{"id":4314,"date":"2023-12-11T07:00:00","date_gmt":"2023-12-11T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4314"},"modified":"2023-11-29T17:57:24","modified_gmt":"2023-11-29T16:57:24","slug":"escapada-cantabra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2023\/12\/11\/escapada-cantabra\/","title":{"rendered":"Escapada c\u00e1ntabra"},"content":{"rendered":"\n<p>Menudo traj\u00edn que llevamos este a\u00f1o. Casi sin tiempo para descansar, los d\u00edas 18 y 19 de noviembre realizamos otra miniescapada por tierras c\u00e1ntabras, centr\u00e1ndonos en los municipios de Mazcuerras, Cabez\u00f3n de la Sal y Ruente. Nuestro campamento base en esta ocasi\u00f3n no fue un hotel, sino la casa de nuestro amigo Alu, ubicada a 130 km de Leioa junto al arroyo de la Fuente del Ojo, en la localidad de Villanueva de la Pe\u00f1a, el pueblo m\u00e1s comercial del municipio de Mazcuerras. Un moderno puente cruza el r\u00edo Saja y enlaza esta poblaci\u00f3n con la de Virgen de la Pe\u00f1a, en la que existen varios bares.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"615\" height=\"409\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/01.-Casa-18-11.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4316\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/01.-Casa-18-11.jpg 615w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/01.-Casa-18-11-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 615px) 100vw, 615px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El s\u00e1bado por la tarde despu\u00e9s de comer, caminamos el kil\u00f3metro que nos separaba de Virgen de la Pe\u00f1a, pasando junto al principal monumento de Villanueva de la Pe\u00f1a, la torre fundada en el siglo XVI por Francisco de Hoyos, caballero de Calatrava. Luego nos detuvimos a tomar unas fotos de un buen grupo de patos que hab\u00eda junto al antiguo lavadero. Finalmente, antes de llegar al puente sobre el r\u00edo Saja, contemplamos el Santuario de Ntra Sra de la Pe\u00f1a, cuya construcci\u00f3n se remonta al siglo XVII.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"748\" height=\"327\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/02.-Villanueva-de-la-Pena.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4318\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/02.-Villanueva-de-la-Pena.jpg 748w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/02.-Villanueva-de-la-Pena-300x131.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 748px) 100vw, 748px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por la ma\u00f1ana, antes de comer, dimos un agradable paseo de casi 7 km, entre ida y vuelta, siendo nuestro destino final Mazcuerras, la capital del municipio del que toma el nombre. Caminamos por una llana pista agr\u00edcola pasando en primer lugar junto a una granja de vacas de raza Tudanca. Nuestro agradable paseo lo realizamos por la zona conocida como La Mies, amplias praderas en las que pastan bastantes caballos y numerosas vacas, muchas de ellas Tudanca.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"564\" height=\"355\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/03.-La-Mies.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4320\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/03.-La-Mies.jpg 564w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/03.-La-Mies-300x189.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras unos 3 km de marcha llegamos a Mazcuerras, pueblo situado en una f\u00e9rtil llanura por la que discurre el arroyo Pulero, afluente del Saja. Nombrado \u201cPueblo de Cantabria\u201d en 2008, lo primero que encontramos a nuestra llegada fue la iglesia de San Mart\u00edn, templo de finales del siglo XVII, junto al que existe una elegante fuente. El pueblo tambi\u00e9n es conocido como \u201cLuzmela\u201d, por ser el escenario de la novela \u201cLa ni\u00f1a Luzmela\u201d, una de las obras m\u00e1s importantes de la escritora Concha Espina, que vivi\u00f3 en este pueblo. A ella le han dedicado una estatua.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"612\" height=\"334\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/04.-Mazcuerras-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4321\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/04.-Mazcuerras-1.jpg 612w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/04.-Mazcuerras-1-300x164.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Continuamos recorriendo Mazcuerras, contemplando sus elegantes casonas y el palacio de Las Magnolias. Tambi\u00e9n observamos c\u00f3mo juegan unos ni\u00f1os en la Bolera de Manolo Escalante, pr\u00f3xima a nuestro siguiente destino, los Viveros Escalante, que cuentan con m\u00e1s de un siglo de antig\u00fcedad, lo que prueba que este pueblo tiene una gran tradici\u00f3n en el cultivo de las flores. Concluida la visita regresamos caminando a Villanueva de la Pe\u00f1a, donde pasamos la tarde.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"536\" height=\"357\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/05.-Mazcuerras-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4322\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/05.-Mazcuerras-2.jpg 536w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/05.-Mazcuerras-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 536px) 100vw, 536px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 19 de noviembre iniciamos la jornada visitando un lugar que llevaba tiempo en nuestra lista de espera. Se trata del Parque de las Secuoyas, situado a tan s\u00f3lo 8 km de Villanueva de la Pe\u00f1a, en el vecino municipio de Cabez\u00f3n de la Sal. En un corto recorrido circular perfectamente acondicionado, recorrimos un bosque de 2,5 hect\u00e1reas de extensi\u00f3n, cuya antig\u00fcedad se remonta a los a\u00f1os 40 del siglo XX. Cuenta con 850 ejemplares de secuoyas beb\u00e9, de una altura media de 40 metros y un per\u00edmetro de los troncos de unos 2 metros. Esta especie puede alcanzar m\u00e1s de 1.000 a\u00f1os y medir hasta 115 metros de altura, como pudimos ver en el Yosemite Nacional Park norteamericano. M\u00e1s informaci\u00f3n en <a href=\"https:\/\/turismocabezondelasal.com\/bosque-de-secuoyas\/\">https:\/\/turismocabezondelasal.com\/bosque-de-secuoyas\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"516\" height=\"344\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/06.-Secuoyas-19-11.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4324\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/06.-Secuoyas-19-11.jpg 516w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/06.-Secuoyas-19-11-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 516px) 100vw, 516px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para hacer tiempo antes de comer, nuestros amigos nos llevaron a continuaci\u00f3n a un lugar del que no hab\u00edamos o\u00eddo hablar y que se encuentra a 13 km de su casa. Nosotros no lo conoc\u00edamos pero si la poblaci\u00f3n de la zona, pues encontramos al menos un centenar de coches, as\u00ed que no quiero pensar c\u00f3mo estar\u00e1 en verano. Se trata Robledal de Ucieda, situado en el municipio de Ruente, en el Parque Natural Saja Besaya. Tuvimos suerte de encontrar sitio para los coches junto a la Casa del Monte, a la que regresamos, tras dar un corto paseo, para tomar un vino con una raci\u00f3n de chorizo frito.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"519\" height=\"319\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/07.-Ucieda.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4325\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/07.-Ucieda.jpg 519w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2023\/11\/07.-Ucieda-300x184.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 519px) 100vw, 519px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De esta forma concluy\u00f3 esta corta escapada por Cantabria, pues despu\u00e9s de comer en casa del amigo y de la sobremesa, emprendimos el regreso a Leioa. Es lo que tiene el que en esta \u00e9poca la tarde casi no exista, al ser los d\u00edas tan cortos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Menudo traj\u00edn que llevamos este a\u00f1o. Casi sin tiempo para descansar, los d\u00edas 18 y 19 de noviembre realizamos otra miniescapada por tierras c\u00e1ntabras, centr\u00e1ndonos en los municipios de Mazcuerras, Cabez\u00f3n de la Sal y Ruente. 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