{"id":5748,"date":"2026-06-23T19:00:19","date_gmt":"2026-06-23T17:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=5748"},"modified":"2026-06-08T20:28:57","modified_gmt":"2026-06-08T18:28:57","slug":"memorias-de-los-balcanes-3-croacia-y-montenegro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2026\/06\/23\/memorias-de-los-balcanes-3-croacia-y-montenegro\/","title":{"rendered":"Memorias de los Balcanes (3): Croacia y Montenegro"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contin\u00fao rememorando el primer gran viaje por los Balcanes, que realizamos del 8 al 22 de junio de 2013, que dejaba la pasada semana desplaz\u00e1ndonos de Trogir a Split, ciudad en la que pernoctamos dos noches en el Hotel Bellevue, ubicado en la animada Plaza de la Rep\u00fablica. Ahora es posible volar desde Bilbao a Split con Vueling (2 h 30 min de vuelo), los martes y domingos hasta mediados de septiembre. El 14 de junio pasamos toda la jornada en Split, la mayor ciudad de Dalmacia, para poder recorrer con tranquilidad su centro hist\u00f3rico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979. En nuestro recorrido contemplamos la Torre Veneciana, la escultura del poeta croata Marko Maruli\u0107, los Palacios Milesi y Cipriani-Benedetti, el pie izquierdo de la estatua de bronce de Gregorio de Nin, al que los visitantes frotan el dedo gordo porque dicen que da buena suerte, el campanario de la iglesia de Gospa od Zvonika, el antiguo Ayuntamiento, el Teatro, el mercado de pescado, la iglesia y convento de San Francisco ubicada en el Paseo Mar\u00edtimo y un puesto de \u201cfritule\u201d, peque\u00f1os bu\u00f1uelos dulces tradicionales croatas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"519\" height=\"346\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/01.-Split-14-06-13.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5750\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/01.-Split-14-06-13.jpg 519w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/01.-Split-14-06-13-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 519px) 100vw, 519px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el emperador Diocleciano mand\u00f3 construir su palacio entre los siglos III y IV. Hoy es el monumento m\u00e1s importante de Split, por lo que le dedicamos buena parte de nuestra estancia, comenzando la visita en las torres y puertas de la muralla, contemplando tambi\u00e9n el Museo de la Ciudad y el Peristilo romano, donde se encuentra el mausoleo y la esfinge egipcia de basalto negro. Tras saludar a los soldados romanos, pasamos por la Puerta de Plata y el Templo de J\u00fapiter, para concluir la visita ante la Catedral de San Domnius y su elegante campanario medieval.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"544\" height=\"363\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/02.-Split-2.-Palacio-Diocleciano.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5751\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/02.-Split-2.-Palacio-Diocleciano.jpg 544w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/02.-Split-2.-Palacio-Diocleciano-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 544px) 100vw, 544px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 15 de junio toc\u00f3 d\u00eda de viaje, realizando la primera parada para contemplar, cerca de su desembocadura, la f\u00e9rtil vega del r\u00edo Neretva, de 225 km de longitud, que nace en la vecina Bosnia, por cuyo territorio discurre durante 203 km. Cuando llev\u00e1bamos recorridos 218 km, aparcamos el coche en el puerto de Orebic, poblaci\u00f3n situada en la pen\u00ednsula de Pelje\u0161ac y separada de nuestro siguiente destino, Korcula, por un estrecho que cruzamos en un ferry en tan solo 15 minutos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"327\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/03.-Orebic-15-06-13.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5752\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/03.-Orebic-15-06-13.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/03.-Orebic-15-06-13-300x138.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Situada en una isla, Korcula es un lugar lleno de encanto. Se trata una t\u00edpica villa medieval d\u00e1lmata con torres de defensa, d\u00e1ndonos la bienvenida la Torre Revelin. Caminando por el centro hist\u00f3rico llegamos a la iglesia de Sveti Mihovil (San Miguel) y enseguida al principal monumento, la Catedral de San Marcos, construida por maestros locales desde el siglo XV hasta mediados del siglo XVI. Pasamos luego ante los palacios del Obispo y Gabrieli, edificio del siglo XVI que alberga el Museo de la Ciudad. Las siguientes citas fueron en la iglesia de Sveti Petar (San Pedro) y la Casa de Marco Polo, del que dicen que naci\u00f3 aqu\u00ed. Las \u00faltimas visitas fueron a la Gran Torre del Gobernador y a la Peque\u00f1a. Luego cogimos el ferry a Orebic, donde ten\u00edamos el coche, teniendo 106 km por delante para llegar a nuestro destino, Dubrovnik.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"556\" height=\"371\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/04.-Korcula-15-06-13.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5753\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/04.-Korcula-15-06-13.jpg 556w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/04.-Korcula-15-06-13-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 556px) 100vw, 556px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las tres siguientes noches las pasamos en Dubrovnik en el Hotel Adria ***, ubicado sobre la bah\u00eda de Lapad, dedicando las tardes y el 16 de junio para recorrer esta hermosa ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y que resulta agobiante por las ma\u00f1anas por la presencia de cruceristas. Dubrovnik est\u00e1 rodeada por una gran muralla que alberga 16 torres, d\u00e1ndonos la bienvenida la Torre Minceta. Pronto llegamos a la Gran Fuente de Onofrio, de estructura poligonal de 16 caras, construida en 1438. En la misma plaza se encuentran la Columna de Orlando y la peque\u00f1a iglesia de San Salvador, teniendo a unos pasos la iglesia y monasterio Franciscano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"547\" height=\"365\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/05.-Dubrovnik-16-06-13.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5754\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/05.-Dubrovnik-16-06-13.jpg 547w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/05.-Dubrovnik-16-06-13-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 547px) 100vw, 547px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seguimos recorriendo el centro hist\u00f3rico de Dubrovnik, la ciudad m\u00e1s monumental e interesante del viaje. deteni\u00e9ndonos en la iglesia barroca de San Blas, construida a principios del siglo XVIII, visitando luego dos palacios, el Sponza (siglo XVI) y el del Rector, una de las joyas de la ciudad, reconstruido en el siglo XV y posteriormente, tras el terremoto de 1667, en estilo barroco. Nuestro recorrido lleg\u00f3 su final en un hermoso lugar, el Puerto Viejo, iniciando el regreso con escalas en la Catedral de Velika Gospa. Vimos la estatua del poeta barroco croata Ivan Gunduli\u0107 y concluimos las visitas en la iglesia de San Ignacio, el mejor ejemplo de arquitectura barroca de Dubrovnik.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"564\" height=\"376\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/06.-Dubrovnik-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5756\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/06.-Dubrovnik-2.jpg 564w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/06.-Dubrovnik-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una tarde aprovechamos para conocer la fachada costera de Dubrovnik, disfrutando de sus acantilados y de los fuertes y fortalezas construidos sobre ellos: San Lorenzo, Bokar y San Juan. Tambi\u00e9n subimos en el Cable Car (Telef\u00e9rico) en poco m\u00e1s de 3 minutos al monte Sr\u0111. El precio actual es bastante caro, 30 \u20ac ida y vuelta, pero la vista casi a\u00e9rea sobre la ciudad amurallada merece realmente la pena. Vimos la exposici\u00f3n sobre la Guerra de Independencia de Croacia y, de regreso al hotel, nos detuvimos en la Torre del Reloj, saliendo del recinto amurallado con los \u00faltimos rayos de sol por la Puerta de Pila. En la Torre Minceta nos despedimos del centro hist\u00f3rico, para luego disfrutar de una preciosa puesta de sol.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"356\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/07.-Dubrovnik-16-17.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5757\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/07.-Dubrovnik-16-17.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/07.-Dubrovnik-16-17-300x188.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 17 de junio, como lo ten\u00edamos muy cerca, decidimos pasar el d\u00eda en el vecino Montenegro y, m\u00e1s en concreto, en la ciudad de Kotor, distante tan solo 79 km de nuestro hotel en Dubrovnik, comenzando un recorrido costero a bastante altura, pudiendo parar un momento para contemplar el monumental centro hist\u00f3rico de Dubrovnik. Accedimos a Montenegro por el fiordo de Kotor, deteni\u00e9ndonos para fotografiar la isla artificial sobre la que se levanta la iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de las Rocas (Gospa od \u0160krpjela), situada frente a la costa del pueblo de Perast. En Montenegro, pese a no pertenecer a la Uni\u00f3n Europea, la moneda oficial es el euro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"375\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/08.-Montenegro-17-06-13.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5758\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/08.-Montenegro-17-06-13.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/08.-Montenegro-17-06-13-300x198.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con una poblaci\u00f3n de poco m\u00e1s de 13.000 habitantes, Kotor es una preciosa ciudad amurallada que desde 1979 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. La ciudad vieja tiene tres puertas, accediendo a su interior por la Puerta Oeste, llegando a la Plaza de Armas, centro neur\u00e1lgico del centro hist\u00f3rico, en la que se encuentra la barroca Torre del Reloj, que data del siglo XVII. Visitamos luego cuatro iglesias, la de San Miguel, del siglo XIII, convertida en Lapidarium, la de Santa Ana, joya arquitect\u00f3nica del siglo XII, la de Santa Mar\u00eda, rom\u00e1nica del siglo XIII, pero con campanario del XVIII y la de San Lucas, de 1195. Por un momento abandonamos el centro hist\u00f3rico por la Puerta del R\u00edo o Puerta Norte para contemplar las murallas, con el Basti\u00f3n Bembo en primer plano.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"558\" height=\"358\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/09.-Kotor-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5760\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/09.-Kotor-2.jpg 558w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/09.-Kotor-2-300x192.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Regresamos al centro hist\u00f3rico para visitar otras dos iglesias, la de San Nicol\u00e1s y la de Santa Clara y dos palacios, Pima y Besku\u0107a. Un poco empachados de tanta cultura, nos acercamos a la Catedral de San Tripun, construida en 1166 pero varias veces reformada. Se ech\u00f3 entonces la hora de comer, cosa que hicimos, muy bien por cierto, en La Pasteria. Salimos del casco viejo por donde entramos, la Puerta Oeste, para, de regreso al coche, contemplar la muralla y el Le\u00f3n alado de San Marcos, s\u00edmbolo de la Rep\u00fablica de Venecia, situado en ella. Mucha gente va a Croacia por sus maravillosas playas, cuesti\u00f3n que omitimos en nuestro viaje, as\u00ed que de regreso a Dubrovnik nos detuvimos en la playa de Kupari, 17 km antes de regresar a nuestro hotel, desde donde contemplamos los \u00faltimos rayos de sol.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"556\" height=\"361\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/10.-Kotor-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5761\" style=\"width:690px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/10.-Kotor-3.jpg 556w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2026\/06\/10.-Kotor-3-300x195.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 556px) 100vw, 556px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todav\u00eda nos quedaban varios lugares m\u00e1s por visitar, pero de ello espero hablar en una pr\u00f3xima entrega. El viaje contin\u00faa.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao rememorando el primer gran viaje por los Balcanes, que realizamos del 8 al 22 de junio de 2013, que dejaba la pasada semana desplaz\u00e1ndonos de Trogir a Split, ciudad en la que pernoctamos dos noches en el Hotel Bellevue, ubicado en la animada Plaza de la Rep\u00fablica. 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