{"id":4349,"date":"2024-01-23T07:00:00","date_gmt":"2024-01-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4349"},"modified":"2024-01-23T20:53:09","modified_gmt":"2024-01-23T19:53:09","slug":"crucero-por-el-golfo-persico-y-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2024\/01\/23\/crucero-por-el-golfo-persico-y-2\/","title":{"rendered":"Crucero por el Golfo P\u00e9rsico (y 2)"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del crucero por el Golfo P\u00e9rsico que dejaba hace un par de semanas en Abu Dhabi, emirato en el que permanecimos en nuestra siguiente escala, la isla de Sir Bani Yas, en la que estuvimos doce horas. La verdad es que esta escala nos sobr\u00f3, pues su principal atractivo es su enorme playa repleta de tumbonas vac\u00edas, cosa que no nos atra\u00eda cuando vivimos a 3 km de la playa. Esta isla est\u00e1 situada a 250 km al suroeste de Abu Dhabi y a unos 9 km de la costa de Jebel Dhanna. Hay compa\u00f1\u00edas de cruceros que trasladan su buffet y uno de los bares a la isla, para atender a sus clientes. No fue el caso de la nuestra, Norwegian Cruise Line, as\u00ed que en la isla no pudimos ni tomar un caf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"615\" height=\"409\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/01.-Sir-Bani-Yas-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4351\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/01.-Sir-Bani-Yas-1.jpg 615w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/01.-Sir-Bani-Yas-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 615px) 100vw, 615px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Es por ello que, por hacer algo, para el 17 de diciembre ten\u00edamos reservada la excursi\u00f3n \u201c4&#215;4 Nature &amp; Wildlife Drive Sir Bani Yas\u201d por el Arabian Wildlife Park, de tan solo hora y cuarto de duraci\u00f3n, al astron\u00f3mico precio de 155 \u20ac por persona. Me imaginaba una especie de safari africano para observar principalmente los oryx \u00e1rabes, enormes ant\u00edlopes aut\u00f3ctonos de la zona, aunque reintroducidos en la isla. La verdad es que nos sentimos estafados, pues fue como visitar un zoo desde un todo terreno. Cab\u00e1rceno es mucho mejor, much\u00edsimo m\u00e1s barato y lo tengo cerca de casa. Aunque las fotos que os muestro dan un poco el pego, la obtenci\u00f3n de algunas me cost\u00f3 bastante esfuerzo, para evitar la alta valla que ten\u00eda al lado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"550\" height=\"367\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/02.-Sir-Bani-Yas-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4352\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/02.-Sir-Bani-Yas-2.jpg 550w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/02.-Sir-Bani-Yas-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 18 de diciembre est\u00e1bamos en un nuevo estado, Bahrain, en el que permanecimos ocho horas, La moneda, el dinar, es la m\u00e1s cara de todas, pues el cambio es de 1 EUR = 0,41 BD. La diferencia horaria se reduce a 2 horas. Tambi\u00e9n hab\u00edamos contratado la excursi\u00f3n \u201cA Visit To Bahrain\u201d, de 5 horas de duraci\u00f3n y un buen precio, una plaza gratis y la otra a 47 \u20ac. Esta me pareci\u00f3 muy correcta, centr\u00e1ndonos en la capital del pa\u00eds, Manama. La primera parada fue en una marisma sobre la que se alzan las ruinas de un fuerte, para luego dirigirnos al Financial Harbour, donde se encuentran las lujosas torres acristaladas y el Bahrain World Trade Center, que incorpora tres turbinas e\u00f3licas entre los dos centros comerciales<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"370\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/03.-Bahrain-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4353\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/03.-Bahrain-1.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/03.-Bahrain-1-300x163.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita fue en la principal atracci\u00f3n del pa\u00eds, la moderna Gran Mezquita Al Fateh, construida en 1987 con capacidad para 7.000 fieles. Para acceder al interior, las mujeres tuvieron que colocarse la abaya, el manto negro que cubre todo el cuerpo. Como curiosidad, la gran c\u00fapula de la mezquita est\u00e1 construida \u00edntegramente de fibra de vidrio, siendo la mayor del mundo de este tipo. El m\u00e1rmol usado en los suelos es italiano, la l\u00e1mpara de ara\u00f1a es de Austria y las puertas est\u00e1n hechas de madera de teca de la India.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"659\" height=\"417\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/04.-Bahrain-mezquita.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4354\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/04.-Bahrain-mezquita.jpg 659w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/04.-Bahrain-mezquita-300x190.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 659px) 100vw, 659px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Concluimos la excursi\u00f3n en el Manama Souq, el bazar m\u00e1s antiguo de la capital, cuya entrada principal es el hist\u00f3rico edificio Bab Al Bahrain. El edificio principal est\u00e1 en buena parte dedicado a hosteler\u00eda, as\u00ed que preferimos perdernos por las estrechas calles y callejones que lo rodean, donde existen un mont\u00f3n de peque\u00f1as tiendas que venden todo tipo de productos. Por primera vez en este viaje sentimos que est\u00e1bamos en un pa\u00eds \u00e1rabe. Antes de regresar al autob\u00fas nos tomamos sendos zumos de naranja en un diminuto local, en el que amablemente nos permitieron pagar con dirhams de Emiratos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"607\" height=\"303\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/05.-Bahrain-zoco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4355\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/05.-Bahrain-zoco.jpg 607w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/05.-Bahrain-zoco-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 19 de diciembre ten\u00edamos que haber ido a Dammam (Arabia Saud\u00ec), pero cancelaron la escala y nos pusieron un insulso d\u00eda de navegaci\u00f3n a c\u00e1mara lenta para tardar un mont\u00f3n de horas en realizar la corta traves\u00eda que separa Bahrain de Doha, la capital de Qatar, a donde llegamos cuando empezaba a anochecer. Aqu\u00ed la moneda es el ryal catar\u00ed (1 EUR = 3,93 QAR), Por la noche contemplamos desde nuestro camarote el skyline catar\u00ed, el mejor iluminado de todos, al que nos acercamos al d\u00eda siguiente, caminando 1,5 km por la Corniche desde el hotel que reservamos para dejar los equipajes, tras tener que abandonar el crucero a las 08:30 h. Tambi\u00e9n disfrutamos contemplando los dhows, las embarcaciones tradicionales.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"376\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/06.-Doha-Corniche.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4357\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/06.-Doha-Corniche.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/06.-Doha-Corniche-300x181.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La jornada del 20 de diciembre se nos presentaba muy intensa, pues dispon\u00edamos de 14 horas para estar en Doha pero ya no ten\u00edamos la comodidad del crucero. Nuestro primer destino, tras caminar 1,5 km, como ya he comentado, fue un lugar del que me hab\u00edan hablado maravillas, el Museo de Arte Isl\u00e1mico (Museum of Islamic Art), construido sobre una isla artificial junto a la Corniche, por el arquitecto chino Ieoh Ming Pei, ganador del Premio Pritzker. Adem\u00e1s de ser un magn\u00edfico mirador sobre el skyline de Doha, alberga un mont\u00f3n de muestras art\u00edsticas del mundo isl\u00e1mico correspondientes a los \u00faltimos 14 siglos de historia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"621\" height=\"356\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/07.-Doha.-Arte-Islamico.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4358\" style=\"width:691px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/07.-Doha.-Arte-Islamico.jpg 621w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/07.-Doha.-Arte-Islamico-300x172.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 621px) 100vw, 621px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestra siguiente cita es el Souq Waqif, un animado zoco centenario que se extiende sobre cuatro manzanas cerca de la Corniche. Pens\u00e1bamos haber ido caminando pues se encuentra a menos de 2 km del museo, pero como la ruta no era muy derecha, los guardas del hotel nos pidieron un UBER que nos llev\u00f3 por menos de 3 euros. Los caf\u00e9s son caros (de 5 a 6 \u20ac) pero los taxis resultan barat\u00edsimos. Este zoco cuenta con un laberinto de estrechas callejuelas repletas de puestos y una arteria central, peatonal, llena de establecimientos de hosteler\u00eda, donde primero tomamos un zumo de naranja y luego aprovechamos para comer, mientras contemplamos desde la terraza el espect\u00e1culo de la vida en esta arteria tan concurrida. Es la ciudad en la que m\u00e1s mujeres hemos visto vestidas de negro y, para nosotros, la guinda del viaje.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"539\" height=\"359\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/08.-Doha-Zoco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4359\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/08.-Doha-Zoco.jpg 539w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/08.-Doha-Zoco-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 539px) 100vw, 539px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de comer, un nuevo taxi nos acerc\u00f3 al hotel tambi\u00e9n por menos de 3 euros. Eran las 3 de la tarde, hora a la que pod\u00edamos acceder a la habitaci\u00f3n, pero no la utilizamos para descansar pues, aunque no lo ten\u00edamos previsto, decidimos visitar el Museo Nacional de Qatar (National Museum of Qatar), que lo ten\u00edamos a menos de 300 metros del hotel. Fue dise\u00f1ado por el arquitecto franc\u00e9s Jean Nouvel, ganador del Premio Pritzker y recrea las formaciones de cristal naturales conocidas como \u201crosas del desierto\u201d. Una joya todav\u00eda inacabada, aunque su interior no es tan bueno como el de Arte Isl\u00e1mico, cuenta con enormes pantallas digitales, gust\u00e1ndome los espacios dedicados a la fauna originaria de la zona y al mundo del camello. En una zona se expone un avance de lo que ser\u00e1 el Museo del Autom\u00f3vil. Cuenta con amplios jardines y un peque\u00f1o bar en el que tomamos el \u00faltimo caf\u00e9 del viaje. Amablemente, el camarero nos perdon\u00f3 el ryal que nos faltaba y nos obsequi\u00f3 con dos pastelitos. La gente ha sido muy amable, pese al temor que nos infundieron algunas personas debido a la guerra en Gaza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"592\" height=\"395\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/09.-Doha-Nacional.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4360\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/09.-Doha-Nacional.jpg 592w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/01\/09.-Doha-Nacional-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 592px) 100vw, 592px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como coment\u00e9 al principio, las gestiones con la compa\u00f1\u00eda Norwegian Cruise Line fueron ca\u00f3ticas, pero el crucero realizado en el Norwgian Dawn ha sido el mejor de los cinco que llevamos realizados. En diciembre la temperatura ha sido la ideal, m\u00ednimas de 19 grados y m\u00e1ximas de 24 a 25. La \u00fanica pega es que anochece pronto, sobre las 17:30 en Emiratos y las 16:30 en Bahrain y Qatar.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del crucero por el Golfo P\u00e9rsico que dejaba hace un par de semanas en Abu Dhabi, emirato en el que permanecimos en nuestra siguiente escala, la isla de Sir Bani Yas, en la que estuvimos doce horas. La verdad es que esta escala nos sobr\u00f3, pues su principal atractivo es su enorme &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2024\/01\/23\/crucero-por-el-golfo-persico-y-2\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Crucero por el Golfo P\u00e9rsico (y 2)<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-4349","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4349"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4380,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4349\/revisions\/4380"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}