{"id":813,"date":"2019-08-07T07:30:35","date_gmt":"2019-08-07T05:30:35","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=813"},"modified":"2019-08-06T15:13:15","modified_gmt":"2019-08-06T13:13:15","slug":"escapada-castellana-por-tierras-de-valladolid-y-burgos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/08\/07\/escapada-castellana-por-tierras-de-valladolid-y-burgos\/","title":{"rendered":"Escapada castellana: Por tierras de Valladolid y Burgos"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace menos de dos semanas me encontr\u00e9 en Leioa con mi vecino Eliseo, quien me dijo que al d\u00eda siguiente marchaba \u201cal pueblo\u201d y que iba a ser el pregonero de la \u201cBoda de El Empecinado\u201d, en Castrillo de Duero. \u00bfPor qu\u00e9 no os anim\u00e1is y ven\u00eds? No ten\u00eda ni idea de d\u00f3nde se ubica ese pueblo, as\u00ed que me explic\u00f3 que est\u00e1 a 11 km de Pe\u00f1afiel, una poblaci\u00f3n vallisoletana en la que he estado en varias ocasiones. Les hice la propuesta a unos amigos madrile\u00f1os y tambi\u00e9n se animaron. Menos mal que el Hotel Ribera del Duero, en Pe\u00f1afiel, ten\u00eda habitaciones libres. Est\u00e1 bien de precio, tiene un buen aire acondicionado y desayuno a 4 \u20ac. L\u00e1stima que el bar y el restaurante los tengan cerrados. As\u00ed comenz\u00f3 esta imprevista e intensa escapada, que realizamos del 2 al 4 de agosto cortejando al r\u00edo Duero, por tierras de vi\u00f1edos y campos de girasol.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"876\" height=\"203\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-815\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/01.jpg 876w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/01-300x70.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/01-768x178.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 876px) 100vw, 876px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Al mediod\u00eda ya hab\u00edamos cubierto los 271 km que separan Pe\u00f1afiel de Leioa. Comimos en el restaurante Molino de Palacios (nos pareci\u00f3 caro), un molino harinero restaurado situado a orillas del r\u00edo Durat\u00f3n, punto de descanso de varios patos. A media tarde, bajo un sol de justicia y 34 grados de temperatura, fuimos visitando las cuatro iglesias de la localidad: Santa Mar\u00eda, del siglo XVI, sede del Museo Sacro, el convento de Santa Clara, del siglo XVII, convertido en Hotel de 4 estrellas, San Miguel, templo herreriano del siglo XVI, que conserva un buen conjunto de retablos barrocos procedentes de otras iglesias y, finalmente, el convento de San Pablo, edificio g\u00f3tico-mud\u00e9jar del siglo XIV, que alberga la capilla funeraria plateresca de los Manuel, del siglo XVI, que merece la pena visitar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/02.-Pe\u00f1afiel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-816\" width=\"615\" height=\"410\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/02.-Pe\u00f1afiel.jpg 539w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/02.-Pe\u00f1afiel-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 615px) 100vw, 615px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Finalmente llegamos al lugar que m\u00e1s me gusta de Pe\u00f1afiel, la Plaza del Coso, de origen medieval y una de las plazas mayores m\u00e1s antiguas de Espa\u00f1a (1433). Est\u00e1 rodeada por 48 edificios y adquiere especial relevancia en las fiestas de San Roque (del 14 al 18 de agosto) y en la Bajada del \u00c1ngel, el Domingo de Resurrecci\u00f3n. Desde la plaza se tiene una buena vista del castillo. Subimos luego a la Torre del Reloj, el edificio m\u00e1s antiguo de la poblaci\u00f3n, pues es lo \u00fanico que queda de la iglesia de San Esteban, del siglo XI. Antes de ir a tomar algo a la zona de la plaza de Espa\u00f1a, vimos a los vecinos cortar la carretera N-122, exigiendo la construcci\u00f3n de la Autov\u00eda del Duero (A11). Para la noche Eliseo nos hab\u00eda preparado una sorpresa: cena en la bodega San Juan, de su amigo Carlos, a base de morcillas y chuletillas de lechazo, hechas a la parrilla con sarmiento, todo ello regado con buen vino reci\u00e9n sacado de la barrica. Una delicia. Nos impresion\u00f3 el interior de la bodega, que llega casi hasta debajo del castillo. Menos mal que no cenamos dentro, pues hac\u00eda un fr\u00edo que pelaba. Nos sorprendi\u00f3 el ambiente que hab\u00eda en la calle, pues est\u00e1bamos 10 personas en la mesa y desde ella ve\u00edamos otras 7 mesas, con gente cenando frente a las bodegas. Entre pitos y flautas no nos acostamos hasta las dos y media de la madrugada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/03.-Pe\u00f1afiel.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-817\" width=\"614\" height=\"409\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/03.-Pe\u00f1afiel.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/03.-Pe\u00f1afiel-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aunque ya lo hemos visitado en ocasiones anteriores, el s\u00e1bado por la ma\u00f1ana subimos hasta el castillo, considerado uno de los m\u00e1s bellos del Estado. La fortaleza est\u00e1 enclavada en un alto, desde donde se domina Pe\u00f1afiel y las cuencas de los r\u00edos Duero y Durat\u00f3n. Mis amigos de Rivas Vaciamadrid son aficionados al buen vino, por lo que aprovecharon para comprar en el Museo Provincial del Vino, una caja de Quel\u00edas ros\u00e9, de Bodegas Sinforiano, que ha obtenido el premio al mejor vino rosado.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/04.-Pe\u00f1afiel.-Castillo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-819\" width=\"602\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/04.-Pe\u00f1afiel.-Castillo.jpg 592w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/04.-Pe\u00f1afiel.-Castillo-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 602px) 100vw, 602px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita la tenemos a un paso de Pe\u00f1afiel, en el peque\u00f1o pueblo de Curiel de Duero, que se ve de lejos, pues sobre un cerro rocoso se alza la mole de su castillo, convertido en Hotel de 4 estrellas. Antes de subir a \u00e9l nos detuvimos en este coqueto pueblo, que tiene un notable n\u00facleo hist\u00f3rico, en el que destacan los restos del Palacio de los Z\u00fa\u00f1iga, construido en 1410, y la iglesia g\u00f3tico-mud\u00e9jar de Santa Mar\u00eda, del siglo XV, que conserva una valiosa portada rom\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/05.-Curiel-de-Duero.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-820\" width=\"610\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/05.-Curiel-de-Duero.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/05.-Curiel-de-Duero-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nos desplazamos ahora a uno de los pueblos que m\u00e1s me gustan de la provincia de Burgos, Pe\u00f1aranda de Duero, aunque como nos hemos entretenido mucho por el camino, tenemos que conformarnos con recorrerlo sin poder acceder a ninguno de sus monumentos. Antes de llegar se divisa imponente la Torre del Homenaje del castillo, construido sobre un cerro en el siglo X, aunque reformado en el XV. Me encanta su Plaza Mayor, con vistas al castillo, a la que se asoma el Palacio de los Condes de Miranda o de Avellaneda, construido en el siglo XVI, que cuenta con un elegante patio se\u00f1orial con galer\u00eda doble. Frente a \u00e9l se alza majestuosa la iglesia de Santa Ana, comenzada en 1540, con su elegante portada barroca. Entre ambos edificios contemplamos una picota o rollo jurisdiccional, de l\u00edneas g\u00f3ticas. Mientras comemos en los soportales de la plaza tenemos entretenimiento, pues une enjambre de abejas se ha adue\u00f1ado el acceso a la iglesia y un apicultor tiene que emplearse a fondo para trasladarlas a una colmena.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/06.-Pe\u00f1aranda-de-Duero.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-821\" width=\"611\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/06.-Pe\u00f1aranda-de-Duero.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/06.-Pe\u00f1aranda-de-Duero-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A media tarde del s\u00e1bado llegamos por fin al objetivo principal de esta escapada, Castrillo de Duero, peque\u00f1o pueblo de 152 habitantes, aunque no llegan a 70 los residentes durante todo el a\u00f1o, del que sobresale la iglesia parroquial de Nuestra Se\u00f1ora de la Asunci\u00f3n, que conserva la cabecera rom\u00e1nica del siglo XII. Acompa\u00f1ados de Eliseo visitamos la vivienda de uno de los vecinos, que parece un museo y el portal\u00f3n de acceso a la de su familia, que ser\u00e1 escenario de la escena de la fragua por la tarde. Castrillo de Duero es el pueblo natal de Juan Mart\u00edn D\u00edez, \u201cEl Empecinado\u201d (1775-1825), as\u00ed que tambi\u00e9n visitamos el Centro de Interpretaci\u00f3n a \u00e9l dedicado y la escultura situada frente al Ayuntamiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/07.-Castrillo-de-Duero.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-823\" width=\"613\" height=\"408\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/07.-Castrillo-de-Duero.jpg 558w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/07.-Castrillo-de-Duero-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 613px) 100vw, 613px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Como cada primer s\u00e1bado de agosto, el d\u00eda 3 a las 19:30 h dio comienzo la recreaci\u00f3n de la \u201cBoda de El Empecinado\u201d, en la que participa buena parte del pueblo y de los veraneantes, aunque los \u201cnovios\u201d son actores profesionales. Este a\u00f1o, mi vecino Eliseo fue el pregonero, as\u00ed que fui acompa\u00f1ando al cortejo por todo el pueblo, bajo un sol de justicia. En diferentes lugares se recrean nueve escenas que llevan por t\u00edtulo \u201cVecinas en la plaza\u201d, \u201cPreg\u00f3n y juego de ni\u00f1os\u201d \u201cFraguando amistades\u201d, \u201cHablares de taberna\u201d, \u201cHilando fino, fino\u201d, \u201cSale el novio\u201d, \u201cRonda a la novia\u201d, \u201cEl casamiento\u201d y \u201cFestejo\u201d. En este \u00faltimo se reparten viandas y limonada a los asistentes a la \u201cboda\u201d. La verdad es que ha merecido la pena, pese al calor que hemos pasado durante dos horas. Estamos cansados pero no llegamos al hotel de Pe\u00f1afiel hasta las 00:30 h.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/08.-Castrillo-de-Duero.-El-Empecinado.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-824\" width=\"611\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/08.-Castrillo-de-Duero.-El-Empecinado.jpg 536w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/08.-Castrillo-de-Duero.-El-Empecinado-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hemos dejado para el domingo la visita a una poblaci\u00f3n en la que hemos estado varias veces, pues queda a mitad de camino entre Bilbao y Madrid. Adem\u00e1s, llevamos varios a\u00f1os acudiendo a las exposiciones de \u201cLas Edades del Hombre\u201d, organizadas por las di\u00f3cesis de Castilla y Le\u00f3n. Este a\u00f1o celebran el XXIV aniversario en Lerma, ocupando tres recintos religiosos, la ermita de la Piedad, el Monasterio de la Ascensi\u00f3n y la Colegiata de San Pedro. Lleva por t\u00edtulo \u201cAngeli\u201d, pues en esta edici\u00f3n est\u00e1 dedicada a los \u00e1ngeles, Adem\u00e1s de poder comer cordero, en Lerma tenemos que visitar tambi\u00e9n la Puerta de la C\u00e1rcel y la Plaza Mayor, presidida por el Palacio Ducal, actual Parador de Turismo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/09.-Lerma.-Las-Edades.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-825\" width=\"611\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/09.-Lerma.-Las-Edades.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/09.-Lerma.-Las-Edades-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 611px) 100vw, 611px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En Lerma tuvimos una agradable sorpresa, pues no cont\u00e1bamos con ella. Durante todo el fin de semana ha tenido lugar la Fiesta Barroca, una especie de mercado medieval con muchos actos paralelos, que se celebra cada dos a\u00f1os. El domingo a partir de las 12 del mediod\u00eda tuvo lugar el acto final, el combate de Tercios del siglo XVII, que se concentran frente al Palacio Ducal, para luego descender hasta el descampado, donde tiene lugar la gran batalla. Bajo infiltrado entre los piqueros de uno de los Tercios y me sorprende que el capit\u00e1n les habla en castellano e ingl\u00e9s. Me comentan que hay muchos extranjeros que participan en la recreaci\u00f3n del mayor combate nunca celebrado en el estado, pues hay m\u00e1s de 450 participantes de varios pa\u00edses. Bajo un sol de justicia presencio la batalla, en el que primero disparan los mosqueteros, luego viene el enfrentamiento de los piqueros y finalmente la pelea cuerpo a cuerpo con espadas. El descampado se va llenando de v\u00edctimas, hasta que por fin conquistan la bandera del rival. He tenido suerte, mi bando ha ganado, pero todav\u00eda tengo que subir la interminable escalera que conduce a la Plaza Mayor, beber dos claras seguidas, comida y regreso a casa. Ha resultado una escapada muy intensa y muy cansada debido al calor. Menos mal que al llegar a Leioa el term\u00f3metro marcaba 23 grados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/10.-Lerma.-Combate-Tercios.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-826\" width=\"610\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/10.-Lerma.-Combate-Tercios.jpg 507w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/10.-Lerma.-Combate-Tercios-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/figure>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace menos de dos semanas me encontr\u00e9 en Leioa con mi vecino Eliseo, quien me dijo que al d\u00eda siguiente marchaba \u201cal pueblo\u201d y que iba a ser el pregonero de la \u201cBoda de El Empecinado\u201d, en Castrillo de Duero. \u00bfPor qu\u00e9 no os anim\u00e1is y ven\u00eds? No ten\u00eda ni idea de d\u00f3nde se ubica &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/08\/07\/escapada-castellana-por-tierras-de-valladolid-y-burgos\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Escapada castellana: Por tierras de Valladolid y Burgos<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-813","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/813","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=813"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/813\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":827,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/813\/revisions\/827"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=813"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=813"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=813"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}