{"id":4741,"date":"2024-09-03T07:00:00","date_gmt":"2024-09-03T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=4741"},"modified":"2024-08-09T13:20:38","modified_gmt":"2024-08-09T11:20:38","slug":"escapada-portuguesa-2-passadicos-do-mondego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2024\/09\/03\/escapada-portuguesa-2-passadicos-do-mondego\/","title":{"rendered":"Escapada portuguesa (2): Passadi\u00e7os do Mondego"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato de la escapada realizada a tierras portuguesas del 21 al 25 de junio. Menos mal que escogimos el 22 de junio para recorrer los Passadi\u00e7os do Mondego, pues hizo una temperatura muy agradable justo antes de que comenzara a ponerse en treintaytantos grados. La citada ruta se encuentra a unos 9 km de la ciudad de Guarda y a 68 km de nuestro alojamiento en el Parador Casa da \u00cdnsua. Tiene un recorrido lineal de 12 km y dos puntos de partida, el Barragem do Caldeir\u00e3o y la aldea de Videmonte, la elegida por nosotros, pues el desnivel es inferior al realizarse r\u00edo abajo, pero con la faena de la terrible subida final, cuando llegas cansado pues son de 4 a 5 horas de marcha.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"777\" height=\"316\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/01.-Passadicos-do-Mondego.-Videmonte.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4743\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/01.-Passadicos-do-Mondego.-Videmonte.jpg 777w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/01.-Passadicos-do-Mondego.-Videmonte-300x122.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/01.-Passadicos-do-Mondego.-Videmonte-768x312.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 777px) 100vw, 777px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para recorrer los Passadi\u00e7os do Mondego hay que pagar 1 \u20ac, teniendo que comprar la entrada en Internet en <a href=\"http:\/\/www.passadicosdomondego.pt\/\">www.passadicosdomondego.pt<\/a> o personalmente en el Centro de Bienvenida Guarda. Parte del recorrido se realiza por pasarelas de madera (7 km) y otra por pistas forestales (5 km). El primer tramo es de los m\u00e1s agradables pues se realiza cuesta abajo, por unas c\u00f3modas pasarelas en escaleras en zigzag, mientras contemplamos varias ca\u00eddas de agua.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"541\" height=\"361\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/02.-Primeras-pasarelas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4744\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/02.-Primeras-pasarelas.jpg 541w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/02.-Primeras-pasarelas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 541px) 100vw, 541px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El segundo tramo lo realizamos tambi\u00e9n por pasarelas. Bajamos las \u00faltimas y en suave descenso efectuamos parte de los 500 metros de desnivel negativo que nos esperan. La ruta est\u00e1 magn\u00edficamente equipada y se\u00f1alizada, as\u00ed que sabemos que nos quedan 9.500 metros de marcha hasta el final. Pasamos por un estrecho barranco y vimos que hay un punto de conexi\u00f3n wifi, que puede resultar pr\u00e1ctico en caso de tener alg\u00fan problema, pues no hay cobertura de telefon\u00eda m\u00f3vil.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"612\" height=\"342\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/03.-Barranco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4745\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/03.-Barranco.jpg 612w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/03.-Barranco-300x168.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Contin\u00faa el descenso por las pasarelas, que ahora en zigzag se dirigen al r\u00edo Mondego, que cruzamos por uno de los tres puentes colgantes de la ruta, el m\u00e1s largo de todos. Salimos entonces a una pista, por la que caminamos en leve subida, en la que vemos la indicaci\u00f3n de que nos faltan 8.500 metros por recorrer. Cuando llevamos algo m\u00e1s de 4 km, llegamos a los primeros ba\u00f1os instalados en la ruta, ubicados bajo el Engenho do Ribas, f\u00e1brica edificada en 1890 de la que vemos las ruinas y las de las viviendas de los maestros. Breve pausa e iniciamos una empinada aunque breve subida por una calzada empedrada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"638\" height=\"321\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/04.-Puente.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4746\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/04.-Puente.jpg 638w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/04.-Puente-300x151.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 638px) 100vw, 638px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Caminamos por una zona sombreada y pronto, junto a unas colmenas de abejas, nos sorprende la existencia de una caseta de madera que cuenta con un peque\u00f1o bar, algo que hubi\u00e9ramos agradecido mar de nos haber bebido agua en la zona de servicios. Por delante tenemos 7.250 metros hasta la meta. Pronto volvemos a una zona de pasarelas bastante llana, teniendo que cruzar dos veces el r\u00edo Mondego por sendos puentes colgantes. Ya hemos recorrido 7 km, pues nos quedan por delante 5.000 m.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"547\" height=\"365\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/05.-Bar-y-puentes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4747\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/05.-Bar-y-puentes.jpg 547w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/05.-Bar-y-puentes-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 547px) 100vw, 547px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Continuamos por un tramo de pista casi llano, aunque ligeramente cuesta abajo pues sigue el curso del r\u00edo Mondego, cuando pasamos junto a la antigua Central Hidroel\u00e9ctrica de Pateiro, que proporcion\u00f3 la electricidad a Guarda, haciendo que el 1 de enero de 1899 se convirtiera en la tercera ciudad portuguesa en disponer de alumbrado p\u00fablico, Pronto llegamos a una amplia zona de pic-nic que cuenta con magn\u00edficos servicios sanitarios y una zona de control de acceso a las pasarelas. Pasamos junto a las ruinas de la Nova F\u00e1brica y enseguida llegamos a una carretera por la que tenemos que caminar hasta que construyan la ampliaci\u00f3n de las pasarelas que dan acceso a la aldea de Vila Soeiro, que cuenta con un bar con una peque\u00f1a terraza. Nos quedan unos 2 km para concluir el recorrido.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"677\" height=\"326\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/06.-Llano.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4748\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/06.-Llano.jpg 677w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/06.-Llano-300x144.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 677px) 100vw, 677px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pronto vemos el cartel que nos indica que nos quedan 1.450 metros para concluir la ruta, con una dificultad alta aunque yo dir\u00eda dura. Una calzada empedrada nos conduce al poste que nos indica que nos queda 1 km, que tardar\u00edamos en recorrer casi una hora, pues pronto vimos lo que nos esperaba para llegar a la presa, pues se trata de casi 700 empinadas escaleras para salvar un desnivel de unos 300 metros casi verticales. A mitad de subida un panel nos indica que a 100 metros tenemos la cascada Ribeira do Caldeirao, pero qu\u00e9 cien metros. Mis piernas no dan para m\u00e1s y le pido a mi mujer que se acerque a sacar la fotograf\u00eda y regresa derrengada. Cuando por fin llegamos a lo alto, todav\u00eda nos queda una \u00faltima subida por unas viejas escaleras para llegar a la meta. Prueba superada. El recorrido ha merecido la pena, pero el final nos ha resultado bastante duro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"556\" height=\"371\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/07.-Subida-final.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4750\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/07.-Subida-final.jpg 556w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/07.-Subida-final-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 556px) 100vw, 556px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tenemos que caminar todav\u00eda casi un kil\u00f3metro por lo alto de la presa del Barragem do Caldeir\u00e3o, para llegar al punto en el que dejamos el coche, situado en un amplio aparcamiento que cuenta con dos mesas, por lo que aprovechamos para comer el bocadillo. En lo alto existe una nueva zona de ba\u00f1os. La verdad es que toda la ruta est\u00e1 muy bien equipada. Esta presa fue construida en 1988 para abastecer de agua a la localidad de Guarda. Por la ma\u00f1ana dejamos aqu\u00ed aparcado el coche y cogimos un taxi que nos llevara al punto de partida (unos 10 km), Videmonte. Suele haber taxis en la zona pero, por si acaso nosotros hab\u00edamos reservado uno en Guarda Gare T\u00e1xis: (+351) 271 239 163. Es m\u00e1s caro pero seguro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"672\" height=\"362\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/08.-Barragem-de-Caldeirao.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4751\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/08.-Barragem-de-Caldeirao.jpg 672w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/08.-Barragem-de-Caldeirao-300x162.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 672px) 100vw, 672px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como est\u00e1bamos a tan solo 9 km de Guarda, decidimos acercarnos a esta ciudad para tomar el caf\u00e9, dejando el coche aparcado a unos pasos de su centro hist\u00f3rico y, m\u00e1s en concreto, de la emblem\u00e1tica pra\u00e7a\u00a0 Luis de Camoes, que cuenta con notables arcadas del siglo XVI en las que hay varios bares. Sin embargo encontramos una ciudad des\u00e9rtica, pues la gente estaba viendo el partido Portugal-Turqu\u00eda de la Eurocopa. Tras el caf\u00e9 recorrimos la Juder\u00eda y nos acercamos hasta la iglesia de la Misericordia, la obra barroca m\u00e1s importante de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"416\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/09.-Guarda.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4752\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/09.-Guarda.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/09.-Guarda-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A la pra\u00e7a Luis de Camoes se asoma tambi\u00e9n el edificio m\u00e1s notable de la ciudad, la S\u00e9 Catedral, junto a la que se encuentra la gran estatua dedicada a D Sancho I, segundo rey de Portugal (1185-1211). Construcci\u00f3n g\u00f3tica, cuenta en su interior con un magn\u00edfico retablo situado en su capilla mayor, obra maestra renacentista. Menos mal que accedimos al interior de la Catedral antes de tomar el caf\u00e9 con un pastelito de nata, pues justo cerraban sus puertas, aunque amablemente nos permitieron tomar unas pocas fotos con el retablo iluminado. Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"386\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/10.-Guarda-Catedral.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4753\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/10.-Guarda-Catedral.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2024\/08\/10.-Guarda-Catedral-300x170.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por delante nos quedaron 70,6 km para regresar al Parador Casa da \u00cdnsua. Por cierto, \u00a1qu\u00e9 bien nos han tratado en Portugal! La escapada contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato de la escapada realizada a tierras portuguesas del 21 al 25 de junio. Menos mal que escogimos el 22 de junio para recorrer los Passadi\u00e7os do Mondego, pues hizo una temperatura muy agradable justo antes de que comenzara a ponerse en treintaytantos grados. La citada ruta se encuentra a unos 9 km &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2024\/09\/03\/escapada-portuguesa-2-passadicos-do-mondego\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Escapada portuguesa (2): Passadi\u00e7os do Mondego<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-4741","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4741"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4741\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4754,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4741\/revisions\/4754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4741"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}