{"id":473,"date":"2019-05-21T07:30:24","date_gmt":"2019-05-21T05:30:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=473"},"modified":"2019-05-10T14:35:36","modified_gmt":"2019-05-10T12:35:36","slug":"de-adelaida-a-melbourne-1-doce-apostoles-y-tower-hill","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/05\/21\/de-adelaida-a-melbourne-1-doce-apostoles-y-tower-hill\/","title":{"rendered":"De Adelaida a Melbourne (1): Doce Ap\u00f3stoles y Tower Hill"},"content":{"rendered":"\n<p>En Adelaida cogimos el coche de alquiler para desplazarnos hasta Port Campbell. Por delante tenemos un largo viaje de 663 km y hay que conducir por la izquierda. Menos mal que la carretera es buena y no hay mucho tr\u00e1fico. En el Best Western Great Ocean Road Motor Inn de Port Cambell pasaremos dos noches, dedicando la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente a recorrer la costa del oc\u00e9ano Ant\u00e1rtico. La primera parada resulta obligatoria pues es el emblema de la zona, los Doce Ap\u00f3stoles (Twelve Apostles). Con este nombre se conoce a un grupo de agujas de piedra caliza que sobresalen del mar. Realmente son 9 los monolitos que se conservan, pues las olas los han ido erosionando, habiendo ca\u00eddo el \u00faltimo en 2005. Antes hab\u00edamos estado en los acantilados de Gibson Steps<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"964\" height=\"276\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/01.-Twelve-Apostles-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-475\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/01.-Twelve-Apostles-1.jpg 964w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/01.-Twelve-Apostles-1-300x86.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/01.-Twelve-Apostles-1-768x220.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 964px) 100vw, 964px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita la tenemos en Loch Ard Gorge, dos pilares de piedra resto de un arco que se derrumb\u00f3 en el a\u00f1o 2009. Recibe el nombre en recuerdo del barco Clipper Loch Ard, que encall\u00f3 en la zona en 1878. Seguimos recorriendo la costa y nos detenemos en la cercana formaci\u00f3n rocosa de The Razorback. Regresamos a Port Campbell y nos dirigimos a London Arch (anteriormente London Bridge), una formaci\u00f3n de arco natural  que hasta 1990 form\u00f3 un puente natural completo. Cuando colaps\u00f3 el 15 de enero de 1990, dej\u00f3 a dos turistas varados en la parte exterior, que tuvieron que ser rescatados por un helic\u00f3ptero. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"907\" height=\"292\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/02.-Loch-Ard-Gorge-The-Razorback-London-Arch-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-476\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/02.-Loch-Ard-Gorge-The-Razorback-London-Arch-1.jpg 907w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/02.-Loch-Ard-Gorge-The-Razorback-London-Arch-1-300x97.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/02.-Loch-Ard-Gorge-The-Razorback-London-Arch-1-768x247.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 907px) 100vw, 907px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El d\u00eda ha ido levantando y el paisaje resulta extraordinario, as\u00ed que continuamos recorriendo la costa ant\u00e1rtica de Australia. Lo hacemos todo en coche, con constantes paradas y peque\u00f1os recorridos a pie. Otra cita importante es The Arch, una curiosa formaci\u00f3n rocosa perforada en la roca. Aqu\u00ed toca descender a un punto m\u00e1s bajo para tener una mejor visi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"964\" height=\"242\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/03.-The-Arch-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-477\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/03.-The-Arch-1.jpg 964w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/03.-The-Arch-1-300x75.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/03.-The-Arch-1-768x193.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 964px) 100vw, 964px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La \u00faltima de las formaciones rocosas que visitamos es un  de la que m\u00e1s encanto tiene. Se trata de The Grotto, una cueva excavada de forma natural que se levanta a mitad de camino del nivel del mar hasta el acantilado. Hay que descender por una escalera que conduce a un mirador bloqueado por una pared, para impedir el acceso a la Gruta, ya que hay una capa de rocas muy lisas y muy resbaladizas, con riesgo de ca\u00edda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"693\" height=\"321\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/04.-The-Grotto-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-478\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/04.-The-Grotto-1.jpg 693w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/04.-The-Grotto-1-300x139.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como nos ha gustado tanto, continuamos por la Great Ocean Road, recorriendo el Parque Nacional de Port Campbell por una zona de la que no ten\u00edamos informaci\u00f3n. En la carretera vimos un desv\u00edo hacia Bay of Islands y all\u00ed fuimos. El resultado fue tan espectacular, que en nada desmerece con los anteriormente visitados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"964\" height=\"242\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/05.-Bay-of-Islands-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-479\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/05.-Bay-of-Islands-1.jpg 964w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/05.-Bay-of-Islands-1-300x75.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/05.-Bay-of-Islands-1-768x193.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 964px) 100vw, 964px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Concluido el recorrido por la costa, para la tarde dejamos un lugar que promet\u00eda, Tower Hill Reserve, un enorme cr\u00e1ter volc\u00e1nico. Partiendo del centro de visitantes, existen varios senderos balizados para recorrer este lugar que nos encant\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"737\" height=\"311\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/06.-Tower-Hill.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-481\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/06.-Tower-Hill.jpg 737w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/06.-Tower-Hill-300x127.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 737px) 100vw, 737px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En la carretera que desciende hacia el centro de visitantes de Tower Hill me detengo bruscamente. En una ladera vemos una pareja de em\u00faes en libertad. Es la segunda ave de mayor tama\u00f1o tras el avestruz y aut\u00f3ctona de Australia. Hasta ahora solo las hab\u00edamos visto en cautividad. Luego vimos m\u00e1s y muy cerca, pues parece que no se asustan con nuestra presencia. El viaje va ganando en inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"751\" height=\"250\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/07.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-482\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/07.jpg 751w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/07-300x100.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 751px) 100vw, 751px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En Tower Hill se han plantado m\u00e1s de 30.000 \u00e1rboles, lo que permite que viva una variada fauna nativa. Elegimos uno de los senderos balizados y, al llegar a un bosque de eucaliptos, vimos un koala. \u00a1Qu\u00e9 emoci\u00f3n! No ten\u00edamos claro que los pudi\u00e9ramos ver en libertad. Parece un peluche, pero con unas enormes garras. Luego vimos un par de ellos m\u00e1s y un canguro. Nos habr\u00edamos quedado m\u00e1s tiempo en este encantador lugar, pero tenemos que recorrer los 80 km que nos separan de nuestro hotel en Port Campbell. Debido a los canguros, resulta peligroso conducir por la noche y ya nos ha anochecido en dos ocasiones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"292\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/08.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-483\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/08.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/05\/08-300x140.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>INFO<\/strong>: Est\u00e1 prohibido estacionar en Great Ocean Road o en cualquier carretera adyacente, junto a una l\u00ednea amarilla. Solo se puede hacer en los aparcamientos existentes.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Adelaida cogimos el coche de alquiler para desplazarnos hasta Port Campbell. Por delante tenemos un largo viaje de 663 km y hay que conducir por la izquierda. Menos mal que la carretera es buena y no hay mucho tr\u00e1fico. 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