{"id":4665,"date":"2024-07-23T07:00:00","date_gmt":"2024-07-23T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4665"},"modified":"2024-07-24T19:05:03","modified_gmt":"2024-07-24T17:05:03","slug":"viaje-a-la-provenza-5-orange-y-ardeche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2024\/07\/23\/viaje-a-la-provenza-5-orange-y-ardeche\/","title":{"rendered":"Viaje a la Provenza (5): Orange y Ard\u00e8che"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del viaje a la Provenza realizado del 27 de mayo al 7 de junio, que dejaba la pasada semana en la ciudad de Arles, en la que pernoctamos cuatro noches. El 1 de junio concluimos la visita de Arles y nos desplazamos tan solo 86 km (53 minutos por autopista) a nuestro siguiente destino, Orange, ciudad en la que volvimos a alojarnos 4 noches en el Hotel Ibis Orange Centre \u00c9changeur A7 A9 ***. Cuenta tambi\u00e9n con piscina que nuevamente no utilizamos por falta de tiempo y el restaurante Courtepaille, especializado en carnes a la parrilla, que nada tiene que ver en calidad con el de Arles.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"765\" height=\"283\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/01.-Ibis.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4667\" style=\"width:688px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/01.-Ibis.jpg 765w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/01.-Ibis-300x111.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 765px) 100vw, 765px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El hotel se encuentra a 1 km del centro urbano, en el que decidimos pasar la tarde. Pese a que hay unos grandes aparcamientos a la entrada, menos mal que en el hotel nos advirtieron de que no llev\u00e1ramos el coche. Mi franc\u00e9s no es tan bueno, por lo que no entend\u00eda con claridad el motivo, pero acertamos al hacerles caso, pues los accesos al centro hist\u00f3rico estaban cortados y hab\u00eda mucha gente en la calle. El motivo es que se celebraba el \u201cJava du cochon\u201d y en la calle hab\u00eda muchos puestos de embutidos de cerdo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"794\" height=\"268\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/02.-Java-du-Cuchon-01-06.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4668\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/02.-Java-du-Cuchon-01-06.jpg 794w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/02.-Java-du-Cuchon-01-06-300x101.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/02.-Java-du-Cuchon-01-06-768x259.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 794px) 100vw, 794px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A esta especie de fiesta del cerdo acude much\u00edsimas personas, las calles estaban adornadas, las terrazas repletas de gente y hab\u00eda grupos de animaci\u00f3n disfrazados de cerditos. Tambi\u00e9n vimos al menos tres grupos musicales animando la fiesta. Fue una casualidad coincidir con la \u201cJava du cochon\u201d, que se celebra en Orange cada primer fin de semana de junio, en este caso los d\u00edas 1 y 2, as\u00ed que tuvimos suerte de conocer esta multitudinaria fiesta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"539\" height=\"359\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/03.-Fiesta.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4669\" style=\"width:689px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/03.-Fiesta.jpg 539w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/03.-Fiesta-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 539px) 100vw, 539px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tomamos un caf\u00e9 en medio del recinto festivo y nos dirigimos al principal objetivo del viaje, el teatro romano. Al llegar a \u00e9l nos dicen que las entradas hay que comprarlas enfrente, en el Museo de Arte e Historia (Mus\u00e9e d&#8217;art et d&#8217;histoire). La entrada es conjunta para ambos lugares y cuesta 11,50 \u20ac. (9,50 \u20ac los parados), as\u00ed que aprovechamos para visitar este museo que ocupa una antigua mansi\u00f3n privada y recorre la historia de Orange desde la prehistoria hasta nuestros d\u00edas, incluyendo los lienzos pintados del siglo XVIII que ilustran diferentes etapas de la impresi\u00f3n por parte de las mujeres indias de la F\u00e1brica Wetter, adem\u00e1s de una colecci\u00f3n de obras de Albert de Belleroche y Frank Brangwyn. Una habitaci\u00f3n est\u00e1 dedicada a este \u00faltimo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"672\" height=\"356\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/04.-Museo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4670\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/04.-Museo.jpg 672w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/04.-Museo-300x159.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 672px) 100vw, 672px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Si piensas visitar Orange resulta conveniente enterarse de los horarios del teatro romano, pues var\u00edan en funci\u00f3n a los espect\u00e1culos que en \u00e9l se realizan. Orange posee uno de los grandes teatros romanos mejor conservados del mundo, con una fachada esc\u00e9nica de 103 metros largo por 37 de ancho, que desde 1981 forma parte de la selecta lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Construido en el siglo I de nuestra era, pod\u00eda acoger a m\u00e1s de 9.000 espectadores.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"609\" height=\"363\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/05.-Teatro-antiguo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4671\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/05.-Teatro-antiguo.jpg 609w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/05.-Teatro-antiguo-300x179.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 609px) 100vw, 609px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Orange no tiene muchas otras cosas que ver, pero tenemos que atravesar toda la poblaci\u00f3n para llegar al siguiente lugar de inter\u00e9s, el Arco del Triunfo, que se encuentra en una rotonda de libre acceso y que tambi\u00e9n forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Con unas medidas de 9,57 metros de largo por 8,40 de ancho y 19,21 de alto, en el siglo I de nuestra era funcionaba como puerta de entrada a la ciudad romana de Arausio. De camino nos detenemos ante el Ayuntamiento, adornado con los cerdos de la fiesta y accedemos al interior de la Catedral.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"669\" height=\"341\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/06.-Resto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4672\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/06.-Resto.jpg 669w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/06.-Resto-300x153.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 669px) 100vw, 669px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como ya he comentado al principio, en Orange pasamos cuatro noches, as\u00ed que uno de los d\u00edas, el 3 de junio, nos desplazamos a la vecina regi\u00f3n de Auvernia-R\u00f3dano-Alpes y, m\u00e1s en concreto, al departamento de Ard\u00e8che, para visitar en primer lugar Aven d\u2019Orgnac, \u00fanica cueva declarada Grand Site de France, para la que reservamos la entrada con tiempo de antelaci\u00f3n, ya que las visitas son guiadas. El precio es de 16 \u20ac (13 \u20ac los parados). Sus enormes salas albergan estalactitas y estalagmitas de hasta 55 metros de altura. Al entrar te advierten que hay que bajar 700 escaleras, pero no te apures, que luego subes en un ascensor los 121 metros que has bajado. La temperatura interior es de 12\u00ba, as\u00ed que conviene ir abrigado. Aven d\u2019Orgnac se encuentra 46 km de Orange.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"592\" height=\"352\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/07.-LAven-dOrgnac-03-06.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4673\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/07.-LAven-dOrgnac-03-06.jpg 592w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/07.-LAven-dOrgnac-03-06-300x178.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 592px) 100vw, 592px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La entrada a la cueva incluye el acceso a la anexa Cit\u00e9 de la Pr\u00e9histoire, un espacio museogr\u00e1fico l\u00fadico y moderno que recorre 350.000 a\u00f1os de la humanidad a trav\u00e9s de objetos aut\u00e9nticos que pertenecieron a nuestros antepasados, desde el Paleol\u00edtico Medio hasta la Primera Edad del Hierro, pasando por los estilos de vida de los cazadores-recolectores, la agricultura, la ganader\u00eda y la metalurgia. Merece la pena. Cuenta tambi\u00e9n con una cafeter\u00eda y un amplio aparcamiento gratuito sombreado, cosa de agradecer los d\u00edas de calor.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"339\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/08.-Cite-de-la-Prehistoire.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4675\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/08.-Cite-de-la-Prehistoire.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/08.-Cite-de-la-Prehistoire-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>19 km despu\u00e9s llegamos a un lugar que me encant\u00f3 en el viaje realizado en el a\u00f1o 2005. Se trata de Pont d\u2019Arc, una curiosidad geol\u00f3gica muy original, que se ha convertido en el emblema de Ard\u00e8che, pues el r\u00edo del mismo nombre ha perforado la roca dando lugar a un arco de 60 metros de ancho y 54 de alto. Antiguamente era un lugar tranquilo pero ahora est\u00e1 masificado. Prueba de ello son los tres grandes aparcamientos existentes en la zona a precios desorbitados. En el que dejamos el coche, Parking P3. Pont d\u2019Arc-B\u00e9lv\u00e8dere, los precios eran 15 minutos: 0,80 \u20ac, 1 hora: 3,20 \u20ac y 3 horas: 10 \u20ac.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"598\" height=\"398\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/09-Pont-dArc.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4677\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/09-Pont-dArc.jpg 598w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/09-Pont-dArc-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 598px) 100vw, 598px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Regresamos a Vallon Pont d&#8217;Arc para comer el bocadillo en un \u00e1rea de pic-nic y volvimos al arco para efectuar un viaje por una sinuosa carretera de unos 32 km hasta Saint-Martin-d&#8217;Ard\u00e8che, recorriendo las gargantas del Ardeche (Gorges de l\u2019Ard\u00e8che), deteni\u00e9ndonos en varios de los miradores existentes para fotografiar el impresionante ca\u00f1\u00f3n, que en algunos puntos alcanza los 300 metros de altura. De todas las im\u00e1genes me quedo con la del meandro que forma el r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"626\" height=\"312\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/10.-Gorges-de-lArdeche.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4678\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/10.-Gorges-de-lArdeche.jpg 626w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/10.-Gorges-de-lArdeche-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 626px) 100vw, 626px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>De esta forma concluimos esta jornada que pasamos en el departamento de Arreche. Por delante tuvimos 32 km para regresar al hotel en Orange. Todav\u00eda nos queda mucha Provenza por recorrer. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del viaje a la Provenza realizado del 27 de mayo al 7 de junio, que dejaba la pasada semana en la ciudad de Arles, en la que pernoctamos cuatro noches. El 1 de junio concluimos la visita de Arles y nos desplazamos tan solo 86 km (53 minutos por autopista) a nuestro &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2024\/07\/23\/viaje-a-la-provenza-5-orange-y-ardeche\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Viaje a la Provenza (5): Orange y Ard\u00e8che<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-4665","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4665"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4665\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4709,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4665\/revisions\/4709"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}