{"id":1554,"date":"2020-11-10T10:55:59","date_gmt":"2020-11-10T09:55:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/?p=1554"},"modified":"2020-11-10T10:56:01","modified_gmt":"2020-11-10T09:56:01","slug":"catastrofes-globales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2020\/11\/10\/catastrofes-globales\/","title":{"rendered":"Cat\u00e1strofes globales"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"529\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/11\/CIUDAD-JUAREZ-940x529.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1555\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/11\/CIUDAD-JUAREZ-940x529.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/11\/CIUDAD-JUAREZ-580x326.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/11\/CIUDAD-JUAREZ-768x432.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/11\/CIUDAD-JUAREZ.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><figcaption>Ciudad Ju\u00e1rez, en M\u00e9xico, el cementerio de mujeres m\u00e1s grande del mundo.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>S<\/strong>IEMPRE\u00a0me ha producido cierta perplejidad el hablar quedo y el silencio en nuestros cementerios frente a los festeros mexicanos, por ejemplo<strong>, donde la charanga y la m\u00fasica del 1 y 2 de noviembre son signos de fiesta grande<\/strong>, cuando en los panteones los vivos se mezclan con los muertos. Al fin y al cabo, a sus residentes no les molesta mucho el ruido y quiz\u00e1 el recogimiento que mostramos aqu\u00ed los vivos sea por miedo a que los all\u00ed yacentes reclamen nuestra pronta compa\u00f1\u00eda. Al parecer los mexicanos no participan de ese miedo, quiz\u00e1 porque tengan bien interiorizado que estamos de paso y que andaremos su misma ruta. <strong>Con 36.000 muertos-extras en el Estado y 1,2 millones en el mundo por covid19, podemos hablar de cat\u00e1strofe global<\/strong>. As\u00ed que suena a sorna mortificante leer \u00abel pante\u00f3n permanecer\u00e1 cerrado hasta marzo de 2021\u00bb en el cementerio de Dolores, el m\u00e1s grande de Ciudad de M\u00e9xico. Cerrado para las visitas se entiende, no para nuevos residentes, que desde el pasado 14 de marzo son tantos como si cada d\u00eda se hubiera estrellado un avi\u00f3n con 157 pasajeros y sin superviviente alguno. Una aut\u00e9ntica cat\u00e1strofe diaria.<\/p>\n\n\n\n<p>En la madrugada d<strong>el 8 diciembre 1983 mientras despegaba desde Barajas ve\u00eda los restos calcinados de dos aviones que el d\u00eda anterior hab\u00edan colisionado: 93 muertos<\/strong>. A\u00fan pod\u00edan verse restos del accidente del 27 de noviembre: 181 muertos. El 19 de febrero de 1985 otro avi\u00f3n se estrellaba en el monte Oiz, 148 personas fallecieron. Aunque estos accidentes nos conmocionaron y dieron la vuelta al mundo en primera plana, eran cat\u00e1strofes locales. <strong>La diferencia entre aquellas cat\u00e1strofes y la que ahora sufrimos no es tanto la magnitud del desastre, que tambi\u00e9n, sino su extensi\u00f3n, porque ahora es global, afecta a toda la humanidad<\/strong>. Y sin embargo, los muertos por covid son an\u00f3nimos n\u00fameros informativos y aunque afectan a todo el planeta y est\u00e9n modificando nuestras vidas, dudo de que estemos aprendiendo a responder a estos impactos globales.<\/p>\n\n\n\n<p>Un tsunami en Asia provoca 230.000 muertes; 200.000 un terremoto en Haiti; 4.000 muertos derivados de la explosi\u00f3n <strong>en Chernobil; 200.000 bajo las bombas at\u00f3micas de Nagasaki e Hiroshima<\/strong>; 25.000 fallecidos en la guerra de los Balcanes\u20ac cierto que los desastres derivados de cat\u00e1strofes naturales o provocadas por los humanos han sido muy numerosos, pero eran locales. Hoy, al tiempo que se expande la inmediatez digital comunicativa se agudiza la globalizaci\u00f3n de las cat\u00e1strofes. Habr\u00e1 nuevas pandemias; el calentamiento global incendia a todos; la subida del nivel del mar no solo afecta a los ribere\u00f1os ni es cosa de un pa\u00eds y l<strong>a desertizaci\u00f3n no solo reseca el Sahel; la sed de 1.200 millones sin agua potable y la hambruna de 800 millones es poco entendible en el mundo que gasta en armamento 4.000 millones de euros \u00abal d\u00eda\u00bb<\/strong> \u20ac, si los desastres que producen cada una de estas cat\u00e1strofes por separado ya son abrumadores, imag\u00ednense todas juntas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ignoro c\u00f3mo ser\u00e1 la respuesta humana futura a estos grandes riesgos, pero a tenor de la actual ante la pandemia global de covid, las expectativas son inquietantes. <strong>A negacionistas, visionarios apocal\u00edpticos, antivacunas, economicistas, trumpistas\u20ac, se unen dirigentes no parecen percibir que los riesgos futuros <\/strong>ser\u00e1n cada d\u00eda m\u00e1s globales, que afectar\u00e1n a todos y necesitar\u00e1n del apoyo de todos para atajarlos. Por de pronto, ya padecemos las primeras protestas sociales violentas, indicadoras de por d\u00f3nde pueden venir los tiros. Y no se trata de responder solo llorando en el cementerio, porque con nuestras l\u00e1grimas podr\u00edamos recrecer el mar, pero dudo de que sea mejor el tr\u00e1nsito bullicioso de cementerio mexicano.<br><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SIEMPRE\u00a0me ha producido cierta perplejidad el hablar quedo y el silencio en nuestros cementerios frente a los festeros mexicanos, por ejemplo, donde la charanga y la m\u00fasica del 1 y 2 de noviembre son signos de fiesta grande, cuando en los panteones los vivos se mezclan con los muertos. 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