{"id":893,"date":"2016-09-26T21:17:11","date_gmt":"2016-09-26T19:17:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/?p=893"},"modified":"2016-09-26T21:17:11","modified_gmt":"2016-09-26T19:17:11","slug":"talento-sin-recompensa-soci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2016\/09\/26\/talento-sin-recompensa-soci\/","title":{"rendered":"Talento sin recompensa soci"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/files\/2016\/09\/ESFUERZO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-894\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/desdeotramirada\/files\/2016\/09\/ESFUERZO.jpg\" alt=\"ESFUERZO\" width=\"298\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2016\/09\/ESFUERZO.jpg 224w, https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/files\/2016\/09\/ESFUERZO-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 298px) 100vw, 298px\" \/><\/a><strong>En el\u00a0mundo financiero si combinas traje con zapatos marrones ya te puedes ir despidiendo de ascender en el escalaf\u00f3n aunque tu inteligencia y productividad sean brillantes<\/strong>. Los banqueros, al menos los brit\u00e1nicos, te considerar\u00edan poco apto para tratar con clientes de calidad.<\/p>\n<p>Con\u00a0setiembre han vuelto las carpetas, mochilas, autobuses escolares y las ilusiones por aprender; bueno, es lo que se supone en un estudiante, como el valor en el soldado.\u00a0 Y con su ilusi\u00f3n llega tambi\u00e9n el cat\u00f3n del talento. Dotada medianamente de una mediana capacidad, siempre pens\u00e9, o quiz\u00e1 me hicieron creer, que el talento podr\u00eda abrirme todas las puertas sociales, o al menos algunas. Pues no, al parecer se equivocaban mis tutores y el talento no garantiza el triunfo social. <strong>Combinar bien la ropa, la forma de expresarse o moverse, un buen corte de pelo o el color correcto de los zapatos\u2026 es decir, la imagen personal y algunas habilidades sociales son m\u00e1s determinantes en el \u00e9xito social que un CI-180<\/strong>, centenares de horas desgastando codos y un curr\u00edculum sobresaliente.<\/p>\n<p>Al\u00a0menos esto concluye una investigaci\u00f3n realizada en la Universidad Royal Holloway de Londres y en la de Birmingham entre los aspirantes a l\u00edderes financieros. <strong>Y \u00a1oh casualidad! resulta que esas cualidades est\u00e1n mucho m\u00e1s presentes en los v\u00e1stagos de las \u00e9lites, extractivas supongo, que en los\/las de las clases medias\/bajas. Algo que se hereda m\u00e1s que en la gen\u00e9tica en la epigen\u00e9tica social<\/strong>, porque las cualidades que no sean el talento se adquieren en selectos colegios privados, muy caros por supuesto, donde entrar es patrimonio de unos pocos, los ricos de siempre.<\/p>\n<p>De\u00a0modo que si las empresas financieras (y de otros \u00e1mbitos empresariales) eligen para los puestos de mayor prestigio y remuneraci\u00f3n siguiendo esos criterios, <strong>terminan prefiriendo a los \u201cni\u00f1os bien\u201d que han estudiado los \u201cbuenos modales\u201d y a usar zapatos negros en esos colegios de y para \u00e9lites.<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed\u00a0\u00a0que el adagio popular \u201c<strong>tiene m\u00e1s el rico que empobrece que el pobre que enriquece<\/strong>\u201d no s\u00f3lo es cierto, <strong>sino que un pobre, aunque sea listo y talentoso, dif\u00edcilmente pasar\u00e1 el Rubic\u00f3n de la excelencia si no asiste a los colegios de \u00e9lite para los que no tiene dinero<\/strong>, por lo que ya nace condenado de antemano a ser un segund\u00f3n. Si quisiera dar el salto solo le quedar\u00eda para enriquecerse el \u201cencontr\u00f3n o rob\u00f3n\u201d, vamos, jugar a la ruleta (\u00a1ojo! siempre gana la banca) o meter la mano en la caja un rato tipo Rato.<\/p>\n<p>Si la investigaci\u00f3n atina tambi\u00e9n aqu\u00ed, explicar\u00eda por qu\u00e9 en Espa\u00f1a se da la mayor tasa de abandono de los estudios y porque se repiten generacionalmente <strong>tanto los apellidos de banqueros, pol\u00edticos, militares\u00a0 y otros prohombres.<\/strong> Ya sab\u00eda de su endogamia, pero no que su \u00e9xito derivara de evitar los zapatos marrones en el atuendo laboral. <strong>Lo llaman talento social. \u00a0<\/strong><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el\u00a0mundo financiero si combinas traje con zapatos marrones ya te puedes ir despidiendo de ascender en el escalaf\u00f3n aunque tu inteligencia y productividad sean brillantes. Los banqueros, al menos los brit\u00e1nicos, te considerar\u00edan poco apto para tratar con clientes de calidad. Con\u00a0setiembre han vuelto las carpetas, mochilas, autobuses escolares y las ilusiones por aprender; &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/2016\/09\/26\/talento-sin-recompensa-soci\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Talento sin recompensa soci<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[8635,89203,11,72798,84202,84197],"class_list":["post-893","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-banqueros","tag-familias","tag-politicos","tag-ricos","tag-social","tag-talento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/893","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=893"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/893\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":895,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/893\/revisions\/895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=893"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=893"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/desdeotramirada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=893"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}