{"id":626,"date":"2019-06-21T07:30:10","date_gmt":"2019-06-21T05:30:10","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=626"},"modified":"2019-06-21T13:27:13","modified_gmt":"2019-06-21T11:27:13","slug":"estados-unidos-y-canada-y-2-la-rocosas-canadienses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/06\/21\/estados-unidos-y-canada-y-2-la-rocosas-canadienses\/","title":{"rendered":"Estados Unidos y Canad\u00e1 (y 2): La Rocosas canadienses"},"content":{"rendered":"\n<p>Este viaje no tiene tregua. Tras recorrer el parque de Yellowstone, nuestra siguiente cita son los de las Rocosas canadienses, as\u00ed que devolvemos el coche en el aeropuerto de Salt Lake City para coger el vuelo de las 11:00 a Calgary (2 h). Cogemos otro coche dispuestos a recorrer los 431 km que nos separan de Jasper, donde pasaremos las dos pr\u00f3ximas noches. La carretera es todo un espect\u00e1culo, pues atraviesa las Rocosas cubiertas de nieve. Como vamos bien de tiempo y el d\u00eda est\u00e1 espectacular, en el Banff National Park hacemos la primera parada en un sitio de ensue\u00f1o, el Bow lake, situado a 1920 metros de altitud, rodeado de monta\u00f1as nevadas y con bloques de hielo en su aguas. M\u00e1s adelante, en el Jasper National Park, nos detenemos ante el Glaciar Athabasca y en el Campo de Hielo. Poco despu\u00e9s, aunque fuera entre matojos, tuvimos ocasi\u00f3n de ver un grizly y, al llegar a Jasper, un wapit\u00ed o ciervo canadiense. No est\u00e1 mal para ser el primer d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"584\" height=\"389\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/01.-D\u00eda-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-628\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/01.-D\u00eda-1.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/01.-D\u00eda-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 584px) 100vw, 584px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dedicamos el segundo d\u00eda en las Rocosas a recorrer el Jasper National Park que, como los otros de la zona, forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Es el parque m\u00e1s septentrional de las Monta\u00f1as Rocosas y est\u00e1 conformado por glaciares, lagos, cascadas y monta\u00f1as. Pronto tenemos que detenernos porque un enorme mufl\u00f3n camina por el centro de la carretera. Visitamos luego el Maligne Canyon, uno de los desfiladeros m\u00e1s espectaculares de las Rocosas, con escarpadas paredes y peque\u00f1as cascadas. Tambi\u00e9n nos acercamos a tres lagos, Pyramid lake, Medicine lake y Maligne lake, de 22 km de longitud, magn\u00edfico ejemplo alpino, navegable en peque\u00f1as barcas. Tambi\u00e9n vemos osos negros. La cosa no puede ir mejor, pues en Yellowstone no vimos ni uno.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"604\" height=\"402\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/02.-D\u00eda-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-629\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/02.-D\u00eda-2.jpg 604w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/02.-D\u00eda-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 604px) 100vw, 604px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hoy toca desplazarnos a Banff, donde pasaremos tres noches, pero nos equivocamos y circulamos en direcci\u00f3n contraria. Nos damos cuenta al ver que dej\u00e1bamos el estado de Alberta y entramos en el de British Columbia. Antes de darnos la vuelta aprovechamos para echar un vistazo al Mount Robson Park que, curiosamente, lleva el nombre de nuestro hotel en Jasper. Regresamos a este parque y nos dirigimos a Athabasca Falls, una impresionante cascada de 23 metros de ca\u00edda con aguas muy turbulentas. La fauna de hoy corresponde a sendas cabras de monta\u00f1a con sus cr\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/03.-D\u00eda-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-630\" width=\"593\" height=\"395\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/03.-D\u00eda-3.jpg 539w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/03.-D\u00eda-3-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como disponemos de dos d\u00edas completos, recorreremos el Banff National Park, el m\u00e1s antiguo de Canad\u00e1, que tiene una extensi\u00f3n de 6.641 kil\u00f3metros cuadrados. Tambi\u00e9n pasaremos a la vecina Bristish Columbia, para visitar dos parques m\u00e1s peque\u00f1os, Kootenay y Yoho. En el primero de ellos veremos algo muy dif\u00edcil de contemplar, las cabras blancas, que se encuentran en escarpadas monta\u00f1as. Lo que si vimos en abundancia fue osos negros. Esta \u00e9poca es muy buena para ello porque, como todav\u00eda hay nieve, acuden a las cunetas de la carretera para comer flores amarillas. Tambi\u00e9n fuimos al Marble Canyon, excavado por el r\u00edo Vermillion. De regreso al Parque Nacional de Banff vimos un enorme oso grizly, tan cerca del coche, que no nos atrevimos a abrir la ventanilla. La foto est\u00e1 sacada sacando el cuerpo por el lado opuesto del coche. \u00a1Estaba temblando!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/04.-D\u00eda-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-631\" width=\"606\" height=\"404\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/04.-D\u00eda-4.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/04.-D\u00eda-4-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 606px) 100vw, 606px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En Yoho National Park vimos un gran wapit\u00ed, que estaba tan inm\u00f3vil que parec\u00eda una escultura. Tambi\u00e9n nos dirigimos a Spiral Tunnels, mirador de la v\u00eda f\u00e9rrea de la Canadian Pacific Railway, que atraviesa las Rocosas. Finalmente nos dirigimos a Takkakaw Falls, una impresionante cascada de 384 metros de ca\u00edda. De regreso al parque de Banff fuimos a uno de los lugares m\u00e1s impresionantes de las Rocosas, Moraine lake, lago ubicado en el Valle de los Diez Picos. Estamos a 1884 metros de altitud. Es una l\u00e1stima que el tiempo no acompa\u00f1e, algo que parece habitual a mediados de junio, pues suele amanecer un d\u00eda radiante, pero luego se va torciendo y acaba lloviendo. Concluimos la jornada en el Lake Louise, rodeado de monta\u00f1as y glaciares, pero mucho menos salvaje y tur\u00edstico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/05.-D\u00eda-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-632\" width=\"596\" height=\"397\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/05.-D\u00eda-4.jpg 553w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/05.-D\u00eda-4-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 596px) 100vw, 596px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Seguimos recorriendo el Banff Nacional Park, pasando por lugares con mucha nieve, mientras disfrutamos de la presencia de varios wapit\u00eds o enormes ciervos, a los que uno puede acercarse con precauci\u00f3n. De nuevo en Yoho NP, nos acercamos a Emerald lake, el m\u00e1s grande de los 61 lagos y lagunas existentes en este parque. Tambi\u00e9n visitamos Natural Bridge, creado por las corrientes del r\u00edo Kicking Horse para abrirse paso a trav\u00e9s de la roca. El \u00e1rea que rodea el puente natural tiene hermosas vistas del r\u00edo y de las monta\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/06.-D\u00eda-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-633\" width=\"606\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/06.-D\u00eda-4.jpg 553w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/06.-D\u00eda-4-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 606px) 100vw, 606px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro viaje por las Rocosas canadienses est\u00e1 a punto de concluir, pero todav\u00eda vimos cabras salvajes y enormes wapit\u00eds. Siguiendo en el Banff NP nos dirigimos al Banff Springs Hotel, muy cerca del cual se encuentra Bow Falls, cascada en el r\u00edo del mismo nombre, con solo 9 metros de ca\u00edda pero 30 de anchura. De aqu\u00ed nos dirigimos al Johnston Canyon, hermoso ca\u00f1\u00f3n que se recorre por una pasarela voladiza, desde la que se contempla un par de cascadas. Ya solo nos queda por ver Minnewanka lake, lago glaciar de 28 km de largo. Los cuatro parques nacionales visitados, Jasper, Banff, Kootenay y Yoho, forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Nos han encantado las Rocosas. El viaje est\u00e1 llegando a su final. Tenemos 129 km hasta nuestro pr\u00f3ximo destino, la ciudad de Calgary.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/07.-D\u00eda-5.-.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-635\" width=\"611\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/07.-D\u00eda-5.-.jpg 533w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/07.-D\u00eda-5.--300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por fin un d\u00eda de tranquilidad, pues tenemos toda la jornada para visitar Calgary, sede de los Juegos Ol\u00edmpicos de Invierno de 1988 y ciudad m\u00e1s poblada de Alberta, aunque no su capital. Es tambi\u00e9n la tercera de Canad\u00e1, tras Toronto y Vancouver. Lo primero que hacemos es subir a la Calgary Tower, de 191 metros, para contemplar desde las alturas la ciudad. Callejeamos un poco contemplando varias esculturas urbanas y, como las ciudades no nos dicen gran cosa, nos dirigimos a pasar el resto del d\u00eda al Heritage Park Historical Village, que nos permite conocer c\u00f3mo fue antiguamente la vida en el oeste, con ferrocarril incluido. Aqu\u00ed est\u00e1 tambi\u00e9n el Museo Gasoline Alley, que cuenta con una buena colecci\u00f3n de veh\u00edculos de \u00e9poca y objetos relacionados con el petr\u00f3leo y el gas. Ma\u00f1ana iniciamos el regreso a casa. A las 10:15 sale nuestro avi\u00f3n que, tras casi 4 horas de vuelo, nos dejar\u00e1 en Toronto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/08.-CALGARY.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-636\" width=\"608\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/08.-CALGARY.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/08.-CALGARY-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 608px) 100vw, 608px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como la legislaci\u00f3n canadiense permite demorar la escala 24 h, aprovechamos la parada en Toronto para coger un coche de alquiler y desplazarnos a Niagara Falls, distante 126 km. Adem\u00e1s nos damos el capricho del viaje, alojarnos en el Oakes Hotel Overlooking the Falls, desde el que tenemos una espectacular vista de las cataratas, que tienen una altura de unos 56 metros y una anchura m\u00e1xima de 671. Por la tarde vemos las situadas cerca del hotel y la iluminaci\u00f3n nocturna del gran salto. Al d\u00eda siguiente pasamos tambi\u00e9n al lado norteamericano. Una gozada el espect\u00e1culo de agua que son las cataratas pese a que, para no perder la costumbre, tenemos que recorrer con rapidez, pues por la tarde tenemos que regresar al aeropuerto de Toronto para coger el vuelo de las 18:50 a Par\u00eds (7 horas de vuelo) y, tras dos horas de escala, el de regreso a Bilbao. Ha sido un viaje espectacular.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"452\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/09.-NIAGARA-FALLS-Lado-canadiense.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-637\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/09.-NIAGARA-FALLS-Lado-canadiense.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/09.-NIAGARA-FALLS-Lado-canadiense-300x217.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>INFO<\/strong>: Por poco m\u00e1s de los que cuesta un billete de ida y vuelta, sacamos todos los vuelos con Delta. Fueron los siguientes: Bilbao &#8211; Par\u00eds (Air France) &#8211; Salt Lake City (Delta) &#8211; Calgary (Delta Skywest) &#8211; Toronto (Westjet) &#8211; Par\u00eds (Air France) &#8211; Bilbao (Air France).<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este viaje no tiene tregua. Tras recorrer el parque de Yellowstone, nuestra siguiente cita son los de las Rocosas canadienses, as\u00ed que devolvemos el coche en el aeropuerto de Salt Lake City para coger el vuelo de las 11:00 a Calgary (2 h). Cogemos otro coche dispuestos a recorrer los 431 km que nos separan &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/06\/21\/estados-unidos-y-canada-y-2-la-rocosas-canadienses\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Estados Unidos y Canad\u00e1 (y 2): La Rocosas canadienses<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-626","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=626"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":663,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/626\/revisions\/663"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}