{"id":902,"date":"2019-09-20T07:30:19","date_gmt":"2019-09-20T05:30:19","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/?p=902"},"modified":"2019-09-21T09:43:05","modified_gmt":"2019-09-21T07:43:05","slug":"escapada-africana-y-2-zambia-botswana-y-zimbabwe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/09\/20\/escapada-africana-y-2-zambia-botswana-y-zimbabwe\/","title":{"rendered":"Escapada africana (y 2): Zambia, Botswana y Zimbabwe"},"content":{"rendered":"\n<p>Poco m\u00e1s de hora y media de vuelo, operado por South African Airlink, separa Nelspruit de Livingstone, capital de la provincia del Sur de Zambia y de la antigua Rodesia del Norte. Con m\u00e1s de 100.000 habitantes, la ciudad tiene poco inter\u00e9s, as\u00ed que tan solo damos un paseo por su calle principal, tomamos algo, echamos un vistazo a los puestos de artesan\u00eda y observamos a las vendedoras de fruta. Tambi\u00e9n vemos por primera vez una escultura dedicada al explorador escoc\u00e9s, David Livingstone. En esta ciudad pasaremos tres noches en un sencillo alojamiento de tres estrellas, el Green Tree Lodge. Nada tiene que ver con el lujoso hotel de Sud\u00e1frica, pero las gestiones que le encomendamos por correo electr\u00f3nico para lo que pensamos hacer en los tres d\u00edas de estancia, resultaron perfectas y muy baratas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"615\" height=\"322\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/01.-Livingstone.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-904\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/01.-Livingstone.jpg 615w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/01.-Livingstone-300x157.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 615px) 100vw, 615px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Hemos llegado al hotel sobre las 14 h y pr\u00e1cticamente solo tenemos tiempo para instalarnos en la habitaci\u00f3n y comer algo, pues en menos de dos horas pasan a recogernos para acercarnos al Mosi-oa-Tunya National Park, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El objetivo consiste en navegar durante unas dos horas y media por el r\u00edo Zambezi, a bordo del Cruise Makumbi, por lo que hemos pagado 55 euros. Incluye barra libre de bebidas, aperitivos y una cena barbacoa. Desde el barco contemplamos varios grupos de aves y tenemos muy cerca un grupo de hipop\u00f3tamos, pero lo mejor fue contemplar una espectacular puesta de sol t\u00edpicamente africana.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"358\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/02.-Zambezi-River.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-905\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/02.-Zambezi-River.jpg 624w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/02.-Zambezi-River-300x172.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Para no variar, de nuevo toca madrug\u00f3n. Hoy tenemos viaje hasta el Chobe National Park. Menos mal que aqu\u00ed amanece muy pronto, aunque tenemos que despertarnos de noche, para coger la furgoneta que nos trasladar\u00e1 hasta el r\u00edo Zambezi (unos 70 km), en el punto en el que confluyen cuatro pa\u00edses: Zambia, Zimbabwe, Botswana y Namibia. En un barco-taxi cruzamos el r\u00edo, pasando de Zambia a Botswana, donde est\u00e1n construyendo un puente. Cerca de Kasane, en la misma frontera, cogemos un veh\u00edculo todo terreno con el que recorreremos el parque, De camino, vemos baobabs y monos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"321\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/03.-Frontera-Zambia-Botswana.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-906\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/03.-Frontera-Zambia-Botswana.jpg 720w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/03.-Frontera-Zambia-Botswana-300x134.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Con una superficie de 10.698 kil\u00f3metros cuadrados y situado en el desierto de Kalahari, Chobe es la tercera reserva m\u00e1s grande de Botswana. Pronto vemos como entre los buitres y los marab\u00faes dan cuenta de los restos de un b\u00fafalo. Tambi\u00e9n observamos enormes hipop\u00f3tamos relaj\u00e1ndose en el r\u00edo Cuando, que parecen grandes rocas. Hay manadas de impalas y otras clases de ant\u00edlopes, gigantescos cocodrilos, monos y t\u00e1ntalos africanos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/04.-Chobe-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-907\" width=\"618\" height=\"412\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/04.-Chobe-1.jpg 561w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/04.-Chobe-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 618px) 100vw, 618px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Continuamos el safari por Chobe National Park observando desde muy cerca las enormes manadas de elefantes, algunas con sus cr\u00edas, que tanto abundan en este parque. Tambi\u00e9n hay jirafas, b\u00fafalos, fac\u00f3queros, ant\u00edlopes sable y bandadas de gallinas de Guinea.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/05.-Chobe-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-909\" width=\"621\" height=\"414\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/05.-Chobe-2.jpg 550w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/05.-Chobe-2-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 621px) 100vw, 621px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras comer en un lodge situado a orillas del r\u00edo Cuando, embarcamos para realizar la segunda parte del safari navegando por el citado r\u00edo, a caballo entre Botswana y Namibia. Ahora toca el turno a las enormes manadas de b\u00fafalos que acuden al r\u00edo a beber, pudiendo ver tambi\u00e9n varias clases de aves, lagartos, elefantes y diferentes especies de ant\u00edlopes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/06.-Chobe-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-910\" width=\"608\" height=\"410\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/06.-Chobe-3.jpg 558w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/06.-Chobe-3-300x202.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 608px) 100vw, 608px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Navegando por el r\u00edo Cuando, desde el barco continuamos viendo hipop\u00f3tamos, dentro y fuera del agua, elefantes, cocodrilos, manadas de impalas, varias clases de aves y, lo que m\u00e1s nos ha gustado, la gracia con la que beben agua las jirafas, abriendo las patas delanteras. Qu\u00e9 pena no haber planificado un d\u00eda m\u00e1s en Chobe, porque este parque nacional nos ha encantado. Pese a no ver rinocerontes, leones, leopardos ni cebras, hemos observado gran cantidad y variedad de fauna. Ahora nos toca viaje nocturno hasta Livingstone, en Zambia, nuestro campamento base para esta segunda parte del viaje.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/07.-Chobe-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-911\" width=\"609\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/07.-Chobe-4.jpg 556w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/07.-Chobe-4-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 609px) 100vw, 609px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El viaje est\u00e1 tocando a su fin. Hemos dejado para el final las Cataratas Victoria (Victoria Falls), nombre que les dio el explorador escoc\u00e9s David Livingstone en homenaje a la reina Victoria, aunque localmente son conocidas como Mosi-oa-Tunya, nombre que recibe el parque nacional en el que se asientan, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Las cataratas tienen una anchura aproximada de 1.700 metros y 108 de altura. Hoy no hemos madrugado, pues hemos contratado un taxi para todo el d\u00eda. Primero nos dirigimos a la parte situada en Zambia, donde las cataratas no tienen mucha agua ya que la primavera austral (estamos en septiembre) ha sido muy  seca. Al otro lado del puente est\u00e1 Zimbabwe.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/08.-Victoria-Falls-Zambia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-912\" width=\"606\" height=\"404\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/08.-Victoria-Falls-Zambia.jpg 567w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/08.-Victoria-Falls-Zambia-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 606px) 100vw, 606px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>El taxi nos deja en la frontera de salida de Zambia, as\u00ed que bajo un sol de justicia cruzamos caminando el puente sobre el r\u00edo Zambezi, frontera entre Zambia y Zimbabwe. 30 USD de visado y otros tantos de entrada, es lo que cuesta el magn\u00edfico espect\u00e1culo de ver las Cataratas Victoria (Victoria Falls) desde el lado de Zimbabwe. Nada tiene que ver con las im\u00e1genes anteriores, pues aqu\u00ed se percibe mucho m\u00e1s el rugir del agua al desplomarse. Ha merecido realmente la pena el esfuerzo y el precio. Hay dos cosas en com\u00fan con el lado de Zambia, las esculturas de Livingstone y los monos. Ma\u00f1ana iniciamos un largo viaje de m\u00e1s de 24 horas para regresar a casa: Livingstone- Johannesburg-Frankfurt-Bilbao. Ha resultado un viaje intenso y fant\u00e1stico, de los de no olvidar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"677\" height=\"452\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/09.-Victoria-Falls-Zaimbabwe.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-913\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/09.-Victoria-Falls-Zaimbabwe.jpg 677w, https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/files\/2019\/09\/09.-Victoria-Falls-Zaimbabwe-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 677px) 100vw, 677px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Poco m\u00e1s de hora y media de vuelo, operado por South African Airlink, separa Nelspruit de Livingstone, capital de la provincia del Sur de Zambia y de la antigua Rodesia del Norte. Con m\u00e1s de 100.000 habitantes, la ciudad tiene poco inter\u00e9s, as\u00ed que tan solo damos un paseo por su calle principal, tomamos algo, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/2019\/09\/20\/escapada-africana-y-2-zambia-botswana-y-zimbabwe\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Escapada africana (y 2): Zambia, Botswana y Zimbabwe<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":120,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-902","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/902","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/120"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=902"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/902\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":975,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/902\/revisions\/975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=902"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=902"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/de-leioa-al-mundo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=902"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}