{"id":831,"date":"2019-09-03T07:30:30","date_gmt":"2019-09-03T05:30:30","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=831"},"modified":"2019-09-04T19:13:10","modified_gmt":"2019-09-04T17:13:10","slug":"melbourne-australia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/09\/03\/melbourne-australia\/","title":{"rendered":"MELBOURNE (Australia)"},"content":{"rendered":"\n<p>Capital del estado de Victoria, Melbourne es la segunda ciudad m\u00e1s poblada de Australia, la m\u00e1s \u201ceuropea\u201d y particularmente la que m\u00e1s me ha gustado, quiz\u00e1s porque su centro hist\u00f3rico est\u00e1 lleno de vida, aunque la primera imagen que tuvimos fue la de su skyline, que luego volver\u00edamos a ver a orillas del r\u00edo Yarra. Situada en la costa sureste de Australia, en 2012 fue elegida como la mejor ciudad del mundo para vivir, pese a que muchas de las personas que trabajan en ella, tienen que vivir en otras localidades de la periferia debido al elevado precio de los alquileres.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"941\" height=\"311\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/01.-Skyline.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-833\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/01.-Skyline.jpg 941w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/01.-Skyline-300x99.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/01.-Skyline-768x254.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 941px) 100vw, 941px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Pasamos solo un d\u00eda completo en\nMelbourne (2 noches), dirigi\u00e9ndonos en primer lugar al gran Queen Victoria\nMarket, al que se accede por un edificio del siglo XIX. Se encuentra junto a\nlos altos edificios del distrito central de negocios, ocupando una superficie\nde siete hect\u00e1reas, lo que le convierte en el mercado al aire libre m\u00e1s grande\ndel hemisferio sur. Nos gust\u00f3 especialmente la zona de frutas, verduras y marisco.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/02.-Queen-Victoria-Market.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-834\" width=\"651\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/02.-Queen-Victoria-Market.jpg 496w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/02.-Queen-Victoria-Market-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 651px) 100vw, 651px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>La siguiente cita la tenemos muy cerca. Se trata de la State Library, la Biblioteca central del estado de Victoria, que guarda m\u00e1s de dos millones de libros y 350.000 fotograf\u00edas, manuscritos, mapas y peri\u00f3dicos. Su interior merece realmente la pena, pues cuenta tambi\u00e9n con curiosas esculturas. Se inaugur\u00f3 en 1854 como Biblioteca P\u00fablica de Melbourne, por lo que es la biblioteca p\u00fablica m\u00e1s antigua de Australia y una de las primeras bibliotecas gratuitas en el mundo. En 1887 se instal\u00f3 una estatua conmemorativa de Sir Redmond Barry. Antes de entrar nos detuvimos ante la escultura Charles La Trobe, de Peter Corlett.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/03.-State-Library.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-835\" width=\"648\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/03.-State-Library.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/03.-State-Library-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 648px) 100vw, 648px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Seguimos recorriendo la ciudad a\npie. Estamos en el Central Business District y enseguida llegamos a los Carlton\nGardens, un agradable parque en el que se encuentra el Palacio Real de\nExposiciones, (Royal Exhibition Building), el primer edificio de Australia en\nser declarado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, en el a\u00f1o 2004. El\npalacio, construido con ladrillo, madera, hierro y pizarra, integra diversos\nestilos arquitect\u00f3nicos: rom\u00e1nico-bizantino, lombardo y renacentista italiano. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/04.-Carlton-Gardens.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-837\" width=\"654\" height=\"436\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/04.-Carlton-Gardens.jpg 595w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/04.-Carlton-Gardens-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 654px) 100vw, 654px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Nuestro siguiente destino no est\u00e1\nmuy lejos, por lo que pod\u00edamos haber seguido caminando, pero nos apetece coger\nel tranv\u00eda y m\u00e1s en concreto la Route 35, que recorre el centro de la ciudad y\nes gratuito. Tambi\u00e9n llamada City Circle (Free Tourist Tram), tiene paradas\ncerca de los principales puntos de inter\u00e9s tur\u00edstico de la ciudad. Desde \u00e9l\nvamos contemplando curiosos edificios, altas torres y varias esculturas\nesparcidas por la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"694\" height=\"338\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/05.-City-Circle.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-838\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/05.-City-Circle.jpg 694w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/05.-City-Circle-300x146.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 694px) 100vw, 694px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Bajamos del tranv\u00eda junto a la Finders Street Landmark Station, la estaci\u00f3n central del sistema de ferrocarriles y metros de Melbourne, situada en pleno centro de la ciudad, a orillas del r\u00edo Yarra. Al otro lado de la calle tenemos las modernistas construcciones de Federation Square, lugar dedicado a las artes, la cultura y los eventos p\u00fablicos. Frente a nosotros se encuentra una de las principales construcciones de la ciudad, St. Paul&#8217;s Cathedral. La Catedral anglicana de San Pablo se termin\u00f3 en 1891, aunque la construcci\u00f3n de las torres se realiz\u00f3 entre 1926 y 1932.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/06.-Estaci\u00f3n-y-Catedral.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-839\" width=\"652\" height=\"367\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/06.-Estaci\u00f3n-y-Catedral.jpg 609w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/06.-Estaci\u00f3n-y-Catedral-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 652px) 100vw, 652px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Caminamos ahora por la Flinders\nstreet, por la acera de la Catedral. Justo frente a los edificios modernistas\nsale una estrecha callejuela de suelo con adoquines de la que nos hab\u00edan\nhablado. Su nombre es Hosier Ln. Es un lugar decadente, con alg\u00fan bar y muchos\nlocales cerrados. Su atractivo son las pinturas murales que la animan. Merece\nla pena.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/07.-Murales.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-841\" width=\"653\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/07.-Murales.jpg 581w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/07.-Murales-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 653px) 100vw, 653px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Caminamos ahora por una calle\nlateral a la Catedral, la Swanston st,&nbsp;\nobservando sus comercios, esculturas y artistas callejeros. Se ha echado\nla hora de comer y qu\u00e9 mejor lugar que el cercano casco antiguo. Calles como la\nDegravees st cuentan con una gran variedad de restaurantes. Nos llama la\natenci\u00f3n que parejas de novios acudan a este lugar, sin mayor inter\u00e9s que el\ngastron\u00f3mico, para sacarse las foto de la boda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/08.-Casco-antiguo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-842\" width=\"655\" height=\"437\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/08.-Casco-antiguo.jpg 592w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/08.-Casco-antiguo-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 655px) 100vw, 655px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En esta apresurada visita a Melbourne ya hemos estado en los lugares que m\u00e1s nos interesaba. Regresamos a la Finders Street Landmark Station y nos dirigimos a la gran avenida St Kilda road. Cruzamos el r\u00edo Yarra por el Princes bridge y accedemos a la zona m\u00e1s moderna y cultural de la ciudad. A nuestra derecha tenemos el The Arts Center, con zonas verdes y varios grupos escult\u00f3ricos en su exterior. Luego viene el State Theatre y varios edificios modernistas. Pasaremos todav\u00eda junto a varios teatros antes de volver a cruzar el r\u00edo Yarra por el puente situado junto al Acuario. Desde aqu\u00ed tenemos una preciosa vista. Estamos a un paso de nuestro alojamiento, el Quality Hotel Batman&#8217;s Hill on Collins, situado frente a la estaci\u00f3n de tren de Southern Cross. Nos hemos pegado una buena \u201cpanzada\u201d de caminar, pues tan solo hemos cogido un taxi para ir al mercado y el peque\u00f1o recorrido en tranv\u00eda, realizando el resto a pie. Todav\u00eda nos queda mucho viaje por delante.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"777\" height=\"332\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/09.-The-Arts-Centre.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-843\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/09.-The-Arts-Centre.jpg 777w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/09.-The-Arts-Centre-300x128.jpg 300w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/08\/09.-The-Arts-Centre-768x328.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 777px) 100vw, 777px\" \/><\/figure>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Capital del estado de Victoria, Melbourne es la segunda ciudad m\u00e1s poblada de Australia, la m\u00e1s \u201ceuropea\u201d y particularmente la que m\u00e1s me ha gustado, quiz\u00e1s porque su centro hist\u00f3rico est\u00e1 lleno de vida, aunque la primera imagen que tuvimos fue la de su skyline, que luego volver\u00edamos a ver a orillas del r\u00edo Yarra. &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/09\/03\/melbourne-australia\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">MELBOURNE (Australia)<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-831","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/831","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=831"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/831\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":917,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/831\/revisions\/917"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}