{"id":1760,"date":"2021-09-13T12:57:18","date_gmt":"2021-09-13T10:57:18","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/?p=1760"},"modified":"2021-09-13T12:57:20","modified_gmt":"2021-09-13T10:57:20","slug":"in-memoriam","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2021\/09\/13\/in-memoriam\/","title":{"rendered":"In memoriam"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2021\/09\/AP21227670864311-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"626\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2021\/09\/AP21227670864311-1-940x626.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1762\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2021\/09\/AP21227670864311-1-940x626.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2021\/09\/AP21227670864311-1-580x387.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2021\/09\/AP21227670864311-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2021\/09\/AP21227670864311-1.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><figcaption>Hait\u00ed, uno de los apa\u00edses m\u00e1s podres del mundo.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>L<\/strong>LORAR\u00a0y recordar a nuestros muertos es algo que nos distingue a los humanos. En este camino de llanto y recuerdo nos ha colocado el 11-S de 2001 en Nueva York casi como el \u00fanico d\u00eda D de la memoria. <strong>Ciertamente, 2.996 v\u00edctimas en un d\u00eda en un ataque terrorista no son para olvidar<\/strong>. Menos a\u00fan porque lo pudimos ver en directo. Pero quiz\u00e1 nuestra memoria debiera ser m\u00e1s generosa en el recuerdo global de todas las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p>En toda guerra o enfrentamiento armado suelen darnos el n\u00famero de fallecidos y presentar esa cifra como categor\u00eda, cuando en realidad debi\u00e9ramos reflexionar y considerar que un solo muerto ya es demasiado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante esta necesidad de reflexi\u00f3n la realidad es que mientras leen en p\u00fablico\u00a0<em>in memoriam<\/em>\u00a0los nombres de los fallecidos en NY, muy pocos tienen un momento similar para otras v\u00edctimas del mismo conflicto. Seg\u00fan la ONU, desde 2001 en Afganist\u00e1n han muerto m\u00e1s de 38.000 ciudadanos entre civiles y militares a consecuencia del enfrentamiento b\u00e9lico latente; pero seg\u00fan Amnist\u00eda Internacional podr\u00edan rondar los 150.000 fallecidos; s\u00ed, incluidos ni\u00f1os, mujeres y civiles sin relaci\u00f3n con las acciones de guerra. <\/p>\n\n\n\n<p>Y no podemos olvidar a las 24.779 personas que los talibanes han asesinado en acciones antigubernamentales durante estos cuatro lustros de\u00a0<em>Libertad Duradera.<\/em>\u00a0Por olvidar, da la impresi\u00f3n de que los propios americanos han desmemoriado del recuerdo a sus 2.465 soldados muertos en una batalla fatua perdida de antemano y a la que quiz\u00e1 solo fueran reclutados para que las empresas armament\u00edsticas, constructoras y extractivas de su pa\u00eds consiguieran ping\u00fces beneficios. <strong>Tampoco es que la coalici\u00f3n internacional tenga mucha memoria para sus 1.144 v\u00edctimas<\/strong> (34 espa\u00f1oles). Ser\u00e1n cosas del goteo de muertes, porque para ser noticia todas deber\u00edan haber sucedido el mismo d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Transitando de la guerra y del terrorismo a la realidad de la vida, o mejor de la muerte, no veo un\u00a0<em>in memoriam<\/em>\u00a0parecido para las 659.000 v\u00edctimas (1.200 cada d\u00eda) desde el 14 de marzo de 2020 en EE.UU. a causa del covid-19. <strong>En este mismo pa\u00eds fallecen al a\u00f1o a consecuencia del tabaco 480.000 personas, unas 1.300 al d\u00eda, <\/strong>pero no hay un monumento en su recuerdo. Evidentemente no mueren por un ataque terrorista, pues las tabacaleras son empresas legales y fumar es libre, pero tambi\u00e9n mata mucho para beneficio de unos pocos, o sea, como las guerras<\/p>\n\n\n\n<p>Elevar el 11-S a recuerdo solo neoyorquino no nos puede hacer olvidar la otra gran intervenci\u00f3n americana en este mismo d\u00eda de 1973 en Chile en el golpe de Pinochet para derrocar el gobierno leg\u00edtimo de Allende. El cobre chileno era mucho m\u00e1s importante que el bienestar y la vida de sus ciudadanos. As\u00ed que entre setiembre y diciembre de ese a\u00f1o detuvieron a 250.000 personas (el 2,7% de la poblaci\u00f3n) y durante los 17 a\u00f1os de dictadura pinochetista, apoyada sin titubeos por EE.UU., fueron asesinados parapolicialmente m\u00e1s de 2.125 personas, hubo 1.102 desaparecidos y se exiliaron 200.000 chilenos. Chilenos&nbsp;<em>in memoriam<\/em>&nbsp;del 11-S.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en la memoria tambi\u00e9n los muertos en Barcelona en 1714 al final de la guerra de Sucesi\u00f3n, lo que dio origen a la Diada; hay que recordarlo porque de lo contrario conseguir\u00e1n que hablemos y aceptemos el 11-S americano con v\u00edctimas solo de un bando.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo contradictorio de una fecha tan necrol\u00f3gica como el 11-S quiz\u00e1 sea que este mismo d\u00eda de 1906 Mahatma Ghandi inici\u00f3 su movimiento de No Violencia. Lo dicho, un solo muerto ya era una demas\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>@nekanelauzir<strong>ika nlauzirika@deus.eus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LLORAR\u00a0y recordar a nuestros muertos es algo que nos distingue a los humanos. En este camino de llanto y recuerdo nos ha colocado el 11-S de 2001 en Nueva York casi como el \u00fanico d\u00eda D de la memoria. Ciertamente, 2.996 v\u00edctimas en un d\u00eda en un ataque terrorista no son para olvidar. 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