{"id":747,"date":"2019-07-24T07:30:59","date_gmt":"2019-07-24T05:30:59","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=747"},"modified":"2019-07-09T19:01:24","modified_gmt":"2019-07-09T17:01:24","slug":"memorias-de-un-viaje-por-alemania-en-tren-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/07\/24\/memorias-de-un-viaje-por-alemania-en-tren-2\/","title":{"rendered":"Memorias de un viaje por Alemania en tren (2)"},"content":{"rendered":"\n<p>Contin\u00fao el relato del viaje del viaje realizado en tren por Alemania durante la primera quincena de junio de 2007. La pasada semana lo dejaba en Augsburg, ciudad desde la que tambi\u00e9n nos desplazamos a Munich (M\u00fcnchen). Solo se tarda 40 minutos y hay trenes cada cuarto de hora. La capital de Baviera es ante todo conocida por su monumental Ayuntamiento nuevo (Neues Rathaus), edificio neog\u00f3tico con una torre de 85 metros de altura, que preside la Marienplatz. Por cierto, parte de \u00e9l estaba con andamios. El edificio fue proyectado por Georg von Hauberrisser en estilo neog\u00f3tico, extendi\u00e9ndose la construcci\u00f3n desde 1867 hasta 1908. A un paso tenemos el mercado de las flores y el Viktualienmarkt, mercado de frutas y verduras. Tambi\u00e9n est\u00e1 la Frauenkirche, la Catedral de Nuestra Se\u00f1ora.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/01.-MUNCHEN.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-749\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/01.-MUNCHEN.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/01.-MUNCHEN-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Munich (M\u00fcnchen) me ha decepcionado un poco, quiz\u00e1s porque el tiempo no nos acompa\u00f1\u00f3 durante nuestra visita. Sin embargo tiene edificios de inter\u00e9s, como el Teatro Nacional, la iglesia de los Teatinos y de San Cayetano (Theatinerkirche St. Kajetan), el edificio de la Logia (Feldherrnhalle), la Catedral (Frauenkirche), la Odeonsplatz y el antiguo Ayuntamiento (Altes Rathaus), aunque para el recuerdo solo quedar\u00e1 la imagen del nuevo Ayuntamiento y el codillo y las salchichas que comimos en la popular cervecer\u00eda Donisl, ubicada nada m\u00e1s entrar en la calle Weinstra\u00dfe, al lado mismo del monumental edificio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/02.-MUNCHEN.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-750\" width=\"599\" height=\"518\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/02.-MUNCHEN.jpg 510w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/02.-MUNCHEN-300x259.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) 100vw, 599px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras pasar cinco noches en Augsburg, de nuevo subimos al tren para dirigirnos hacia Leipzig, pero a la hora de viaje nos bajamos, dejamos los equipajes en la consigna de la estaci\u00f3n y nos dispusimos a recorrer N\u00faremberg (N\u00fcrnberg), la ciudad que m\u00e1s nos ha gustado de Baviera, pese a que solo dispon\u00edamos de poco m\u00e1s de cuatro horas antes de continuar viaje hacia Leipzig (3 horas de tren). Su casco hist\u00f3rico tiene un atractivo especial, al estar rodeado por una muralla medieval de m\u00e1s de 5 km, construida en 1325. Os dejo un resumen en im\u00e1genes, en las que destaca la Torre Spittlertor, la iglesia de San Lorenzo, la fuente de las Virtudes, el antiguo Hospicio del Esp\u00edritu Santo (Heilig-Geist-Spital) y la Nassauer Haus. Si algo llam\u00f3 especialmente nuestra atenci\u00f3n fue la fuente maravillosa (Sch\u00f6ner Brunnen). Se trata de una aguja g\u00f3tica de 19 metros de altura, construida entre 1385 y 1396, que cuenta con 40 figuras. Durante la Segunda Guerra Mundial se salv\u00f3 de los bombardeos gracias a que fue envuelta en un abrigo de hormig\u00f3n. Todos los lugares citados se encuentran en la llamada milla monumental.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/03.-NURNBERG.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-751\" width=\"606\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/03.-NURNBERG.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/03.-NURNBERG-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 606px) 100vw, 606px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hicimos dos noches en Leipzig, as\u00ed que al d\u00eda siguiente nos desplazamos hasta Dresde (Dresden), distante poco m\u00e1s de una hora de tren. La que fue conocida como \u201cla Florencia del Norte\u201d, fue excluida en 2009 por la UNESCO de la lista del Patrimonio de la Humanidad, por la construcci\u00f3n de un puente sobre el r\u00edo Elba. Cuando visitamos la ciudad se notaba mucho que hab\u00edamos pasado a la antigua Alemania Oriental, pues sus edificios estaban muy negros, aunque supongo que ahora todo habr\u00e1 cambiado. Sus principales monumentos se encuentran en un reducido espacio a orillas del r\u00edo. Residencia de la realeza de Sajonia a finales del siglo XV, la ciudad ha sufrido varias guerras e incendios. De su rico pasado hoy podemos contemplar la iglesia luterana de Nuestra Se\u00f1ora (Frauenkirche), la Catedral cat\u00f3lica (Hofkirche), la antigua residencia de los reyes de Sajonia (Dresdner Schloss), el edificio de la \u00d3pera y el Zwinger, palacio de estilo barroco, aunque lo que m\u00e1s original nos pareci\u00f3 fue el \u201cDesfile de los Pr\u00edncipes\u201d (F\u00fcrstenzug), un mural formado por unos 24.000 azulejos de porcelana de Meissen, situado junto a la Schlossplatz, que representa a los monarcas de la casa de Wettin entre 1123 y 1906. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/04.-DRESDEN.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-752\" width=\"610\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/04.-DRESDEN.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/04.-DRESDEN-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Leipzig nos dio imagen de ciudad m\u00e1s moderna, quiz\u00e1s debido a los murales que la adornan, algunos cubriendo fachadas enteras o por la presencia de su edificio m\u00e1s alto, el City-Hochhaus, de 142 metros. De la parte monumental me quedo con los dos Ayuntamientos, el viejo y el nuevo (Altes Rathaus y Neues Rathaus) y la iglesia de San Nicol\u00e1s (Nikolaikirche), uno de los lugares de donde parti\u00f3 en 1989 la rebeli\u00f3n contra el r\u00e9gimen comunista alem\u00e1n. Ma\u00f1ana tenemos menos de hora y media de tren para llegar a Berl\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/05.-Leipzig.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-753\" width=\"603\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/05.-Leipzig.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/05.-Leipzig-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 603px) 100vw, 603px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Berl\u00edn es una ciudad que nos encanta y muy f\u00e1cil de recorrer, pero como ya hemos estado con anterioridad solo le dedicamos algo menos de dos d\u00edas. La tarjeta Berlin Welcome Card incluye transporte gratis y descuentos en muchos muesos. Una forma para desplazarse por la ciudad es utilizar el autob\u00fas n\u00ba 100, pues es casi como un autob\u00fas tur\u00edstico, ya que une Alexanderplatz con Zoologischer Garten, pasando por los principales lugares de inter\u00e9s. En esta ocasi\u00f3n nos dedicamos a visitar los lugares que ya conoc\u00edamos, pero ten\u00edamos una asignatura pendiente, subir hasta la acristalada c\u00fapula del Reichstag, dise\u00f1ada por Norman Foster. Adem\u00e1s, el Parlamento alem\u00e1n est\u00e1 a un paso de la archiconocida Puerta de Brandemburgo (Brandenburger Tor), antigua puerta de entrada a Berl\u00edn y emblema de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"723\" height=\"319\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/06.-Berlin.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-754\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/06.-Berlin.jpg 723w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/06.-Berlin-300x132.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 723px) 100vw, 723px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Berl\u00edn es una de esas ciudades que resulta muy atractiva para el visitante. En la Alexanderplatz, bajo la enorme torre de la televisi\u00f3n visible desde casi toda la ciudad, iniciamos nuestro recorrido acerc\u00e1ndonos al viejo Ayuntamiento (Roten Rathaus), para continuar por esa gran avenida que es la Unter den Linden, trazada en 1647 durante el reinado de Federico el Grande. Sucesivamente fuimos viendo la iglesia de Santa Mar\u00eda (Marlenkirche) y la Catedral de Berl\u00edn (Berliner Dom), concluida en 1905, desde donde nos desviamos a la impresionante Isla de los Museos, de la que os hablo a continuaci\u00f3n. Caminando entre palacios junto al r\u00edo Spree, llegamos a la hermosa plaza Gendarmenmarkt, a la que se asoman el Konzerthaus y las catedrales alemana y francesa. De nuevo en la avenida, nos dirigimos a la Puerta de Brandemburgo y al Reichstag. Todav\u00eda nos queda por ver alg\u00fan resto del antiguo muro, Postdamerpltz y los alrededores de Zoologischer Garten, donde se encuentra la iglesia Memorial Kaiser Wilhelm y, muy cerca, la escultura \u201cBerlin\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/07.-Berlin.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-755\" width=\"606\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/07.-Berlin.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/07.-Berlin-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 606px) 100vw, 606px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En Berl\u00edn recomiendo especialmente acercarse a la llamada Isla de los Museos, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en la que al menos hay que visitar dos de los museos existentes. El Museo de P\u00e9rgamo (Pergamonmuseum) es uno de los museos de arquitectura m\u00e1s impresionantes del mundo. Su origen se encuentra en las expediciones de los museos berlineses por Asia Menor (Antioqu\u00eda), P\u00e9rgamo, Mileto, Babilonia y otras metr\u00f3polis de Mesopotamia. Sus obras m\u00e1s relevantes son los Altares de Zeus y de P\u00e9rgamo y la Puerta de Ishtar. El otro es el  Museo Nuevo (Neues Museum), donde se exhiben las colecciones egipcias, siendo la obra m\u00e1s conocida el busto de la Reina Nefertiti.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/08.-Berlin-PH.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-756\" width=\"618\" height=\"412\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/08.-Berlin-PH.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/07\/08.-Berlin-PH-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 618px) 100vw, 618px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contin\u00fao el relato del viaje del viaje realizado en tren por Alemania durante la primera quincena de junio de 2007. 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