{"id":1060,"date":"2018-03-12T18:14:41","date_gmt":"2018-03-12T17:14:41","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/?p=1060"},"modified":"2018-03-12T18:18:12","modified_gmt":"2018-03-12T17:18:12","slug":"las-otras-los-otros-y-el-pos-8-m","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2018\/03\/12\/las-otras-los-otros-y-el-pos-8-m\/","title":{"rendered":"Las otras, los otros y el pos 8-M"},"content":{"rendered":"<div class=\"Texto \">\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/files\/2018\/03\/20180308214410_martxoak-8-manifestazioa-_foto960.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1063\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/files\/2018\/03\/20180308214410_martxoak-8-manifestazioa-_foto960-580x212.jpg\" alt=\"\" width=\"971\" height=\"355\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2018\/03\/20180308214410_martxoak-8-manifestazioa-_foto960-580x212.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2018\/03\/20180308214410_martxoak-8-manifestazioa-_foto960-768x281.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2018\/03\/20180308214410_martxoak-8-manifestazioa-_foto960-940x344.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2018\/03\/20180308214410_martxoak-8-manifestazioa-_foto960.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 971px) 100vw, 971px\" \/><\/a><\/p>\n<p>LA otredad como algo palpable. El 8 de marzo se pudo apreciar mejor su visibilidad callejera y medi\u00e1tica, l<strong>as mujeres tomaron las calles y coparon los medios.<\/strong><\/p>\n<p>Siendo lo femenino una categor\u00eda tan obvia nunca deber\u00eda haber pasado desapercibida, pero a tenor de los titulares entre sorprendidos y extra\u00f1ados por el grito femenino-feminista, podr\u00eda pensarse que una mitad no se hab\u00eda enterado que exist\u00eda la otra mitad, en concreto las otras;y menos a\u00fan que fueran capaces de ponerse de acuerdo de forma transversal m\u00e1s all\u00e1 de ideolog\u00edas concretas en reclamar su propio yo de g\u00e9nero. <strong>Similar al explosivo 15Mayo y ahora a las alzadas de los\/as jubilados, pero con la diferencia de reclamar lo que afecta directamente a la mitad de la poblaci\u00f3n y por obviedad<\/strong> de convivencia impl\u00edcitamente a la otra mitad.<\/p>\n<p>Pero pasada la fiebre festiva, la vuelta a la realidad es dura y m\u00e1s si simplemente nos relamemos encantadas de habernos conocido. <strong>En este a\u00f1o ya han asesinado a 6 mujeres;hay 21 denuncias por abuso sexual contra el tatuador de Donostia y en Hondarribia el mismo 8 de marzo han detenido a un hombre por agredir a su pareja.<\/strong> Hace unas semanas obligaron a abandonar un avi\u00f3n de la aerol\u00ednea Emirates en Birmingham a Beth Evans por tener dolores menstruales. Solo por citar.<\/p>\n<p>Dura realidad porque el paro femenino supera al masculino en un 4%. <strong>Tres de cada cuatro contratos a media jornada son para ellas;la brecha salarial ronda el 21-23% y aumenta con la edad.<\/strong> La precariedad es femenina. A veces dudo si no ser\u00e1 porque algunos empresarios\/as ven a las mujeres como \u201cmano de obra de alto riesgo\u201d;\u00bftal vez porque tienen hijos\/as y dedican a ellos, a los mayores y a \u201csus labores\u201d en trabajo no retribuido el doble de tiempo que sus compa\u00f1eros? \u00bf<strong>Ser\u00e1 porque para realizar estas tareas son ellas las que cogen m\u00e1s excedencias, reducciones de jornada y permisos? \u00bfQuiz\u00e1 porque corresponsabilizarse y conciliar vida laboral-familiar se conjuga predominantemente en femenino?<\/strong> Y a\u00fan algunos se asombran de que la primera maternidad se est\u00e9 retrasando a los 32 a\u00f1os y la media sea de 1,3 hijos\/as por mujer. Y<strong>o dir\u00eda que las j\u00f3venes est\u00e1n en \u201chuelga t\u00e9cnica de fecundidad\u201d<\/strong>, no solo por las leyes que no les favorecen o no se aplican, sino porque andamos muy lejos del compartir, corresponsabilizarse y conciliar con la pareja.<\/p>\n<p>Los datos que cito son p\u00fablicos, y tras ellos escucho <strong>al obispo Munilla, o al periodista Maruenda o a ministros\/as negando cualquier discriminaci\u00f3n<\/strong>\u2026 y leo no solo los art\u00edculos sino los comentarios adjuntos, donde junto a los apoyos, predominan coletillas;la leyes de igualdad discriminan a los hombres, esta lucha feminista es artificial, innecesaria, una milonga, no ata\u00f1e a la gente de la calle, es una fantochada\u2026<strong> Cierto que la mayor\u00eda de quienes nos manifestamos no estamos como en Arabia o Afganist\u00e1n, ni sojuzgadas bajo velos o costumbres medievales ni explotadas sexualmente como un poco m\u00e1s arriba en barrios del mismo Bilbao,<\/strong> pero de aqu\u00ed a negar la desigualdad hay un trecho.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, si hasta los setenta no pudimos tener cuenta bancaria propia, hasta los noventa no pod\u00edamos ser titulares de una explotaci\u00f3n agraria y hoy mismo un 63% de la poblaci\u00f3n cree que no valemos para ser cient\u00edficas de nivel\u2026 <strong>S\u00ed, me temo que nos queden muchos 8-M hasta lograr una m\u00ednima igualdad de oportunidades.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA otredad como algo palpable. 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