{"id":4637,"date":"2024-07-09T07:00:00","date_gmt":"2024-07-09T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4637"},"modified":"2024-07-01T14:57:46","modified_gmt":"2024-07-01T12:57:46","slug":"viaje-a-la-provenza-3-la-camarga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2024\/07\/09\/viaje-a-la-provenza-3-la-camarga\/","title":{"rendered":"Viaje a la Provenza (3): La Camarga"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del viaje a la Provenza realizado del 27 de mayo al 7 de junio, que dejaba la pasada semana en la ciudad de Arles, en la que pernoctamos cuatro noches en el Hotel Ibis Arles ***. Empachados de tanto monumento decedimos dedicar d\u00eda y medio a recorrer la Camarga, tomando como punto de partida tres diferentes poblaciones, Saintes-Maries-de-la-Mer, Aig\u00fces-Mortes y Salin-de-Giraud, en las que ya estuvimos en julio de 2005.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"737\" height=\"414\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/01.-Mapa-Camarga.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4639\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/01.-Mapa-Camarga.jpg 737w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/01.-Mapa-Camarga-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 737px) 100vw, 737px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 29 de mayo hicimos la primera incursi\u00f3n en la Camarga, desplaz\u00e1ndonos para ello a la localidad costera de Saintes-Maries-de-la-Mer, distante 29 km de Arles, dirigi\u00e9ndonos directamente al puerto deportivo para comprar, al precio de 16 \u20ac, el billete del crucero por el r\u00edo Petit Rh\u00f4ne, de hora y media de duraci\u00f3n. Nuestro barco, La Camargue, comenz\u00f3 su singladura dirigi\u00e9ndose a la desembocadura del r\u00edo, iniciando una peque\u00f1a incursi\u00f3n por \u00e9l, contemplando la vida en su ribera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"394\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/02.-Petit-Rhone-29-05.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4640\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/02.-Petit-Rhone-29-05.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/02.-Petit-Rhone-29-05-300x189.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo m\u00e1s curioso de cuanto vimos en las orillas del Petit Rh\u00f4ne fue una gran manada de los tradicionales caballos blancos de la Camarga, que cuando nacen tienen el pelaje oscuro. Cuando est\u00e1bamos llegando al punto m\u00e1s alejado de la costa, apareci\u00f3 una manada de caballos y toros, tambi\u00e9n tradicionales de la zona, conducida por un mayoral. En nuestro recorrido vimos tambi\u00e9n garzas y cisnes. Sobre nuestras cabezas pasaron volando varios flamencos e ibis.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"584\" height=\"390\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/03.-Caballos.-toros-y-aves.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4641\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/03.-Caballos.-toros-y-aves.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/03.-Caballos.-toros-y-aves-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 584px) 100vw, 584px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nada m\u00e1s desembarcar nos dirigimos al gran atractivo de Saintes-Maries-de-la-Mer, la iglesia fortificada, construida en estilo rom\u00e1nico entre los siglos IX y XI sobre la desembocadura del r\u00edo R\u00f3dano. En ella se conservan las reliquias de las santas Marie-Jacob\u00e9 y Marie-Salom\u00e9, encontradas en la iglesia en 1448. Sin embargo lo que es objeto de peregrinaci\u00f3n por parte de la poblaci\u00f3n gitana es la imagen de Santa Sara, la Virgen Negra, que se encuentra en la cripta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"737\" height=\"319\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/04.-Iglesia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4642\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/04.-Iglesia.jpg 737w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/04.-Iglesia-300x130.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 737px) 100vw, 737px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Cerca del puerto se encuentra una construcci\u00f3n habitual en las poblaciones de la Camarga, la plaza de toros, junto a la que hay un par de estatuas de toros. En el centro del pueblo hay varios negocios de hosteler\u00eda y, como se ha echado la hora de comer, me obsequio con un plato de marisco, con las ostras como principales protagonistas. Para la tarde dejamos el dar un peque\u00f1o paseo, bordeando la playa, hasta llegar a la hist\u00f3rica y emblem\u00e1tica cruz de Camarga.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"717\" height=\"350\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/05.-Pueblo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4643\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/05.-Pueblo.jpg 717w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/05.-Pueblo-300x146.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 717px) 100vw, 717px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de comer volvemos al coche para desplazarnos 30 km hasta una poblaci\u00f3n que nada tiene que ver con lo visitado hasta ahora que, aunque est\u00e1 vinculada a la Camarga, se encuentra fuera de la Provenza y, m\u00e1s en concreto, en la vecina regi\u00f3n de Occitania. Se trata de Aig\u00fces-Mortes, pueblo completamente amurallado y magn\u00edficamente conservado, ubicado en medio de una llanura junto a la costa. La primera imagen que llama nuestra atenci\u00f3n es la Torre de Constante, del siglo XIII. Caminando por el exterior de la muralla vamos pasando ante la Puerta de los Terraplenes, la Torre de los Bego\u00f1eses y la Puerta de los Molinios, que nos da acceso al interior del recinto amurallado en cuyo centro se encuentra la place de St Louis, a la que se asoma la iglesia de Notre-Dame-des-Sablons. Es un buen momento para tomar un caf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"587\" height=\"392\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/06.-Aigues-Mortes-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4644\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/06.-Aigues-Mortes-1.jpg 587w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/06.-Aigues-Mortes-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 587px) 100vw, 587px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las murallas del recinto fortificado de Aig\u00fces-Mortes fueron construidas en 1240 por San Luis, primer rey de Francia, para proteger la ciudad. Tienen un per\u00edmetro de 1.600 metros que, tras tomar el caf\u00e9, seguimos recorriendo por su parte exterior, pasando sucesivamente ante las puertas de los Molinos, de los Galeones, de la Marina y del Arsenal, desde la que contemplamos al fondo las salinas. La Torre del Polvor\u00edn nos indica que cambiamos el tercer lado de la muralla, en la que encontramos la Puerta de la Reina. Nuestro recorrido concluye en el cuarto lado, donde tenemos la Puerta de la Gardette, el principal acceso al interior del recinto amurallado, donde damos por concluidas las visitas de esta jornada. A 47,5 km tenemos nuestro hotel en Arles.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"416\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/07.-Aigues-Mortes-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4645\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/07.-Aigues-Mortes-2.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/07.-Aigues-Mortes-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s, el 31 de mayo, volvimos a la Camarga y, m\u00e1s en concreto a otra poblaci\u00f3n en la que ya estuvimos en julio de 2005, Salin-de-Giraud, distante 39 km de Arles. Dejamos el coche aparcado frente a la oficina de turismo, situada a un paso de la plaza de toros, en la que en nuestro anterior viaje asistimos a una tradicional corrida de toros camarguesa. Desde all\u00ed caminamos durante unos 2 km hasta el mirador de las salinas, desde el que se tiene una magn\u00edfica vista del recinto salinero y su amalgama de colores, entre los que predomina el rosa. Tambi\u00e9n se accede a un sendero que las recorre y que es de pago, al que no entramos pues no aporta nada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"649\" height=\"398\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/08.-SALIN-DE-GIRAUD.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4646\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/08.-SALIN-DE-GIRAUD.jpg 649w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/08.-SALIN-DE-GIRAUD-300x184.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 649px) 100vw, 649px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De nuevo en el coche, volvimos a pasar por la carretera que discurre entre el mirador de las mayores marismas saladas de Europa y el Gran R\u00f3dano, sigui\u00e9ndola hasta la desembocadura del r\u00edo. Nuestro recorrido concluye al final de la carretera, junto a la playa de de Pi\u00e9manson, de 7 km de longitud y para\u00edso para los amantes del kitesurf. Desde ese punto y en alguna parada durante el recorrido, divisamos las colonias de flamencos que aqu\u00ed residen y alg\u00fan que otro cisne salvaje. Regresamos al pueblo y en el Bar des Sports me obsequi\u00e9 con una buena cazuela de mejillones al vapor (moules) con patatas fritas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"609\" height=\"406\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/09.-Salinas-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4647\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/09.-Salinas-2.jpg 609w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/09.-Salinas-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 609px) 100vw, 609px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras la comida y despu\u00e9s de recorrer 38 km llegamos a la ultima visita camarguesa, el \u00c9tang de Vaccar\u00e8s, una albufera de 6.500 hect\u00e1reas que forma parte del vasto complejo lagunar de la Camarga y que, de agosto a abril, acoge a decenas de miles de aves acu\u00e1ticas, que vienen del norte de Europa cuando all\u00ed empiezan a bajar las temperaturas. Cuando lo visitamos nos result\u00f3 bastante insulso, aunque pudimos observar varios grupos de flamencos y de ibis. Por delante tuvimos 24 km para regresar a Arles.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"584\" height=\"390\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/10.-Albufera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4648\" style=\"width:689px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/10.-Albufera.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/10.-Albufera-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 584px) 100vw, 584px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dedicamos la tarde a visitar nuevos lugares en Arles, de los que ya os habl\u00e9 la pasada semana. Todav\u00eda nos quedan muchos lugares por recorrer en la Provenza. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del viaje a la Provenza realizado del 27 de mayo al 7 de junio, que dejaba la pasada semana en la ciudad de Arles, en la que pernoctamos cuatro noches en el Hotel Ibis Arles ***. 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