{"id":5453,"date":"2025-12-23T07:00:00","date_gmt":"2025-12-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=5453"},"modified":"2025-12-21T14:43:48","modified_gmt":"2025-12-21T13:43:48","slug":"cracovia-polonia-patrimonio-de-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2025\/12\/23\/cracovia-polonia-patrimonio-de-la-humanidad\/","title":{"rendered":"CRACOVIA (Polonia), Patrimonio de la Humanidad"},"content":{"rendered":"\n<p>Para este a\u00f1o hab\u00eda pensado hecer una escapada cada mes, as\u00ed que la duod\u00e9cima del a\u00f1o ten\u00eda como destino la ciudad polaca de Krakow (Cracovia), decisi\u00f3n que tomamos al conocer que Wizzair, pon\u00eda a partir de diciembre un vuelo directo desde Bilbao a esta ciudad, de tres horas de duraci\u00f3n, as\u00ed que el 30 de agosto compr\u00e9 los billetes y fui el primero en reservar asientos. La fechas, del 13 al 16 de diciembre, pero tampoco pudo ser. Habr\u00eda sido la tercera vez que visit\u00e1bamos esta encantadora ciudad cuyo centro hist\u00f3rico forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1978, eligiendo para ello el Hotel Mercure Krakow Stare Miasto. Como cuando habl\u00e9 de Polonia promet\u00ed hacer una entrada espec\u00edfica sobre Cracovia aprovecho esta oportunidad rememorando el viaje a Polonia de 2015, en el que nos alojamos en esta ciudad del 16 al 20 de junio, en el Hotel Campanile Krakow Old Town, muy bien situado por cierto. En Cracovia se come muy bien pero por las noches no faltaba la zurek, sopa servida dentro de una hogaza de pan.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"609\" height=\"405\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/01.-Viaje.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5455\" style=\"aspect-ratio:1.5037861915367483;width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/01.-Viaje.jpg 609w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/01.-Viaje-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 609px) 100vw, 609px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El motivo de este viaje a Cracovia no era otro que visitar su coqueto mercado navide\u00f1o que se celebra del 29 de noviembre al 1 de enero en la Plaza del Mercado (Rynek G\u0142\u00f3wny), con una amplia variedad de productos artesanales y puestos de especialidades culinarias polacas, adem\u00e1s de actuaciones de coros y espect\u00e1culos folcl\u00f3ricos. Tambi\u00e9n hay que contemplar el \u00e1rbol de Navidad colocado en la plaza. La otra actividad importante es presenciar la exposici\u00f3n de belenes carcovianos, Patrimonio Inmaterial de la UNESCO, que se colocan hasta finales febrero en el Palacio Krzysztofory.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"533\" height=\"345\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/02.-Mercadillo-y-belenes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5456\" style=\"aspect-ratio:1.544957735403971;width:689px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/02.-Mercadillo-y-belenes.jpg 533w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/02.-Mercadillo-y-belenes-300x194.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 533px) 100vw, 533px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque pernoctamos en Cracovia cuatro noches, para utilizar esta ciudad como campamento base, solo un d\u00eda, el 18 de junio, lo dedicamos a recorrer la ciudad, comenzando pasando frente a la iglesia de la Santa Cruz y el Teatro Juliusz S\u0142owacki. Tra scaminar 600 metros desde el hotel llegamos a la Barbacana (Barbakan), la parte m\u00e1s interesante que se conserva de las fortificaciones medievales de Cracovia. Casi al lado tenemos la estatua de Jan Matejko y, un poco m\u00e1s adelante, la Puerta de San Flori\u00e1n, s\u00edmbolo de la ciudad, la Torre de los Carpinteros (Baszta Stolarzy), la estatua de Mercurio y el Czartoryski Museum. La ruta continu\u00f3 por la calle Florianska.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"378\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/03.-Muralla.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5457\" style=\"width:687px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/03.-Muralla.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/03.-Muralla-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos detenemos en primer lugar en un puesto de Obwarzanek Krakowski, un pan en forma de anillo, similar a un bagel, pero trenzado y hecho con una masa que se hierve antes de hornearla. Cracovia cuenta con 120 iglesias cat\u00f3licas, visitando en primer lugar dos de ellas, comenzando por la de Santa B\u00e1rbara, g\u00f3tica de finales del siglo XIV, que cuenta en su interior con la escultura la Piet\u00e0. La siguiente cita la tuvimos en la iglesia que m\u00e1s me gusta, la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda, con sus dos elegantes torres y el retablo de Veit Stoss. Abre de lunes a s\u00e1bado de 11:30 a 18 y domingos y festivos de 14 a 18 h. Casi al lado est\u00e1 la iglesia de Santa B\u00e1rbara y la estatua del estudiante pobre.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"378\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/04.-Iglesias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5458\" style=\"aspect-ratio:1.500081103000811;width:689px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/04.-Iglesias.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/04.-Iglesias-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Sin darnos cuenta hemos llegado al lugar m\u00e1s visitado de Cracovia, la Plaza del Mercado (Rynek G\u0142\u00f3wny), fundada en el siglo XIII y presidida por la Lonja de los Pa\u00f1os, el fastuoso palacio de Sukiennice construido 1257 pero reedificado en 1555 tras sucumbir en un incendio, que cuenta con numerosos puestos de artesan\u00eda y recuerdos. En la plaza est\u00e1n tambi\u00e9n, el monumento al poeta Adam Mickiewicz, la torre del siglo XIII del primitivo Ayuntamiento, el Museo Subterr\u00e1neo (Rynek Underground Museum), la coqueta Iglesia de San Adalberto y la modernista escultura Eros Bendato, de Igor Mitoraj.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"561\" height=\"374\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/05.-Plaza-Mercado.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5459\" style=\"aspect-ratio:1.5000348262171763;width:689px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/05.-Plaza-Mercado.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/05.-Plaza-Mercado-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 561px) 100vw, 561px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda nos quedaban otras dos iglesias por visitar. Caminando 600 metros llegamos a la rom\u00e1nica de San Andr\u00e9s, del siglo XI, a la que se le a\u00f1adieron dos torres barrocas en el siglo XVII. Su decoraci\u00f3n interior tambi\u00e9n es barroca. Al lado tenemos de San Pedro y San Pablo obra maestra de la arquitectura barroca polaca, construida entre 1597 y 1619. Nuestro destino se encuentra 300 metros m\u00e1s adelante sobre una colina desde el siglo XI. Se trata del Castillo Real de Wawel. Los apartamentos reales abren de martes a domingo de 9:30 a 17 h, aunque no entramos por falta de tiempo. En el mismo recinto tenemos la Catedral de Wawel (abre todos los d\u00edas de 9 a 16 h), la estatua de Juan Pablo II y la escultura ecuestre de Tadeusz Ko\u015bciuszko, uno de los monumentos de bronce m\u00e1s conocidos de Polonia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"595\" height=\"364\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/06.-Castillo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5461\" style=\"width:688px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/06.-Castillo.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/06.-Castillo-300x184.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A unos 400 metros frente al castillo hacemos una pausa en la tradicional Cervecer\u00eda Pod Wawelem. Pasmos frente a la iglesia de San Bernardino de Siena, barroca del siglo XVII y accedemos al Barrio jud\u00edo de Kazimierz, una de las visitas imprescindibles en Cracovia, en el que Steven Spielberg rod\u00f3 varias escenas de la pel\u00edcula \u201cLa Lista de Schindler\u201d. En primer lugar visitamos la Sinagoga Tempel, que cuenta con las \u00fanicas vidrieras jud\u00edas de Polonia. En el mercado de Plac Nowy nos detenemos para comer algo muy t\u00edpico de Cracovia, el Zapiekanka, una especie de pizza hecha en media baguete. A continuaci\u00f3n nos acercamos a la Sinagoga de Isaac, que estaba cerrada, visitando el Museo Sinagoga Vieja, la m\u00e1s antigua de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"533\" height=\"355\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/07.-Sinagogas.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5462\" style=\"aspect-ratio:1.5014261266400457;width:689px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/07.-Sinagogas.jpg 533w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/07.-Sinagogas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 533px) 100vw, 533px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras d\u00e9cadas de abandono, el barrio de Kazimierz ha sido protagonista de una espectacular recuperaci\u00f3n urban\u00edstica, convirti\u00e9ndose en uno de los enclaves m\u00e1s modernos de la ciudad, as\u00ed que decidimos concluir las visitas recorriendo pausadamente este barrio, cortejando al r\u00edo V\u00edstula y fotografiando a las parejas de novios que vienen a este lugar a hacerse el reportaje de la boda. Abundan tambi\u00e9n las terrazas de verano y las food trucks, pero si algo llam\u00f3 mi atenci\u00f3n fuel el monumento a las sillas, situado en la Plac Bohaterow Getta, (Plaza de los H\u00e9roes del Ghetto).que fue el escenario de las acciones m\u00e1s tr\u00e1gicas de la historia del ghetto de Cracovia, pues aqu\u00ed se reun\u00eda a las v\u00edctimas de la deportaci\u00f3n, que ten\u00edan que pasar horas sentadas en el suelo, sin agua ni comida, bajo el abrasador sol del verano de 1942. De all\u00ed tuvimos que caminar 2,2 km hasta el Campanile, yendo los \u00faltimos metros por el Parque Planty.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"573\" height=\"382\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/08.-Resto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5463\" style=\"aspect-ratio:1.5000701754385966;width:687px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/08.-Resto.jpg 573w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/08.-Resto-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 573px) 100vw, 573px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como ya he comentado pasamos cuatro noches en Cracovia, siendo frecuente ir a cenar al entorno de la Plaza del Mercado, situado a unos 500 metros del Hotel, as\u00ed que aprovech\u00e9 para fotografiar algunos edificios por la noche, destacando la Lonja de los Pa\u00f1os, la Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda y la Iglesia de San Adalberto. La visita nocturna del centro hist\u00f3rico de Cracovia merece realmente. Adem\u00e1s los restaurantes cierran bastante tarde y hay ambiente nocturno hasta el amanecer. De hecho a las 7 de la ma\u00f1ana era frecuente ver pasar a gente por la puerta del hotel que ven\u00eda de gaupasa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"601\" height=\"401\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/09.-Noche.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5464\" style=\"aspect-ratio:1.4987821003549306;width:687px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/09.-Noche.jpg 601w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/09.-Noche-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 601px) 100vw, 601px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La tarde del 19 de junio tuvimos la suerte de coincidir con un festival de folclore, dej\u00e1ndome subir al escenario para sacar las fotos. En Cracovia cuentan con una danza folcl\u00f3rica muy vivaz, de nombre Krakowiak. Concluyo esta entrega advirtiendo que en Polonia no hay euros, as\u00ed que conviene comprar la moneda local, preferentemente en casas de cambio, d\u00e1ndote 4,24 z\u0142otys por cada euro. Tambi\u00e9n hay que hacer notar que, aunque hay tres horas de vuelo, en Cracovia tienen la misma hora que en Leioa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"554\" height=\"320\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/10.-Folclore.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5465\" style=\"aspect-ratio:1.7313086050950128;width:688px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/10.-Folclore.jpg 554w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2025\/12\/10.-Folclore-300x173.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 554px) 100vw, 554px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por si alguien se anima a viajar a Cracovia a mediados de diciembre, amanece sobre las 7:30, poni\u00e9ndose el sol hacia las 15:30 h. En esas fechas el tiempo ha sido soleado, con m\u00ednimas de -1-0 y m\u00e1ximas de 5-6 grados. Por el contrario, en verano pasamos bastante calor. Cracovia es un buen punto de partida para visitar otro tres lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, los campos de concentraci\u00f3n de Auschwitz, las minas de sal de Wieliczka y Kalwaria Zebrzydowska, adem\u00e1s del Parque Nacional de los Tatras.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para este a\u00f1o hab\u00eda pensado hecer una escapada cada mes, as\u00ed que la duod\u00e9cima del a\u00f1o ten\u00eda como destino la ciudad polaca de Krakow (Cracovia), decisi\u00f3n que tomamos al conocer que Wizzair, pon\u00eda a partir de diciembre un vuelo directo desde Bilbao a esta ciudad, de tres horas de duraci\u00f3n, as\u00ed que el 30 de &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2025\/12\/23\/cracovia-polonia-patrimonio-de-la-humanidad\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">CRACOVIA (Polonia), Patrimonio de la Humanidad<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-5453","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5453","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5453"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5453\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5468,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5453\/revisions\/5468"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5453"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5453"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5453"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}