{"id":5239,"date":"2025-07-15T07:00:00","date_gmt":"2025-07-15T05:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=5239"},"modified":"2025-07-05T14:31:19","modified_gmt":"2025-07-05T12:31:19","slug":"sicilia-y-4-cefalu-monreale-y-palermo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2025\/07\/15\/sicilia-y-4-cefalu-monreale-y-palermo\/","title":{"rendered":"SICILIA (y 4): Cefal\u00fa, Monreale y Palermo"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del cuarto viaje del a\u00f1o, realizado del 10 al 20 de mayo a Sicilia, que dejaba la pasada semana tras visitar Catania. El 18 de mayo nos tocaba d\u00eda de viaje, pues ten\u00edamos unos 300 km para llegar a nuestro \u00faltimo destino, Palermo, pero nos desviamos brevemente por una autopista de peaje para acercarnos a un lugar que desconoc\u00eda, Cefal\u00fa, del que nos quedar\u00edan tan solo 70 km para llegar a nuestro hotel. Antes de llegar nos detuvimos para fotografiar la fortaleza que se alza sobre esta poblaci\u00f3n costera. Dejamos el coche en el Parking Historical Center Dafne Cefal\u00f9, caminado desde all\u00ed por su centro hist\u00f3rico, pasando junto a dos iglesias, la de Santa Mar\u00eda de la Catena y la del Purgatorio. Tambi\u00e9n nos acercamos a la Porta Pescara, del siglo XVI, que nos dio acceso a la playa situada junto a los diques del puerto, desde donde se tiene una magn\u00edfica vista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"584\" height=\"390\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/01.-18-5-25-Cefalu-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5241\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/01.-18-5-25-Cefalu-1.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/01.-18-5-25-Cefalu-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 584px) 100vw, 584px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tuvimos que apresurarnos, pues el motivo de desplazarnos a Cefal\u00fa era visitar el Duomo, la Catedral normanda que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, que cierra al mediod\u00eda, pues su horario es de 8:30 a 13 y de 15:30 a 18 h. La fundaci\u00f3n de esta catedral se deba a Roger II de Sicilia quien la dedic\u00f3 al Salvador, coloc\u00e1ndose la primera piedra en el a\u00f1o 1131. Lo m\u00e1s caracter\u00edstico del exterior de la Catedral son sus dos torres del siglo XII. Su interior es bastante austero, pero cuenta con un norme mosaico bizantino del Cristo Pantocr\u00e1tor, que la preside, bajo el que se encuentran los doce ap\u00f3stoles y una cruz de madera de mediados del siglo XV. En la plaza situada enfrente tenemos la Duomo Cafeter\u00eda, en la que aprovechamos para comer antes de continuar el viaje<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"573\" height=\"382\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/02.-Cefalu-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5242\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/02.-Cefalu-2.jpg 573w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/02.-Cefalu-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 573px) 100vw, 573px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nada m\u00e1s llegar a Palermo nos instalamos en el Ibis Styles Palermo President ****, en el que pasamos las dos \u00faltimas noches. Est\u00e1 situado frente a la terminal de cruceros y muy cerca del centro hist\u00f3rico, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad del la UNESCO. A unos pasos del hotel tenemos la v\u00eda Amari, que cuenta con varios restaurantes en los que degustamos las cenas. Tras recorrer 700 metros desde el hotel, Llegamos al Politeama, uno de los dos grandes teatros de Palermo, frente al que se encuentra la estatua de Ruggiero Settimo, presidiendo la plaza del mismo nombre y, frente a ella, la piazza Castelnuovo, convertida en un museo al aire libre por la cantidad de esculturas con que cuenta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"570\" height=\"380\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/03.-Palermo-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5243\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/03.-Palermo-1.jpg 570w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/03.-Palermo-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tuvimos que aprovechar la tarde pues no dispon\u00edamos de mucho tiempo en Palermo, as\u00ed que nos dispusimos a recorrer su centro hist\u00f3rico, sorprendi\u00e9ndonos la cantidad de gente que hab\u00eda un domingo por la tarde y que todas las calles\u00a0 son peatonales. La v\u00eda Ruggiero Settimo nos condujp a la piazza Verdi, donde se encuentra el Teatro M\u00e1ximo, el m\u00e1s grande de \u00f3pera de Italia, que fue inaugurado en 1897. Tomamos un\u00a0 caf\u00e9 en el Palermo Store Caf\u00e9 y continuamos por la v\u00eda Maqueda accediendo al Oratorio San Camillo y deteni\u00e9ndonos en la Piazza Vigliena, m\u00e1s conocida como Quattro Canti, uno de los emblemas de la ciudad. En sus esquinas cuenta con cuatro palacios barrocos del siglo XVII, adornadas por otras tantas fuentes que representan las cuatro estaciones y las estatuas de los reyes espa\u00f1oles Carlos V, Felipe II, Felipe III y Felipe IV. Casi al lado concluimos las visitas en la piazza Pretoria, presidida por la fuente del mismo nombre, conocida como \u201cfuente de la verg\u00fcenza\u201d, situada frente al Ayuntamiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"544\" height=\"363\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/04.-Palermo-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5244\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/04.-Palermo-2.jpg 544w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/04.-Palermo-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 544px) 100vw, 544px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 19 de mayo iniciamos la jornada visitando una joya siciliana que no tuve ocasi\u00f3n de ver en mi enterior viaje, el Duomo di Monreale, que desde 2015 figura en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La construcci\u00f3n de esta Catedral se inici\u00f3 en 1174, con una fachada austera que guarda un monumental interior en el que desatacan sus tres naves totalmente cubiertas de enormes mosaicos sobre un fondo dorado, que fueron creados entre finales del siglo XII y principios del XIII, con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, destacando el Cristo Pantocr\u00e1tor situado en el \u00e1bside central.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"553\" height=\"369\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/05.-19-05-25-Monreale-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5246\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/05.-19-05-25-Monreale-1.jpg 553w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/05.-19-05-25-Monreale-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 553px) 100vw, 553px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Con la misma entrada se accede desde la Catedral al Museo Diocesano, que ocupa el interior del anexo Palacio Arzobispal. Comienza el recorrido en la sala San Pl\u00e1cido, que guarda cuadros procedentes de varias iglesias de Sicilia. Cuenta tambi\u00e9n con varias pinturas del siglo XVI y varias im\u00e1genes de Cristo crucificado, entre las que destaca un Crucifijo en madera del siglo XV. Desde aqu\u00ed contemplamos el claustro al que no accedimos pues hab\u00eda que pagar otra entrada y hab\u00eda muchas cosas que ver.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"553\" height=\"368\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/06.-Monreale-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5247\" style=\"width:689px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/06.-Monreale-2.jpg 553w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/06.-Monreale-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 553px) 100vw, 553px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Concluida la anterior visita regresamos al hotel para dejar el coche y volver a \u201cpatear\u201d por las zonas del centro hist\u00f3rico que ya recorrimos el d\u00eda anterior, llegando al Teatro M\u00e1ximo desde donde nos desviamos hasta uno de los dos principales mercados de Palermo, el de Il Capo, donde contemplamos numerosos puestos de frutas y verduras. Muy cerca ten\u00edamos la siguiente cita, el Duomo de Palermo, del que solo llam\u00f3 nuestra atenci\u00f3n su monumental fachada y el carro de Santa Rosal\u00eda situado frente a ella. Hac\u00eda bastante calor, as\u00ed que aprovechamos para comer en una sombreada terraza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"335\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/07.-Palermo-mercado-y-Catedral.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5248\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/07.-Palermo-mercado-y-Catedral.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/07.-Palermo-mercado-y-Catedral-300x177.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras la comida nos dirigimos al final de la calle donde se encontraba nuestra siguiente cita, que es el lugar m\u00e1s monumental de Palermo. Se trata del Palacio de los Normandos (Palazzo dei Normanni), que tambi\u00e9n forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Lo m\u00e1s deslumbrante de este enorme palacio es la Capilla Palatina (Cappella Palatina), una peque\u00f1a iglesia con techos de madera tallada y revestimientos impresionantes de mosaicos, entre los que destaca el Cristo Pantocr\u00e1tor.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"530\" height=\"354\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/08.-Palermo-Normandos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5249\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/08.-Palermo-Normandos.jpg 530w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/08.-Palermo-Normandos-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 530px) 100vw, 530px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Continuando por la Cortile Maqueda accedimos a los Apartamentos Reales, donde contemplamos las obras de arte que se guardan en las salas de los Virreyes, Pompeiana y dei Venti, llegando finalmente a la m\u00e1s importante de esta zona, la Sala Ruggero II, otra joya cubierta de mosaicos al estilo de la Capilla Palatina. La visita al Palacio de los Normandos concluy\u00f3 en el peque\u00f1o el Jard\u00edn del Palacio Real, que no aporta nada, pero que tiene unas buenas vistas de la parte trasera del palacio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"556\" height=\"336\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/09.-Palermo-Normandos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5250\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/09.-Palermo-Normandos.jpg 556w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/09.-Palermo-Normandos-300x181.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 556px) 100vw, 556px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos dimos por satisfechos con lo visto en Palermo, as\u00ed que, con mucho calor, a media tarde iniciamos el regreso al hotel, teniendo que caminar durante 3,5 km pasando por la plaza Quattro Canti y continuando por el puerto La Cala, cerca del cual se encuentra el el Palazzo Chiaramonti Steri y el mural dedicado a Falcone y Borsellino, dos juristas del barrio de Kalsa que fueron asesinados por la Cosa Nostra en 1992. Pasada la zona del puerto hicimos un alto en el camino para tomar un caf\u00e9 con hielo y agua fr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"573\" height=\"353\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/10.-Palermo-Resto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5251\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/10.-Palermo-Resto.jpg 573w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/07\/10.-Palermo-Resto-300x185.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 573px) 100vw, 573px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El 20 de mayo toc\u00f3 madrugar y salir sin desayunar, pues tuvimos que devolver el coche a las 8 de la ma\u00f1ana, para luego coger el vuelo de Volotea a Bilbao con salida a las 09:45 h. El viaje ha concluido. Sicilia nos ha encantado pero habr\u00eda sido necesario algunos d\u00edas m\u00e1s. Pr\u00f3ximo destino: Florencia.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del cuarto viaje del a\u00f1o, realizado del 10 al 20 de mayo a Sicilia, que dejaba la pasada semana tras visitar Catania. 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