de madera, concluy\u00f3 la breve visita a esta ciudad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/08.-Dinan.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4108\" width=\"690\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/08.-Dinan.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/08.-Dinan-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Comimos de bocadillo en un \u00e1rea de descanso de la N12 y, tras recorrer 62 km desde Dinan, fuimos a instalarnos en el Hotel Ibis Styles Saint Brieuc Plerin, en el que pasamos la noche y cenamos, bastante bien por cierto. Dejamos el equipaje y r\u00e1pidamente nos dirigimos a la Pointe de Bilfot (42 km), desde donde contemplamos una hermosa vista presidida por el Faro de Ost-Pic, situado sobre una roca, que marca la entrada de la bah\u00eda de Paimpol. En la carretera de acceso se puede contemplar \u201cEsculturas en libertad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/09.-Bilfot-Faro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4109\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/09.-Bilfot-Faro.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/09.-Bilfot-Faro-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La tarde avanza r\u00e1pidamente y todav\u00eda tenemos que recorrer 26 km hasta nuestro siguiente destino, Treguier (Landreger), pero el atasco originado por una obra en un puente hace que lleguemos a las 17:58 a la Oficina de Turismo, a punto de cerrar, sita en la rue Marcellin Berthelot, pues abre de 09:30 a 12:30 y de 14:00 a 18:00 h. Aunque ya no nos dio tiempo para ver el claustro, al menos pudimos contemplar el magn\u00edfico interior de la Catedral de Saint-Tugdual, construida durante los siglos XIV y XV, en el que destacan el bestiario de las sillas del coro y la tumba de Saint-Yves.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/10.-Treguier.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4110\" width=\"692\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/10.-Treguier.jpg 558w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/10.-Treguier-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras recorrer 55 km regresamos al hotel. Seguimos en Breta\u00f1a. Llevamos 9 d\u00edas de viaje pero todav\u00eda nos quedan 6 por delante y mucho por ver, pero de ello espero hablar la pr\u00f3xima semana. Pr\u00f3ximo destino: Quimper. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del viaje realizado del 4 al 18 de junio por tierras francesas con una peque\u00f1a incursi\u00f3n en B\u00e9lgica, que dejaba la pasada semana en Le Mont-Saint-Michel. Ese d\u00eda 10 de junio abandonamos Normand\u00eda para entrar en Breta\u00f1a, siendo los carros de vela lo primero que vimos en una playa. 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