{"id":1587,"date":"2020-12-08T12:52:48","date_gmt":"2020-12-08T11:52:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/?p=1587"},"modified":"2020-12-08T12:52:49","modified_gmt":"2020-12-08T11:52:49","slug":"allegados-y-dudas-navidenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2020\/12\/08\/allegados-y-dudas-navidenas\/","title":{"rendered":"Allegados y dudas navide\u00f1as"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"650\" height=\"431\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/12\/bilbao-enciende.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1588\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/12\/bilbao-enciende.jpg 650w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2020\/12\/bilbao-enciende-580x385.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><figcaption>Todo listo para las fiestas y la pr\u00f3xima apertura de los bares y restaurantes.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Seguramente el pr\u00f3ximo jueves 10 nos aflojar\u00e1n las bridas y podamos conquistar terrazas, ocupar restaurantes y callejear bajo un toque de queda menos b\u00e9lico. Todo sea para que ya sin tanto apremio sanitario la econom\u00eda navide\u00f1a no se resienta hasta terminar ex\u00e1nime. Pero esta liberalidad otorgada seguir\u00e1 embridada y solo alcanzar\u00e1 hasta la muga de los allegados.<\/p>\n\n\n\n<p>Familia cercana, lejana, pol\u00edtica, cu\u00f1ados, primos, t\u00edos y dem\u00e1s comodefamilia\u20ac; aun conociendo estos sibilinos e intrincados parentescos celebratorios de Navidad, <strong>a\u00f1o <\/strong><em><strong>viejonuevo<\/strong><\/em> y dem\u00e1s eventos festeros, nunca hab\u00eda tenido que plantearme si tambi\u00e9n deb\u00edamos incluir en nuestro vadem\u00e9cum social sus equivalentes en allegados, \u00edntimos, cercanos, lejanos o incluso fr\u00edos allegados pol\u00edticos. As\u00ed que, aunque me devane el seso, no logro deslindar aquellos de especial v\u00ednculo y quienes son simples <strong><em>saludama\u00f1anas<\/em><\/strong>. En esta tesitura, volver por Navidad contin\u00faa sonando a hogare\u00f1o, sobre todo en los anuncios, pero las incertidumbres que plantean las directivas de nuestros dirigentes de gobernanza en comandita sanitaria\/econ\u00f3mica me dejan tan dubitativa como a todos ustedes, supongo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya he borrado, o me han hecho borrar de mi agenda navide\u00f1a, todos los actos externos, comidas de empresa, de sociedad, Olentzero y carrozas m\u00e1gicas, fiestas populares y mercadillos. Ahora, <strong>a la espera de la media veda de bares y restaurantes,<\/strong> me dejan poco m\u00e1s que trabajar, pasear o ir de compras con mucho cuidado, no vaya a ser que el virus tambi\u00e9n est\u00e9 buscando regalos de Olentzero para adornar sus prote\u00ednas S-esp\u00edculas.<\/p>\n\n\n\n<p>Como busco ser ciudadana cumplidora pero no hipocondr\u00edaca, tampoco me planteo para estos d\u00edas ni una PCR, ni prueba de ant\u00edgenos ni serol\u00f3gica, sino una lista de quienes son mis allegados fiables. Y la realidad es que no encuentro ningunoque no lo sea, as\u00ed que o acepto a todos o rechazo a todos. B<strong>orradas unas compa\u00f1eras que trabajan fuera de Euskadi<\/strong> que sol\u00edan venir a media tarde del d\u00eda de nochebuena a tomar caf\u00e9; mi vecina Pili pasaba a tomarse una copa de champ\u00e1n y tarta tras la cena navide\u00f1a y con ella sus hijas\u20ac, pues tampoco. La comida del d\u00eda siguiente sol\u00eda ser una frondosa reuni\u00f3n familiar con besos, abrazos, chistes, voces acaloradas y alg\u00fan que otro canturreo&#8230;, pues la reuni\u00f3n deber\u00e1 ser menguante o directamente pasar a mejor vida, olvid\u00e1ndonos del obligado regalo del amigo invisible. Repetici\u00f3n la semana siguiente, con m\u00e1s alcohol, m\u00e1s comida y normalmente m\u00e1s tumulto y m\u00e1s horas de tertulia. Y como entreacto, seguir a Olentzero y Reyes Magos d\u00e1ndonos codazos para que los peques disfruten cogiendo caramelos o un buen resfriado con el magn\u00edfico fr\u00edo de enero.<\/p>\n\n\n\n<p>No, no me entristecen unas navidades con menos revoloteo comercial, ni que haya menos ruido por las calles con pocos petardos en nochevieja, ni vivirlas sin cabalgatas. Tampoco llorar\u00e9 compungida por tener que reducir reuniones familiares establecidas, pero totalmente prescindibles, sea en casa o como invitada. En cualquier caso, <strong>habr\u00e1 sido un sacrificio por algo<\/strong>, y por eso mismo cuando despierte el 7 de enero me preguntar\u00e9 si tanta renuncia personal y comunitaria habr\u00e1 servido como dique ante la pandemia o simplemente haya sido para que gastemos un poco m\u00e1s en Navidad y que la econom\u00eda de servicios no fenezca. Porque, <strong>o mucho me equivoco o por sanant\u00f3n volveremos a las bridas prietas<\/strong> para varias semanas m\u00e1s, a no ser que adem\u00e1s de inyectarnos el optimismo de la vacuna, nos inoculen la de verdad. Pero para esto a\u00fan es pronto, esa ser\u00e1 una historia de primavera tard\u00eda.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seguramente el pr\u00f3ximo jueves 10 nos aflojar\u00e1n las bridas y podamos conquistar terrazas, ocupar restaurantes y callejear bajo un toque de queda menos b\u00e9lico. Todo sea para que ya sin tanto apremio sanitario la econom\u00eda navide\u00f1a no se resienta hasta terminar ex\u00e1nime. 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