{"id":5192,"date":"2025-06-24T07:00:00","date_gmt":"2025-06-24T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=5192"},"modified":"2025-06-08T14:53:14","modified_gmt":"2025-06-08T12:53:14","slug":"sicilia-1-los-templos-griegos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2025\/06\/24\/sicilia-1-los-templos-griegos\/","title":{"rendered":"SICILIA (1): Los templos griegos"},"content":{"rendered":"\n<p>Con bastante retraso, inicio el relato del cuarto viaje del a\u00f1o, realizado del 10 al 20 de mayo, que tuvo como destino la isla de Sicilia. El comienzo fue un poco problem\u00e1tico pues el vuelo de Volotea con destino a Palermo sali\u00f3 con casi dos horas de retraso, lo que nos permiti\u00f3 conocer la sala VIP del aeropuerto de Bilbao gracias a la tarjeta VISA. Eso si, llegamos a Sicilia pasada la media noche. Menos mal que, pese a la hora intempestiva, nos vinieron a recoger de nuestro alojamiento, Residence Villa Rosa Dei Venti ****, con el que lo ten\u00edamos incluido en el precio. Eso si, entre pitos y flautas, pese a estar ubicado en Cinisi, a poco m\u00e1s de 8 km del aeropuerto, hasta la una y media de la madrugada no nos fuimos a la cama, as\u00ed que no pudimos disfrutar de la coqueta habitaci\u00f3n con terraza a la piscina, ya que a las 9 de la ma\u00f1ana nos ten\u00edan que devolver al aeropuerto para recoger el coche.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"643\" height=\"428\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/01.-10-05-25-Viaje.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5194\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/01.-10-05-25-Viaje.jpg 643w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/01.-10-05-25-Viaje-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 643px) 100vw, 643px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 11 de mayo est\u00e1bamos de nuevo en el aeropuerto para tramitar la recogida del coche que ten\u00edamos reservado con la compa\u00f1\u00eda Noleggiare. All\u00ed nos entregaron un coche enorme, un Peugeot 5008, con el que recorrimos 1.800 km por Sicilia, aunque nuestro primer destino se encontraba a tan s\u00f3lo 90 km, en el noroeste de la isla, en las salinas de Nubia, cerca de Trapani. Se trataba del Relais Antiche Saline ****, un sencillo pero confortable alojamiento a 90 \u20ac la noche con desayuno, el m\u00e1s barato con diferencia del viaje. El trato era muy familiar, as\u00ed que en cuanto llegamos nos dieron la habitaci\u00f3n. Por la noche disfrutamos de una espectacular puesta de sol, adornada con la Torre Nubia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"788\" height=\"525\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/02.-11-05-24-Nubia-Hotel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5195\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/02.-11-05-24-Nubia-Hotel.jpg 788w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/02.-11-05-24-Nubia-Hotel-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/02.-11-05-24-Nubia-Hotel-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 788px) 100vw, 788px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El Hotel no tiene restaurante, as\u00ed que nada m\u00e1s instalarnos en la habitaci\u00f3n, caminamos 350 metros hasta la Salina Culcasi di Nubia con idea de comer en la Trattoria dei Sale, cosa que luego hicimos tras visitar el interesante Museo del Sale, ubicado en el antiguo molino. Luego disfrut\u00e9 de un espectacular plato de pasta con marisco, as\u00ed que volvimos a cenar, en este caso una riqu\u00edsima sepia a la parrilla. Al d\u00eda siguiente por la noche volvimos a las salinas para ver la puesta de sol y luego cenar en La Torre di Nubia, ubicado a unos 2 km del hotel, junto a la torre del mismo nombre. Nos encant\u00f3 el hotel y esta zona de salinas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"415\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/03.-Nubia-salinas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5196\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/03.-Nubia-salinas.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/03.-Nubia-salinas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras comer y un poco de siesta, pues la noche anterior hab\u00edamos dormido poco, nos desplazamos 9 km hasta las afueras de Trapani, para coger el Funivia Trapani-Erice, un telef\u00e9rico con servicio constante que enlaza estas dos poblaciones. Erice se encuentra en lo alto del Monte Giuliano a unos 751 metros. Es el pueblo que m\u00e1s me ha gustado de Sicilia. Est\u00e1 parcialmente amurallado, accediendo a su interior por la Porta Trapani, llegando enseguida al Real Duomo y Torre de Re Federico. Pasamos junto a varias iglesias y la Piazza della Logia, para luego subir hasta el Castello di Venere. No ha estado nada mal esta primera jornada y qu\u00e9 suerte tuvimos, pues al d\u00eda siguiente Erice estuvo oculto por las nubes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"581\" height=\"388\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/04.-Erice.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5197\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/04.-Erice.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/04.-Erice-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 581px) 100vw, 581px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La jornada del 12 de mayo promet\u00eda ser una de las m\u00e1s interesantes del viaje, teniendo la primera parada en el Parque Arqueol\u00f3gico de Segesta, una antigua ciudad habitada por los Elimi, pobladores de esta zona antes de la llegada de los riegos. Como hab\u00eda 14 autobuses con escolares, tras aparcar el coche cogimos un autob\u00fas que te sube hasta una colina en la que se encuentra un espectacular teatro griego muy bien conservado, construido a finales del siglo III aC con capacidad para 3.000 personas. De nuevo junto a la entrada deambulamos por uno de los templos griegos mejor conservados, que data del siglo V aC.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"649\" height=\"334\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/05.-12-05-25-Segesta.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5198\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/05.-12-05-25-Segesta.jpg 649w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/05.-12-05-25-Segesta-300x154.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 649px) 100vw, 649px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Unos 35 km despu\u00e9s, con idea de parar a comer, nos detuvimos en Gibellina, pueblo reconstruido unos 20 km m\u00e1s abajo del original, pues fue completamente arrasado por el terremoto de 1968. Se autoproclama como \u201cCiudad del Arte Contempor\u00e1neo\u201d, por contar con numerosas esculturas de artistas de fama mundial, pero las que m\u00e1s nos interesaban no conseguimos dar con ellas. Parec\u00eda un pueblo fantasma, aunque encontramos un bar para poder comer tras contemplar la la Porta del Belice, m\u00e1s conocida como la Stella di Consagra, por el nombre de su autor, Pietro Consagra.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"378\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/06.-Gibellina.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5200\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/06.-Gibellina.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/06.-Gibellina-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La tarde avanzaba cuando nos desplazamos 30 km hasta un lugar de cuyo nombre nunca me acuerdo, Selinunte. Por error pas\u00e9 primero por el puerto pesquero, antes de acercarnos a nuestro destino, el Parque Arqueol\u00f3gico de Selinunte, el m\u00e1s extenso de Europa, que cuenta con restos de numerosos templos de orden d\u00f3rico, repartidos a lo largo de 270 hect\u00e1reas, El m\u00e1s interesante y mejor conservado es el Templo E, conocido tambi\u00e9n como el Templo de Hera, aunque hay quien dice que fue dedicado a Afrodita, construido hacia mediados del siglo VI aC. Junto a \u00e9l se encuentra la cantera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"683\" height=\"310\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/07.-Selinunte-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5201\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/07.-Selinunte-1.jpg 683w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/07.-Selinunte-1-300x136.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Continuamos el paseo caminando hasta el Museo Baglio Florio, que exhibe objetos encontrados durante las excavaciones en el parque. Mientras esper\u00e1bamos al veh\u00edculo el\u00e9ctrico que nos desplaz\u00f3 al siguiente templo, aprovechamos para tomar un caf\u00e9. Nuestro destino era el segundo templo mejor conservado de Selinunte, el C, un templo griego de estilo d\u00f3rico muy antiguo, construido a mediados del siglo VI aC. Aqu\u00ed empezamos a ver lo caras que son las entradas en Sicilia, pues entre Segesta y Selinunte, entre los dos hemos dejado casi 80 \u20ac. Y acabamos de empezar. De aqu\u00ed tuvimos casi 100 km para regresar al hotel.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"595\" height=\"357\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/08.-Selinunte-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5202\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/08.-Selinunte-2.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/08.-Selinunte-2-300x180.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 13 de mayo tuvimos que recorrer 182 km para llegar a una nueva localidad, Agrigento, en la que pasamos dos noches en el Hotel Della Valle ****. Una vez instalados en la habitaci\u00f3n, nos trasladamos a un lugar muy cercano y que ya visitamos en el a\u00f1o 2000. Se trata del \u00c1rea Arqueol\u00f3gica del Valle de los Templos, que desde 1997 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, por ser el conjunto de templos griegos mejor conservado del mundo, visitando en primer lugar el de Giunone o Juno, para luego desplazarnos al mejor de todos, el de la Concordia, construido en la segunda mitad del siglo V aC, delante del cual se encuentra la escultura \u201c<em>\u00cdcaro ca\u00eddo<\/em>\u201d, obra de Igor Mitoraj.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"587\" height=\"392\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/09.-13-05-25-Agrigento-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5203\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/09.-13-05-25-Agrigento-1.jpg 587w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/09.-13-05-25-Agrigento-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 587px) 100vw, 587px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Continuamos recorriendo el \u00c1rea Arqueol\u00f3gica del Valle de los Templos de Agrigento pasando por la Necr\u00f3polis paleocristiana y observando el proyecto de recuperaci\u00f3n de la Capra Girgentana. Visitamos a continuaci\u00f3n la sala de exposiciones de Villa Aurea, bordeamos los jardines de la Kolymbethra y nos acercamos a las columnas que se conservan del Templo de H\u00e9rcules o Heracles (Tempio di Ercole), para concluir nuestro recorrido contemplando el templo de los Dioscuros (Tempio di Castore e Pulluce), que data del siglo V aC. Finaliza aqu\u00ed una jornada intensa, con la ma\u00f1ana de viaje y la tarde de templos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"578\" height=\"363\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/10.-Agrigento-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5204\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/10.-Agrigento-2.jpg 578w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/06\/10.-Agrigento-2-300x188.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 578px) 100vw, 578px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hemos estado ya en algunos de los lugares m\u00e1s importantes de Sicilia, pero todav\u00eda nos queda mucho por recorrer. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con bastante retraso, inicio el relato del cuarto viaje del a\u00f1o, realizado del 10 al 20 de mayo, que tuvo como destino la isla de Sicilia. 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