{"id":5091,"date":"2025-05-13T07:00:00","date_gmt":"2025-05-13T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=5091"},"modified":"2025-05-13T20:02:10","modified_gmt":"2025-05-13T18:02:10","slug":"viaje-a-andalucia-5-la-alhambra-de-granada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2025\/05\/13\/viaje-a-andalucia-5-la-alhambra-de-granada\/","title":{"rendered":"Viaje a Andaluc\u00eda (5): La Alhambra de Granada"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del viaje realizado por tierras andaluzas del 17 al 28 de marzo, que dejaba la pasada semana tras recorrer el Albaic\u00edn granadino. El 22 de marzo, nada m\u00e1s desayunar, nos dirigimos a uno de los puntos fuertes de este viaje, la Alhambra de Granada que, desde 1984, forma parte de la selecta lista del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. La entrada ten\u00edamos a tan solo 300 metros del hotel. Como no llov\u00eda optamos por visitar primero los hermosos Jardines del Generalife, que forman parte del palacio del mismo nombre, que fue la residencia de recreo del sult\u00e1n y su familia, por estar a unos pasos de los palacios de la Alhambra. Desde los jardines se tiene una espectacular vista del Alc\u00e1zar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"548\" height=\"366\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/01.-Alhambra-1.-Generalife-22-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5093\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/01.-Alhambra-1.-Generalife-22-03.jpg 548w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/01.-Alhambra-1.-Generalife-22-03-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 548px) 100vw, 548px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Lo que era la antigua ciudad nazar\u00ed de la Alhambra cuenta con amplios espacios hoy convertido en hermosos paseos con vistas que vamos recorriendo, pues aunque las previsiones climatol\u00f3gicas no eran buenas, segu\u00eda sin llover. Como entramos temprano, no hab\u00eda mucha gente, que aumenta seg\u00fan avanza la jornada hasta llegar a 8.500 visitantes en un solo d\u00eda. Menos mal que compr\u00e9 las entradas por Internet con m\u00e1s de dos meses de antelaci\u00f3n, pues el 22 de marzo ya no hab\u00eda entradas hasta finales de mayo. Tambi\u00e9n nos adentramos en los ba\u00f1os de la mezquita.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"615\" height=\"410\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/02.-Alhambra-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5094\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/02.-Alhambra-2.jpg 615w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/02.-Alhambra-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 615px) 100vw, 615px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Las entradas llevan fecha y hora, pudiendo recorrer libremente toda la Alhambra excepto los Palacios Nazar\u00edes, en cuyo acceso nos tuvimos que presentar a las 11:30 h. La parte m\u00e1s exclusiva de la Alhambra est\u00e1 formado por tres palacios, siendo el primero el m\u00e1s antiguo, el de Mexuar, en cuya sala principal abundan los azulejos y celos\u00edas originales. De \u00e9ste pasamos al Palacio de Comares o Div\u00e1n, construido en torno al hermoso patio de los Arrayanes que, con su alberca, constituye una de las im\u00e1genes emblem\u00e1ticas de la Alhambra. Aqu\u00ed se encuentra el famoso Sal\u00f3n del Trono.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"595\" height=\"397\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/03.-Alhambra-3.-Palacios-Nazaries.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5095\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/03.-Alhambra-3.-Palacios-Nazaries.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/03.-Alhambra-3.-Palacios-Nazaries-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Finalmente llegamos al tercer palacio, el que nadie quiere perderse y en el que m\u00e1s tiempo se detienen los visitantes. Se trata del Palacio de los Leones o Har\u00e9n, la zona privada del sult\u00e1n Mohamed V, en la que resid\u00eda con su familia y con su har\u00e9n. Aqu\u00ed se encuentra el famoso Patio de los Leones, la joya indiscutible y m\u00e1s fotografiada de la Alhambra. Es la tercera o cuarta vez que lo visito y cada vez se ve desde m\u00e1s lejos la fuente de los leones, pero resulta mejor para fotografiarlos sin gente.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"595\" height=\"397\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/04.-Alhambra-4.-Patio-de-los-Leioes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5096\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/04.-Alhambra-4.-Patio-de-los-Leioes.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/04.-Alhambra-4.-Patio-de-los-Leioes-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Salimos de los Palacios Nazar\u00edes por la zona opuesta a la que entramos, repleta de jardines, que nos da acceso al Partal, un hermoso palacio con un p\u00f3rtico de cinco arcos, la Torre de las Damas y un gran estanque exterior. Construido en el siglo XIII, fue la primera residencia de los reyes nazar\u00edes que se instalaron en la Alhambra. Contemplamos como tel\u00f3n de fondo el Mirador de San Nicol\u00e1s, en el Albaic\u00edn, donde estuvimos la tarde anterior y continuamos caminando pasando junto a la Torre de los Picos y la iglesia de Santa Mar\u00eda de la Encarnaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"564\" height=\"376\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/05.-Alhambra-5.-El-Partal.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5097\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/05.-Alhambra-5.-El-Partal.jpg 564w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/05.-Alhambra-5.-El-Partal-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro siguiente destino es la zona m\u00e1s antigua de la Alhambra, situada sobre una colina que domina la poblaci\u00f3n de Granada, as\u00ed que las vistas son espectaculares. Se trata de la Alcazaba, cuya funci\u00f3n fue eminentemente militar, pues es una gran fortaleza protegida por murallas y cuatro torres defensivas. Se accede al conjunto por la Puerta del Vino, junto a la que se encuentran los ba\u00f1os. Al salir, como luc\u00eda un poco el sol, aprovechamos para comer un bocadillo de tortilla en el kiosko que se encuentra a los pies de las murallas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"352\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/06.-Alhambra-6.-Alcazaba.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5099\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/06.-Alhambra-6.-Alcazaba.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/06.-Alhambra-6.-Alcazaba-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La \u00faltima visita a la Alhambra fue a la \u00fanica zona de acceso gratuito, el Palacio de Carlos V, notable obra renacentista, mandada construir por el emperador Carlos V como lugar de recreo junto a la Alhambra. Sus construcci\u00f3n comenz\u00f3 en 1527 pero no se concluy\u00f3 hasta el siglo XX. En su interior alberga en la actualidad dos museos, aunque solo tuvimos tiempo de visitar el de Bellas Artes, que est\u00e1 muy bien por cierto, y de ver el documental \u201cAlhambra escenario de cine\u201d. El Museo de la Alhambra queda para otra ocasi\u00f3n, pues tuvimos que salir con prisa para coger el microb\u00fas que nos traslad\u00f3 de nuevo al Albaic\u00edn para visitar los palacios de la Dobla de Oro que nos faltaban y que cerraban a las 17 h, pero de ello ya os habl\u00e9 en la anterior entrega.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"581\" height=\"388\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/07.-Alhambra-7.-Palacio-Carlos-V.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5100\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/07.-Alhambra-7.-Palacio-Carlos-V.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/07.-Alhambra-7.-Palacio-Carlos-V-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 581px) 100vw, 581px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 23 de marzo, tras desayunar cogimos de nuevo al autob\u00fas C30 que nos traslad\u00f3 al centro y m\u00e1s en concreto a la Plaza Nueva. Desde el bus fotografi\u00e9 la escultura de Fray Luis de Granada, situada frente a la iglesia de &nbsp;Santo Domingo. Luego nos acercamos a la Real Chanciller\u00eda de Granada y a la iglesia de San Gil y Santa Ana, para m\u00e1s tarde bordear la Catedral y tomar sendas fotos de la estatua dedicada a Alonso Cano y del monumento al Aguador.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"595\" height=\"367\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/08.-Centro-23-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5101\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/08.-Centro-23-03.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/08.-Centro-23-03-300x185.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El d\u00eda anterior compramos una entrada para tres monumentos, siendo dos de ellos la Catedral y la Capilla Real, falt\u00e1ndonos por visitar el Real Monasterio de San Jer\u00f3nimo, cosa que pudimos hacer gracias a la amabilidad del recepcionista del Hotel Porcel Alixares, que nos permiti\u00f3 demorar dos horas la salida. La verdad es que mereci\u00f3 la pena la visita a este conjunto arquitect\u00f3nico renacentista formado por un monasterio con su claustro y la iglesia, cuya obra se debe en su mayor\u00eda a Diego de Silo\u00e9. En el templo destaca la capilla mayor, que supone el punto de partida de la escultura andaluza, con la especial intervenci\u00f3n del maestro Pablo de Rojas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"563\" height=\"375\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/09.-San-Jeronimo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5102\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/09.-San-Jeronimo.jpg 563w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/09.-San-Jeronimo-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 563px) 100vw, 563px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro recorrido por Granada estaba tocado a su final, as\u00ed que emprendimos el regreso a la plaza de Isabel la Cat\u00f3lica, punto de partida de nuestro autob\u00fas, aunque de camino pasamos por notables edificios, como la iglesia del Perpetuo Socorro, la Bas\u00edlica de San Juan de Dios, el Colegio Mayor de San Bartolom\u00e9 y Santiago y la Colegiata de los Santos Justo y Pastor, construida por los jesuitas entre 1575 y 1621. Cuando lleg\u00e1bamos a nuestro destino vimos como un grupo de costaleros entrenaban para llevar un paso de Semana Santa, sustituyendo las im\u00e1genes por bloques de hormig\u00f3n. En esta ocasi\u00f3n tuvimos suerte de que estuviera a punto de salir el autob\u00fas C35, que nos dej\u00f3 en la misma puerta del hotel, dando as\u00ed por concluida nuestra visita a esta encantadora ciudad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"558\" height=\"346\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/10.-Resto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5103\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/10.-Resto.jpg 558w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/04\/10.-Resto-300x186.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Llegamos al hotel poco antes de la hora acordada sin tener que abrir el paraguas en Granada. Recogimos el equipaje, pagamos y bajamos al aparcamiento. Nada m\u00e1s salir comenz\u00f3 a llover con ganas. Por delante ten\u00edamos 144 km, hora y media de viaje, para llegar a nuestro siguiente destino, M\u00e1laga. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del viaje realizado por tierras andaluzas del 17 al 28 de marzo, que dejaba la pasada semana tras recorrer el Albaic\u00edn granadino. 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