{"id":1338,"date":"2020-05-06T19:10:39","date_gmt":"2020-05-06T17:10:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/?p=1338"},"modified":"2020-05-06T19:10:41","modified_gmt":"2020-05-06T17:10:41","slug":"en-esta-pandemia-se-aplaude-a-los-curados-a-los-del-sida-se-les-rehuia-y-escondia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2020\/05\/06\/en-esta-pandemia-se-aplaude-a-los-curados-a-los-del-sida-se-les-rehuia-y-escondia\/","title":{"rendered":"\u00abEn esta pandemia se aplaude a los curados; a los del sida se les rehu\u00eda y escond\u00eda\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>A&nbsp;<strong>Udiarraga Garc\u00eda Uribe, activista de la lucha contra el sida<\/strong>, la emergencia sanitaria del covid-19 le trae a la memoria los momentos m\u00e1s duros de la pandemia del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) de los a\u00f1os 80 y 90, aquella pandemia ocultada que tuvo un impacto demoledor entre la juventud vasca. \u00ab<strong>Cada d\u00eda ten\u00edamos el funeral de alg\u00fan conocido, pero se celebraba casi a hurtadillas por el estigma de la enfermedad<\/strong>.&nbsp;<strong>A quienes la padec\u00edamos se nos ve\u00eda como apestados<\/strong>\u00ab, explica esta trabajadora de la Asociaci\u00f3n Itxarobide, que apoya a los pacientes con sida.<\/p>\n\n\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"690\" height=\"519\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/05\/pandemia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1339\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/05\/pandemia.jpg 690w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/05\/pandemia-580x436.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 690px) 100vw, 690px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Por eso<strong>&nbsp;se emociona cuando ve en los medios de comunicaci\u00f3n los aplausos,<\/strong>&nbsp;tanto a los pacientes recuperados por el&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/tags\/coronavirus.html\">coronavirus<\/a>&nbsp;y dados de alta, como al personal sanitario que les atiende. Mientras el contagio del VIH se produc\u00eda por relaciones sexuales de riesgo, por la utilizaci\u00f3n de jeringuillas usadas y, al principio, por transfusiones de sangre, el covid-19 se transmite por las microgotitas de saliva y puede infectar por cercan\u00eda a trav\u00e9s de la boca, los ojos, la nariz y los o\u00eddos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong>Aunque las dos son pandemias y coinciden en que la transmisi\u00f3n es muy r\u00e1pida, la diferencia entre ellas es abismal<\/strong>. En esta se abraza y se besa, aunque sea digitalmente, mientras a los pacientes de sida se les rehu\u00eda y escond\u00eda. Sin embargo,&nbsp;<strong>el patr\u00f3n es el mismo: miedo al contagio, a lo desconocido, a morir<\/strong>\u00ab, indica Udiarraga, que no est\u00e1 contagiada de<a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/tags\/coronavirus.html\">&nbsp;coronavirus<\/a>, pero s\u00ed vive la situaci\u00f3n en primera l\u00ednea.<\/p>\n\n\n\n<p>Le impresiona de manera satisfactoria la manera en que llega la informaci\u00f3n sobre este virus a la poblaci\u00f3n, la forma de contarlo y explicarlo. \u00ab<strong>Afortunadamente los datos son accesibles a todos y por todos los medios<\/strong>. Con el sida nadie imaginaba que en los medios de comunicaci\u00f3n, excepto en revistas cient\u00edficas, existiera la normalidad que hay ahora al explicar todo lo relacionado con el<a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/tags\/coronavirus.html\">&nbsp;coronavirus<\/a>; que fuera portada diaria en los peri\u00f3dicos, que abriera los informativos, aunque la comunidad cient\u00edfica s\u00ed se volc\u00f3 para buscar soluciones que detuvieran el avance de la pandemia\u00bb, reconoce.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>POBLACIONES DE RIESGO&nbsp;<\/strong>Adem\u00e1s,&nbsp;<strong>en la pandemia del sida se hablaba de poblaci\u00f3n de riesgo en grupos marginales<\/strong>: homosexuales y heroin\u00f3manos,<strong>&nbsp;y ahora se habla de personas,<\/strong>&nbsp;sean sanitarios, mayores o asm\u00e1ticos. Pero lo cierto es que tanto en los a\u00f1os 80 y 90 del pasado siglo como ahora la realidad es que todos somos susceptibles de estar afectados por alguno de estos virus. \u00abEs cierto que al principio de la pandemia del sida la principal poblaci\u00f3n de riesgo estaba bien definida, lo mismo que ahora el covid-19 se ceba m\u00e1s en mayores cr\u00f3nicos y pluripatol\u00f3gicos. Pero ahora las gu\u00edas y pautas dadas desde Sanidad las recogen bien los medios para que nadie se conf\u00ede, como no se hizo con el sida entre quienes se cre\u00edan inmunes por no pertenecer a los grupos se\u00f1alados. Nadie debe bajar la guardia, porque si no, c\u00f3mo explicas el fallecimiento de una enfermera de 53 a\u00f1os en Galdakao, un ciclista de 38 y otros muchos casos que se producen en la poblaci\u00f3n con menor riesgo de infecci\u00f3n\u00bb, explica la activista de Ugao, que&nbsp;<strong>hasta 25 a\u00f1os despu\u00e9s no se atrevi\u00f3 a contar que estuvo a punto de morir por el VIH<\/strong>&nbsp;ni siquiera a la gente de su entorno. \u00ab<strong>No me atrev\u00eda. Ahora no me puedo imaginar que se hiciera lo mismo que me ocurri\u00f3 a m\u00ed y a miles de pacientes de VIH, que vivimos nuestro confinamiento hospitalario en silencio<\/strong>. \u00a1Imag\u00ednate ahora a un paciente de<a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/tags\/coronavirus.html\">&nbsp;coronavirus&nbsp;<\/a>que tuviera que ocultar que lo padece! Dentro de la mochila de la salud, esta es una parte buena para los pacientes de esta pandemia, no todo va a ser malo. Son privilegiados por poder decir que est\u00e1n afectados y poder pedir ayuda, algo que no pudieron decir ni pedir la mayor\u00eda de los contagiados por VIH\u00bb, reconoce. \u00ab<strong>Es una de las grandes diferencias. Otra es el estigma e incomprensi\u00f3n que padec\u00edan tambi\u00e9n los profesionales sanitarios que nos atend\u00edan\u00bb, se\u00f1ala.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>EL DESPRECIO A LOS SANITARIOS&nbsp;<\/strong>Porque Udiarraga recuerda como si fuese hoy que cuando estaba ingresada en el hospital y pasaba a atenderla el doctor Mayo, uno de los referentes del sida en Euskadi, la enfermera de turno se iba corriendo para no \u00abcontagiarse\u00bb. \u00abLa ignorancia era tal que provocaba ese tipo de situaciones. Ahora no les dan abrazos a los sanitarios porque no pueden por el contagio, pero los aplausos cuando alguien sale de la UCI y para los sanitarios a las 8.00 de la tarde me llegan al alma.<strong>&nbsp;Ojal\u00e1 hubi\u00e9ramos tenido nosotros en los momentos duros del sida un poco de ese cari\u00f1o.<\/strong>&nbsp;Fue muy duro, mucho m\u00e1s de lo que la gente cree.&nbsp;<strong>Se tiende a olvidar lo que pas\u00f3, pero fue una tragedia de grandes dimensiones<\/strong>\u00ab, dice al borde de las l\u00e1grimas, rememorando los duros momentos vividos cuando llor\u00f3 de emoci\u00f3n al ver en la televisi\u00f3n el primer caso del paciente que sal\u00eda libre del&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/tags\/coronavirus.html\">coronavirus<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerda que mientras estuvo ingresada en el hospital de Galdakao \u2013el que le correspond\u00eda por ser de Ugao\u2013, cuando bajaba la enfermera de la s\u00e9ptima planta temblaba: \u00abNos daba el parte de los fallecidos y dec\u00eda:&nbsp;<em>Hoy ha fallecido una de Arrigorriaga<\/em>; otro d\u00eda soltaba:&nbsp;<em>Dos de Arrigorriaga, una de Basauri\u20ac<\/em>&nbsp;y yo esperaba si iba a llegar a los de Miraballes que, como \u00e9ramos de la zona, todos sab\u00edamos qui\u00e9nes eran\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las diferencias de conocimiento m\u00e9dico y medios tecnol\u00f3gicos en la epidemia del sida y en esta del&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/tags\/coronavirus.html\">coronavirus<\/a>&nbsp;son abismales<\/strong>. Por eso, considera que si hubieran dispuesto de estas t\u00e9cnicas se habr\u00eda podido controlar mejor el VIH. \u00abAhora hay un gran conocimiento cient\u00edfico sobre el virus y no existe el estigma ni la discriminaci\u00f3n de la propia sanidad. Los investigadores que trabajaban con mol\u00e9culas del VIH estaban apartados del resto. Los primeros m\u00e9dicos que atendieron a pacientes con sida incluso estaban apartados cuando com\u00edan. No se sab\u00eda nada de un virus que, dec\u00edan, no infectaba m\u00e1s que por sexo. Hubo cinco a\u00f1os, desde 1984 a 1989, en los que por desconocimiento se perdi\u00f3 un tiempo de oro\u00bb, lamenta Udiarraga Garc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAhora nadie se imagina a un paciente de coronavirus ocultando su enfermedad por miedo al estigma social\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn los 90 tambi\u00e9n ped\u00edamos a gritos los test para que la gente se hiciera la prueba del sida\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>UDIARRAGA GARC\u00cdA URIBE<\/p>\n\n\n\n<p>Activista de la lucha contra el sida<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A&nbsp;Udiarraga Garc\u00eda Uribe, activista de la lucha contra el sida, la emergencia sanitaria del covid-19 le trae a la memoria los momentos m\u00e1s duros de la pandemia del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) de los a\u00f1os 80 y 90, aquella pandemia ocultada que tuvo un impacto demoledor entre la juventud vasca. \u00abCada d\u00eda ten\u00edamos el &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2020\/05\/06\/en-esta-pandemia-se-aplaude-a-los-curados-a-los-del-sida-se-les-rehuia-y-escondia\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00abEn esta pandemia se aplaude a los curados; a los del sida se les rehu\u00eda y escond\u00eda\u00bb<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[],"class_list":["post-1338","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1338"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1338\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1340,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1338\/revisions\/1340"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}