{"id":4710,"date":"2024-08-13T07:00:00","date_gmt":"2024-08-13T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4710"},"modified":"2024-08-14T12:39:13","modified_gmt":"2024-08-14T10:39:13","slug":"viaje-a-la-provenza-y-8-pont-du-gard-uzes-y-nimes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2024\/08\/13\/viaje-a-la-provenza-y-8-pont-du-gard-uzes-y-nimes\/","title":{"rendered":"Viaje a la Provenza (y 8): Pont du Gard, Uz\u00e8s y N\u00eemes"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del viaje a la Provenza realizado del 27 de mayo al 7 de junio, que dejaba la pasada semana en la ciudad de Avignon, de donde regresamos al hotel en Orange. Al d\u00eda siguiente, 5 de junio, abandonamos la Provenza para entrar en la vecina regi\u00f3n de Occitania y, tras recorrer unos 80 km, desplazarnos a dormir a la ciudad de N\u00eemes, capital del departamento de Gard, en el que en ruta, realizamos dos interesantes visitas, el romano Pont du Gard y la medieval poblaci\u00f3n de Uz\u00e8s.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"692\" height=\"461\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/01.-Mapa-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4712\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/01.-Mapa-2.jpg 692w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/01.-Mapa-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 692px) 100vw, 692px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La primera parada la realizamos a algo menos de 37 km de Orange, en el Pont du Gard, que desde 1985 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. El puente se construy\u00f3 durante el siglo I de nuestra era y formaba parte del acueducto romano de N\u00eemes, una conducci\u00f3n hidr\u00e1ulica de 50 km de longitud que llevaba el agua de un manantial en Uz\u00e8s a la colonia romana de Nemausus. Tiene 49 metros de altura en tres niveles, teniendo el m\u00e1s largo 275 metros de longitud. Es incre\u00edble como ha cambiado este lugar en 19 a\u00f1os. Antes casi no hab\u00eda nadie y ahora cuenta con un centro de visitantes, con cine y cafeter\u00eda, adem\u00e1s de un gigantesco aparcamiento. La entrada sigue siendo libre pero el parking cuesta 9 \u20ac.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"578\" height=\"385\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/02.-Pomt-du-Gard-05-06.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4713\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/02.-Pomt-du-Gard-05-06.jpg 578w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/02.-Pomt-du-Gard-05-06-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 578px) 100vw, 578px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>14 km despu\u00e9s realizamos la segunda parada en otra poblaci\u00f3n que ya conoc\u00edamos, Uz\u00e8s, que tieme una mezcla de estilos, medieval, renacentista y cl\u00e1sico. Como cuando llegamos era mediod\u00eda, todos los lugares de inter\u00e9s monumental estaban cerrados, aunque vimos el mercado, era mi\u00e9rcoles, y caminamos por sus calles llenas de historia, destacando entre sus edificios el emblema de la ciudad, el Palacio Ducal y la Catedral de Saint-Th\u00e9odorit, junto a la que dejamos el coche, en la que destaca la Torre Fenestrelle, de 42 metros de altura, \u00fanica circular de Francia por lo que se ha convertido en otro de los emblemas de Uz\u00e8s.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"378\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/03.-Uzes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4714\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/03.-Uzes.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/03.-Uzes-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>30 km nos separaron de nuestro siguiente destino, aunque hicimos un alto en el camino para comer el bocadillo en un \u00e1rea de servicio de la autopista, pues el a\u00f1o pasado en Normand\u00eda y Breta\u00f1a tuvimos bastantes problemas para comer despu\u00e9s de las 12 h en restaurantes, cosa que no ha sucedido este a\u00f1o en los lugares visitados. Para pasar esta noche escogimos el Hotel Ibis N\u00eemes Ouest ***, que tambi\u00e9n contaba con piscina, aunque nuevamente no tuvimos tiempo para disfrutar de ella.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"341\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/04.-Ibis-Nimes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4715\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/04.-Ibis-Nimes.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/04.-Ibis-Nimes-300x144.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pasamos la tarde en N\u00eemes, pero anduvimos con prisa pues hay que visitar varios lugares antes de las 19 h, as\u00ed que nos dirigimos en primer lugar al lugar m\u00e1s importante, el anfiteatro romano (Ar\u00e8nes), que presume de ser el mejor conservado del mundo. Data de finales del siglo I-principios del siglo II y tiene 133 metros de longitud y 101 metros de anchura, pudiendo albergar hasta 24.000 espectadores. Conviene informarse de los horarios el d\u00eda que lo pienses visitar, pues en \u00e9l se celebran muchos eventos, entre ellos corridas de toros. Precisamente en uno de los laterales hay una estatua dedicada a un torero nime\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"595\" height=\"397\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/05.-Arenes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4716\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/05.-Arenes.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/05.-Arenes-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En el anfiteatro compramos el Pass N\u00eemes la Romaine, v\u00e1lido para los tres monumentos romanos durante tres d\u00edas, al precio de 13 \u20ac (parados: 11 \u20ac). Por ello nuestra siguiente cita fue en la Maison Carr\u00e9e (Casa Cuadrada), un espl\u00e9ndido templo romano de finales del siglo I con columnas rematadas por capiteles corintios. Desde el a\u00f1o 2023 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Enfrente se encuentra el Carr\u00e9 d&#8217;Art, moderno edificio que alberga un museo de Arte Contempor\u00e1neo, dise\u00f1ado por el arquitecto Norman Foster.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"357\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/06.-Maison-Carre.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4717\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/06.-Maison-Carre.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/06.-Maison-Carre-300x158.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como la tarde avanza, dejamos las visitas y caminamos hasta la Square Antonin, presidida por una preciosa fuente con la estatua del emperador romano Antonino P\u00edo. A unos pasos tenemos el lugar que m\u00e1s nos ha gustado de N\u00eemes, los Jardins de la Fontaine, construidos en el siglo XVIII en torno a la fuente de Nemausus y adornados con numerosas estatuas. Es un lugar muy agradable en los d\u00edas de calor en el que adem\u00e1s se encuentran los restos del templo romano de Diana y la terraza de un bar en la que nos detenemos a tomar un vino antes de emprender el regreso al hotel.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"652\" height=\"325\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/07.-Jardins-de-la-Fontaine.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4718\" style=\"width:689px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/07.-Jardins-de-la-Fontaine.jpg 652w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/07.-Jardins-de-la-Fontaine-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 652px) 100vw, 652px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tenemos que caminar 1,5 km para regresar al coche, que hemos dejado aparcado cerca del anfiteatro en el Parking Indigo N\u00eemes Ar\u00e8nes, situado en Bd des Ar\u00e8nes. De camino pasamos ante la iglesia de Saint-Paul y bordeamos el anfiteatro y el moderno Museo de la Romanit\u00e9, que nos dio pena no poder visitar. Nuestro destino ya est\u00e1 cerca, as\u00ed que fotograf\u00edo el modernista \u201cTaureau de Djoti Bjalava\u201d, antes de pasar junto al Palacio de Justicia y la Fontaine Pradier, bajo la que tenemos el coche. Como tel\u00f3n de fondo vemos la iglesia de Sainte-Perpetue.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"870\" height=\"303\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/08.-Resto-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4720\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/08.-Resto-1.jpg 870w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/08.-Resto-1-300x104.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/08.-Resto-1-768x267.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 870px) 100vw, 870px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dejamos para el d\u00eda siguiente, 6 de junio, antes de abandonar el hotel, la \u00faltima visita incluida en el Pass N\u00eemes la Romaine. Se trata de la Tour Magne, la m\u00e1s alta (32 metros) y prestigiosa del recinto romano. Se construy\u00f3 hacia el a\u00f1o 15 aC, en torno a una torre de piedras secas de la Edad del Hierro. Una vez en su interior se puede subir a lo alto por una escalera de caracol, pudiendo disfrutar de una espectacular vista de los Jardines de la Fontaine situados bajo la torre. Eso si, entre nosotros, os comento que lo m\u00e1s interesante de los tres edificios romanos es su exterior, as\u00ed que os pod\u00e9is ahorrar los 13 \u20ac que cuesta el pase.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"734\" height=\"319\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/09.-Tour-Magne-06-06.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4721\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/09.-Tour-Magne-06-06.jpg 734w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/09.-Tour-Magne-06-06-300x130.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 734px) 100vw, 734px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En la Tour Magne dimos por finalizadas las visitas de este viaje, iniciando el regreso a Leioa con escala en el Hotel Ibis Tarbes Odos ***, ubicado en esta ciudad, al que llegamos tras recorrer 440 km por autopistas. Nada m\u00e1s entrar en la A61 nos detuvimos a comer el bocadillo en el Aire de Pech-Loubat, perfectamente preparada como casi todas las \u00e1reas de servicio francesas. Cuenta con mesas sombreadas y est\u00e1 dedicada a los c\u00e1taros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"822\" height=\"298\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/10.-Ibis-Tarbes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4722\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/10.-Ibis-Tarbes.jpg 822w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/10.-Ibis-Tarbes-300x109.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/07\/10.-Ibis-Tarbes-768x278.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 822px) 100vw, 822px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 7 de junio ten\u00eda que estar en casa al mediod\u00eda, as\u00ed que, tras desayunar, nos dispusimos a recorrer los 298 que nos separaban de Leioa. El viaje ha concluido. La semana que viene celebramos la Aste Nagusia en Bilbao, as\u00ed que el d\u00eda 20 no acudir\u00e9 a esta cita semanal. \u00a1Gora Marijaia!<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del viaje a la Provenza realizado del 27 de mayo al 7 de junio, que dejaba la pasada semana en la ciudad de Avignon, de donde regresamos al hotel en Orange. 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