{"id":4113,"date":"2023-08-15T07:00:00","date_gmt":"2023-08-15T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4113"},"modified":"2023-07-31T19:05:18","modified_gmt":"2023-07-31T17:05:18","slug":"viaje-por-francia-y-belgica-5-bretana-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/08\/15\/viaje-por-francia-y-belgica-5-bretana-2\/","title":{"rendered":"Viaje por Francia y B\u00e9lgica (5): Breta\u00f1a-2"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del viaje realizado del 4 al 18 de junio por tierras francesas y belgas, que dejaba la pasada semana en Saint Brieuc. El 13 de junio ten\u00eda como objetivo visitar tres recintos parroquiales muy bien conservados de los muchos que hay en Breta\u00f1a y que al menos est\u00e1n formados por el arco triunfal, el calvario, el cementerio, la iglesia y el osario. Tras recorrer 97 km llegamos al primero de ellos, el de Saint-Th\u00e9gonnec (Sant-Tegoneg), que data de mediados del siglo XVI. En el interior de la iglesia destacan el p\u00falpito y el retablo de finales del siglo XVII dedicado a San Jos\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/01.-St-Thegonec.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4115\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/01.-St-Thegonec.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/01.-St-Thegonec-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tenemos un magn\u00edfico recuerdo de nuestra visita a estos recintos hace veinte a\u00f1os, as\u00ed que 7 km despu\u00e9s nos detuvimos en Guimiliau (Gwimilio) para visitar el recinto parroquial de Saint-Miliau, construido entre los siglos XVI y XVII. Cuenta con una iglesia y su torre-campanario, un osario-capilla funeraria, una puerta triunfal y un crucero. La portada de la iglesia dispone de numerosas esculturas esculpidas, cosa que tambi\u00e9n sucede en el calvario, motivo por el que est\u00e1 declarado monumento hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/02.-Guimiliau.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4116\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/02.-Guimiliau.jpg 564w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/02.-Guimiliau-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras la visita a estos dos recintos parroquiales optamos por hacer un par\u00e9ntesis para visitar dos lugares que no conoc\u00edamos, relacionados con espacios naturales. Es por ello que nos trasladamos 16 km para subir caminando hasta Roc&#8217;h Trevezel (348 m), un corto paseo por un sendero bien acondicionado que sube hasta las rocas del segundo monte m\u00e1s alto del macizo de Arm\u00f3rica, en los Monts d&#8217;Arr\u00e9e. Al no disponer de mucho tiempo, descartamos recorrer el sendero circular de 5,45 km que parte del mismo aparcamiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/03.-Roch-Trevezel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4117\" width=\"691\" height=\"398\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/03.-Roch-Trevezel.jpg 615w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/03.-Roch-Trevezel-300x173.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>18 km m\u00e1s tarde nos detuvimos en Huelgoat, donde nos acercamos a la oficina de turismo para que nos informaran sobre el sendero que pens\u00e1bamos recorrer, de nombre Circuito Pintoresco, una hora de entretenida marcha entre pe\u00f1ascos por el Parque Natural de Arm\u00f3rica. Parte del molino existente junto al lago de Huelgoat, a orillas del arroyo Argent. Lo m\u00e1s emblem\u00e1tico de la ruta por el bosque es la Roche Tremblante, bloque de granito de de m\u00e1s de 137 toneladas, que es posible llegar a balancear ligeramente. La oficina de turismo se encuentra en 25 place Aristide Briand y abre de 10 a 12:30 y de 14 a 17 h.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/04.-Huelgoat.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4118\" width=\"689\" height=\"436\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/04.-Huelgoat.jpg 556w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/04.-Huelgoat-300x190.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras comer de bocadillo en Huelgoat antes de realizar la marcha, nos desplazamos 26 km hasta Pleyben (Pleiben) para visitar el \u00faltimo recinto parroquial de la jornada que cuenta con el calvario m\u00e1s monumental de Breta\u00f1a, construido en 1555 y magn\u00edficamente tallado con escenas de la vida de Jesucristo. Es el recinto que m\u00e1s me ha gustado porque todo es amplio y grande, como sucede con la iglesia y su campanario de 52 metros de altura que cuenta con una monumental portada ricamente tallada. El osario-relicario est\u00e1 convertido en un peque\u00f1o museo. 34 km despu\u00e9s concluimos la jornada en el Hotel Ibis Quimper, en el que pasamos dos noches.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/05.-Pleyben.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4119\" width=\"692\" height=\"462\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/05.-Pleyben.jpg 556w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/05.-Pleyben-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>L\u00e1stima que el 14 de junio amaneci\u00f3 un d\u00eda tontorr\u00f3n, bastante fresco y completamente encapotado y no cambi\u00f3 tras recorrer 17,5 km, cuando llegamos al coqueto pueblo de Locronan (Lokorn), uno de los m\u00e1s bonitos de Breta\u00f1a, pues sus casas grises de piedra no luc\u00edan como merecen. A la entrada del pueblo hay un buen aparcamiento, gratis hasta el 15 de junio, desde donde nos dirigimos hasta la oficina de turismo, sita en 15 place de l&#8217;\u00c9glise, que abre de 10 a 12:30 y de 13:30 a 18 h. Enfrente y presidiendo la Grand Place, rodeada de mansiones de granito de los siglos XVII y XVIII, se encuentra la iglesia de Saint-Ronan, del siglo XV, que visitamos para luego deambular por sus calles y concluir el recorrido en la sencilla capilla de Notre Dame de Bonne Nouvelle, que cuenta con un crucero junto a su fachada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/06.-Locronan.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4120\" width=\"690\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/06.-Locronan.jpg 626w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/06.-Locronan-300x162.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tan s\u00f3lo 10 km despu\u00e9s se encontraba nuestra siguiente cita, el pueblo de Douarnenez, La casualidad hizo que aparc\u00e1semos a un paso de la plaza Gabriel Peri, donde se encuentra Bolomig, peque\u00f1a estatua de un ni\u00f1o egipcio con dos tinajas, que constituye el s\u00edmbolo de esta poblaci\u00f3n. De all\u00ed bajamos caminando hasta el Port du Rosmeur, donde en esta ocasi\u00f3n no tuvimos problemas para comer en la terraza de un restaurante, mientras contempl\u00e1bamos varias embarcaciones tradicionales y alg\u00fan que otro cormor\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/07.-Douarnenez.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4121\" width=\"690\" height=\"385\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/07.-Douarnenez.jpg 697w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/07.-Douarnenez-300x167.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por la tarde cambiamos de escenario, pues la dedicamos a recorrer la costa, desplaz\u00e1ndonos 28 km hasta la Pointe du Van, dando un agradable paseo por el sendero que bordea los acantilados y pasa por la capilla de Saint-They. Tras recorrer 6 km llegamos al Finisterre bret\u00f3n, la Pointe du Raz, declarada Gran Sitio de Francia, por lo que est\u00e1 siempre muy concurrida. Se accede caminando desde un gigantesco aparcamiento en el que hay que pagar 8 \u20ac. El lugar nos decepcion\u00f3 bastante pues la bruma hizo que el peque\u00f1o faro situado en el islote de la Vieille pareciera tan s\u00f3lo una silueta, Menos mal que de camino entre las dos puntas disfrutamos contemplando los molinos de Trouguer. De all\u00ed al hotel de Quimper ten\u00edamos 63 km.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/08.-Puntas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4123\" width=\"685\" height=\"457\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/08.-Puntas.jpg 612w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/08.-Puntas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 685px) 100vw, 685px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 15 de junio pedimos permiso en el hotel para retrasar un par de horas la salida, pues todav\u00eda no hab\u00edamos visitado Quimper (Kemper), la capital del Cornouaille bret\u00f3n (Kernev), disculpa para realizar este viaje tras haber recorrido en septiembre del pasado a\u00f1o su hermano ingl\u00e9s. Dejamos el coche en el parking Place de la R\u00e9sistance, cerca del Conseil D\u00e9partemental du Finist\u00e8re, cruzamos el r\u00edo Odet y directamente nos dirigimos a la Catedral de Saint-Cernin, una de las primeras catedrales g\u00f3ticas de Breta\u00f1a, pues fue construida entre los siglos XIII y XV. Destacan las agujas, de 76 metros de altura, visibles de numerosas partes de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/09.-Quimper-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4124\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/09.-Quimper-1.jpg 573w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/09.-Quimper-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras la visita a la Catedral de Quimper, junto a la que se encuentra el t\u00edpico carrusel, nos adentramos en el casco antiguo, la zona peatonal conocida como Vieux Quimper, siendo su arteria principal la rue K\u00e9r\u00e9on, la m\u00e1s comercial de todas, que cuenta con notables casas con fachadas de entramado de madera. Nos acercamos al mercado y a la hermosa plaza de Terre-au-Duc, para continuar nuestro recorrido por la rue Boucheries, contemplando casi al final la Tour Nevet, resto de la antigua muralla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/10.-Quimper-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4125\" width=\"691\" height=\"461\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/10.-Quimper-2.jpg 544w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/07\/10.-Quimper-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pasado el mediod\u00eda iniciamos el regreso a Leioa, aunque todav\u00eda pasamos otras dos noches en Breta\u00f1a, en la ciudad de Auray, distante 100 km, pero de ello espero hablar la pr\u00f3xima semana. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del viaje realizado del 4 al 18 de junio por tierras francesas y belgas, que dejaba la pasada semana en Saint Brieuc. 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