{"id":4622,"date":"2024-07-02T07:00:00","date_gmt":"2024-07-02T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4622"},"modified":"2024-07-02T19:17:14","modified_gmt":"2024-07-02T17:17:14","slug":"viaje-a-la-provenza-2-arles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2024\/07\/02\/viaje-a-la-provenza-2-arles\/","title":{"rendered":"Viaje a la Provenza (2): ARLES"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del viaje a la Provenza realizado del 27 de mayo al 7 de junio, que dejaba la pasada semana cuando lleg\u00e1bamos a esa regi\u00f3n francesa y, m\u00e1s en concreto, a la ciudad de Arles, en la que pernoctamos cuatro noches en el Hotel Ibis Arles ***, en el que tres de ellas disfrutamos del mejor restaurante del viaje, aunque la perfecci\u00f3n no existe, pues cierra los viernes, s\u00e1bados y domingos. Adem\u00e1s la primera noche nos comieron los mosquitos en la habitaci\u00f3n, lo que nos oblig\u00f3 a comprar un insecticida al d\u00eda siguiente. Tiene tambi\u00e9n piscina, que no utilizamos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"782\" height=\"350\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/01.-Ibis-28-05.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4624\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/01.-Ibis-28-05.jpg 782w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/01.-Ibis-28-05-300x134.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/01.-Ibis-28-05-768x344.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 782px) 100vw, 782px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Una vez instalados en el hotel, la tarde del 28 de mayo nos dirigimos al centro de Arles, dejando el coche en el c\u00e9ntrico Parc du Centre, ubicado en 8 Rue Emile Bassin, a unos pasos de la Oficina de Turismo, sita en 9 Bd des Lices. Entre ambos se encuentran los elegantes edificios del Hotel Jules Cesar y la Chapelle de la Charit\u00e9. Al otro lado del parking tenemos el monumento a los ni\u00f1os muertos en las dos grandes guerras y restos de la muralla. La rue Jean Jaur\u00e8s nos condujo a la cercana place de la R\u00e9publique, nuestro primer destino, pues es la m\u00e1s hermosa de la ciudad, ya que a ella se asoman el Hotel de Ville, la Catedral de Saint-Trophime y un imponente obelisco egipcio construido en granito.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"649\" height=\"361\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/02.-Centro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4625\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/02.-Centro.jpg 649w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/02.-Centro-300x167.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 649px) 100vw, 649px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Edificada entre los siglos XII y XVI, la Catedral Saint-Trophime fue nuestro primer lugar visitado. La joya del arte rom\u00e1nico provenzal, cuenta con un magn\u00edfico portal tallado con una escena del Juicio Final. El acceso es gratuito, cosa que no sucede con el claustro que, junto a los monumentos romanos, forma parte desde 1981 del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. En el acceso al claustro compramos por 10 euros el Pass Libert\u00e9, que permite la visita a 4 monumentos y dos museos. Merece realmente la pena.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"643\" height=\"374\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/03.-Iglesia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4626\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/03.-Iglesia.jpg 643w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/03.-Iglesia-300x174.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita la tuvimos en el Teatro antiguo de Arles, edificio romano construido poco despu\u00e9s de fundarse la colonia romana. Su construcci\u00f3n comenz\u00f3 hacia los a\u00f1os 40 y 30 aC, concluy\u00e9ndose el a\u00f1o 12 aC. Su estado de conservaci\u00f3n no es muy bueno, utiliz\u00e1ndose para espect\u00e1culos. En el se descubri\u00f3 la \u201cVenus de Arles\u201d, estatua de m\u00e1rmol que se guarda en el Louvre parisino. Si no dispones del Pass Libert\u00e9 igual no merece la pena pagar la entrada, pues casi todo el teatro se puede ver desde el exterior.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"621\" height=\"391\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/04.-Teatro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4627\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/04.-Teatro.jpg 621w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/04.-Teatro-300x189.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 621px) 100vw, 621px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita es mucho m\u00e1s interesante y se encuentra a unos pasos. Se trata del Anfiteatro, m\u00e1s conocido como Arenas de Arles, por ser habitualmente utilizado como plaza de toros, para lo que estaba preparado cuando lo visitamos. Con capacidad para 21.000 espectadores y forma el\u00edptica, el anfiteatro romano fue construido hacia los a\u00f1os 80-90, poco despu\u00e9s del Coliseo de Roma. Abre a diario de 9 a 19 h, aunque el acceso se cierra media hora antes. Aqu\u00ed concluimos las visitas este primer d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"607\" height=\"404\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/05.-Arenas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4628\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/05.-Arenas.jpg 607w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/05.-Arenas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 31 de mayo, tras recorrer la Camarga, volvimos al centro de Arles, pasando la tarde en una zona cercana al parking en el que dejamos el coche el primer d\u00eda. Nuestro primer objetivo fue un edificio con el que la ciudad pretende conseguir el llamado \u201cEfecto Bilbao\u201d. Se trata del LUMA Arles, cuya torre fue dise\u00f1ada por el arquitecto del Guggenheim de Bilbao, Frank Gehry. Inaugurada el 26 de junio de 2021, la torre tiene 10 pisos y 56 metros de altura, estando cubierta con 10.752 bloques de acero inoxidable. En el piso 9 existe una terraza desde la que se tiene una magn\u00edfica vista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"646\" height=\"407\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/06.-LUMA-31-05.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4629\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/06.-LUMA-31-05.jpg 646w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/06.-LUMA-31-05-300x189.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 646px) 100vw, 646px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Justo al lado tenemos el Parc des Ateliers del que forman parte el LUMA Arles y el estanque situado a sus pies. Esta zona completamente rehabilitada es obra del arquitecto paisajista Bas Smets. El ajardinado parque tiene una superficie de 41.800 metros cuadrados y cuenta con m\u00e1s de 1.100 \u00e1rboles de 140 especies diferentes, adem\u00e1s de 80.000 plantas en macetas. Desde \u00e9l vemos nuestro siguiente destino.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"675\" height=\"340\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/07.-Parc-des-Ateliers.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4630\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/07.-Parc-des-Ateliers.jpg 675w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/07.-Parc-des-Ateliers-300x151.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 675px) 100vw, 675px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos quedaba por gastar una de las visitas a monumentos de las cuatro incluidas en el Pass Libert\u00e9 y tuvimos que optar entre dos lugares de cuando Arles vivi\u00f3 su segunda edad de oro en el siglo IV, las Termas de Constantino y la Necr\u00f3polis de Alyscamps. Como la ten\u00edamos mucho m\u00e1s cerca y nos parec\u00eda m\u00e1s atractiva, optamos por la antigua necr\u00f3polis, que cuenta con varios sarc\u00f3fagos y que, de su \u00e9poca cristiana, se conservan las ruinas de la iglesia de Saint-Honorat, que fue fundada en la \u00e9poca del obispo Virgilio (588-610). En un panel vemos tambi\u00e9n una reproducci\u00f3n de \u201cLes Alyscamps, hojas de oto\u00f1o cayendo\u201d, cuadro de Vincent van Gogh, 1888, cuyo final de su vida estuvo ligado a esta ciudad. As\u00ed concluy\u00f3 esta jornada vespertina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"607\" height=\"363\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/08.-Alyscamps.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4631\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/08.-Alyscamps.jpg 607w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/08.-Alyscamps-300x179.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 607px) 100vw, 607px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 1 de junio pedimos autorizaci\u00f3n al hotel para retrasar una hora la salida, pues nos quedaba una visita por realizar, as\u00ed que nuevamente nos trasladamos al Parc du Centre. Ante nuestra sorpresa, al salir del parking nos encontramos el Boulevard des Lices cerrado al tr\u00e1fico y ocupado por un enorme mercado que, por lo que luego supimos, se celebra cada s\u00e1bado y al que merece la pena acudir, aunque nosotros no tuvimos mucho tiempo para disfrutarlo. En sus 2 km de puestos puedes encontrar sobre todo frutas y verduras, pero tambi\u00e9n quesos y embutidos, adem\u00e1s de ropa y calzado y varios puestos de elaboraci\u00f3n de comidas siendo la dominante, como en casi todas las fiestas populares de la Provenza, la paella.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"595\" height=\"317\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/09.-Mercado-sabado-01-06.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4633\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/09.-Mercado-sabado-01-06.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/09.-Mercado-sabado-01-06-300x160.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La visita que ten\u00edamos pendiente se encuentra a orillas del r\u00edo R\u00f3dano. Se trata del Museo R\u00e9attu. El edificio que alberga el museo era propiedad del gran priorato de la Orden de Malta y ahora recoge el trabajo de los artistas de Arl\u00e9s y especialmente de Jacques R\u00e9attu (1760-1833), por lo que lleva su nombre. Fundado en 1868 tambi\u00e9n dispone de obras de Picasso, fotograf\u00edas y modernas esculturas. De esta forma pusimos fin a las visitas en la encantadora ciudad de Arles.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"618\" height=\"390\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/10.-Musee-Reattu.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4634\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/10.-Musee-Reattu.jpg 618w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/06\/10.-Musee-Reattu-300x189.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 618px) 100vw, 618px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Arles supuso para nosotros las puerta de entrada en la Provenza, cuyo recorrido espero ir comentando en pr\u00f3ximas semanas. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del viaje a la Provenza realizado del 27 de mayo al 7 de junio, que dejaba la pasada semana cuando lleg\u00e1bamos a esa regi\u00f3n francesa y, m\u00e1s en concreto, a la ciudad de Arles, en la que pernoctamos cuatro noches en el Hotel Ibis Arles ***, en el que tres de ellas &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2024\/07\/02\/viaje-a-la-provenza-2-arles\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Viaje a la Provenza (2): ARLES<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-4622","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4622"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4651,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4622\/revisions\/4651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}