{"id":4143,"date":"2023-09-05T07:00:00","date_gmt":"2023-09-05T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4143"},"modified":"2023-08-14T19:10:33","modified_gmt":"2023-08-14T17:10:33","slug":"escapada-lucense-1-mondonedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/09\/05\/escapada-lucense-1-mondonedo\/","title":{"rendered":"Escapada lucense (1): Mondo\u00f1edo"},"content":{"rendered":"\n<p>Este a\u00f1o se me han amontonado las escapadas, as\u00ed que la que ahora relato es la sexta del a\u00f1o, realizada del 9 al 13 del pasado mes de julio a un lugar que me gusta mucho, la localidad lucense de Viveiro, situada a 453 km de Leioa, que se realizan c\u00f3modamente en cuatro horas y media fundamentalmente por la autov\u00eda A8, concluyendo por la carretera N-642. En el viaje de ida solemos parar a comer el bocadillo, cuando llevamos recorridos 388 km, en el \u00e1rea recreativa del Puente de los Santos, muy deteriorada por cierto, situada en la muga entre Asturias y Galicia, desde donde contemplamos una magn\u00edfica panor\u00e1mica de la desembocadura del r\u00edo Eo, teniendo como tel\u00f3n de fondo el Faro de Illa Pancha, perteneciente al concello de Ribadeo. Luego paramos a tomar el caf\u00e9 en O Lar de Carmi\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/01.-Mapa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4145\" style=\"width:690px;height:297px\" width=\"690\" height=\"297\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/01.-Mapa.jpg 907w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/01.-Mapa-300x129.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/01.-Mapa-768x330.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>No suelo extenderme mucho hablando de los lugares en los que nos alojamos pero, aunque parezca que hago publicidad de \u00e9l pese a que pago religiosamente como cualquier cliente, quiero comentar que en este hotel es la tercera vez que nos alojamos, la \u00faltima el pasado a\u00f1o, pues me encanta por su emplazamiento con vistas a la r\u00eda de Viveiro. Se trata del Hotel Thalasso Cant\u00e1brico Las Sirenas ****, situado sobre la cerrada playa de Sacido. <a href=\"https:\/\/www.thalassocantabricolassirenas.es\/\">https:\/\/www.thalassocantabricolassirenas.es\/<\/a>. Tel\u00e9fono: 982 56 02 00.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"692\" height=\"371\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/02.-Hotel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4146\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/02.-Hotel.jpg 692w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/02.-Hotel-300x161.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de por su emplazamiento, el hotel citado nos encanta por su Restaurante Panor\u00e1mico, probablemente el de mejor relaci\u00f3n calidad-precio de cuantos conozco. Las cuatro noches cenamos all\u00ed, mostrando a continuaci\u00f3n, de arriba abajo y de izquierda a derecha, los platos que degustamos, repitiendo algunos de ellos: Brocheta de rape y langostinos, Ensalada de queso de cabra, panceta crujiente, gambones y setas, Ensalada de gulas y langostinos, Zamburi\u00f1as a la plancha, Pulpo a la brasa sobre patata panadera, Revuelto de erizos y algas, Croquetas artesanas y, de postre, Filloa rellena de crema pastelera, helado y ba\u00f1o de chocolate.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"811\" height=\"284\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/03.-Restaurante.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4147\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/03.-Restaurante.jpg 811w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/03.-Restaurante-300x105.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/03.-Restaurante-768x269.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 811px) 100vw, 811px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Otra cosa que nos gusta del citado hotel es el paseo que sale desde \u00e9l, uniendo la playa de Sacido con la playa de Covas, pasando por la de Seiramar. Todas las tardes antes de cenar acostumbramos a bajar a tomar un Albari\u00f1o al Mes\u00f3n K2, situado al comienzo de la playa, donde siempre hay pintxo-pote. Es un recorrido de 1,2 km y otros tantos de subida a la vuelta, que bordea un lugar lleno de encanto, de nombre Os Castelos, unas curiosas formaciones rocosas junto a las que se levanta el monumento dedicado a las 500 v\u00edctimas del naufragio de la fragata Santa Mar\u00eda Magdalena y del bergant\u00edn Palomo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/04.-Os-Castelos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4148\" style=\"width:689px;height:381px\" width=\"689\" height=\"381\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/04.-Os-Castelos.jpg 655w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/04.-Os-Castelos-300x166.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 689px) 100vw, 689px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 10 de julio nos desplazamos 64 km hasta una poblaci\u00f3n que hac\u00eda muchos a\u00f1os que no visit\u00e1bamos, Mondo\u00f1edo, \u201cuno de los pueblos m\u00e1s bonitos de Espa\u00f1a\u201d, declarado Conjunto Hist\u00f3rico-Art\u00edstico en 1985, aunque no me dijo mucho. Dejamos el coche aparcado junto al mayo edificio de la localidad, el Seminario Santa Catalina y nos dirigimos a la Praza da Catedral, en parte porticada, a la que se asoman la Oficina de Turismo, el Palacio Episcopal y el monumento al poeta local \u00c1lvaro Cunqueiro. En la misma plaza est\u00e1 el restaurante O Rei das Tartas, en el que luego comimos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/05.-Mondonedo-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4150\" style=\"width:690px;height:460px\" width=\"690\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/05.-Mondonedo-1.jpg 604w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/05.-Mondonedo-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El principal monumento de Mondo\u00f1edo es la Catedral, mandada construir por el obispo Marti\u00f1o entre 1230 y 1248, que conserva la puerta rom\u00e1nica primitiva. Destacan en ella su roset\u00f3n ojival, las vidrieras barrocas y las torres, que datan del siglo XVIII. Como salimos empachados de ver iglesias en el reciente viaje por Francia y B\u00e9lgica, no visitamos su interior, perdi\u00e9ndonos las pinturas murales del siglo XIV. Desde el a\u00f1o 2015 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, como parte integrante del Camino de Santiago.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/06.-Mondonedo-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4151\" style=\"width:691px;height:313px\" width=\"691\" height=\"313\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/06.-Mondonedo-2.jpg 774w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/06.-Mondonedo-2-300x136.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/06.-Mondonedo-2-768x348.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 691px) 100vw, 691px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>No era la parte monumental lo que hizo que nos desplaz\u00e1ramos a Mondo\u00f1edo, sino realizar una ruta de circular de senderismo, de 8 km de recorrido y de nombre \u201cRuta da Auga\u201d. Para recabar m\u00e1s informaci\u00f3n nos dirigimos a la Oficina de Turismo, sita en Praza da Catedral, 34, que abre de 10 a 14 y de 16 a 19 h. As\u00ed supimos que la ruta comienza en la Fuente Vieja (siglo XVI) y est\u00e1 muy bien se\u00f1alizada, teniendo una buena subida al comienzo por un estrecho sendero, que luego se transforma en pista, disfrutando desde lo alto de una magn\u00edfica vista de Mondo\u00f1edo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/07.-Ruta-da-Auga-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4152\" style=\"width:688px;height:378px\" width=\"688\" height=\"378\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/07.-Ruta-da-Auga-1.jpg 592w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/07.-Ruta-da-Auga-1-300x165.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras varias subidas y bajadas, la pista desciende decididamente en busca del r\u00edo Vali\u00f1adares, atravesando brevemente una explotaci\u00f3n minera. Enseguida llegamos a un lugar accesible en coche, por lo que luego ser\u00e1 nuestro camino de vuelta, para introducirnos en el lugar m\u00e1s hermoso de la ruta, un sombreado sendero que en tan s\u00f3lo 300 metros nos lleva al Salto do Coro, una cascada de 15 metros de ca\u00edda, a la que se llega tras subir un tramo de escaleras. Es un lugar muy fresco y lleno de encanto, m\u00e1xime porque hac\u00eda bastante calor. El regreso a Mondo\u00f1edo es mucho m\u00e1s soso, caminando en buena parte por la carretera, accediendo por el barrio de Os Mui\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/08.-Ruta-da-Auga-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4153\" style=\"width:690px;height:459px\" width=\"690\" height=\"459\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/08.-Ruta-da-Auga-2.jpg 524w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/08\/08.-Ruta-da-Auga-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda tenemos por delante dos jornadas completas, pero de ello espero hablar la pr\u00f3xima semana. La escapada lucense contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este a\u00f1o se me han amontonado las escapadas, as\u00ed que la que ahora relato es la sexta del a\u00f1o, realizada del 9 al 13 del pasado mes de julio a un lugar que me gusta mucho, la localidad lucense de Viveiro, situada a 453 km de Leioa, que se realizan c\u00f3modamente en cuatro horas y &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/09\/05\/escapada-lucense-1-mondonedo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Escapada lucense (1): Mondo\u00f1edo<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-4143","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4143"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4154,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4143\/revisions\/4154"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}