{"id":664,"date":"2019-06-28T07:30:29","date_gmt":"2019-06-28T05:30:29","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=664"},"modified":"2019-06-28T14:20:16","modified_gmt":"2019-06-28T12:20:16","slug":"de-viaje-por-los-balcanes-y-2-albania-montenegro-serbia-y-bulgaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/06\/28\/de-viaje-por-los-balcanes-y-2-albania-montenegro-serbia-y-bulgaria\/","title":{"rendered":"De viaje por los Balcanes (y 2): Albania, Montenegro, Serbia y Bulgaria."},"content":{"rendered":"\n<p>Sexto d\u00eda de viaje. Hoy tenemos 205 km, pero hemos entrado con buen pie en Albania. En nuestra opini\u00f3n el agente que nos ha atendido en la frontera es el m\u00e1s profesional de todos. La carretera est\u00e1 en buen estado y la zona de monta\u00f1a por la que accedemos parece revivir el inicio de la primavera, pues est\u00e1 muy florida. En el valle vemos varios campos de cultivo de flores. Nos hab\u00edan dicho que era el segundo pa\u00eds m\u00e1s pobre de Europa, tras Moldavia, pero la carretera est\u00e1 llena de bares, restaurantes, hoteles y surtidores con amplias cafeter\u00edas, pese a que casi el 60% de sus habitantes son musulmanes sun\u00edes, algo que no se percibe (me recuerda a Uzbekist\u00e1n). Y todas con wifi. Nos instalamos en el hotel en Tirana y directamente nos trasladamos a Durres, ciudad que nos ha decepcionado bastante, quiz\u00e1s por el intenso calor que hace o porque el anfiteatro romano se encuentra en bastante mal estado. Nos ha gustado m\u00e1s la fortaleza del siglo VI, ampliada en los siglos XIII y XIV o la sepia, el tiramis\u00fa y el vino blanco bien fr\u00edo con el que nos hemos obsequiado en el Restorant Piazza.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/01.-Albania.-Durres.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-666\" width=\"603\" height=\"327\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/01.-Albania.-Durres.jpg 592w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/01.-Albania.-Durres-300x163.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 603px) 100vw, 603px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pasamos dos noches en Tirana, as\u00ed que el s\u00e9ptimo d\u00eda de viaje lo dedicamos en buena parte a conocer Berat, poblaci\u00f3n distante un centenar de kil\u00f3metros de la capital y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por \u201cser un testimonio viviente de la coexistencia de varias comunidades religiosas y culturales a lo largo de los siglos\u201d. Lo que m\u00e1s nos ha gustado es la imponente fortaleza situada sobre la ciudad, que cuenta con 34 torres defensivas y en parte est\u00e1 habitada todav\u00eda. Menos mal que podemos subir con la furgoneta hasta la entrada, pues los constantes 33-34\u00ba empiezan a hacer mella. Tambi\u00e9n nos ha gustado la zona de Mangalem, por la que Berat fue conocida como la ciudad de las mil ventanas. Las mezquitas no podemos visitarlas, pues se encuentran en restauraci\u00f3n con la ayuda de Turqu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"301\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/02.-Berat.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-667\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/02.-Berat.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/02.-Berat-300x133.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El Hotel Colosseo de Tirana ha sido con diferencia el mejor del viaje, as\u00ed que a media tarde nos ha costado salir de \u00e9l para \u201cpatear\u201d el centro de Tirana, una ciudad sin mucho inter\u00e9s monumental, pero repleta de bares. Nos centramos en la impersonal plaza Skanderberg y su entorno. En ella se encuentra la \u00d3pera, el Museo de Historia, la mezquita Et\u2019hem Bey, la Torre del Reloj y la estatua del h\u00e9roe nacional del que toma el nombre la plaza. Tambi\u00e9n nos acercamos a la Mezquita Namazgjah, situada junto al Parlamento, rodeado por una valla con concertinas. En el Parque Fan Stilian Noli se congrega el personal para echar unas partidas de juegos de mesa bajo la sombra. En Tirana es el \u00fanico lugar en el que en un par de ocasiones hemos tenido problemas con el idioma. En un bar nos ayud\u00f3 un ni\u00f1o de 8 a\u00f1os y en el restaurante de la cena, un cliente. La gente es muy amable. Adem\u00e1s, como no cog\u00edan tarjeta de cr\u00e9dito, llamaron al restaurante de enfrente para que viniera a cobrarnos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/03.-Tirana.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-668\" width=\"601\" height=\"401\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/03.-Tirana.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/03.-Tirana-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 601px) 100vw, 601px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El octavo d\u00eda tenemos 179 km de viaje, pero a los 37 nos detenemos en Kruj\u00eb, capital del primer estado alban\u00e9s, para visitar su castillo, testigo de la batalla de Skanderberg contra el imperio otomano. Un restaurado edificio alberga el Museo Nacional que lleva su nombre. Debe de ser un lugar muy frecuentado, pues su entorno est\u00e1 lleno de bares y tiendas de recuerdos. En una de ellas compramos un mantel con la ayuda de la hija de los due\u00f1os, una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os que habla muy bien ingl\u00e9s. Luego nos dirigimos al bazar, otro lugar muy tur\u00edstico. Nos toca ahora circular cerca de la costa. Nos resistimos a abandonar Albania, as\u00ed que antes de cruzar la frontera nos detenemos a celebrar mi cumplea\u00f1os en el lujoso Compleksi Exalco-Al, ubicado en Shkoder. Al entrar en Montenegro la carretera se estrecha.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/04.-Kujer.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-669\" width=\"609\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/04.-Kujer.jpg 564w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/04.-Kujer-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 609px) 100vw, 609px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras instalarnos en el hotel nos disponemos a visitar Podgorica, la capital de Montenegro, una ciudad muy sosa pero con pinta de ser muy agradable para vivir, por su aspecto moderno, amplias avenidas y parques. Aqu\u00ed tenemos la suerte que pese a no estar el pa\u00eds en la Uni\u00f3n Europea, su moneda es el euro. Aparcamos la furgoneta junto a su principal monumento, la moderna Catedral ortodoxa de la Resurrecci\u00f3n de Cristo, construida en 1993, que cuenta con preciosos frescos en su interior. Como hace mucho calor, antes de sentarnos en una terraza a tomar un rosado bien fresco, optamos por caminar a la sombra de sus parques, acerc\u00e1ndonos hasta el Millenium Bridge, que cruza el r\u00edo Mora\u00e7a, para luego detenernos ante la escultura Crnogorsko Oro, la m\u00e1s famosa del pa\u00eds, dedicada a la danza tradicional montenegrina que imita las \u00e1guilas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/05.-Podgorica.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-671\" width=\"601\" height=\"373\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/05.-Podgorica.jpg 592w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/05.-Podgorica-300x186.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 601px) 100vw, 601px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El noveno d\u00eda de viaje tenemos por delante 312 km, buena parte de ellos por carreteras de monta\u00f1a de Montenegro, siendo los m\u00e1s interesante el desfiladero del r\u00edo Mora\u00e7a. La frontera con Serbia es bastante tercermundista, pues no hay ni casa de cambio. Menos mal que pronto nos detenemos a comer y en el restaurante nos cambian. Estamos en zona musulmana y por primera vez en el viaje no hay ni vino ni cerveza. Tras la comida, dos lugares cercanos para visitar, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, las ruinas de la ciudad medieval de Stara Ras, que no merecen la pena, y el monasterio de Sopocani, con su iglesia ortodoxa dedicada a la Sant\u00edsima Trinidad. Este si merece la pena. Nos quedan por delante 66 km para llegar al ansiado destino de hoy, la estaci\u00f3n invernal de Kopaonik, donde las temperaturas no superan estos d\u00edas los 20 grados, despu\u00e9s del calor que hemos pasado. La carretera bordea Kosovo, teniendo tan cerca este pa\u00eds que, seg\u00fan Google, el arc\u00e9n de la carretera pertenece a \u00e9l. Cuando llegamos al Hotel Kraljevi Cardaci ****, sufrimos una gran decepci\u00f3n. Dentro de la peque\u00f1a habitaci\u00f3n hay 30,7\u00ba y todav\u00eda no ponen el aire acondicionado. Un lugar para tachar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"680\" height=\"307\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/06.-Stari-Ras-Monasterio-Sopocani.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-672\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/06.-Stari-Ras-Monasterio-Sopocani.jpg 680w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/06.-Stari-Ras-Monasterio-Sopocani-300x135.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>D\u00e9cimo y \u00faltimo d\u00eda de viaje, el m\u00e1s largo de todos, pues tenemos que recorrer 427 km para llegar a Sof\u00eda. Pronto hacemos una parada en el monasterio de Studenica, interesante construcci\u00f3n de finales del siglo XII, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Lo m\u00e1s interesante es la iglesia de San Nicol\u00e1s, que cuenta con frescos de los siglos XII y XIII. Aunque no ten\u00edamos constancia de \u00e9l, m\u00e1s adelante nos detenemos en otro monasterio, el de Zica, con la iglesia de la Santa Dormici\u00f3n, construido en el siglo XIII por el primer rey de Serbia. Nos ha gustado mucho tanto el monasterio como su entorno.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"649\" height=\"353\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/07.-Studenica-y-Zica.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-673\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/07.-Studenica-y-Zica.jpg 649w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/07.-Studenica-y-Zica-300x163.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 649px) 100vw, 649px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Llevamos 269 km recorridos cuando nos detenemos a comer en la tercera ciudad m\u00e1s grande de Serbia, Nis. No disponemos de mucho tiempo, pero deambulamos por la calle peatonal, llena de comercios y bares y, tras la comida, nos acercamos al emblema de la ciudad, la fortaleza otomana, que cuenta con una monumental puerta de acceso (Stambol Kapija). En su interior hay un gran parque y una antigua mezquita. Nos quedan 158 km para llegar a Sof\u00eda, pero desde que hemos cogido la ruta procedente de Belgrado, la carretera serbia tiene muchos tramos de autopista, aunque falta de construir el paso por un hermoso desfiladero. La parte b\u00falgara es de carretera convencional, pero con muchos tramos de doble v\u00eda. Han sido las mejores carreteras del viaje.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/08.-Nis.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-674\" width=\"606\" height=\"404\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/08.-Nis.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/08.-Nis-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 606px) 100vw, 606px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Und\u00e9cimo d\u00eda. Da gusto no tener que madrugar ni viajar. Hay muchas cosas que ver en Sof\u00eda, pero recorremos la ciudad a pie. He seleccionado ocho lugares, de arriba abajo y de izquierda a derecha: Santa Sof\u00eda, la Sinagoga, el mercado, la mezquita de Banya Banshi, el Palacio de Justicia, la rotonda de San Jorge, la iglesia rusa y la Catedral de San Alexander Nevski, a las que abr\u00eda que a\u00f1adir los ba\u00f1os p\u00fablicos, el Teatro Ivan Vazov y la Catedral Sveta Nedelya. Es domingo y, como sucediera ayer, la peatonal calle Vitosha y sus terrazas est\u00e1n abarrotadas de gente. Optamos por comer en el restaurante Shtastliveca. Nos ha gustado tanto que volveremos a cenar. L\u00e1stima que el restaurante Bristello, situado junto a nuestro hotel, el St George, cirre los domingos, pues no olvidar\u00e1 f\u00e1cilmente la coliflor caramelizada con trufas y pi\u00f1ones y el risotto con boletus, que cen\u00e9 la primera noche. Para ma\u00f1ana tenemos un mont\u00f3n de horas para regresar a casa debido al colapso del aeropuerto de Frankfurt.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/09.-Sofia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-675\" width=\"611\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/09.-Sofia.jpg 584w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/06\/09.-Sofia-300x221.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>INFO<\/strong>: En Albania, 1 \u20ac = 120 lek. En Montenegro la moneda es el euro. En Serbia, 1 \u20ac = 120 dinares serbios. En julio y agosto, este blog solo se publicar\u00e1 los mi\u00e9rcoles.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sexto d\u00eda de viaje. Hoy tenemos 205 km, pero hemos entrado con buen pie en Albania. En nuestra opini\u00f3n el agente que nos ha atendido en la frontera es el m\u00e1s profesional de todos. 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